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domingo, 15 de junio de 2025

Vacunas y antibióticos: Una reflexión crítica

Ya está a la venta en su edición décimo aniversario el libro que hace diez años marcó un antes y un después en la crítica a las vacunas.



Escrito por el médico Enrique Costa Vercher y el escritor e investigador social Jesús García Blanca, el libro aparece ahora, diez años después de su publicación original, en una edición especial considerablemente ampliada y actualizada que incluye un análisis crítico de los antibióticos y un riguroso anexo sobre aspectos legales. Asimismo los autores han puesto al día la bibliografía y revisado y actualizado los enlaces a internet.

Si su publicación original supuso un giro radical cuestionando la Teoría Microbiana, base de las vacunas y los antibióticos, esta nueva edición con casi doscientas páginas extra está destinada a convertirse en un clásico del cuestionamiento de los dogmas sanitarios y en una herramienta clave para quienes se opongan a ellos y luchen por una visión de la salud basada en la autonomía y la autogestión crítica.






CONTENIDO

Edición Décimo Aniversario
Palabras iniciales
Introducción
Prólogo para la edición de 2025

PRIMERA PARTE
La Historia de la Medicina se confiesa
Enrique Costa Vercher

1. La nueva humanidad
2. La medicina moderna y la revolución industrial
3. Los creadores de la paranoia
4. Progreso, industria, ciencia e impunidad
5. El poder creador y transformador del lenguaje
6. La edad de los antibióticos
7. El resultado final de siglo y medio de medicima industrial
8. El falso mito de la longevidad de la nueva raza
Epílogo

SEGUNDA PARTE
Microecología. Una mirada global a la Red de la Vida
Jesús García Blanca

1. Biología de la Evolución
2. Energía vital: las mitocondrias
3. Nuestro océano interno
4. El secreto del cristal líquido
5. ¿Dónde está el cerebro?
6. ¿Existe un Sistema Inmunitario?
7. La "enfermedad" como programa biológico
8. El comienzo de un nuevo paradigma

TERCERA PARTE
Un cambio de paradigma en la medicina
Jesús García Blanca

1. La encrucijada fatal
2. Cuestionando la Teoría Microbiana de la Enfermedad
3. Desmontando "el principal logro de la investigación biomédica"
4. Desmontando "el tesoro llamado antibióticos"

ANEXO: Aspectos legales
Últimas palabras
Para seguir la pista

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Puedes comprar el libro aquí


jueves, 7 de enero de 2021

Mi investigación de la Falsa Pandemia COVID (Actualizado 26/V/21)

 A C T U A L I Z A C I Ó N
26 de mayo, 2012

En estos meses me he retirado como anuncié de mis campos de batalla habituales. Agradezco las invitaciones que siguen llegándome para participar en diversos proyectos y actividades, y pido disculpas por las negativas que he dado a personas que confiaban en mí. Tan solo he mantenido mi colaboración habitual con la revista Discovery DSalud, colaboración que se mantendrá aún unos meses hasta finalizar los compromisos adquiridos. Añado pues mis últimos artículos y anunció los que quedan por llegar. Una parte de los ya reseñados se encuentran ya en abierto en su totalidad y el resto irán liberándose poco a poco. Con todo, os animo a comprar la revista o suscribiros para colaborar en este proyecto único, valiente y riguroso de información crítica e independiente.

Discovery DSalud, 245. Febrero 2021.

Discovery DSalud, 246. Marzo 2021.

Discovery DSalud, 247. Abril 2021.

Discovery DSalud, 248. Mayo 2021.

# Stefan Lanka: "Los virus no son microbios y no tienen capacidad infectiva" (y III).
# Artur Sala y los "herejes de la ciencia".
Discovery DSalud, 249. Junio 2021.

Y en los próximos números...

# La Virología cuestionada: no existen virus patógenos.
(Resumen de los trabajos científicos del doctor Stefan Lanka)
# Entrevista a la doctora María José Martínez Albarracín.
# Entrevista al doctor Rafael Gazo Lahoz
# Entrevista a la abogada Cristina Armas Suárez.

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A raíz de mis mensajes de retirada en diversos medios y redes sociales he recibido muchos comentarios de agradecimiento por el trabajo que he venido haciendo estos años, comentarios que agradezco de corazón porque de alguna forma siento que no perdí el tiempo del todo. 



Este blog y todos sus materiales quedarán a disposición de quien quiera o necesite consultarlo, al menos mientras la cibercensura lo permita. Y aquí, en esta entrada dejo una recopilación de mi investigación sobre (contra) la falsa pandemia publicados principalmente en Discovery DSalud (a cuyo director agradezco la confianza puesta desde febrero en el enfoque fundamental de esa investigación --que nadie había aislado en realidad el SARS-CoV-2-- que nuestra revista debió afrontar en solitario hasta que poco a poco fueron uniéndose otros medios alternativos e investigadores críticos).


Discovery DSalud, 235. Marzo 2020.

Insurgente, Ser y Actuar, Kaos en la Red, 26 de marzo 2020

Discovery DSalud, 236. Abril 2020.

Blog SaludyPoder, 22 de abril 2020

Blog SaludyPoder, 26 de abril 2020

Discovery DSalud, 237. Mayo 2020.

Blog SaludyPoder, 14 de mayo 2020

Discovery DSalud, 238. Junio 2020.

# La falsa pandemia ha dividido el mundo en dos
Insurgente, Lejos del Tiempo y Agenda Roja Valencia, 24 de junio 2020

Discovery DSalud, 239. Julio-Agosto 2020.

Insurgente, 27 de julio 2020

Blog SaludyPoder, 29 de julio 2020

Discovery DSalud, 240. Septiembre 2020.


Blog SaludyPoder, 3 de septiembre 2020

Blog SaludyPoder, 3 de septiembre 2020

Discovery DSalud, 241. Octubre 2020.

Destrucción de lo materno y sometimiento de las criaturas. El origen de las Relaciones de Poder en el Kali Yuga (o por qué la gente obedece órdenes absurdas y consiente el mal trato de los niños)
Blog SaludyPoder, 15 de octubre 2020

Insurgente, 15 de octubre 2020

Blog SaludyPoder, 22 de octubre 2020

Discovery DSalud, 242. Noviembre 2020.

Blog SaludyPoder, 24 de noviembre 2020

Discovery DSalud, 243. Diciembre 2020.

Insurgente, 3 de diciembre 2020

Discovery DSalud, 244. Enero 2021.




viernes, 3 de enero de 2020

Calendario vacunal 2020: ¿impuesto por la industria farmacéutica?

Acaba de publicarse el Calendario vacunal para el 2020.

Todos los miembros del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, autores de las recomendaciones para la elaboración del calendario tienen conflictos de intereses con las compañías farmacéuticas. 

Eso significa que todos y cada uno trabajan o han trabajado para uno o varios fabricantes de las vacunas que recomiendan (excepción hecha de uno de sus miembros que declara haber dejado de recibir patrocinio desde que es miembro del CAV).

Una de las principales novedades de este calendario es la recomendación de vacunación sistemática universal frente al VPH, tanto a chicas como a chicos, preferentemente a los 12 años. A destacar que la práctica totalidad de los firmantes ha recibido subvenciones, ha trabajado como consultor o ha participado en ensayos clínicos financiados por los dos fabricantes de las dos vacunas VPH que se comercializan en España: GlaxoSmithKline (Gardasil) y Merck Sharp & Dome (MSD) (Cervarix).

En 2015 se había informado ya de 45.000 casos de reacciones adversas en la Unión Europea y más de 40.000 en Estados Unidos, así como 352 jóvenes fallecidas en Europa, miles de hospitalizaciones e ingresos en urgencias, cientos de displasias cerebrales y miles de enfermedades del sistema nervioso, en gran parte no recuperadas. Esto, sin olvidar que según los propios CDC habitualmente se notifica un 1% de las reacciones adversas que se producen en relación con las vacunas.

Entre 2009 y 2010 GlaxoSmithKline y Merck realizaron —según denunció Gramya Resource Centre for Women— ensayos clínicos de sus dos vacunas financiados por la Fundación Gates en los que utilizaron como cobayas a 24.000 adolescentes sin informar de riesgos, sin seguimientos de control, consiguiendo autorizaciones ilegales y con la complicidad de UNICEF y la OMS. Más de un centenar sufrieron crisis epilépticas, menstruación precoz, sangrados y fuertes dolores menstruales, y siete de ellas fallecieron sin que se realizara autopsias y con fuertes sospechas de que se falsificaran los informes para ocultar la relación con las vacunas.

