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jueves, 4 de enero de 2018

La medicalización de las madres


Mi aportación al reciente monográfico sobre Género, ciencia y conocimiento de Daimon Revista Internacional de Filosofía que edita la Universidad de Murcia

Organizado desde la Unidad de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la Universidad de Cádiz, los días 10 y 11 de noviembre de 2016 tuvo lugar el I Congreso Nacional Género, Ciencia y Conocimiento, con la pretensión de ofrecer un espacio de reflexión donde profesionales de la ciencia y especialistas en género pudieran intercambiar experiencias y encontrar puntos en común e intereses desde los cuales poder comprender mejor las razones de las desigualdades de género en el ámbito de la ciencia y del conocimiento.

El éxito de este encuentro en cuanto a la cantidad y calidad de las aportaciones nos llevó a pensar en la posibilidad de su publicación como un número Monográfico de esta revista, para lo cual se hizo la oportuna “llamada”. Tras un riguroso proceso de selección, de revisión inter pares, el resultado ha sido el número que se presenta.



La Medicalización de las madres como distorsión mecanicista de los comienzos de la vida humana

Jesús García Blanca

Resumen

Como parte central de la medicalización de la vida humana en todos sus aspectos, analizo brevemente la medicalización de las madres, que provoca una distorsión de los procesos vitales en los comienzos de la vida: concepción, embarazo, parto y crianza. Puesto que el proceso de medicalización se realiza desde un modelo médico reduccionista y mecanicista que se apoya en una lectura reduccionista de la ciencia moderna, los efectos que provoca son necesariamente mecanicistas y suponen una distorsión con efectos de poder y con graves consecuencias para la salud de las madres y sus criaturas.


sábado, 14 de octubre de 2017

¿Son necesarias las vacunas?

En el contexto de las multitudinarias protestas ciudadanas contra la ley que ha convertido en obligatorias once vacunas para todos los niños italianos, mi editor en Italia me propuso escribir junto al Dr. Enric Costa un artículo especial para publicar en la revista Scienza e Conoscenza. Comparto aquí el texto completo en castellano.




¿Son necesarias las vacunas?


No cabe duda que estamos ante una oleada de autoritarismo y desprecio de los derechos fundamentales consagrados en las constituciones de toda Europa. Administrar fármacos -vacunas incluidas- de modo forzoso con amenazas de multas e incluso retirada de la custodia de los hijos es una acción gravísima que viola derechos constitucionales nacionales, acuerdos europeos y tratados internacionales.
            Es fácil comprender que sería absurdo obligar por ley a adoptar prácticas saludables por mucho que estas estén suficientemente probadas y aceptadas mayoritariamente: ¿nos parecería razonable obligar a todo el mundo a hacer media hora de ejercicio diario? ¿a seguir estrictos regímenes alimenticios? ¿nos parecería razonable prohibir la venta y el consumo de tabaco? ¿Por qué entonces las leyes y decretos que obligan a vacunar a nuestros hijos parecen tan razonables a algunos, probablemente a muchos?
            Pues bien, ante el alarmante interés que están demostrando muchos políticos en Europa para obligar a la población al consumo de vacunas industriales bajo el peso de la ley, los ciudadanos y médicos que no nos vacunamos queremos reclamar nuestro derecho a ser dueños de nuestra vida individual; un derecho reconocido en todas las constituciones de los países democráticos y que los distingue de los países totalitarios y dictaduras.
            Pero por si esto no fuese suficiente, invitaríamos a estos políticos a que se hicieran la siguiente reflexión: Hace unos 60 años que existen las vacunaciones masivas; anteriormente solo se administraron a población reclusa, a huérfanos y a la soldadesca, hasta que en los años 50 y 60 empezaron a masificarse y a vacunar a casi toda la población infantil; por tanto cabe preguntarse… si son tan indispensables las vacunas como para hacerlas obligatorias… ¿cómo ha podido sobrevivir la humanidad durante cientos de miles de años… sin vacunas ni antibióticos?
            Si al reflexionar sobre esa realidad histórica no llegan a la conclusión de que las vacunas no parecen ser tan necesarias como las presentan, queremos informar al lector que algunos médicos pensamos que las vacunas no solamente no son necesarias sino que, además, carecen del más mínimo sentido biológico; y por carecer de sentido biológico pueden ser y, de hecho, lo son, peligrosas para la salud… ¿por qué decimos que no tienen sentido biológico las vacunas?... pues porque son una consecuencia de una teoría médica propia del siglo XIX que ha quedado totalmente obsoleta y superada por los propios avances en microbiología que se han producido en el siglo XX.


