domingo, 6 de febrero de 2011

Fundamentalistas científicos contra el pensamiento crítico

Desde que Augusto Comte publicó su Catecismo positivista en 1852 la Ciencia ha venido consolidándose como la Religión de la Modernidad. Sus encíclicas son las publicaciones científicas y sus herejes los investigadores y científicos que mantienen posiciones críticas con las teorías establecidas como dogmas. Y obviamente la Religión Científica también tiene sus fanáticos extremistas, una secta de fundamentalistas radicales que se cree en posesión de la verdad absoluta y se auto-arroga la representación de la comunidad científica. Fanáticos que en sus publicaciones y páginas web utilizan la descalificación personal, el insulto, la calumnia y la injuria como “argumentos”.

Jesús García Blanca.

Artículo publicado en el número 135 (febrero, 2011) deDiscovery Salud.

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=sumario_135

jueves, 27 de enero de 2011

Devolver la libertad a los niños

La sociedad dispone de unos mecanismos e instituciones para que los adultos ejerzan un poder indiscriminado sobre los niños y controlen la infancia.

Comenzando por los protocolos del embarazo y el parto, y siguiendo por la escuela, nuestros hijos crecen en la rigidez y el sometimiento.

Si queremos un futuro mejor, es indispensable construir una sociedad que respete a los niños.

Jesús García Blanca

Artículo publicado en el número 67 (febrero, 2011) de Mente Sana.

domingo, 23 de enero de 2011

La ética médica en el banquillo

Siempre se ha considerado que la profesión médica tiene una trascendental misión de servicio a la humanidad y por eso debe estar sujeta a imperativos éticos. Por eso desde el famoso Juramento Hipocrático hasta la más reciente Declaración de Ginebra los propios médicos han tratado de formular los códigos éticos por los que debería regirse su profesión. Sin embargo un somero análisis de la realidad demuestra que existe un alto grado de incumplimiento, especialmente por parte de las instituciones profesionales. Lo que además de restar cada vez más credibilidad a la Medicina supone una violación sistemática de los derechos de los pacientes.


Jesús García Blanca.

Artículo publicado en el número 134 (enero, 2011) deDiscovery Salud.

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=sumario_134

La medicina: ¿ciencia o pseudociencia?

Quienes ejercen la llamada Medicina convencional, alopática, ortodoxa o farmacológica afirman que es la única “basada en la evidencia” y, por tanto, “científica” intentado hacer creer así que las demás formas de entender y afrontar los problemas de salud no son científicas. Obviamente se trata de una falacia. No sólo muchas de las medicinas llamadas alternativas o complementarias han sido validadas científicamente sino que un análisis en profundidad de los procedimientos de la Medicina convencional, su definición de las enfermedades y sus técnicas de diagnóstico así como sus estrategias de prevención y tratamiento revela que ¡no cumplen en absoluto los criterios de los que presume!

Jesús García Blanca.

Artículo publicado en el número 133 (diciembre, 2010) de Discovery Salud.

Texto completo:

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=1549

martes, 21 de diciembre de 2010

Educar en casa


Súmate a la campaña:

Contra el adoctrinamiento del Estado
Contra el fundamentalismo escolar
A favor de los niños
Por la autorregulación infantil

"No podemos decir a nuestros hijos qué tipo de mundo habría que construir, pero podemos equiparlos con el tipo de estructura caracterial y con el vigo biológico que les harán capaces para tomar sus propias decisiones y encontrar sus propios caminos para construir de una manera racional su propio futuro y el de sus hijos"

Wilhelm Reich
Los niños del futuro

lunes, 13 de diciembre de 2010

Los niños cobayas del SIDA en "Hágase la luz", de Radio Euskadi


Entrevista en el programa de Radio Euskadi "Hágase la luz" de Teresa Yusta
sobre Liam Scheff y su trabajo de investigación
sobre los niños cobaya del SIDA en el Incarnation Center de Nueva York

Más información:
"Utilizan a cientos de niños de un orfanato
para experimentar fármacos con ellos"
publicado en Discovery Salud, núm. 133; diciembre, 2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Los niños cobayas del SIDA


Utilizan a cientos de niños de un orfanato
para experimentar fármacos antirretrovirales
Entrevista al periodista Liam Scheff

Jesús García Blanca


Un orfanato neoyorkino fundado para hospedar bebés con problemas se convertiría en una clínica subsidiaria de la Unidad Pediátrica de Ensayos de SIDA de la Universidad de Columbia al empezar a hospedar preferentemente a niños de madres drogadictas y pobres con los que se decidió experimentar nuevos tratamientos o hasta qué límite se podía aumentar las dosis de antiguos fármacos. Cientos de niños sufrieron tan horrible experiencia que llevó a muchos de ellos a agonías atroces y finalmente a la muerte.