Las nuevas recomendaciones dan luz verde pues a nuevos experimentos a gran escala con cobayas humanos en España.


Estos son los miembros del Comité Asesor, autores de las recomendaciones y los conflicto de intereses que declaran respecto a los últimos 5 años:

Francisco José Álvarez García ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Novartis, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD y ha actuado como consultor en Advisory Board de GlaxoSmithKline, Novartis, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD.

María José Cilleruelo Ortega ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Novartis, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, como investigadora en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline y Pfizer, y como consultora en Advisory Board de GlaxoSmithKline, Novartis, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD.

Javier Álvarez Aldeán ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por Astra, GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, como investigador en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline y Sanofi Pasteur y como consultor en Advisory Board de GlaxoSmithKline, MSD, Sanofi Pasteur y Pfizer.

María Garcés-Sánchez ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por Astra, GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, como investigadora en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline, Janssen, Sanofi Pasteur y MSD y como consultora en Advisory Board de GlaxoSmithKline y Novartis.

Nuria Garcés-Sánchez ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por Sanofi Pasteur y MSD y ha asistido a actividades docentes subvencionadas por Novartis y Pfizer.

Elisa Garrote Llanos ha recibido ayuda económica para asistir a actividades docentes nacionales y ha participado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD como investigadora en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline y como consultora en Advisory Board de GlaxoSmithKline.

Ángel Hernández Merino ha recibido ayuda económica para asistir a actividades docentes nacionales y ha participado en actividades docentes subvencionadas por Pfizer.

Antonio Iofrío de Arce ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GSK, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, ha recibido ayuda económica de Pfizer para asistir a actividades docentes nacionales y ha asistido a actividades docentes subvencionadas por GSK, MSD y Pfizer.

Manuel Merino Molina ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, como investigador en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD y como consultor en Advisory Board de Novartis.

Abián Montesdeoca Melián ha recibido ayuda económica de Pfizer para asistir a actividades docentes nacionales e internacionales, aunque desde que es miembro del CAV-AEP no ha aceptado patrocinio directo alguno de ningún laboratorio farmacéutico para ninguna actividad (ni docente, ni discente).

María Luisa Navarro Gómez ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por Gilead, GlaxoSmithKline, Janssen, Pfizer, MSD y ViiV, como consultor en Advisory Board para Abbott, Astra Zeneca, Novartis y ViiV y en ensayos clínicos promovidos por GlaxoSmithKline, Pfizer, Roche y Sanofi Pasteur.

José Ruiz-Contreras ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD y como investigador en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline y Pfizer.


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Fuente: Calendario de vacunaciones de la Asociación Española de Pediatría: recomendaciones 2020. Anales de Pediatría, Volume 92, Issue 1, January 2020. https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2019.10.007

Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma: https://asociacion.aavp.es/

Artículos en Discovery DSalud sobre la vacuna del Papiloma Humano: https://www.dsalud.com/reportajes/la-vacuna-del-papiloma-humano/

domingo, 29 de diciembre de 2019

Credibilidad cero: la OMS controlada por el poder


El presente texto es un extracto-resumen del artículo La Organización Mundial de la Salud la controla la industria farmacéutica, publicado en el número 228 correspondiente a julio-agosto de 2019 de la revista Discovery DSalud. Puede consultarse íntegramente en el siguiente enlace:


La Organización Mundial de la Salud la controla la industria farmacéutica

Preguntarse quién controla la OMS equivale a preguntar quien controla la salud del planeta ya que las directrices, los programas, las campañas que esta organización internacional pone en marcha cada año afecta directa o indirectamente a la inmensa mayoría de sus habitantes, ya se trate de países considerados “pobres” o de países considerados “ricos”, empezando por los propios conceptos de salud y enfermedad que ya determinan comportamientos y decisiones así como los enfoques médicos que contribuyen a reforzar esos conceptos, establecer las prácticas sanitarias y asentar la visión que la opinión pública tiene de todo ello. En definitiva, la OMS dictamina qué es salud, qué son las enfermedades y cómo hay que actuar ante ellas… o mejor diríamos contra ellas porque ese es el enfoque mayoritario: luchar contra microbios, tumores o síntomas en lugar de proteger la vida.

El presupuesto global de la OMS para el bienio 2018-2019 es de 3.926,97 millones de euros. El dinero para cubrir ese presupuesto procede dos fuentes:

—por una parte, lo que la OMS denomina “contribuciones señaladas” que son las cuotas que paga cada estado miembro y cuyo porcentaje se calcula en base a la riqueza y la población de cada país. En total la OMS tiene 194 estados miembros y 2 asociados. El estado con un porcentaje más alto en su cuota es Estados Unidos, que aporta un 22%. Como ejemplos comparativos, España aporta un 2,4%, Francia un 4,8%, y Alemania un 6,3%. La mayoría de los estados aporta menos del 1%. Como hemos explicado, el total de esas cuotas conforman un 18% del presupuesto global de la OMS.

—la segunda fuente, y la más importante, de financiación de la OMS, lo que la organización denomina “contribuciones voluntarias”, procedentes de organizaciones, empresas y fundaciones filantrópicas que son las que realmente deciden en qué se gasta el dinero y qué programas se ponen en marcha y cuales se quedan en meros proyectos de adorno para los documentos.

Cuáles son esas organizaciones que entregan la mayor parte del dinero:






Conclusión: la OMS no es una entidad pública sino privada, no vela por los intereses del público sino que está financiada y controlada por una serie de donantes privados entre los que destacan la Fundación Gates y la industria farmacéutica así como el gobierno de los Estados Unidos, cuyas agencias de salud están a su vez controladas y financiadas por las farmacéuticas. El dinero aportado por Gates y los laboratorios superan asimismo el total de las cuotas de los socios gubernamentales de la OMS. Por lo que no se puede decir que la principal institución mundial relacionada con la salud sea imparcial, independiente o neutral; más bien todo indica que ha estado y está al servicio de los intereses de esos grupos de poder. Eso significa que las decisiones relevantes sobre salud, enfermedad y medicina no se toman siguiendo criterios científicos o médicos ni buscando objetivos que implementen o mejoren la salud de las personas; se toman en base a criterios y objetivos de los grandes grupos de poder que hemos mostrado y que están a su vez conectados con las élites milmillonarias, bancos, conglomerados empresariales y grandes grupos de comunicación. 


FUENTES:

—Jens Martens and Karolin Seitz. Philanthropic Power and Development: Who shapes the agenda?
https://www.globalpolicy.org/component/content/article/270-general/52829-philanthropic-power-and-development-who-shapes-the-agenda.html.
—Barbara Loe Fisher. WHO, Pharma, Gates & Goverment: Who´s calling the shots?
https://www.nvic.org/nvic-vaccine-news/january-2019/who,-pharma,-gates.aspx.
—Página web de la OMS: https://www.who.int/es.
—Página web de la Bill and Melinda Gates Foundation: www.gatesfoundation.org.
—Página web de GAVI Vaccine Alliance: www.gavi.org.
—Cambio en los criterios de la OMS para pandemias:
https://www.who.int/influenza/resources/documents/pandemic_guidance_04_2009/en/.
—Informe 20 aniversario de Tephinet: https://www.tephinet.org/sites/tephinet/files/content/attachment/2018-08-07/TEPHINET_AnniversaryProfile_EMAIL.pdf.
—Más información sobre los CDC, el EIS y TEPHINET: Jesús García Blanca. La política sanitaria mundial la determina un grupo de agencias estadounidenses. Discovery DSalud, número 128 de junio de 2010 https://www.dsalud.com/reportaje/la-politica-sanitaria-mundial-la-determina-un-grupo-de-agencias-estadounidenses/.



domingo, 22 de diciembre de 2019

MANIFIESTO: Por un mundo sin vacunas


Contra todas las vacunas y a favor de la salud y la vida


1. Las vacunas se basan en una teoría de la enfermedad falsa: la Teoría Microbiana o Teoría de la Infección que provocó una supeditación de la medicina a los intereses de la industria farmacéutica, y que sirvió de excusa para declarar la guerra a los microbios, una guerra que ha resultado ser autodestructiva.

2. Las vacunas no encajan con el funcionamiento de la vida tal y como la han concebido las medicinas tradicionales de todo el mundo y como nos lo muestran descubrimientos recientes -y no tan recientes —pero olvidados, despreciados o directamente atacados— en Biología y en otras ciencias.

