jueves, 27 de enero de 2011

Devolver la libertad a los niños

La sociedad dispone de unos mecanismos e instituciones para que los adultos ejerzan un poder indiscriminado sobre los niños y controlen la infancia.

Comenzando por los protocolos del embarazo y el parto, y siguiendo por la escuela, nuestros hijos crecen en la rigidez y el sometimiento.

Si queremos un futuro mejor, es indispensable construir una sociedad que respete a los niños.

Jesús García Blanca

Artículo publicado en el número 67 (febrero, 2011) de Mente Sana.

domingo, 23 de enero de 2011

La ética médica en el banquillo

Siempre se ha considerado que la profesión médica tiene una trascendental misión de servicio a la humanidad y por eso debe estar sujeta a imperativos éticos. Por eso desde el famoso Juramento Hipocrático hasta la más reciente Declaración de Ginebra los propios médicos han tratado de formular los códigos éticos por los que debería regirse su profesión. Sin embargo un somero análisis de la realidad demuestra que existe un alto grado de incumplimiento, especialmente por parte de las instituciones profesionales. Lo que además de restar cada vez más credibilidad a la Medicina supone una violación sistemática de los derechos de los pacientes.


Jesús García Blanca.

Artículo publicado en el número 134 (enero, 2011) deDiscovery Salud.

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=sumario_134

La medicina: ¿ciencia o pseudociencia?

Quienes ejercen la llamada Medicina convencional, alopática, ortodoxa o farmacológica afirman que es la única “basada en la evidencia” y, por tanto, “científica” intentado hacer creer así que las demás formas de entender y afrontar los problemas de salud no son científicas. Obviamente se trata de una falacia. No sólo muchas de las medicinas llamadas alternativas o complementarias han sido validadas científicamente sino que un análisis en profundidad de los procedimientos de la Medicina convencional, su definición de las enfermedades y sus técnicas de diagnóstico así como sus estrategias de prevención y tratamiento revela que ¡no cumplen en absoluto los criterios de los que presume!

Jesús García Blanca.

Artículo publicado en el número 133 (diciembre, 2010) de Discovery Salud.

Texto completo:

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=1549

martes, 21 de diciembre de 2010

Educar en casa


Súmate a la campaña:

Contra el adoctrinamiento del Estado
Contra el fundamentalismo escolar
A favor de los niños
Por la autorregulación infantil

"No podemos decir a nuestros hijos qué tipo de mundo habría que construir, pero podemos equiparlos con el tipo de estructura caracterial y con el vigo biológico que les harán capaces para tomar sus propias decisiones y encontrar sus propios caminos para construir de una manera racional su propio futuro y el de sus hijos"

Wilhelm Reich
Los niños del futuro

lunes, 13 de diciembre de 2010

Los niños cobayas del SIDA en "Hágase la luz", de Radio Euskadi


Entrevista en el programa de Radio Euskadi "Hágase la luz" de Teresa Yusta
sobre Liam Scheff y su trabajo de investigación
sobre los niños cobaya del SIDA en el Incarnation Center de Nueva York

Más información:
"Utilizan a cientos de niños de un orfanato
para experimentar fármacos con ellos"
publicado en Discovery Salud, núm. 133; diciembre, 2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Los niños cobayas del SIDA


Utilizan a cientos de niños de un orfanato
para experimentar fármacos antirretrovirales
Entrevista al periodista Liam Scheff

Jesús García Blanca


Un orfanato neoyorkino fundado para hospedar bebés con problemas se convertiría en una clínica subsidiaria de la Unidad Pediátrica de Ensayos de SIDA de la Universidad de Columbia al empezar a hospedar preferentemente a niños de madres drogadictas y pobres con los que se decidió experimentar nuevos tratamientos o hasta qué límite se podía aumentar las dosis de antiguos fármacos. Cientos de niños sufrieron tan horrible experiencia que llevó a muchos de ellos a agonías atroces y finalmente a la muerte.

Artículo publicado en Discovery Salud, núm. 133, diciembre, 2010.