Artículo publicado en Discovery Salud, núm. 133, diciembre, 2010.


Entrevista de Teresa Yusta a Jesús García Blanca en el programa Hágase la luz de Radio Euskadi sobre este tema:
(A partir del minuto 16)

viernes, 26 de noviembre de 2010

Recuperar nuestra salud

Por un sistema sanitario
más humano.
Jesús García Blanca

Las viejas tesis que veían el organismo en lucha permanente contra todo tipo de microorganismos están siendo desmentidas por la ciencia. Emerge una concepción holística que nos induce a recuperar la responsabilidad de nuestra salud y nuestras vidas.

Publicado en Mente Sana, núm. 65. Diciembre, 2010.

sábado, 20 de noviembre de 2010

No olvidar a Foucault

Reseña del libro
De vagos y maleantes: Michel Foucault en España Valentín Galván, Barcelona, Virus editorial, 2010.

Jesús García Blanca


“Heredar la ruptura es romper con el que rompió […] el único modo de leer a Foucault es seguir escribiendo”.
Jesús Ibáñez



PREVIO

Siempre me imaginaba a Foucault encerrado en La Salpêtriére como una metáfora brutal de la tragedia que implica para un autor rompedor el permanecer encerrado en su propia obra, o como si su etapa “disciplinaria” hubiese triunfado impidiendo el giro de su pensamiento. Pero también como una amarga paradoja: la terrible constatación de que quien había diseccionado los instrumentos de poder nos fuera ahora arrebatado por uno de ellos: el dispositivo VIH/SIDA[1] .

Ibáñez propuso “romper con el que rompió”. ¿Acaso no es eso lo que ya empezó a hacer el propio Foucault con la primera entrega de la Historia de la Sexualidad? Desde la misma ruptura con el proyecto anunciado hasta la ruptura definitiva provocada por su muerte en 1984, año del Gran Hermano, del Panóptico total.

Asi que, ¿somos fieles a Foucault adoptando el punto de vista de su obra final inconclusa? ¿O rompiendo también con ese último intento de ruptura? ¿Qué hay más allá de La inquietud de sí?

Quizá “seguir escribiendo”…


ESTRUCTURA

De vagos y maleantes es un libro eminentemente didáctico. La intención queda clara desde el primer momento, con un título explícito –que hace referencia a la Ley republicana de 1933 “retocada” por el régimen franquista para incluir a todos sus virtuales enemigos-, un subtítulo escueto y descriptivo, y una introducción a modo de plano-guía del territorio que vamos a recorrer; territorio que percibimos como una estructura ordenada y delimitada, correctamente apoyada por notas de referencia, que se cierra con un sustancioso apéndice bibliográfico.

Su autor se propone –y nos propone- cubrir un vacío: dar cuenta de la recepción de la obra de Michel Foucault en España. Para ello traza unos límites: 1967 –fecha de aparición de la primera referencia bibliográfica a una obra de Foucault- y 1986, año en que se cierran los homenajes organizados tras su muerte. Y propone dos vías de exploración: la recepción académica y la extraacadémica, la calle y las instituciones, la lucha y el análisis, o -desde la perspectiva del que escribe- el afuera y el adentro... y en definitiva, el presente y el futuro, que se explican arqueológicamente por el pasado; vías todas ellas cruzadas de discursos y autores.