3. Las vacunas, por tanto, no tienen sentido biológico, lo cual significa que:

las vacunas no pueden tener ningún efecto positivo: esto explica que las vacunas no hayan acabado con las epidemias o disminuido su incidencia. Los documentos históricos, datos, estadísticas e informes no manipulados disponibles demuestran que la evolución de las enfermedades consideradas “infecciosas” ha dependido de la evolución de las condiciones de vida.

las vacunas solo pueden tener efectos negativos. Más aún: todas las vacunas tienen necesariamente consecuencias negativas para la salud y la vida, que pueden ser más o menos graves e incluso mortales, presentarse a corto, medio o largo plazo, y ser reconocidas legalmente o no, aunque todas ellas estén documentadas con rigor. En especial, es muy urgente investigar y precisar el papel de las vacunas en general en el aumento del número de enfermos y a una edad media cada vez menor, y en particular en la irrupción y proliferación de las llamadas “enfermedades raras”.

4. Las vacunas, como todos los fármacos, están sometidas a la dinámica del poder económico, político y académico. Esto significa que la información oficial que llega a la mayoría de la población a través de los medios de masas es sesgada o falsa, que los procesos de aprobación están condicionados, que las decisiones políticas están influenciadas y que los programas de vacunación, tanto en el mundo llamado “desarrollado” como en los países mal llamados “pobres”, están controlados por grandes poderes que actúan a través de fundaciones falsamente “filantrópicas”, de organismos internacionales financiados y de la institución clave de la medicina industrial moderna: los laboratorios farmacéuticos y, en particular en este caso, los fabricantes de vacunas.

5. Por tanto, el objetivo para quienes estamos a favor de la salud y la vida no puede ser luchar por una “vacunación libre, o por vacunas “seguras” o “eficaces” (ya que toda vacuna es intrínsecamente insegura, imprevisible, ineficaz y peligrosa), sino actuar para erradicar totalmente las vacunas aportando información radical (de raíz) que ayude al mismo tiempo a cambiar los conceptos de enfermedad y de salud, y, en consecuencia, el actual modelo médico y los actuales sistemas sanitarios.

Invitamos a todas aquellas organizaciones o personas que compartan este enfoque (y que todos nosotros, partiendo de haber aceptado inicialmente la versión oficial, llevamos muchos años ampliando con nuestro trabajo, nuestro aprendizaje y nuestra voluntad de compartir información rigurosa y liberadora) a que se sumen a esta iniciativa, a que la apoyen, la difundan y la impulsen según sus posibilidades y su buen hacer.

17 de diciembre, 2019.


GRUPO STOP VACUNAS:

Lluís Botinas, presidente de Plural-21, asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo
Lua Catalá, pediatra
Enric Costa, médico de familia, autor de SIDA: Juicio a un virus inocente y Iatrogenia: la medicina de la Bestia, y co autor de Vacunas: una reflexión crítica.
Jesús García, investigador social, colaborador desde 2009 de Discovery DSalud, autor de La Sanidad contra la Salud y Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía y co autor de Vacunas: una reflexión crítica.
Teresa Morera, naturópata y ex farmacéutica.
Abraham Navarro, antropólogo y coeditor de Cauac Editorial Nativa.
Alicia Ninou, periodista independiente.

Más información sobre STOP VACUNAS:

Colabora firmando el Manifiesto y difundiéndolo.
Participa en el debate abierto en facebook.

Vacunas: una reflexión crítica a partir de la historia de la medicina 
y los nuevos descubrimientos de la biología.

Otro libros de los integrantes del grupo:
-- Enric Costa. Iatrogenia: la medicina de la Bestia.
-- Libros de Jesús García en Amazon.
-- Lua Catalá. Pediatría para los nuevos niños.

Artículos sobre vacunas en Discovery DSalud:

viernes, 15 de noviembre de 2019

Entrevista y presentación: Vacunas y Iatrogenia

Estoy concentrado en acabar un libro sobre (contra) los antibióticos y he descuidado un poco este blog. Anoto aquí de modo sucinto algunas cosas que pertenecen al ámbito de la salud y el poder y que no he tenido tiempo o energía para ir desarrollando en su momento.


En julio, me entrevistó Vórtice Radio para hablar de (contra) las vacunas. La entrevista acaba de aparecer (como aparecen las cosas en Internet) en el blog de Vórtice y estamos difundiéndola y comentándola para llegar a la mayor cantidad posible de gente. Puede escucharse aquí:


ARTÍCULOS Y ENTREVISTAS

Entretanto he ido escribiendo algunos artículos para Discovery DSalud:

--Número 207/Septiembre 2017: Italia: pretenden obligar a los menores de 17 años a inocularse 10 vacunas!
--Número 208/Octubre 2017: Manifiesto por una Ciencia Postmaterialista.
Número 209/Noviembre 2017: Las emociones y pensamientos también determinan la salud del organismo.
--Número 210/Diciembre 2017: Jesús García Blanca: "A quienes se oponen a las verdades oficiales se les difama y persigue siembre". Entrevista que me hizo la revista con motivo de la publicación de mi libro sobre Wilhelm Reich.
--Número 211/Enero 2018: ¿Sabe usted s come animales transgénicos?
--Número 212/Febrero 2018: El Ministerio de Sanidad ningunea a las asociaciones de consumidores.
--Número 213/Marzo 2018: ¿Se debieron los casos de microcefalia en Brasil a un programa de ultrasonidos encubierto?
--Número 214/Abril 2018: SaludSinBulos: ¿nuevo intento de cesura disfrazada?
--Número 215/Mayo 2018: Diego Bárcena: "Haría falta un nuevo organismos de la ONU específicamente dedicado a la bioseguridad".
--Número 217/Julio-Agosto 2018: ¿Se manifiesta la conciencia a través de las neuronas cerebrales?
--Número 218/Septiembre 2018: La unión europea anuncia iniciativas contra los "antivacunas".
--Número 219/Octubre 2018: Muchos de los productos elaborados para bebés y niños son insanos.
--Número 222/Enero 2109: ¿Qué se esconde tras la agricultura personalizada?
--Número 223/Febrero 2019: Es falso que existan imágenes reales del VIH, presunto responsable del SIDA.
--Número 224/Marzo 2019: Anne Katharina Zschocke: "Las bacterias son nuestras compañeras".
--Número 225/Abril 2019: Los peligrosos efectos de las vacunas que no aparecen en los prospectos.
--Número 226/Mayor 2019: Albert Salvadó: "El cáncer no mata; mata la ignorancia, Y el conocimiento es vida".
--Número 227/Junio 2019: Gran parte de las enfermedades las provocan los tratamientos médicos. Entrevista con Enric Costa sobre con motivo de la publicación de su libro sobre Iatrogenia.
El abuso de antibióticos perjudica el tratamiento con células madre.
--Número 228/Julio 2019: La Organiación Mundial de la Salud la controlan grupos privados.
--Número 229/Septiembre 2019: Dos conceptos de salud: holismo frente a mecanicismo.
--Número 232/Diciembre 2019: Entrevista a Xaveiro; Una retrospectiva del Dr. Hinohara.


LA MEDICINA DE LA BESTIA

Mi amigo y compañero de lucha, Enric Costa, uno de los pocos médicos tradicionales y honestos que conozco, presentó su libro "Iatrogenia: la medicina de La Bestia. El origen de las enfermedades raras" en Murcia, el pasado noviembre, en un acto coorganizado por Cauac (que pronto publicará una edición corregida y renovada del libro) y el Ateneo Huertano Los Pajaros. Puede escucharse aquí:









sábado, 14 de octubre de 2017

¿Son necesarias las vacunas?

En el contexto de las multitudinarias protestas ciudadanas contra la ley que ha convertido en obligatorias once vacunas para todos los niños italianos, mi editor en Italia me propuso escribir junto al Dr. Enric Costa un artículo especial para publicar en la revista Scienza e Conoscenza. Comparto aquí el texto completo en castellano.




¿Son necesarias las vacunas?