Entrevista de Teresa Yusta a Jesús García Blanca en el programa Hágase la luz de Radio Euskadi sobre este tema:
(A partir del minuto 16)

viernes, 26 de noviembre de 2010

Recuperar nuestra salud

Por un sistema sanitario
más humano.
Jesús García Blanca

Las viejas tesis que veían el organismo en lucha permanente contra todo tipo de microorganismos están siendo desmentidas por la ciencia. Emerge una concepción holística que nos induce a recuperar la responsabilidad de nuestra salud y nuestras vidas.

Publicado en Mente Sana, núm. 65. Diciembre, 2010.

sábado, 20 de noviembre de 2010

No olvidar a Foucault

Reseña del libro
De vagos y maleantes: Michel Foucault en España Valentín Galván, Barcelona, Virus editorial, 2010.

Jesús García Blanca


“Heredar la ruptura es romper con el que rompió […] el único modo de leer a Foucault es seguir escribiendo”.
Jesús Ibáñez



PREVIO

Siempre me imaginaba a Foucault encerrado en La Salpêtriére como una metáfora brutal de la tragedia que implica para un autor rompedor el permanecer encerrado en su propia obra, o como si su etapa “disciplinaria” hubiese triunfado impidiendo el giro de su pensamiento. Pero también como una amarga paradoja: la terrible constatación de que quien había diseccionado los instrumentos de poder nos fuera ahora arrebatado por uno de ellos: el dispositivo VIH/SIDA[1] .

Ibáñez propuso “romper con el que rompió”. ¿Acaso no es eso lo que ya empezó a hacer el propio Foucault con la primera entrega de la Historia de la Sexualidad? Desde la misma ruptura con el proyecto anunciado hasta la ruptura definitiva provocada por su muerte en 1984, año del Gran Hermano, del Panóptico total.

Asi que, ¿somos fieles a Foucault adoptando el punto de vista de su obra final inconclusa? ¿O rompiendo también con ese último intento de ruptura? ¿Qué hay más allá de La inquietud de sí?

Quizá “seguir escribiendo”…


ESTRUCTURA

De vagos y maleantes es un libro eminentemente didáctico. La intención queda clara desde el primer momento, con un título explícito –que hace referencia a la Ley republicana de 1933 “retocada” por el régimen franquista para incluir a todos sus virtuales enemigos-, un subtítulo escueto y descriptivo, y una introducción a modo de plano-guía del territorio que vamos a recorrer; territorio que percibimos como una estructura ordenada y delimitada, correctamente apoyada por notas de referencia, que se cierra con un sustancioso apéndice bibliográfico.

Su autor se propone –y nos propone- cubrir un vacío: dar cuenta de la recepción de la obra de Michel Foucault en España. Para ello traza unos límites: 1967 –fecha de aparición de la primera referencia bibliográfica a una obra de Foucault- y 1986, año en que se cierran los homenajes organizados tras su muerte. Y propone dos vías de exploración: la recepción académica y la extraacadémica, la calle y las instituciones, la lucha y el análisis, o -desde la perspectiva del que escribe- el afuera y el adentro... y en definitiva, el presente y el futuro, que se explican arqueológicamente por el pasado; vías todas ellas cruzadas de discursos y autores.

El objetivo final es explicar cómo se fraguó un “Foucault made in Spain” a través de –o como suma de- diferentes interpretaciones de su obra, alternativas y opuestas en función de los intereses de cada cual: marxistas, estructuralistas, anarquistas, feministas, reaccionarios…


CONTEXTO

Antes de comenzar con la exploración de esas dos vías, Galván dedica el primero –el más breve- de los “tres bloques temáticos” en que divide su libro a situarnos, a contextualizar el terreno político y filosófico en el que aterrizará la obra de Foucault: el período que va del tardofranquismo a la transición, representada por la segunda victoria electoral del PSOE en 1986.

El panorama intelectual -nos cuenta Galván- se lo repartían los vencedores: escolásticos y falangistas. Los primeros alrededor de Revista de Filosofía y Arbor; los segundos vía Revista de Estudios Políticos y Escorial. A estos se suma un tercer grupo que aporta un “respiro intelectual” de carácter neopositivista y existencialista, y cuyos autores destacados fueron Manuel Sacristán, Aranguren y Tierno Galván.