El objetivo final es explicar cómo se fraguó un “Foucault made in Spain” a través de –o como suma de- diferentes interpretaciones de su obra, alternativas y opuestas en función de los intereses de cada cual: marxistas, estructuralistas, anarquistas, feministas, reaccionarios…


CONTEXTO

Antes de comenzar con la exploración de esas dos vías, Galván dedica el primero –el más breve- de los “tres bloques temáticos” en que divide su libro a situarnos, a contextualizar el terreno político y filosófico en el que aterrizará la obra de Foucault: el período que va del tardofranquismo a la transición, representada por la segunda victoria electoral del PSOE en 1986.

El panorama intelectual -nos cuenta Galván- se lo repartían los vencedores: escolásticos y falangistas. Los primeros alrededor de Revista de Filosofía y Arbor; los segundos vía Revista de Estudios Políticos y Escorial. A estos se suma un tercer grupo que aporta un “respiro intelectual” de carácter neopositivista y existencialista, y cuyos autores destacados fueron Manuel Sacristán, Aranguren y Tierno Galván.

En la década siguiente, las corrientes renovadoras están representadas por tres grupos muy definidos: a los neopositivistas y marxistas se suma una corriente considerada neonietzscheana, estructuralista o postestructuralista, con Trías y Savater a la cabeza.

Es en este momento en el que se empieza a editar en español la obra de Foucault, fundamentalmente por las editoriales mexicanas Siglo XXI y Fondo de Cultura Económica o la argentina Paidos con alguna participación local de Anagrama, Gedisa o Tusquets. Surgen entonces una gran cantidad de publicaciones de orientación marxista-libertaria en la que comienzan a difundirse los primeros análisis e influencias de las ideas foucaultianas favorecidas por la transición política, entre las más emblemáticas y conocidas, Ajoblanco, El Viejo Topo, El Basilisco o Zona Abierta.


LUCHA

El bloque extraacadémico –quizá el más logrado de todos- está organizado en torno a los ámbitos en los que Foucault exploró las relaciones de poder, ámbitos definidos por instituciones disciplinarias: escuela, cuartel, manicomio, hospital, cárcel.

Por razones personales ha sido el bloque que he leído con más fruición.

Mi primer libro de Foucault fue –hace treinta años- Vigilar y castigar. ¿Qué representó en mi vida? ¿Qué significó en ese mundo mental, intelectual, que yo estaba entonces empezando a construir? ¿Qué le debo a Foucault? ¿Qué le debe mi particular forma de mirar el mundo? Quizá -como tantos otros- esa “caja de herramientas” o esos “cócteles molotov” como el propio Foucault consideraba sus libros: la ruptura, el hallazgo de entender que hay cosas escondidas en cada pliegue de la historia: compartir el secreto de los rizomas y plantearse sin demasiada consciencia una agenda para ir descubriéndolos en cada esquina del tiempo.

O quizá le debo el haberse colocado “casualmente” ante mí, en el momento en que yo ponía el pie en el vacío, como punto de apoyo para cruzar el abismo y descubrir a otros muchos que aguardaban un paso más allá y que se alimentaban de su voz: Deleuze, Guattari, Lacan, Laing, Szasz… todos ellos conectaron con mis lecturas de Wilhelm Reich, quien había roto con Freud precisamente porque este traicionó su propio descubrimiento y se sacó de la manga el concepto de “instinto de muerte” para trasladar la responsabilidad del sufrimiento humano, desde la sociedad al individuo, sentando las bases para el papel fundamental que la psiquiatría jugará posteriormente en los dispositivos de coacción sutil propios de las bautizadas por Deleuze “Sociedades de Control”, una vuelta de tuerca a las “Sociedades disciplinarias” foucaltianas.

Encierro de locos, de enfermos, de vagos y maleantes, de niños… encierro de los que piensan más allá de los límites: compartimentación, separación, clasificación, contención, normalización… en suma: medicalización.

Independientemente de las críticas[2] que puedan hacerse a su “extravagancia”, a su “arbitrariedad”, a sus oscuras referencias, e incluso a su ignorancia de la literatura académica referida a los temas que abordó, no cabe duda de que, por encima de la “inflación verbal” que en ocasiones dificulta sus textos, Foucault continua siendo un referente obligado al que no se puede “olvidar”.