No cabe duda que estamos ante una oleada de autoritarismo y desprecio de los derechos fundamentales consagrados en las constituciones de toda Europa. Administrar fármacos -vacunas incluidas- de modo forzoso con amenazas de multas e incluso retirada de la custodia de los hijos es una acción gravísima que viola derechos constitucionales nacionales, acuerdos europeos y tratados internacionales.
            Es fácil comprender que sería absurdo obligar por ley a adoptar prácticas saludables por mucho que estas estén suficientemente probadas y aceptadas mayoritariamente: ¿nos parecería razonable obligar a todo el mundo a hacer media hora de ejercicio diario? ¿a seguir estrictos regímenes alimenticios? ¿nos parecería razonable prohibir la venta y el consumo de tabaco? ¿Por qué entonces las leyes y decretos que obligan a vacunar a nuestros hijos parecen tan razonables a algunos, probablemente a muchos?
            Pues bien, ante el alarmante interés que están demostrando muchos políticos en Europa para obligar a la población al consumo de vacunas industriales bajo el peso de la ley, los ciudadanos y médicos que no nos vacunamos queremos reclamar nuestro derecho a ser dueños de nuestra vida individual; un derecho reconocido en todas las constituciones de los países democráticos y que los distingue de los países totalitarios y dictaduras.
            Pero por si esto no fuese suficiente, invitaríamos a estos políticos a que se hicieran la siguiente reflexión: Hace unos 60 años que existen las vacunaciones masivas; anteriormente solo se administraron a población reclusa, a huérfanos y a la soldadesca, hasta que en los años 50 y 60 empezaron a masificarse y a vacunar a casi toda la población infantil; por tanto cabe preguntarse… si son tan indispensables las vacunas como para hacerlas obligatorias… ¿cómo ha podido sobrevivir la humanidad durante cientos de miles de años… sin vacunas ni antibióticos?
            Si al reflexionar sobre esa realidad histórica no llegan a la conclusión de que las vacunas no parecen ser tan necesarias como las presentan, queremos informar al lector que algunos médicos pensamos que las vacunas no solamente no son necesarias sino que, además, carecen del más mínimo sentido biológico; y por carecer de sentido biológico pueden ser y, de hecho, lo son, peligrosas para la salud… ¿por qué decimos que no tienen sentido biológico las vacunas?... pues porque son una consecuencia de una teoría médica propia del siglo XIX que ha quedado totalmente obsoleta y superada por los propios avances en microbiología que se han producido en el siglo XX.


LA TEORÍA DE LA INFECCIÓN CONTRA
EL NUEVO CONCEPTO DE MICROBIOMA

Como hemos dicho, la teoría de la infección también denominada teoría microbiana de la enfermedad, nació en el último tercio del siglo XIX y fue como consecuencia de la aplicación de los primeros microscopios en medicina; con ellos se hicieron visibles unas formas de vida diminutas y hasta entonces invisibles: los microbios.
            Ese hallazgo dividió a la clase médica en dos grandes grupos: El primero de ellos lo formaron la mayoría de médicos de la época que pensaron que el microscopio no los había creado sino tan solo hecho visibles y que, por tanto, si los microbios estaban ahí, en nuestra piel, nuestra boca y nuestro intestino…sería por algo. Puesto que hasta la fecha habían pasado desapercibidos… quizá cumplían alguna misión que desconocíamos. En todo caso sería prudente esperar y observar. Este primer grupo de médicos dio muestras, con su actitud, de poseer virtudes propias del rigor científico: prudencia para afirmar novedades y paciente observación hasta recabar suficiente información para saber lo que realmente es aquello que se quiere conocer.
            El segundo grupo de médicos fue capitaneado por un industrial que no era médico, el conocido Louis Pasteur, y desde el primer avistamiento de los microbios afirmaron que producían enfermedades y que esos nuevos invitados eran peligrosos y que había que defenderse de ellos con productos industriales: antisépticos, sueros y vacunas.
            Era la primera vez que los veían con sus rudimentarios microscopios de apenas 20 ó 40 aumentos; no tenían experiencia previa, puesto que acababan de entrar en la escena científica y apenas habían avistado a unas pocas especies… sin embargo estas carencias de conocimiento no les impidió afirmar categóricamente que esos gérmenes recién vistos eran unos asesinos implacables. Este segundo grupo de médicos, desde luego, no dio muestras de prudencia científica, más bien, parecían tener prisa.
            Era el tiempo de la revolución industrial y, curiosamente, a la incipiente industria química y farmacéutica le pareció muy interesante la visión sobre los microbios que tenía este segundo grupo de médicos encabezados por el industrial francés Pasteur, puesto que si había que fabricar productos para defendernos de esos nuevos invitados significaba que el mercado era enorme. Esta gran simpatía entre la nueva teoría de la infección y el mundo industrial fue capital para que se instalara como teoría dominante y que su dominio se haya mantenido hasta el día de hoy.
            Así, en estos momentos, la inmensa mayoría, por no decir la casi totalidad de las personas, se trate de gente de a pie con una cultura media o de gente con títulos, carreras, másteres, especialidades y curriculums de altura, creen a pie juntillas que esa teoría es correcta. Es más, creen y confían en que en su día, sus defensores demostraron que era correcta como afirma cualquier enciclopedia, manual especializado o libro de texto escolar. Sin embargo, el lector debe saber que no es así en absoluto.


LOS PLAGIOS, FRAUDES
Y MENTIRAS DE PASTEUR

El mencionado industrial francés al que debemos la pasteurización plagió a su maestro Antoine Bechamp y a otros científicos alterando sus descubrimientos y tergiversándolos, se aprovechó del trabajo de sus colaboradores atribuyéndose el mérito de sus descubrimientos lo que, dicho sea de paso, le valió una pensión vitalicia del gobierno, y finalmente -como demuestran sus notas de laboratorio que quiso mantener ocultas- alteró resultados de sus experimentos para que encajaran con las ideas que quería defender: la culpabilidad de los microbios, idea que tampoco era suya, ya que cien años antes, en 1762, el Dr. M. A. Plenciz ya había publicado un libro titulado precisamente Teoría Microbiana de las Enfermedades Infecciosas.
            Habitualmente se alude a los famosos Postulados de Koch para afirmar que son la demostración de que la teoría de la infección es correcta. Pero los postulados no son propiamente una demostración, sino unos criterios que deberían servir para demostrar la culpabilidad de los microbios. De hecho sabemos que Koch cambió el primero y fundamental de los postulados que decía: "El microorganismo tiene que ser encontrado en abundancia en todos los organismos que sufren la enfermedad, pero no en organismos sanos". Las palabras finales fueron suprimidas ante la evidencia de que la inmensa mayoría de las personas sanas, como ya hemos explicado, tienen a las bacterias supuestamente responsables en su interior.
            Como ejemplo de que la teoría de la infección no se impuso tras un debate científico que estableciera su validez sino, como hemos apuntado, por intereses de la industria, citaremos dos declaraciones de principios del siglo XX suficientemente elocuentes: en el volumen 180 del 20 de marzo de 1909, la prestigiosa revista The Lancet, decía: "todos estos postulados raramente se cumplen, por no decir nunca... muchos organismos a los que se considera causantes de enfermedades se encuentran con frecuencia en personas sanas... por tanto no podemos confiar en los postulados de Koch como una prueba decisiva de causalidad".
            Por su parte, el Dr. M. L. Leverson, durante una conferencia en Londres el 25 de mayo de 1911, dijo estas palabras: "Toda la estructura de la teoría microbiana de la enfermedad descansa sobre asunciones las cuales, no solo no han sido probadas, sino que son imposibles de probar y muchas de ellas pueden ser contempladas como el reverso de la verdad".



UNA GUERRA CON “FUEGO AMIGO”.

            Entretanto, el primer grupo de médicos que hemos mencionado, el de los prudentes que no tenían prisa, comprobó unos años después y con microscopios de 400 y 600 aumentos que esos gérmenes que estaban siendo acusados de asesinos, en realidad, eran nuestros socios y vivían con y dentro de nosotros desde siempre. A partir de los años 70 se introdujeron en biología unos conceptos que no se conocían  en la primera mitad del siglo XX; estos nuevos conceptos fueron el de: ecosistema o hábitat natural y el de simbiosis de especies y el lector debe saber que, para muchos médicos y microbiólogos, los microbios que fueron identificados como causantes de enfermedades como la difteria, la meningitis, el cólera, la tuberculosis…  son gérmenes que poseemos todos los humanos en estado de salud y que, en realidad, nuestros gérmenes no son nuestros enemigos sino que son nuestros socios biológicos y conforman lo que se llama el microbioma humano. Nuestro cuerpo es su ecosistema y cumplen una serie de funciones digestivas, metabólicas, defensivas insustituibles, por lo que son nuestros apreciados simbiontes.
            Volveremos enseguida a estos descubrimientos, pero antes queremos explicar cuáles han sido las consecuencias que ha tenido para la población de occidente el dominio académico y mediático de la obsoleta y decimonónica teoría de la infección sobre la realidad del microbioma comprobada con mucho más tiempo y mejores medios.
            Hemos dicho que el primer grupo de médicos era mayoritario a finales del siglo XIX y principios del XX y eso protegió a la población de ser medicados con las primeras vacunas y productos antisépticos que eran tan tóxicos y peligrosos que todos, sin excepción fueron abandonados unos años después. Pero, después de la segunda guerra mundial, el predominio indiscutible de la teoría de la infección era total y, desde entonces (años 50 y 60) se procedió a la vacunación masiva de toda la población y al consumo también masivo de antibióticos.
            Las vacunas prometían tener la capacidad de mejorar nuestro sistema inmunitario y hacerlo más eficiente frente al ataque de los gérmenes; y los antibióticos habían demostrado que mataban a los gérmenes porque les impedían la síntesis de proteínas necesarias en su metabolismo de membrana. En los años 90 se supo que tenían esa acción letal sobre los gérmenes porque afectaba el ADN de éstos y distorsionaban su mensaje genético.
            Hay que decir que los antibióticos serían una medicación antibacteriana ideal, para los que creen que nuestros gérmenes son agresivos, si en realidad ejercieran su acción tóxica sólo y exclusivamente sobre el grupo de bacterias que se cree que son la causa de la enfermedad y sobre la zona o el órgano del cuerpo que se cree infectado; por ejemplo si ante un diente infectado o una herida en un determinado sitio… el antibiótico sólo actuara sobre esas bacterias y esa zona aislada del organismo… pero eso no es así ni remotamente. Resulta que la acción tóxica del antibiótico no es selectiva en absoluto y ataca igualmente el ADN nuclear y al ARN mitocondrial de las bacteria y de todas las células de nuestro organismo, provocando los mismos estragos. No es posible, hasta la fecha, separar el ataque sobre las bacterias del ataque sobre nuestras células.