En la década siguiente, las corrientes renovadoras están representadas por tres grupos muy definidos: a los neopositivistas y marxistas se suma una corriente considerada neonietzscheana, estructuralista o postestructuralista, con Trías y Savater a la cabeza.

Es en este momento en el que se empieza a editar en español la obra de Foucault, fundamentalmente por las editoriales mexicanas Siglo XXI y Fondo de Cultura Económica o la argentina Paidos con alguna participación local de Anagrama, Gedisa o Tusquets. Surgen entonces una gran cantidad de publicaciones de orientación marxista-libertaria en la que comienzan a difundirse los primeros análisis e influencias de las ideas foucaultianas favorecidas por la transición política, entre las más emblemáticas y conocidas, Ajoblanco, El Viejo Topo, El Basilisco o Zona Abierta.


LUCHA

El bloque extraacadémico –quizá el más logrado de todos- está organizado en torno a los ámbitos en los que Foucault exploró las relaciones de poder, ámbitos definidos por instituciones disciplinarias: escuela, cuartel, manicomio, hospital, cárcel.

Por razones personales ha sido el bloque que he leído con más fruición.

Mi primer libro de Foucault fue –hace treinta años- Vigilar y castigar. ¿Qué representó en mi vida? ¿Qué significó en ese mundo mental, intelectual, que yo estaba entonces empezando a construir? ¿Qué le debo a Foucault? ¿Qué le debe mi particular forma de mirar el mundo? Quizá -como tantos otros- esa “caja de herramientas” o esos “cócteles molotov” como el propio Foucault consideraba sus libros: la ruptura, el hallazgo de entender que hay cosas escondidas en cada pliegue de la historia: compartir el secreto de los rizomas y plantearse sin demasiada consciencia una agenda para ir descubriéndolos en cada esquina del tiempo.

O quizá le debo el haberse colocado “casualmente” ante mí, en el momento en que yo ponía el pie en el vacío, como punto de apoyo para cruzar el abismo y descubrir a otros muchos que aguardaban un paso más allá y que se alimentaban de su voz: Deleuze, Guattari, Lacan, Laing, Szasz… todos ellos conectaron con mis lecturas de Wilhelm Reich, quien había roto con Freud precisamente porque este traicionó su propio descubrimiento y se sacó de la manga el concepto de “instinto de muerte” para trasladar la responsabilidad del sufrimiento humano, desde la sociedad al individuo, sentando las bases para el papel fundamental que la psiquiatría jugará posteriormente en los dispositivos de coacción sutil propios de las bautizadas por Deleuze “Sociedades de Control”, una vuelta de tuerca a las “Sociedades disciplinarias” foucaltianas.

Encierro de locos, de enfermos, de vagos y maleantes, de niños… encierro de los que piensan más allá de los límites: compartimentación, separación, clasificación, contención, normalización… en suma: medicalización.

Independientemente de las críticas[2] que puedan hacerse a su “extravagancia”, a su “arbitrariedad”, a sus oscuras referencias, e incluso a su ignorancia de la literatura académica referida a los temas que abordó, no cabe duda de que, por encima de la “inflación verbal” que en ocasiones dificulta sus textos, Foucault continua siendo un referente obligado al que no se puede “olvidar”.

A principios de los setenta, evolucionó hacia una posición de lucha concreta, de acciones, de concepción comprometida del papel de los intelectuales resumidas en las palabras de Álvarez-Uría [3] :

No se conforma con denunciar el poder, sino que se sitúa en los lugares de resistencia con la finalidad de destruirlo. Trata de minarlo, de hostigarlo sin descanso; señala los flancos débiles donde golpear, prevé las réplicas. El pensamiento de Foucault es eminentemente estratégico y, por tanto, geográfico. No intenta aburrir ni divertir, sino combatir, crear espacios de libertad, zonas de independencia y de autonomía. Su teoría es inseparable de las luchas para las que está destinada.

Los desafíos desatados en España por esa evolución pusieron en evidencia a los partidos de izquierda –PC incluido- y sacaron lo mejor de ciertos intelectuales, como Agustín García Calvo, Alvarez-Uría, Julia Varela o Jesús Ibáñez.