A principios de los setenta, evolucionó hacia una posición de lucha concreta, de acciones, de concepción comprometida del papel de los intelectuales resumidas en las palabras de Álvarez-Uría [3] :

No se conforma con denunciar el poder, sino que se sitúa en los lugares de resistencia con la finalidad de destruirlo. Trata de minarlo, de hostigarlo sin descanso; señala los flancos débiles donde golpear, prevé las réplicas. El pensamiento de Foucault es eminentemente estratégico y, por tanto, geográfico. No intenta aburrir ni divertir, sino combatir, crear espacios de libertad, zonas de independencia y de autonomía. Su teoría es inseparable de las luchas para las que está destinada.

Los desafíos desatados en España por esa evolución pusieron en evidencia a los partidos de izquierda –PC incluido- y sacaron lo mejor de ciertos intelectuales, como Agustín García Calvo, Alvarez-Uría, Julia Varela o Jesús Ibáñez.

Galván nos narra con agilidad las crisis sociales y las luchas de resistencia en cuatro frentes fundamentales que habían salido disparados de los libros de Foucault: locura, delincuencia, sexo y educación. Y es que, como escribe Philippe Meyer[4] , “el orden no es únicamente la ausencia de disturbios, es el problema de asignar a cada uno su lugar en la sociedad”. Y ese lugar es siempre una forma de encierro: hospitales, manicomios, prisiones, escuelas… “el infierno emocional humano” en palabras de Wilhelm Reich[5] .


OBRA

El bloque académico –algo más confuso en cuanto a su estructura y falto a ratos de didáctica y clarificación- sigue la “división clásica” de la obra de Foucault: arqueología del saber, genealogía del poder, el sujeto.

En relación con la primera etapa, su influencia se vinculó a decir de Galván con el diálogo entre el humanismo cristiano y el materialismo marxista. En la segunda puede rastrearse una conexión con los asuntos y autores ya mencionados en el análisis extraacadémico y centrado en una pugna entre marxistas y libertarios por “apropiarse del capital filosófico” foucaultiano.

Por último, la tercera etapa se centra en el paso traumático de lo que se llamó Modernidad –heredera de la Ilustración y antes aún de los ideales del Renacimiento- y ligada al triunfo del Capitalismo; y la etapa de renuncia, desazón o desencanto que Lyotard llamó “condición posmoderna”.

El final de la evolución de Foucault, desde sus obras metodológicas hasta su investigación ética, pasando por la redefinición del concepto de poder enraizada con su compromiso político, coincide con un momento histórico de desmitificación y desacralización generalizada que en España se encarna en el hundimiento en la ciénaga ideológica del Partido Socialista Obrero Español tras su renuncia formal a las tesis marxistas para abandonarse descaradamente en los brazos del capitalismo.

Cierra este bloque un breve sobre las reacciones a la muerte de Foucault. Los calificativos en la prensa pusieron de manifiesto la imposibilidad de definir a “nuestro” personaje: “filósofo, historiador, estructuralista, lider de la revuelta parisina”: todos ciertos y todos equivocados; aunque en conjunto vienen a ser un reflejo mediático de su camino.

Quizá el más… melancólico y dramático de todos los homenajes fuera esa maravillosa elegía publicada por Jesús Ibáñez en el país[6] :

[…] de repente me asaltó una pregunta inquietante: ¿quién terminará de escribir la historia de la sexualidad? […] Las ideas que se alimentaban el cuerpo de Foucault eran ideas poderosas, con un alto valor de supervivencia, con un alto poder de expansión […] El orden social está fundado en el silencio de casi todos. Los amos monopolizan la palabra […] Foucault se propuso dar palabra a todas las minorías silenciadas […]´El único modo de leer a Foucault es seguir escribiendo.


CODA

Tras un camino tan largo y sinuoso, se echa de menos alguna clase de recapitulación y las conclusiones de este trabajo “arqueológico”. Quizá la voluntad de su autor es que cada lector extraiga las suyas, y nos deja, a la vuelta de la última página de su texto, frente a esa magnífica caricatura que Vazquez de Sola hizo de Foucault: un histrión que se burla del lector que lo mira como diciéndole: “esto es lo que hay…”

Y “esto” es naturalmente su obra; y los puntos suspensivos el interminable desafío que nos lanza.