LA TEORÍA DE LA INFECCIÓN CONTRA
EL NUEVO CONCEPTO DE MICROBIOMA

Como hemos dicho, la teoría de la infección también denominada teoría microbiana de la enfermedad, nació en el último tercio del siglo XIX y fue como consecuencia de la aplicación de los primeros microscopios en medicina; con ellos se hicieron visibles unas formas de vida diminutas y hasta entonces invisibles: los microbios.
            Ese hallazgo dividió a la clase médica en dos grandes grupos: El primero de ellos lo formaron la mayoría de médicos de la época que pensaron que el microscopio no los había creado sino tan solo hecho visibles y que, por tanto, si los microbios estaban ahí, en nuestra piel, nuestra boca y nuestro intestino…sería por algo. Puesto que hasta la fecha habían pasado desapercibidos… quizá cumplían alguna misión que desconocíamos. En todo caso sería prudente esperar y observar. Este primer grupo de médicos dio muestras, con su actitud, de poseer virtudes propias del rigor científico: prudencia para afirmar novedades y paciente observación hasta recabar suficiente información para saber lo que realmente es aquello que se quiere conocer.
            El segundo grupo de médicos fue capitaneado por un industrial que no era médico, el conocido Louis Pasteur, y desde el primer avistamiento de los microbios afirmaron que producían enfermedades y que esos nuevos invitados eran peligrosos y que había que defenderse de ellos con productos industriales: antisépticos, sueros y vacunas.
            Era la primera vez que los veían con sus rudimentarios microscopios de apenas 20 ó 40 aumentos; no tenían experiencia previa, puesto que acababan de entrar en la escena científica y apenas habían avistado a unas pocas especies… sin embargo estas carencias de conocimiento no les impidió afirmar categóricamente que esos gérmenes recién vistos eran unos asesinos implacables. Este segundo grupo de médicos, desde luego, no dio muestras de prudencia científica, más bien, parecían tener prisa.
            Era el tiempo de la revolución industrial y, curiosamente, a la incipiente industria química y farmacéutica le pareció muy interesante la visión sobre los microbios que tenía este segundo grupo de médicos encabezados por el industrial francés Pasteur, puesto que si había que fabricar productos para defendernos de esos nuevos invitados significaba que el mercado era enorme. Esta gran simpatía entre la nueva teoría de la infección y el mundo industrial fue capital para que se instalara como teoría dominante y que su dominio se haya mantenido hasta el día de hoy.
            Así, en estos momentos, la inmensa mayoría, por no decir la casi totalidad de las personas, se trate de gente de a pie con una cultura media o de gente con títulos, carreras, másteres, especialidades y curriculums de altura, creen a pie juntillas que esa teoría es correcta. Es más, creen y confían en que en su día, sus defensores demostraron que era correcta como afirma cualquier enciclopedia, manual especializado o libro de texto escolar. Sin embargo, el lector debe saber que no es así en absoluto.