LOS EFECTOS COLATERALES
DEL BOMBARDEO INDISCRIMINADO.

Como la visión paranoica de la infección ha sido dominante y excluyente desde los años 60 del siglo pasado, como consecuencia, toda la población ha sido sometida a múltiples vacunaciones con la intención o, podríamos decir, la promesa prematura de que con esa práctica se iba a mejorar el sistema inmunitario de las nuevas generaciones que, por ello, se iban a convertir en los primeros humanos cobaya que se iban a someter a una nueva experiencia que no conocían sus antepasados.
            Pasaron unos pocos años y a finales de los años 70 empezaron a aparecer unas enfermedades nuevas y desconocidas: Enfermedad de Kronn, esclerosis múltiple, colitis ulcerosa, intolerancias alimentarias, dermatitis, alergias variadas…  que se hicieron cada vez más frecuentes y afectaban exclusivamente a la joven generación de cobayas que se habían sometido al experimento de mejorar su sistema inmunitario mediante las vacunas.
            Pero lo que más sorprendió a los patólogos de los años 70 fue descubrir que esas nuevas enfermedades estaban siendo producidas por el propio sistema inmunitario de esos individuos a los que se había vacunado múltiples veces con la intención de mejorar ese mismo sistema inmunitario. Lo tuvieron tan claro que las llamaron enfermedades autoinmunes porque vieron claramente que el sistema inmunitario de estos enfermos, de repente, se había vuelto traidor y en vez de defender al organismo como había hecho siempre, por alguna razón, identificaba a los propios órganos y sistemas como alienígenas y los atacaba con todo su potencial.
            Esas enfermedades empezaron a aparecer en la década de los 70 y han ido aumentando en frecuencia de una manera exponencial, hasta tal punto que las enfermedades autoinmunes afectan casi a la mitad de la población en la primera década del tercer milenio.
El sistema sanitario y docente oficial niega, rotundamente, cualquier relación entre el hecho de haber manipulado masivamente el sistema inmunitario por primera vez en la historia… y la aparición, por primera vez en la historia, de una enorme cantidad y variedad de enfermedades autoinmunes… pero… ¿qué opina el lector?
            Las nuevas generaciones de ciudadanos cobaya no solo padecen de enfermedades autoinmunes, sino que se ha detectado también una situación totalmente novedosa a la vez que demoledora que nosotros achacamos a la acción de los antibióticos. Sabemos que estas sustancias matan bacterias y paralizan su reproducción porque afectan a su ADN y sabemos que no hay forma de impedir que afecten también al ADN de nuestras propias células; como consecuencia de este ataque continuado al ADN de las nuevas generaciones se han producido dos fenómenos graves: la infertilidad de los jóvenes cobayas; según los informes del Banco Mundial, la fertilidad ha disminuido en el mundo un 50% en los últimos cincuenta años; y la aparición masiva de las denominadas enfermedades raras que son un grupo de nuevas enfermedades que se caracterizan por su atrocidad, puesto que como son consecuencia de alteraciones del ADN y ARN, los niños descendientes de padres cuyos genes están distorsionados nacen con malformaciones en órganos y sistemas. En la actualidad hay controlados 27 millones de casos en Europa, otro tanto en Estados Unidos y 42 millones en Iberoamérica, es decir unos cien millones de personas entre Europa y América; nunca hubo una epidemia de tal magnitud ni ferocidad.


LOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS DE LA BIOLOGÍA
DAN LA RAZÓN A LOS MÉDICOS TRADICIONALES

Hemos dicho que las primeras vacunas despertaron la desconfianza de los médicos tradicionales y naturales que entendían que los problemas de salud respondían a condiciones de vida individuales y no a supuestas invasiones que provocaran enfermedades en serie para ser combatidas con productos también fabricados en serie. Pues bien, como ya hemos apuntado, las más recientes investigaciones en biología están dando la razón a esos médicos que trataban enfermos y no enfermedades y poniendo en evidencia la guerra autodestructiva contra los microbios.
            De hecho, uno de los descubrimientos claves se produjo a mediados del siglo XX y poco a poco va ganándose el respeto de más y más profesionales y académicos: nuestras células son el resultado de la fusión de diferentes microorganismos que continúan viviendo en simbiosis, de modo que nuestro ADN integra la información genética de bacterias y virus, y en nuestras células continúan viviendo antiguas bacterias que posibilitaron la obtención de energía a partir del oxígeno: las mitocondrias celulares, que tienen su propio ADN y que son tan sensibles a los antibióticos como cualquier otra bacteria de nuestro microbioma.
            La primera descripción del microbioma -que incluye bacterias, arqueas, levaduras, eucariotas unicelulares, helmintos, hongos y virus- ya le valió un Premio Nobel al microbiólogo Joshua Lederberg en 1958. Ahora, sesenta años después, sabemos que la madre trasmite poblaciones de microbios al feto durante su estancia en el útero -se han encontrado bacterias en la placenta, en el cordón umbilical, en el líquido amniótico, en membranas fetales y en el meconio- sumándose posteriormente otras durante el parto vaginal y, una vez nacido el bebé, mediante el contacto piel con piel y a través del calostro y la leche materna que contienen 700 especies bacterianas, cuya función es aún desconocida pero que muy probablemente tendrán relación con los mecanismos de equilibrio y convivencia que caracterizan la simbiosis.
           




¿TENEMOS UN EJÉRCITO DEFENSIVO O
UN SISTEMA REGULADOR DE LA SIMBIOSIS?