Galván nos narra con agilidad las crisis sociales y las luchas de resistencia en cuatro frentes fundamentales que habían salido disparados de los libros de Foucault: locura, delincuencia, sexo y educación. Y es que, como escribe Philippe Meyer[4] , “el orden no es únicamente la ausencia de disturbios, es el problema de asignar a cada uno su lugar en la sociedad”. Y ese lugar es siempre una forma de encierro: hospitales, manicomios, prisiones, escuelas… “el infierno emocional humano” en palabras de Wilhelm Reich[5] .


OBRA

El bloque académico –algo más confuso en cuanto a su estructura y falto a ratos de didáctica y clarificación- sigue la “división clásica” de la obra de Foucault: arqueología del saber, genealogía del poder, el sujeto.

En relación con la primera etapa, su influencia se vinculó a decir de Galván con el diálogo entre el humanismo cristiano y el materialismo marxista. En la segunda puede rastrearse una conexión con los asuntos y autores ya mencionados en el análisis extraacadémico y centrado en una pugna entre marxistas y libertarios por “apropiarse del capital filosófico” foucaultiano.

Por último, la tercera etapa se centra en el paso traumático de lo que se llamó Modernidad –heredera de la Ilustración y antes aún de los ideales del Renacimiento- y ligada al triunfo del Capitalismo; y la etapa de renuncia, desazón o desencanto que Lyotard llamó “condición posmoderna”.

El final de la evolución de Foucault, desde sus obras metodológicas hasta su investigación ética, pasando por la redefinición del concepto de poder enraizada con su compromiso político, coincide con un momento histórico de desmitificación y desacralización generalizada que en España se encarna en el hundimiento en la ciénaga ideológica del Partido Socialista Obrero Español tras su renuncia formal a las tesis marxistas para abandonarse descaradamente en los brazos del capitalismo.

Cierra este bloque un breve sobre las reacciones a la muerte de Foucault. Los calificativos en la prensa pusieron de manifiesto la imposibilidad de definir a “nuestro” personaje: “filósofo, historiador, estructuralista, lider de la revuelta parisina”: todos ciertos y todos equivocados; aunque en conjunto vienen a ser un reflejo mediático de su camino.

Quizá el más… melancólico y dramático de todos los homenajes fuera esa maravillosa elegía publicada por Jesús Ibáñez en el país[6] :

[…] de repente me asaltó una pregunta inquietante: ¿quién terminará de escribir la historia de la sexualidad? […] Las ideas que se alimentaban el cuerpo de Foucault eran ideas poderosas, con un alto valor de supervivencia, con un alto poder de expansión […] El orden social está fundado en el silencio de casi todos. Los amos monopolizan la palabra […] Foucault se propuso dar palabra a todas las minorías silenciadas […]´El único modo de leer a Foucault es seguir escribiendo.


CODA

Tras un camino tan largo y sinuoso, se echa de menos alguna clase de recapitulación y las conclusiones de este trabajo “arqueológico”. Quizá la voluntad de su autor es que cada lector extraiga las suyas, y nos deja, a la vuelta de la última página de su texto, frente a esa magnífica caricatura que Vazquez de Sola hizo de Foucault: un histrión que se burla del lector que lo mira como diciéndole: “esto es lo que hay…”

Y “esto” es naturalmente su obra; y los puntos suspensivos el interminable desafío que nos lanza.



NOTAS

1 La muerte de Foucalt, una vez más (http://mesetas.net/?q=node/368).
2 MANDOSIO, Jean-Marc. La longevidad de una impostura: Michel Floucault. Ediciones El Salmón.
3 Contra el poder, el saber y la verdad. Citado en “De vagos y maleantes”, pág. 228.
4 El niño y la razón de Estado. Madrid, Zero, 1981.
5 Análisis del Carácter. Barcelona, Paidos, 1980, pág. 399.
6 Esas ideas que ya no estremecerán al mundo. En “A contracorriente”, Madrid, Fundamentos, 1997, pág. 388.