LOS PLAGIOS, FRAUDES
Y MENTIRAS DE PASTEUR

El mencionado industrial francés al que debemos la pasteurización plagió a su maestro Antoine Bechamp y a otros científicos alterando sus descubrimientos y tergiversándolos, se aprovechó del trabajo de sus colaboradores atribuyéndose el mérito de sus descubrimientos lo que, dicho sea de paso, le valió una pensión vitalicia del gobierno, y finalmente -como demuestran sus notas de laboratorio que quiso mantener ocultas- alteró resultados de sus experimentos para que encajaran con las ideas que quería defender: la culpabilidad de los microbios, idea que tampoco era suya, ya que cien años antes, en 1762, el Dr. M. A. Plenciz ya había publicado un libro titulado precisamente Teoría Microbiana de las Enfermedades Infecciosas.
            Habitualmente se alude a los famosos Postulados de Koch para afirmar que son la demostración de que la teoría de la infección es correcta. Pero los postulados no son propiamente una demostración, sino unos criterios que deberían servir para demostrar la culpabilidad de los microbios. De hecho sabemos que Koch cambió el primero y fundamental de los postulados que decía: "El microorganismo tiene que ser encontrado en abundancia en todos los organismos que sufren la enfermedad, pero no en organismos sanos". Las palabras finales fueron suprimidas ante la evidencia de que la inmensa mayoría de las personas sanas, como ya hemos explicado, tienen a las bacterias supuestamente responsables en su interior.
            Como ejemplo de que la teoría de la infección no se impuso tras un debate científico que estableciera su validez sino, como hemos apuntado, por intereses de la industria, citaremos dos declaraciones de principios del siglo XX suficientemente elocuentes: en el volumen 180 del 20 de marzo de 1909, la prestigiosa revista The Lancet, decía: "todos estos postulados raramente se cumplen, por no decir nunca... muchos organismos a los que se considera causantes de enfermedades se encuentran con frecuencia en personas sanas... por tanto no podemos confiar en los postulados de Koch como una prueba decisiva de causalidad".
            Por su parte, el Dr. M. L. Leverson, durante una conferencia en Londres el 25 de mayo de 1911, dijo estas palabras: "Toda la estructura de la teoría microbiana de la enfermedad descansa sobre asunciones las cuales, no solo no han sido probadas, sino que son imposibles de probar y muchas de ellas pueden ser contempladas como el reverso de la verdad".



UNA GUERRA CON “FUEGO AMIGO”.

            Entretanto, el primer grupo de médicos que hemos mencionado, el de los prudentes que no tenían prisa, comprobó unos años después y con microscopios de 400 y 600 aumentos que esos gérmenes que estaban siendo acusados de asesinos, en realidad, eran nuestros socios y vivían con y dentro de nosotros desde siempre. A partir de los años 70 se introdujeron en biología unos conceptos que no se conocían  en la primera mitad del siglo XX; estos nuevos conceptos fueron el de: ecosistema o hábitat natural y el de simbiosis de especies y el lector debe saber que, para muchos médicos y microbiólogos, los microbios que fueron identificados como causantes de enfermedades como la difteria, la meningitis, el cólera, la tuberculosis…  son gérmenes que poseemos todos los humanos en estado de salud y que, en realidad, nuestros gérmenes no son nuestros enemigos sino que son nuestros socios biológicos y conforman lo que se llama el microbioma humano. Nuestro cuerpo es su ecosistema y cumplen una serie de funciones digestivas, metabólicas, defensivas insustituibles, por lo que son nuestros apreciados simbiontes.
            Volveremos enseguida a estos descubrimientos, pero antes queremos explicar cuáles han sido las consecuencias que ha tenido para la población de occidente el dominio académico y mediático de la obsoleta y decimonónica teoría de la infección sobre la realidad del microbioma comprobada con mucho más tiempo y mejores medios.
            Hemos dicho que el primer grupo de médicos era mayoritario a finales del siglo XIX y principios del XX y eso protegió a la población de ser medicados con las primeras vacunas y productos antisépticos que eran tan tóxicos y peligrosos que todos, sin excepción fueron abandonados unos años después. Pero, después de la segunda guerra mundial, el predominio indiscutible de la teoría de la infección era total y, desde entonces (años 50 y 60) se procedió a la vacunación masiva de toda la población y al consumo también masivo de antibióticos.
            Las vacunas prometían tener la capacidad de mejorar nuestro sistema inmunitario y hacerlo más eficiente frente al ataque de los gérmenes; y los antibióticos habían demostrado que mataban a los gérmenes porque les impedían la síntesis de proteínas necesarias en su metabolismo de membrana. En los años 90 se supo que tenían esa acción letal sobre los gérmenes porque afectaba el ADN de éstos y distorsionaban su mensaje genético.
            Hay que decir que los antibióticos serían una medicación antibacteriana ideal, para los que creen que nuestros gérmenes son agresivos, si en realidad ejercieran su acción tóxica sólo y exclusivamente sobre el grupo de bacterias que se cree que son la causa de la enfermedad y sobre la zona o el órgano del cuerpo que se cree infectado; por ejemplo si ante un diente infectado o una herida en un determinado sitio… el antibiótico sólo actuara sobre esas bacterias y esa zona aislada del organismo… pero eso no es así ni remotamente. Resulta que la acción tóxica del antibiótico no es selectiva en absoluto y ataca igualmente el ADN nuclear y al ARN mitocondrial de las bacteria y de todas las células de nuestro organismo, provocando los mismos estragos. No es posible, hasta la fecha, separar el ataque sobre las bacterias del ataque sobre nuestras células.