La teoría de la infección planteaba una visión belicista de salud, como si las enfermedades fueran invasiones que llegan del exterior y nada tienen que ver con nuestros hábitos de vida o nuestra alimentación o el estado de pureza del aire que respiramos, sino con ejércitos invasores. Esa visión trasnochada y un poco paranóica se complementaba con otro elemento imprescindible en cualquier enfrentamiento bélico: un ejército defensivo encargado de luchar contra los microbios y que podría entrenarse para ello mediante la administración de vacunas, que serían una imitación debilitada del enemigo para conocerlo y aprender a neutralizarlo.
            La pregunta que nos hacemos ahora es si es real ese ejército, si realmente hay que interpretar el llamado "sistema inmunitario" de ese modo y si es cierto que su función principal sea luchar contra los microbios. Así es como se interpreta desde una lógica belicista, pero si se aplica la lógica de la cooperación en lugar de la lógica del enfrentamiento, entonces no puede por menos que sonar contradictorio que la naturaleza nos haya dotado de una multitud de pequeños colaboradores que cumplen funciones a veces tan cruciales como regular el crecimiento del feto, y al mismo tiempo pusiera ahí, a su lado, un ejército para exterminarlos.           
            Hagamos un esfuerzo para mirar sin prejuicios. Según los cálculos más recientes, nuestro organismo tiene por término medio unos 37 billones de células, un uno por ciento de las cuales muere cada día y debe ser repuesto. Partes de estas células son aprovechables, es decir, reciclables, pero el resto, al igual que los productos de desecho del metabolismo es literalmente basura que hay que eliminar: el reciclaje y la eliminación de la basura son tareas fundamentales para la salud medioambiental en un pueblo y en un organismo, que es un ecosistema a pequeña escala.
            ¿Quién hace esa tarea? ¿Quiénes son los basureros del cuerpo? Una vez más, las recientes investigaciones van dando la razón a las medicinas tradicionales y naturales. Tanto la tarea fundamental de limpieza como otras relacionadas con la producción de energía o la regulación de la convivencia las lleva a cabo un sistema desarrollado como fruto de la interacción con el entorno durante miles de millones de años que se denominó "sistema inmunitario" desde el paradigma belicista pero que con los conocimientos actuales podríamos denominar a partir de sus funciones "sistema de reciclaje y limpieza", o mejor aún "sistema de regulación de la simbiosis" ya que la finalidad última de todas las tareas que cumple es la buena convivencia.
            En los límites de un artículo no podemos explicar en detalle la compleja estructura de este sistema y las funciones que realiza en colaboración con numerosos órganos y tejidos. La idea clave que queremos trasladar es que no se trata de un ejército que luche contra los microbios que nos invaden, sino que cumple diversas tareas para mantener el equilibrio interno y la simbiosis con nuestros microbios.
            Aún no conocemos con precisión cuando comienza y cuánto dura el desarrollo de ese sistema y de sus conexiones con el resto del organismo así como de las interacciones con bacterias y otros microorganismos del microbioma. La neurología, la psicología, la neonatología, la endocrinología, la bioquímica y otras disciplinas van añadiendo poco a poco elementos a un proceso estimado en torno a los dos años, lo que supone que una gran parte de las vacunas se administran en el momento en que se está desarrollando ese delicado y complejo proceso de maduración, lo que con toda probabilidad debe jugar un papel en las llamadas "reacciones adversas" pero también en todos los nuevos problemas de salud y enfermedades que ya hemos mencionado.
            En definitiva, nuestras investigaciones nos llevan a concluir que las vacunas no tienen sentido biológico, es decir, no se corresponden con la lógica de los procesos vitales, y no tienen base teórica demostrada. Como consecuencia de todo ello, dudamos profundamente que hayan podido erradicar enfermedades o proteger contra ellas; más bien creemos que sucede lo contrario: son peligrosas para la salud y la vida, y responsables con toda probabilidad de una multitud de nuevas enfermedades graves, crónicas y degenerativas.

            Los argumentos que hemos expuesto en este artículo nos parece que refuerzan la legitimidad de la lucha que en estos momentos está llevando a cabo la ciudadanía en Italia y que muy probablemente se extenderá a otros países ya que, a la vista de los daños que han causado ya las vacunas y del enorme peligro que suponen de cara al futuro, es más importante que nunca buscar información crítica, difundirla al máximo y oponerse firmemente a las leyes y decretos que pretenden impedir nuestro derecho a decidir.


El Dr. Enric Costa (Gandía, 1955) es licenciado en medicina y cirugía y ejerce desde hace 38 años como médico de familia desde un perspectiva holística. En 2016 escribimos y publicamos conjuntamente el libro Vacunas: una reflexión crítica, publicado por iEdiciones en castellano y por Llibres de l'Index en catalán.


Artículo publicado inicialmente en el número 62 de la revista Scienza e Conoscenza, en septiembre de 2017, con el título "I vaccini: sono davvero necessari?".


lunes, 16 de enero de 2017

Mi última intervención en Facebook

AVISO A NAVEGANTES

Con el cierre del año, cerraré mi cuenta de facebook.
La escritura reclama para sí el tiempo y el esfuerzo que ahora empleo aquí.
Mantendré -por ahora- mi blog sobre salud, mi blog sobre literatura y mi correo electrónico, aunque dudo que sea por mucho tiempo.
Gracias por vuestra atención a quienes me hacéis llegar piropos y felicitaciones y también a los críticos e incluso a los insultones: seguro que todo ha resultado enriquecedor en este foro.



Con este breve texto me despedí de facebook a las 00:00 horas del 31 de diciembre.
Por si algunos seguidores de los debates que allá mantenía tiene interés en mis argumentos, cito aquí una intervención mía en la que hacía una síntesis de los más discutidos en estos últimos meses.


Habida cuenta del aumento del interés por mis intervenciones, argumentos o planteamientos -un interés que no me merezco puesto que soy un mero intermediario que difunde la información crítica, no manipulada por el poder o al servicio de intereses de los de Arriba- se me ocurre resumir aquí algunas cuestiones por las que constantemente se me interpela para evitar que los visitantes de este foro se cansen leyendo una y otra vez las mismas preguntas a las que obviamente voy a dar las mismas respuestas -mientras no se presente nueva información que pueda yo analizar, contrastar y reflexionar- y para evitarme yo mismo un tiempo que, la verdad, algunos se merecen bien poco.

Ruego pues encarecidamente que antes de plantearme -en los múltiples hilos que aquí vamos abriendo- las mismas preguntas de siempre, se consulte este pequeño resumen, que incluirá también enlaces para ampliar y contextualizar. Ni que decir tiene que continuaré manteniendo mi disposición a debatir todo aquello que se quiera debatir y que no esté respondido aquí, siempre que no sean -como ya he advertido muchas veces- cuestiones privadas, intentos de descalificación, injurias varias o excursiones a los cerros de Úbeda, practicadas todas ellas con demasiada profusión por algunos de nuestros visitantes y que se responden y descalifican por sí mismas.


SALUD Y SISTEMA SANITARIO

Quienes piden que justifiquemos que tal o cual terapia natural entre a formar parte del Sistema Sanitario, lo hacen desde un enfoque ya dado. Su defensa ciega del modelo médico moderno los sitúa en un enfrentamiento entre medicina moderna y terapias naturales. Yo no contemplo las cosas así, ni siquiera creo que lo más importante sea hablar de medicinas o terapias. En primer lugar hay que hablar de salud y de cómo cultivar nuestra capacidad para responsabilizarnos de ella y tomar nuestras propias decisiones.

En este sentido, el análisis previo desborda el terreno de lo científico-médico y entra en terreno cultural, social, político, económico. Para conseguir el primer objetivo, es preciso conocer las relaciones de poder que actúan en el campo de la salud y la enfermedad y actuar para desmontarlas o al menos oponerse a ellas en lo posible.

A partir de ahí, podemos hablar de sistema de salud o sistema sanitario, que en estos momentos se encuentra bajo la influencia o el control de esos poderes: económico, político, académico, que condicionan su concepción, su funcionamiento y el concepto de salud que se le traslada a la mayoría.

Quien sea capaz de juzgarlo sin prejuicios, encontrará que en mayor o menor medida, estos sistemas están fracasando a la hora de ayudar a la gente. Y desde luego, un cambio de políticas sanitarias que de verdad atendiera las necesidades de la gente debería comenzar por una evaluación independiente de su funcionamiento para poner en evidencia los errores a corregir.

Por mi parte, yo creo urgente y de extrema necesidad cambiar ese enfoque. Es decir, parto de la idea de que los sistemas sanitarios necesitan un cambio radical que debe empezar por el concepto de salud. Ese principio debería ser el que determine los cambios que hagamos a todos los niveles: de contenido, organizativos, de gestión... teniendo como meta un sistema de salud público, holístico y autogestionado.

En estos momentos, los sistemas sanitarios y todo el modelo médico dentro y fuera de él, parten de un enfoque de la salud que se caracteriza por un reduccionismo mecanicista, una concepción estática de la salud-enfermedad como cosas opuestas y en consecuencia una visión belicista de combate a la enfermedad para conseguir la salud, en particular a partir de la imposición sin pruebas de la Teoría Microbiana que desplaza radicalmente la prevención de los hábitos de salud a las vacunaciones masivas y el tratamiento de las enfermedades a la guerra química contra los microbios, todo ello con gravísimas consecuencias a múltiples niveles.

Si cambiamos ese enfoque por uno dinámico en el que salud y enfermedad son elementos de un mismo proceso de equilibrio y lo que llamamos enfermedad la señal de procesos biológicos de reequilibrio de nuestro ecosistema interno, y si además abrimos la mirada a todos los aspectos implicados trascendiendo lo meramente fisiológico, es evidente que diseñaremos nuestros sistemas sanitarios de otro modo: buscaremos aquellos procedimientos, disciplinas, recursos, técnicas, terapias o medicinas que nos ayuden a conseguir ese objetivo. Y entonces, cobrarán más importancia las ciencias de la salud que se centran en los hábitos de vida saludables y las medicinas que actúen a favor de la naturaleza, situando en un segundo plano, es decir, como recursos alternativos, aquellas que actúen contra los procesos naturales y que puedan ser útiles en determinadas circunstancias.