Públicado en el número 9 de Youkali. Revista de las artes y del pensamiento: http://www.youkali.net/

Terapia de simbiosis celular

Las mitocondrias son en realidad ¡bacterias! –arcaicas- que viven en simbiosis en el interior de nuestras células y han asumido las funciones metabólicas claves para la vida. Pues bien, este descubrimiento y otros recientes como el papel del óxido nítrico en el equilibrio energético, el reciclaje celular y el mantenimiento de las condiciones necesarias para la convivencia microbiana han puesto de manifiesto los errores de la Teoría Microbiana así como las graves consecuencias tóxicas de un siglo de agresión quimico-antibiótica al tiempo que revolucionan la ciencia médica posibilitando nuevos métodos de diagnóstico, adecuadas estrategias de prevención y terapias eficaces y no agresivas para afrontar las patologías crónicas y degenerativas, cáncer incluido. Es el caso de la Terapia de Simbiosis Celular desarrollada por el Dr. Heinrich Kremer.

Jesús García Blanca.

Artículo publicado en el número 132 (noviembre, 2010) de Discovery Salud.

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=1542

martes, 9 de noviembre de 2010

Entrevista en Radio Euskadi


Entrevista en el programa "Hágase la luz", de Teresa Yusta, en Radio Euskadi.


Emitido el sábado, 6 de noviembre.


Todo ciudadano puede consultar las bases científicas del Plan Nacional sobre el Sida

Jesús García Blanca es un granadino que observa de manera constructiva la sociedad en la que vivimos. Hace 10 años que forma parte de Plural-21, organización con sede en Barcelona que desarrolla labores de información y análisis crítico sobre temas de salud y ecología. Ha trasladado al Defensor del Pueblo una carta en la que le solicita que interceda para que el Plan Nacional sobre el Sida le facilite sus bases científicas. Un derecho que como cualquier ciudadano debe respetarse y hasta el momento no lo ha logrado.

Enlace directo al audio:http://a6.video2.blip.tv/9170007004714/Ccbaxter-JessGarcaBlancaEnRadioEuskadi07112010532.mp3?bri=1.5&brs=87

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Curso en Granada: "Desmontando el SIDA"


El sábado, 20 de noviembre, tendrá lugar el Curso: "Desmontando el SIDA". Una visión real del SIDA que nada tiene que ver con la ficción VIH/SIDA oficial.

Imparte: Jesús García Blanca. Investigador independiente, autor del libro "El rapto de Higea: mecanismos de poder en el terreno de la salud y la enfermedad" (Virus Editorial, 2009).

Dirigido a: público en general (no se necesitan conocimientos previos especializados).

Programa:
1. La versión oficial del SIDA
2. El modelo médico hegemónico y los dispositivos de poder en el terreno de la salud y la enfermedad.
3. Información:
- El SIDA no es una enfermedad sino un dispositivo de poder
- El SIDA no cumple los criterios básicos de la Ciencia
- Cuestiones básicas de Biología
- Los elementos básicos del montaje VIH/SIDA: tests, recuentos de defensas, mediciones de carga viral, tratamientos
- Problemas de salud reales: una explicación y una propuesta de tratamiento
- Propuestas para desmontar el SIDA
4. Debate.
5. Recursos.


El curso tendrá lugar en el Hotel Macia Monasterio de los Basilios
Paseo de los Basilios, 2 (Granada)
Horario: 10-14h y 16-20h.
Precio: 50 euros
Si estás interesado en asistir puedes hacer tu reserva en el teléfono: 635688636
Organiza: Por amor al arte

jueves, 21 de octubre de 2010

El diario Público apoya el Montaje VIH/SIDA





Antes de comenzar el primer capítulo de su libro “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo”, Pascual Serrano cita a Lewis Carroll:

—Cuando digo una palabra –dijo Humpty Dumpty-, ésta quiere decir lo que quiero que diga, ni más ni menos.

—La pregunta es –insistió Alicia- si se puede hacer que las palabras puedan decir tantas cosas diferentes.

—La pregunta –dijo Humpty Damptye-, es saber quién es el que manda... eso es todo.

Desgraciadamente, el diario Público se suma a la lista de medios de comunicación que –haciendo uso de las técnicas que Serrano disecciona en su exhaustivo manual- vienen apoyando el Montaje VIH/SIDA por acción u omisión.