LOS EFECTOS COLATERALES
DEL BOMBARDEO INDISCRIMINADO.

Como la visión paranoica de la infección ha sido dominante y excluyente desde los años 60 del siglo pasado, como consecuencia, toda la población ha sido sometida a múltiples vacunaciones con la intención o, podríamos decir, la promesa prematura de que con esa práctica se iba a mejorar el sistema inmunitario de las nuevas generaciones que, por ello, se iban a convertir en los primeros humanos cobaya que se iban a someter a una nueva experiencia que no conocían sus antepasados.
            Pasaron unos pocos años y a finales de los años 70 empezaron a aparecer unas enfermedades nuevas y desconocidas: Enfermedad de Kronn, esclerosis múltiple, colitis ulcerosa, intolerancias alimentarias, dermatitis, alergias variadas…  que se hicieron cada vez más frecuentes y afectaban exclusivamente a la joven generación de cobayas que se habían sometido al experimento de mejorar su sistema inmunitario mediante las vacunas.
            Pero lo que más sorprendió a los patólogos de los años 70 fue descubrir que esas nuevas enfermedades estaban siendo producidas por el propio sistema inmunitario de esos individuos a los que se había vacunado múltiples veces con la intención de mejorar ese mismo sistema inmunitario. Lo tuvieron tan claro que las llamaron enfermedades autoinmunes porque vieron claramente que el sistema inmunitario de estos enfermos, de repente, se había vuelto traidor y en vez de defender al organismo como había hecho siempre, por alguna razón, identificaba a los propios órganos y sistemas como alienígenas y los atacaba con todo su potencial.
            Esas enfermedades empezaron a aparecer en la década de los 70 y han ido aumentando en frecuencia de una manera exponencial, hasta tal punto que las enfermedades autoinmunes afectan casi a la mitad de la población en la primera década del tercer milenio.
El sistema sanitario y docente oficial niega, rotundamente, cualquier relación entre el hecho de haber manipulado masivamente el sistema inmunitario por primera vez en la historia… y la aparición, por primera vez en la historia, de una enorme cantidad y variedad de enfermedades autoinmunes… pero… ¿qué opina el lector?
            Las nuevas generaciones de ciudadanos cobaya no solo padecen de enfermedades autoinmunes, sino que se ha detectado también una situación totalmente novedosa a la vez que demoledora que nosotros achacamos a la acción de los antibióticos. Sabemos que estas sustancias matan bacterias y paralizan su reproducción porque afectan a su ADN y sabemos que no hay forma de impedir que afecten también al ADN de nuestras propias células; como consecuencia de este ataque continuado al ADN de las nuevas generaciones se han producido dos fenómenos graves: la infertilidad de los jóvenes cobayas; según los informes del Banco Mundial, la fertilidad ha disminuido en el mundo un 50% en los últimos cincuenta años; y la aparición masiva de las denominadas enfermedades raras que son un grupo de nuevas enfermedades que se caracterizan por su atrocidad, puesto que como son consecuencia de alteraciones del ADN y ARN, los niños descendientes de padres cuyos genes están distorsionados nacen con malformaciones en órganos y sistemas. En la actualidad hay controlados 27 millones de casos en Europa, otro tanto en Estados Unidos y 42 millones en Iberoamérica, es decir unos cien millones de personas entre Europa y América; nunca hubo una epidemia de tal magnitud ni ferocidad.


LOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS DE LA BIOLOGÍA
DAN LA RAZÓN A LOS MÉDICOS TRADICIONALES

Hemos dicho que las primeras vacunas despertaron la desconfianza de los médicos tradicionales y naturales que entendían que los problemas de salud respondían a condiciones de vida individuales y no a supuestas invasiones que provocaran enfermedades en serie para ser combatidas con productos también fabricados en serie. Pues bien, como ya hemos apuntado, las más recientes investigaciones en biología están dando la razón a esos médicos que trataban enfermos y no enfermedades y poniendo en evidencia la guerra autodestructiva contra los microbios.
            De hecho, uno de los descubrimientos claves se produjo a mediados del siglo XX y poco a poco va ganándose el respeto de más y más profesionales y académicos: nuestras células son el resultado de la fusión de diferentes microorganismos que continúan viviendo en simbiosis, de modo que nuestro ADN integra la información genética de bacterias y virus, y en nuestras células continúan viviendo antiguas bacterias que posibilitaron la obtención de energía a partir del oxígeno: las mitocondrias celulares, que tienen su propio ADN y que son tan sensibles a los antibióticos como cualquier otra bacteria de nuestro microbioma.
            La primera descripción del microbioma -que incluye bacterias, arqueas, levaduras, eucariotas unicelulares, helmintos, hongos y virus- ya le valió un Premio Nobel al microbiólogo Joshua Lederberg en 1958. Ahora, sesenta años después, sabemos que la madre trasmite poblaciones de microbios al feto durante su estancia en el útero -se han encontrado bacterias en la placenta, en el cordón umbilical, en el líquido amniótico, en membranas fetales y en el meconio- sumándose posteriormente otras durante el parto vaginal y, una vez nacido el bebé, mediante el contacto piel con piel y a través del calostro y la leche materna que contienen 700 especies bacterianas, cuya función es aún desconocida pero que muy probablemente tendrán relación con los mecanismos de equilibrio y convivencia que caracterizan la simbiosis.
           




¿TENEMOS UN EJÉRCITO DEFENSIVO O
UN SISTEMA REGULADOR DE LA SIMBIOSIS?