De este modo, teniendo claro el objetivo a conseguir, será más factible ponerse a pensar en los medios para conseguirlos. No se trata pues de decidir qué cosa debemos incluir en el actual sistema, sino qué concepto de salud tenemos para saber qué cosas sirven a nuestro objetivo y cuáles no, y con las que valen, construir un sistema radicalmente distinto. 

Que los estudios clínicos son una herramienta valiosa sería absurdo negarlo; que son la única herramienta admisible no es que sea absurdo o deshonesto, que también, sino que iría marcadamente en contra de los objetivos propuestos.

No propongo, por tanto, desterrar los estudios clínicos habituales, propongo gestionarlos de modo que se garantice su independencia y situarlos en el lugar que le correspondan en función de su utilidad precisa y limitada, y por tanto, sumándolos a otras herramientas que nos permitan complementar nuestro conocimiento para poder valorar y tomar decisiones adecuadas en función de nuestro objetivo que, como hemos dicho, no es reduccionista sino global y por tanto debe proceder de una globalidad de recursos derivados del conocimiento empírico, el razonamiento, la lógica, el saber social acumulado, la filosofía, la capacidad de síntesis entre la experiencia y lo racional, la memoria, la intuición... todo ello con la participación de todos los implicados y complementado con las medidas necesarias para contrarrestar la influencia y el control que actualmente ejercen los poderes políticos, económico y académicos.


TEORÍA MICROBIANA/ VACUNAS

Comencé a buscar información sobre este tema a partir del nacimiento de mi hija -que ahora tiene 24 años. En ese tiempo he leído, intercambiado experiencias con padres críticos, entrevistado a especialistas y analizado numerosas fuentes, en particular durante los trabajos preparatorios del libro escrito a medias con el Dr. Enric Costa. En este momento, mi posición al respecto es la siguiente:

-- Las vacunas no tienen sentido bio-lógico, es decir, no se corresponden con la lógica de los procesos vitales.
-- Las vacunas no tienen base teórica, puesto que no existe una teoría que explique de tal modo el origen de las enfermedades que las vacunas puedan cumplir un papel preventivo.
-- Como consecuencia de ello, podemos afirmar que las vacunas no han erradicado enfermedades ni pueden proteger contra ellas.
-- Más bien sucede lo contrario: son peligrosas para la salud y la vida y responsables con toda probabilidad de una multitud de nuevas enfermedades graves, crónicas y degenerativas.
-- Las vacunas se mantienen gracias al enorme poder de sus fabricantes y el abandono de nuestra salud en manos ajenas y no por motivos científico-médicos.

No todos los argumentos son ni pueden ser estudios clínicos como algunos pretenden. Hablamos de un tema complejo que exige argumentos complejos y pluridisciplinares: argumentos históricos, argumentos lógicos, argumentos epistemológicos, datos estadísticos, conocimientos de biología, de genética, de fisiología, de neurología, de bioquímica, de medicina... En nuestro libro...

... explicamos que las vacunas no tienen sentido bio-lógico explicando los entresijos de la vida desde el nuevo paradigma que se abre paso en biología y que explica de otro modo nuestra relación con los microbios o las mal llamadas funciones inmunitarias o las mal llamadas enfermedades;
... explicamos que las vacunas no tienen base teórica argumentando que la teoría microbiana es incorrecta;
... explicamos que las vacunas no pueden ser sino perjudiciales porque su lógica de funcionamiento no se corresponde con la lógica de la vida, de los procesos vitales, de los procesos de reequilibrio que tienen lugar en el medio interno y que pueden explicarse desde un enfoque microecológico;
... y explicamos que a pesar de todo ello, las vacunas se mantienen por razones de poder, y argumentamos esta conclusión mediante análisis sociológicos, históricos, filosóficos, económicos, cifras, datos, investigación periodística, análisis crítico, reflexión rigurosa, independencia de todo interés que no sea el interés por ayudar a la gente.

Hasta el momento, ninguno de los visitantes que han afirmado que la Teoría Microbiana es correcta ha sido capaz de aportar las pruebas que les he solicitado.

Para una exposición completa del análisis crítico llevado a cabo por el Dr. Costa y por mí, ver Vacunas: una reflexión crítica (referencia completa más abajo). Presentaciones del libro (videos).


MONTAJE SIDA

Comencé a investigar este tema en 1994. Desde el principio tuve claro que el "SIDA" es un dispositivo de poder y que por tanto no puede comprenderse en toda su complejidad si lo analizamos desde el ángulo científico-médico.

El Montaje SIDA -como algunos hemos decidido llamarlo a partir del conocimiento que hemos adquirido sobre el tema durante muchos años- es muy complejo, y abarca muchos terrenos en los que están implicadas muchas disciplinas: los aspectos científico-médicos son sin duda relevantes, pero muchos no los consideramos los más importantes y decisivos; hay otros elementos que apuntan a aspectos sociales, políticos, económicos, morales, religiosos, filosóficos, mediáticos, legales, laborales, emocionales... sin los cuales no es posible entender ese montaje y, desde luego, nadie puede reunir ese cúmulo de conocimientos y experiencias por sí solo, de modo que la mayoría hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo a aprender, a analizar críticamente, a reflexionar y compartir.

En mi caso, llevo implicado en este tema desde 1994, sobre todo como activista y periodista, y desde entonces he leído cientos de artículos científicos, una multitud de material periodístico, legal e informativo, he asistido a cursos y entrevistado a médicos, inmunólogos, biólogos, microbiólogos, genetistas, abogados, periodistas, afectados, activistas... todo ello me ha llevado a la posición en la que estoy, una posición que se sostiene en la valoración crítica y honesta de todo ese material y que puede cambiar si se me aportan otros materiales, otras evidencias, otras pruebas, otros argumentos... cosa que por ahora no ha ocurrido.

Sintetizo a continuación los elementos más importantes que los críticos del Montaje SIDA hemos ido elaborando en el terreno científico-médico (que, como digo, no es el único ni el más trascendente):

1. El “SIDA” no es una nueva enfermedad infecto-contagiosa.
2. El “VIH” no ha sido aislado, fotografiado, caracterizado ni secuenciado.
3. No se ha establecido el mecanismo mediante el que el “VIH” destruye los Linfocitos T4 ni cómo esto produce inmunodeficiencia.
4. Los tests no cumplen los mínimos requisitos para ser fiables.
5. Los “recuentos de defensas” no tienen significado biológico o clínico.
6. Las “mediciones de carga viral de VIH” son un artefacto tecnológico sin reflejo real.
7. Los “tratamientos antivirales” son tóxicos causantes de malformaciones, graves problemas de salud y muertes.
8. Las previsiones epidemiológicas han resultado fallidas.

Por el momento ningún visitante que haya afirmado confiar en la versión oficial del SIDA ha sido capaz de aportar pruebas de ninguna de las afirmaciones oficiales. Cosa que por otro lado viene sucediendo cada vez que los críticos las solicitan, incluso cuando un Premio Nobel de Química las solicitó al propio Dr. Monganier. Tan solo un visitante contestó a algunos argumentos parciales míos sobre el supuesto aislamiento del VIH, contestación que tuvo su correspondiente respuesta pormenorizada y que aún permanece sin réplica.

Para una exposición más completa de todos los aspectos implicados en el Montaje SIDA, referencias, bibliografía, enlaces, entrevistas y descripción de numerosas acciones de reivindicación llevadas a cabo, ver La Sanidad contra la Salud (referencia completa más abajo).


MEDICINA CONVENCIONAL Y LAS OTRAS MEDICINAS

-- Denomino a la medicina que domina la mayoría de los sistemas sanitarios actuales “medicina moderna occidental”. A veces complemento con una serie de calificativos —cuya justificación sería muy largo de detallar aquí: “reduccionista”, “mecanicista”, “industrializada”, “belicista”...
-- Denomino “medicinas tradicionales” o “ciencias de salud tradicionales” exclusivamente a las que se inscriben dentro de una tradición, en el sentido estricto del término, como la medicina china, la ayurvédica y otras similares.
-- Al resto de las medicinas, terapias, técnicas, disciplinas... las denomino por su nombre propio: homeopatía, naturopatía, terapia craneo-sacral...
-- Utilizo las denominaciones genéricas “medicinas naturales” o “terapias naturales” para referirme a cualquier medicina o terapia —independientemente de su antigüedad, origen, metodología específica— que cumpla la condición de actuar a favor de la naturaleza, es decir, de favorecer los procesos naturales, por contraposición a medicinas o técnicas que actúan en contra de la naturaleza, es decir, bloqueando, reduciendo o estorbando los procesos naturales. Conste a modo de aclaración que esta división no implica un criterio absoluto de elección ante situaciones concretas.
-- Entiendo que una cosa “funciona” cuando cumple con el objetivo para el que se concibió. Obviamente, cada cosa debe ser juzgada en función de ese objetivo y no de los objetivos de otra cosa, menos aún si es cualitativamente distinta o peor aún, opuesta.