Con motivo de las protestas que determinados grupúsculos han hecho circular en algún foro de internet en relación con las VI Jornadas de Medicina y Filosofía de la Universidad de Sevilla y puesto que se mencionaba mi nombre, el diario Público se puso en contacto conmigo para solicitarme una entrevista. En una breve conversación telefónica le pedí a la periodista Olivia Caballar que me enviara las preguntas por correo electrónico y que yo adaptaría mi respuesta a la extensión que me exigieran, para evitar recortes que pudieran conducir a interpretaciones erróneas. Transcribo a continuación las cinco preguntas y las respuestas que le envié ateniéndome a la brevedad que me pedían:

CUESTIONARIO ENVIADO AL DIARIO PÚBLICO:

—¿Por qué te invitan a las jornadas?

—Por ser el autor de “El rapto de Higea”. En este libro resumo más de veinte años de investigación en Ecología, Educación y Salud, describo la crisis global de los sistemas sanitarios y analizo los mecanismos de poder que operan en el terreno de la salud y la enfermedad. “El rapto de Higea” le llegó al Coordinador de las Jornadas de Sevilla, el profesor José Ordóñez, a través de un amigo común, el doctor en filosofía Emmanuel Lizcano. Tras su lectura, me propuso participar en las Jornadas y debatir sobre sus contenidos.

—¿Cuál es tu teoría sobre el sida?

—Que no es una enfermedad, sino un “Dispositivo de Poder”, un montaje puesto en marcha en 1981 por los CDC estadounidenses. Desde 1993 he leído decenas de libros y he traducido y analizado cientos de artículos científicos. También he asistido a cursos con inmunólogos, virólogos y médicos de prestigio internacional. He mantenido contacto con afectados, periodistas, abogados e investigadores de distintas especialidades. Mi conclusión –hasta que me demuestren lo contrario con argumentos- es que nadie ha aislado el “VIH” ni establecido una causa viral para el “SIDA”, que los supuestos “tests de VIH” no han sido validados, que los “recuentos de CD4” y “mediciones de carga viral” carecen de base técnica o biológica, y que los “antivirales” son potentes tóxicos tendencialmente mortales que están causando enormes problemas de salud y parte de las muertes atribuidas al “SIDA”.

—¿Qué opinas de las quejas de que la Universidad dé voz a negacionistas del sida?

—A lo largo de la historia siempre han existido fanáticos que se aferraban a las ideas establecidas y pioneros que las cuestionaban. Estos grupos autodenominados “escépticos” se descalifican ellos mismos al atacar a la Universidad por potenciar el debate y las ideas críticas. Son lo que Lizcano llama “fundamentalistas científicos”: han convertido en dogma determinadas teorías y reaccionan violentamente cuando alguien se atreve a hacer lo que precisamente preconiza la Ciencia: cuestionar, dudar, exigir pruebas, aportar hipótesis alternativas, pedir el debate. Esta claro que muchos ven peligrar su estatus social y profesional.

—Los estudios científicos sostienen que el VIH causa el sida. ¿Puedes demostrar científicamente lo contrario?

—Sí, a pesar de que la carga de la prueba la tiene quien afirma. El científico que propone una teoría debe aportar pruebas de que es válida. Y los demás están obligados a exigirlas y comprobar que su teoría es acertada o proponer teorías alternativas. Estas ideas que parecen tan lógicas, elementales y aceptadas ampliamente, se ven pulverizadas inmediatamente en cuanto se habla de SIDA. Sin embargo, los científicos críticos han cumplido con su obligación: generar y publicar la documentación científica que evidencia las mentiras y errores oficialistas, y proponer explicaciones rigurosas.

—Las quejas también dicen que vosotros no tenéis formación para hablar del tema. ¿Qué opinas sobre eso?

—Que no es cierto, en mi caso precisamente tengo la formación y titulación académica adecuada así como la experiencia necesaria para trasmitir información. De hecho, llevo más de 25 años explicando a mis alumnos las teorías que han desarrollado los científicos, los matemáticos, los historiadores o los lingüistas. Esa es mi profesión y esa ha sido mi intención al editar el libro: explicar lo que he aprendido durante años con el máximo rigor y honestidad.