La teoría de la infección planteaba una visión belicista de salud, como si las enfermedades fueran invasiones que llegan del exterior y nada tienen que ver con nuestros hábitos de vida o nuestra alimentación o el estado de pureza del aire que respiramos, sino con ejércitos invasores. Esa visión trasnochada y un poco paranóica se complementaba con otro elemento imprescindible en cualquier enfrentamiento bélico: un ejército defensivo encargado de luchar contra los microbios y que podría entrenarse para ello mediante la administración de vacunas, que serían una imitación debilitada del enemigo para conocerlo y aprender a neutralizarlo.
            La pregunta que nos hacemos ahora es si es real ese ejército, si realmente hay que interpretar el llamado "sistema inmunitario" de ese modo y si es cierto que su función principal sea luchar contra los microbios. Así es como se interpreta desde una lógica belicista, pero si se aplica la lógica de la cooperación en lugar de la lógica del enfrentamiento, entonces no puede por menos que sonar contradictorio que la naturaleza nos haya dotado de una multitud de pequeños colaboradores que cumplen funciones a veces tan cruciales como regular el crecimiento del feto, y al mismo tiempo pusiera ahí, a su lado, un ejército para exterminarlos.           
            Hagamos un esfuerzo para mirar sin prejuicios. Según los cálculos más recientes, nuestro organismo tiene por término medio unos 37 billones de células, un uno por ciento de las cuales muere cada día y debe ser repuesto. Partes de estas células son aprovechables, es decir, reciclables, pero el resto, al igual que los productos de desecho del metabolismo es literalmente basura que hay que eliminar: el reciclaje y la eliminación de la basura son tareas fundamentales para la salud medioambiental en un pueblo y en un organismo, que es un ecosistema a pequeña escala.
            ¿Quién hace esa tarea? ¿Quiénes son los basureros del cuerpo? Una vez más, las recientes investigaciones van dando la razón a las medicinas tradicionales y naturales. Tanto la tarea fundamental de limpieza como otras relacionadas con la producción de energía o la regulación de la convivencia las lleva a cabo un sistema desarrollado como fruto de la interacción con el entorno durante miles de millones de años que se denominó "sistema inmunitario" desde el paradigma belicista pero que con los conocimientos actuales podríamos denominar a partir de sus funciones "sistema de reciclaje y limpieza", o mejor aún "sistema de regulación de la simbiosis" ya que la finalidad última de todas las tareas que cumple es la buena convivencia.
            En los límites de un artículo no podemos explicar en detalle la compleja estructura de este sistema y las funciones que realiza en colaboración con numerosos órganos y tejidos. La idea clave que queremos trasladar es que no se trata de un ejército que luche contra los microbios que nos invaden, sino que cumple diversas tareas para mantener el equilibrio interno y la simbiosis con nuestros microbios.
            Aún no conocemos con precisión cuando comienza y cuánto dura el desarrollo de ese sistema y de sus conexiones con el resto del organismo así como de las interacciones con bacterias y otros microorganismos del microbioma. La neurología, la psicología, la neonatología, la endocrinología, la bioquímica y otras disciplinas van añadiendo poco a poco elementos a un proceso estimado en torno a los dos años, lo que supone que una gran parte de las vacunas se administran en el momento en que se está desarrollando ese delicado y complejo proceso de maduración, lo que con toda probabilidad debe jugar un papel en las llamadas "reacciones adversas" pero también en todos los nuevos problemas de salud y enfermedades que ya hemos mencionado.
            En definitiva, nuestras investigaciones nos llevan a concluir que las vacunas no tienen sentido biológico, es decir, no se corresponden con la lógica de los procesos vitales, y no tienen base teórica demostrada. Como consecuencia de todo ello, dudamos profundamente que hayan podido erradicar enfermedades o proteger contra ellas; más bien creemos que sucede lo contrario: son peligrosas para la salud y la vida, y responsables con toda probabilidad de una multitud de nuevas enfermedades graves, crónicas y degenerativas.

            Los argumentos que hemos expuesto en este artículo nos parece que refuerzan la legitimidad de la lucha que en estos momentos está llevando a cabo la ciudadanía en Italia y que muy probablemente se extenderá a otros países ya que, a la vista de los daños que han causado ya las vacunas y del enorme peligro que suponen de cara al futuro, es más importante que nunca buscar información crítica, difundirla al máximo y oponerse firmemente a las leyes y decretos que pretenden impedir nuestro derecho a decidir.


El Dr. Enric Costa (Gandía, 1955) es licenciado en medicina y cirugía y ejerce desde hace 38 años como médico de familia desde un perspectiva holística. En 2016 escribimos y publicamos conjuntamente el libro Vacunas: una reflexión crítica, publicado por iEdiciones en castellano y por Llibres de l'Index en catalán.


Artículo publicado inicialmente en el número 62 de la revista Scienza e Conoscenza, en septiembre de 2017, con el título "I vaccini: sono davvero necessari?".


miércoles, 11 de octubre de 2017

Fármacos peligrosos, vacunas obligatorias y ciencia postmaterialista

Comparto mis colaboraciones de los últimos meses con la revista Discovery DSalud.

Un nuevo estudio lo confirma: las farmacias están cada vezmás llenas de medicinas peligrosas


Un reciente estudio llevado a cabo por diez investigadores estadounidenses y franceses que acaba de publicarse en el Journal of American Medical Association -órgano de la Asociación Médica Americana (AMA por sus siglas en inglés)- desvela que 71 de los 222 fármacos aprobados por la FDA entre 2001 y 2010 fueron posteriormente calificados como peligrosos. Y es que una vez comercializados se descubrió que pueden provocar graves problemas de salud que incluyen daños hepáticos, cáncer e incluso la muerte. 