HOMEOPATÍA

Otro tema que obsesiona especialmente a los ultras de la medicina moderna es el de la Homeopatía. El argumentario que repiten una y otra vez incluye atribuir las curaciones al efecto placebo, acusaciones de vender agua con azúcar puesto que en los preparados homeopáticos no hay materia alguna y, ya los más duros, entran directos al insulto y la descalificación acusando a quienes la practican de estafadores.

Invariablemente, estas acusaciones se hacen apoyándose en el Método Científico que, para muchos, en particular para los fanáticos cientificistas que pretenden que el mundo empieza y acaba en lo meramente material y cuantificable, es la única herramienta válida para conocer, analizar, valorar o juzgar, y por tanto, el único modo de establecer lo que “funciona” y lo que “no funciona”, frontera esta que según ellos delimita lo que es “medicina” y lo que no lo es.

Es lógico pensar que una herramienta concebida para actuar en un estrecho ámbito no puede utilizarse para conocer, valorar o medir cosas pertenecientes a otros ámbitos. Quienes se empeñen en hacerlo están condenados a falsear los resultados y si lo hacen a sabiendas simplemente estarán mintiendo y manipulando. A pesar de esto, hay quien da un paso más y afirma que todo aquello que su herramienta no puede conocer no existe, un ejercicio de totalitarismo intelectual, absurdo racional, mediocridad científica y deshonestidad manifiesta.

Ahora bien, aunque ciertas medicinas, ciencias de la salud y terapias tradicionales precisamente por su carácter holístico, no puedan ser medidas o valoradas mediante una herramienta que se limita un estrecho campo de acción, el método científico puede al menos abordar una parte de su funcionamiento y responder a las preguntas que en el terreno puramente material o fisiológico se planteen.

Aunque la homeopatía no es una medicina tradicional sí que comparte con ellas un enfoque holístico de la salud, y es por ello un ejemplo de lo que venimos explicando. El método científico —a menos que evolucione y se abra a territorios que ahora no aceptan la mayoría de los científicos— no puede estudiarla en su totalidad, pero puede responder a las descalificaciones usuales de sus críticos, en particular a la que considera que en los remedios homeopáticos no hay materia y por tanto sus efectos se deben al efecto placebo.



CIENCIA Y MÉTODO CIENTÍFICO

No cabe duda que la ciencia ocupa un lugar relevante en el mundo moderno: gran parte de lo que los habitantes de las zonas privilegiadas de ese mundo considera valioso se apoya en la ciencia. La ciencia ha permitido un enorme progreso material especialmente en lo referido a todo aquello que tenga utilidad práctica.

Al mismo tiempo, una inmensa mayoría de la población, que no conoce en profundidad las diversas ramas de la ciencia, no solo acepta sin rechistar ese lugar de privilegio para una disciplina que ignora, sino que precisamente esa ignorancia hace que depositen en ella una fe ciega facilitando así que el lenguaje científico se haya convertido en una especie de metalenguaje que funciona como un legitimador de la verdad, y ello a pesar de que ni desde fuera ni desde dentro de la propia ciencia se considera que esta pueda servir para establecer verdades.

Pero lo más grave es que esa función de legitimación es utilizada por grupos privilegiados a diferentes niveles dentro de las complejas relaciones de poder que caracterizan nuestras sociedades con la finalidad de imponer su discurso, sus intereses y su visión del mundo, y en definitiva para ejercer el poder y mantenerse en sus posiciones de privilegio.

Creo que para un movimiento socio-político como Podemos, que aspira a la justicia social, a promover los cambios necesarios para conseguirla, a despertar de alguna forma a esa enorme cantidad de gente que en estos momentos padece una indolencia brutal que paraliza las transformaciones y los anhelos de justicia, para una fuerza así, el análisis crítico de las relaciones de poder, de su utilización del lenguaje y las herramientas de la ciencia y de su capacidad de manipulación y control de instituciones y grupos sociales en terrenos tan sensibles como el de la salud, la protección del medio o la educación, es una obligación ética irrenunciable.

Desde ese punto de vista creo que debería ser bienvenido cualquier debate destinado a favorecer ese análisis crítico libre de prejuicios, ideas preconcebidas, actitudes de rechazo o ceguera intelectual y especialmente de planteamientos y enfoques que favorece directa o indirectamente, consciente o inconscientemente el dominio de esos grupos privilegiados.

Mi respeto por la ciencia incluye como complemento obligado el combate a los científicistas que en mis artículos y libros he denominado "fundamentalistas científicos" y otros denominan "pseudoescépticos", y que con tanto fervor acuden a este foro no siempre con sanas intenciones aunque casi siempre con tal grado de torpeza y zafiedad que casi no hay que esforzarse para ponerlos en su sitio ya que ellos mismos se encargan de ponerse constantemente en ridículo dejando al descubierto la mala fe de la mayoría de sus intervenciones, la enorme frustración que acumulan (quizá porque no consiguen rentabilizar sus ataques) y lo más importante la falta total de argumentos y evidencias que respalden sus furibundos intentos de censura inquisitorial propia de momentos históricos que todos quisiéramos olvidar.

En el caso particular de este foro, parece evidente que una parte de sus visitantes se encuadran en este grupo, bien de modo formal y autodeclarado, bien porque sus actitudes, su argumentario y sus tácticas reproducen habitualmente las señas de identidad de estos grupúsculos: defensa explícita o soterrada o inconsciente de los intereses del Poder... exigen pruebas pero no las presentan, si se les aporta evidencias atacan a quien las aporta o al medio en el que se publican, si se les arrincona poniéndolos en evidencia declaran sin la menor vergüenza que quienes les pedimos pruebas no somos capaces de entenderlas y eso los dispensa, y, como aderezo habitual y en generosas cantidades: intentos de descalificación, ataques personales, difamación, injurias de todo tipo -especialmente las que aluden a un supuesto interés económico-, complejo de superioridad, agresividad, criminalización del diferente, desprecio por el crítico y defensa de lo establecido, mesianismo, discurso paranoide, fanatismo, etnocentrismo científico y fascismo subyacente.

Más información sobre fundamentalismo científico:

Fundamentalismo científico como pseudociencia (una reflexión del Biólogo y científico titular del CSIC Emilio Cervantes).



[BREVE ACLARACIÓN SOBRE CONFLICTOS DE INTERESES]

Mi interés fundamental en el terreno de la salud es la búsqueda de la verdad y el conocimiento para compartirlo y ayudar a que todos podamos cultivar nuestra propia salud sin depender de otros, especialmente si esos otros forman parte de herramientas de dominación al servicio de los de Arriba. Toda otra cuestión que pueda entrar en conflicto con esta queda automáticamente fuera de consideración. No soy médico, ni terapeuta, ni curandero, ni pretendo serlo. Me gano y me he ganado siempre el pan con el sudor de mi frente, en los últimos treinta años como maestro, y la inmensa mayoría del trabajo que hago en este terreno es voluntario. 

Llevo años dando charlas, conferencias, talleres, cursos y presentaciones de libros; solo recuerdo haber cobrado por ello durante mi participación en unas jornadas organizadas por la Facultad de Filosofía de la Universidad de Sevilla ocasión en que se me abonó el estipendio habitual estipulado por la universidad. Mis colaboraciones remuneradas en varias revistas divulgativas son absolutamente incondicionales: esto quiere decir que jamás he recibido pago, privilegio o ventaja alguna por escribir algo que no fuera aquello que en conciencia decidiera escribir como fruto de mi trabajo de investigación que me esfuerzo porque sea lo más riguroso y honesto posible.

Finalmente, he publicado los siguientes libros:

-- El rapto de Higea. Mecanismos de poder en el terreno de la salud y la enfermedad. Barcelona, Virus, 2009.

-- Il potere occulto dell'industria della sanitá. La veritá sui meccanismi di controllo delle case farmaceutiche. Cesena, Macroedizioni, 2013.

-- La sanidad contra la salud. Una mirada global para la autogestión. Madrid, iediciones, 2015.

-- Vacunas: una revisión crítica a partir de la historia de la medicina y los últimos descubrimientos de la biología (co-autor: Dr. Enric Costa). Madrid, iediciones, 2016.

-- Vacunes: una reflexió cfritica a partir de la història de la Medicina i dels darrers descobriments en Biologia (co-autor: Dr. Enric Costa). Barcelona, Llibres de l'Index, 2016.