Pedía a la periodista que me enviara el texto final y poco después recibí esto:

Sostienen, en contra de la comunidad científica, que el sida es un negocio, que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) no desarrolla la enfermedad, que se trata, sin más, de un engaño de los poderosos y la industria farmacéutica. Son un grupo muy reducido, pero su presencia en foros y conferencias cada vez es mayor. Entre hoy y mañana, varios seguidores del negacionismo del sida, como Jesús García Blanca o Alfredo Embid, participarán en unas jornadas sobre medicina y filosofía organizadas en la Universidad de Sevilla.

Su asistencia ha generado malestar en diversos sectores científicos de la comunidad universitaria, que han pedido al rector, a través de correos electrónicos, que impida que el mensaje negacionista sea difundido desde su ámbito: "Nos preocupa profundamente que en pleno siglo XXI, cuando la ciencia ya ha demostrado sobradamente el carácter infeccioso del VIH-SIDA y la relación entre ambos, conocidas sus formas de transmisión y prevención (...) la Universidad dé cobijo a encuentros de carácter presuntamente científico", dicen los e-mails.

La Universidad como institución, según acalaró un portavoz de prensa, cree que las protestas son "exageradas" y por eso no ha adoptado ninguna medida. "[Las protestas] son fruto de la ignorancia y la desinformación; no sé si estas personas van a hablar o no del sida y no sé quién lleva razón porque no soy científico", dijo en conversación telefónica con Público el coordinador de las jornadas, José Ordóñez García, profesor de Filosofía de la Universidad de Sevilla. ¿Invitaría a un negacionista del holocausto? "No tiene nada que ver la evidencia científica con la evidencia histórica", respondió.

Los ponentes

Uno de los participantes, Jesús García Blanca, atribuye las críticas a "grupos autodenominados escépticos". "Han convertido en dogma determinadas teorías y reaccionan violentamente cuando alguien se atreve a hacer lo que precisamente preconiza la ciencia: cuestionar, dudar, exigir pruebas, aportar hipótesis alternativas, pedir el debate. Está claro que muchos ven peligrar su estatus social y profesional", denuncia García Blanca, maestro de profesión y autor de varios libros, a través de un cuestionario enviado por correo electrónico.

¿Puede demostrar científicamente lo contrario? "Sí, a pesar de que la carga de la prueba la tiene quien afirma. Estas ideas que parecen tan lógicas, elementales y aceptadas se ven inmediatamente pulverizadas en cuanto se habla de sida. Sin embargo, los científicos críticos han cumplido con su obligación: generar y publicar la documentación que evidencia las mentiras y errores oficialistas", afirma García Blanca, que, entre otras cuestiones, sostiene que los "antivirales son potentes tóxicos tendencialmente mortales".

Envié entonces otro correo a la periodista con el fin de precisar algunos elementos de la noticia que evidentemente no tenía mucho de objetivos y que preferí atribuir a su desconocimiento del tema.

COMENTARIOS ENVIADOS AL DIARIO:

Unas precisiones que pueden clarificar mejor la noticia:

-- Los planteamientos críticos no son "en contra de la comunidad científica", sino de unos científicos en contra de otros; con lo cual lo que yo u otros trasmitimos lo dicen científicos.

-- El montaje SIDA no es únicamente un negocio montado por la industria farmacéutica (que también) sino que están implicadas instituciones sanitarias norteamericanas y otros grupos de poder.

-- Los críticos no son un "grupo muy reducido". La declaración que está colgada en internet pidiendo que se debata la hipótesis oficial tiene casi cuatro mil firmantes de numerosas especialidades científicas y médicas.

-- El término "negacionismo" es despectivo y un intento de los oficialistas de desacreditar nuestras críticas y hacerlas aparecer como no cientíicas, cuando en realidad es al contrario, los críticos son los rigurosos y los oficialistas los que se niegan al debate.

-- No tengo información concreta sobre quienes han pedido al rector que intervenga contra las Jornadas, pero lo que he visto en la red no se puede describir como "sectores científicos", mas bien hay un correo electrónico que cualquiera puede firmar.