NOTAS

1 La muerte de Foucalt, una vez más (http://mesetas.net/?q=node/368).
2 MANDOSIO, Jean-Marc. La longevidad de una impostura: Michel Floucault. Ediciones El Salmón.
3 Contra el poder, el saber y la verdad. Citado en “De vagos y maleantes”, pág. 228.
4 El niño y la razón de Estado. Madrid, Zero, 1981.
5 Análisis del Carácter. Barcelona, Paidos, 1980, pág. 399.
6 Esas ideas que ya no estremecerán al mundo. En “A contracorriente”, Madrid, Fundamentos, 1997, pág. 388.


Públicado en el número 9 de Youkali. Revista de las artes y del pensamiento: http://www.youkali.net/

Terapia de simbiosis celular

Las mitocondrias son en realidad ¡bacterias! –arcaicas- que viven en simbiosis en el interior de nuestras células y han asumido las funciones metabólicas claves para la vida. Pues bien, este descubrimiento y otros recientes como el papel del óxido nítrico en el equilibrio energético, el reciclaje celular y el mantenimiento de las condiciones necesarias para la convivencia microbiana han puesto de manifiesto los errores de la Teoría Microbiana así como las graves consecuencias tóxicas de un siglo de agresión quimico-antibiótica al tiempo que revolucionan la ciencia médica posibilitando nuevos métodos de diagnóstico, adecuadas estrategias de prevención y terapias eficaces y no agresivas para afrontar las patologías crónicas y degenerativas, cáncer incluido. Es el caso de la Terapia de Simbiosis Celular desarrollada por el Dr. Heinrich Kremer.

Jesús García Blanca.

Artículo publicado en el número 132 (noviembre, 2010) de Discovery Salud.

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=1542

martes, 9 de noviembre de 2010

Entrevista en Radio Euskadi


Entrevista en el programa "Hágase la luz", de Teresa Yusta, en Radio Euskadi.


Emitido el sábado, 6 de noviembre.


Todo ciudadano puede consultar las bases científicas del Plan Nacional sobre el Sida

Jesús García Blanca es un granadino que observa de manera constructiva la sociedad en la que vivimos. Hace 10 años que forma parte de Plural-21, organización con sede en Barcelona que desarrolla labores de información y análisis crítico sobre temas de salud y ecología. Ha trasladado al Defensor del Pueblo una carta en la que le solicita que interceda para que el Plan Nacional sobre el Sida le facilite sus bases científicas. Un derecho que como cualquier ciudadano debe respetarse y hasta el momento no lo ha logrado.

Enlace directo al audio:http://a6.video2.blip.tv/9170007004714/Ccbaxter-JessGarcaBlancaEnRadioEuskadi07112010532.mp3?bri=1.5&brs=87

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Curso en Granada: "Desmontando el SIDA"


El sábado, 20 de noviembre, tendrá lugar el Curso: "Desmontando el SIDA". Una visión real del SIDA que nada tiene que ver con la ficción VIH/SIDA oficial.

Imparte: Jesús García Blanca. Investigador independiente, autor del libro "El rapto de Higea: mecanismos de poder en el terreno de la salud y la enfermedad" (Virus Editorial, 2009).

Dirigido a: público en general (no se necesitan conocimientos previos especializados).

Programa:
1. La versión oficial del SIDA
2. El modelo médico hegemónico y los dispositivos de poder en el terreno de la salud y la enfermedad.
3. Información:
- El SIDA no es una enfermedad sino un dispositivo de poder
- El SIDA no cumple los criterios básicos de la Ciencia
- Cuestiones básicas de Biología
- Los elementos básicos del montaje VIH/SIDA: tests, recuentos de defensas, mediciones de carga viral, tratamientos
- Problemas de salud reales: una explicación y una propuesta de tratamiento
- Propuestas para desmontar el SIDA
4. Debate.
5. Recursos.


El curso tendrá lugar en el Hotel Macia Monasterio de los Basilios
Paseo de los Basilios, 2 (Granada)
Horario: 10-14h y 16-20h.
Precio: 50 euros
Si estás interesado en asistir puedes hacer tu reserva en el teléfono: 635688636
Organiza: Por amor al arte