La periodista me contesto que le pasaría los comentarios a sus “jefes”, que estaban “remaquetando”.

La noticia se publicó finalmente así:

La universidad da voz a negacionistas del sida

Unas jornadas en Sevilla causan malestar entre los científicos

OLIVIA CARBALLAR SEVILLA 21/10/2010 08:30

Sostienen, en contra de la comunidad científica, que el sida es un negocio, que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) no provoca la enfermedad, que se trata, sin más, de un engaño de los poderosos y la industria farmacéutica. Son un grupo muy reducido, pero su presencia en foros y conferencias cada vez es mayor. Entre hoy y mañana, varios seguidores del negacionismo del sida, como Jesús García Blanca o Alfredo Embid, participarán en unas jornadas sobre medicina y filosofía organizadas en la Universidad de Sevilla.

Su asistencia ha generado malestar en diversos sectores científicos de la comunidad universitaria, que han pedido al rector, a través de correos electrónicos, que impida que el mensaje negacionista sea difundido desde su ámbito: "Nos preocupa profundamente que en pleno siglo XXI, cuando la ciencia ya ha demostrado sobradamente el carácter infeccioso del VIH-sida y la relación entre ambos, conocidas sus formas de transmisión y prevención [...], la universidad dé cobijo a encuentros de carácter presuntamente científico", dicen los correos electrónicos.

La universidad como institución, según aclaró un portavoz de prensa, cree que las protestas son "exageradas" y por eso no ha adoptado ninguna medida. "Son fruto de la ignorancia y la desinformación; no sé si estas personas van a hablar o no del sida y no sé quién lleva razón porque no soy científico", dijo en conversación telefónica con Público el coordinador de las jornadas, José Ordóñez García, profesor de Filosofía de la Universidad de Sevilla.

¿Invitaría a un negacionista del Holocausto? "No tiene nada que ver la evidencia científica con la evidencia histórica", respondió.

Los ponentes

Uno de los participantes, Jesús García Blanca, atribuye las críticas a "grupos autodenominados escépticos. Han convertido en dogma determinadas teorías y reaccionan violentamente cuando alguien se atreve a hacer lo que precisamente preconiza la ciencia: cuestionar, dudar, exigir pruebas, aportar hipótesis alternativas, pedir el debate. Está claro que muchos ven peligrar su estatus social y profesional", denuncia García Blanca, maestro de profesión y autor de varios libros, a través de un cuestionario enviado por correo electrónico. García Blanca también asegura que los "antivirales son potentes tóxicos tendencialmente mortales".

El negacionismo del sida no es, simplemente, cuestión de fe. Thabo Mbeki, presidente de Suráfrica de 1999 a 2008, siguió las teorías de un reducido grupo de científicos disidentes en este campo que pensaban que el VIH no provocaba el sida y, según un estudio de la Universidad de Harvard, durante su mandato, un total de 365.000 niños surafricanos murieron por la falta de tratamiento adecuado.


http://www.publico.es/ciencias/342614/la-universidad-da-voz-a-negacionistas-del-sida

Ahora vuelvan a leer la noticia fijándose en estos elementos:

- En el titular la palabra negacionistas aparece sin comillas, es decir, que el diario asume el calificativo como propio.

- En la entradilla se alude a "los" científicos.

- Se inicia el texto de la noticia diciendo "en contra de la Comunidad Científica", como si no estuviéramos ante una controversia entre científicos.

- Se insiste en que las posiciones de los críticos se refieren únicamente a negocio de las farmacéuticas.

- Se recortan breves frases extraídas de mi cuestionario y se colocan sin contexto alguno.

- Una frase clave que busca dejar sutilmente claro que los críticos no son científicos: "El negacionismo del sida no es simplemente cuestión de fe".

- Y el remate final: miles de niños muertos por culpa del presidente que creyó las tesis negacionistas: es de suponer que esta "noticia" está perfectamente contrastada.

Y todo esto ocurre en el diario que se presentó con esta declaración de intenciones en boca de su editor: "progresista, de izquierdas, popular, democrático radical, pero respetuoso".