El trabajo demuestra -una vez más- que nuestras numerosas denuncias sobre el peligro de los fármacos -especialmente de los más "modernos"- están fundamentadas. Y sobre todo que las agencias reguladoras y los gobiernos no hacen bien su trabajo y aprueban medicamentos no ya ineficaces -la mayoría- sino encima peligrosos. 


Italia: ¡pretenden obligar a los menores de diecisiete añosa inocularse 10 vacunas! 


El gobierno italiano pretende obligar por ley a todos los menores de diecisiete años a inocularse ¡10 vacunas! Y para forzar a los padres les dicen que los que no se vacunen no podrán acceder a las guarderías, escuelas infantiles, colegios e institutos; es más, propone imponerles fuertes multas e incluso amenaza con retirarles la custodia. 


La decisión ha provocado un movimiento social sin precedentes con manifestaciones por todo el país: Ancona, Bari, Bolonia, Brindisi, Catania, Florencia, Génova, Milán, Nápoles, Padura, Parma, Rimini, Turín, Trento, Roma... Y más de 130 familias han pedido ya ¡asilo! en Austria. Pues bien, líderes políticos, abogados, médicos y otros expertos están dispuestos a impedirlo por considerarlo inconstitucional además de un sin sentido porque ni la eficacia ni la seguridad de las vacunas se ha demostrado jamás.

Una petición que el Foro Europeo para la Vigilancia de las Vacunas ha dirigido al Parlamento Europeo, a la Comisión Europea y al Consejo de la Unión Europea a través de la plataforma Change.org y que con el título Respetar, promover y proteger la libertad de vacunación informada en todaEuropa reivindica lo siguiente:

1. Abolir las vacunaciones obligatorias en toda Europa ya que constituyen una violación de los derechos humanos universales.
2. Que la vacunación obligatoria no se introduzca nunca en ningún país en los que actualmente están recomendadas.
3. Que se aplique el Principio de Precaución en caso de vacunación en Europa.
4. Que los ciudadanos europeos se beneficien de libertad absoluta de elección y del consentimiento informado.
5. Que se establezca un sistema europeo de comunicación de efectos adversos de vacunas efectivo e independiente.


Manifiesto por una Ciencia Post-materialista


Dos centenares de destacados expertos e investigadores de muy distintas disciplinas académicas entiende que ha llegado el momento de abandonar el actual paradigma científico materialista y reduccionista repleto de dogmas  obsoletos porque obstaculizan el desarrollo científico, social y cultural. Y así lo piden en su Manifiesto para una cienciapost-materialista entre cuyos firmantes se hallan personalidades tan conocidas como Rupert Sheldrake, Larry Dossey, Mario Beaugerard, Lisa Jane Miller, Gary E. Schwartz, Alexander Moreira-Almeida, Marilyn Schlitz o Charles Tart entre otros muchos científicos de grandes universidades. Se postula pues dar un salto cuántico y asumir el nuevo paradigma al que nos han llevado los descubrimientos y avances de las últimas décadas e impedir que el viejo y caduco paradigma imposibilite a la sociedad avanzar rápidamente.


Lo paradójico es que las teorías materialistas no logran explicar, por ejemplo, cómo el cerebro genera la mente, o las evidencias empíricas relatadas. Un fracaso que parece estar urgiéndonos a abandonar "los grilletes y anteojeras de la vieja ideología materialista para agrandar nuestro concepto del mundo natural y adherirnos a un nuevo paradigma postmaterialista" que tendría las siguientes características:
 
- el plano mental es tan importante o más que el físico;
- existen interconexiones profundas entre estos dos planos;
- por tanto, la mente puede influir sobre el estado del mundo físico a través de intenciones, emociones o deseos;
- es muy posible que exista una única mente ilimitada que incluye las mentes individuales;
- el cerebro no crea la mente sino que es una especie de receptor que ésta utiliza y del que no depende para existir en un nivel de realidad inmaterial no corporal;
- los científicos deberían aceptar que la espiritualidad representa un aspecto central de la experiencia humana y por tanto no puede excluirse en una investigación.

En definitiva, el reto parece ser muy claro: ¿vamos a seguir aferrándonos a ideas caducas generadas por una ciencia reduccionista que se niega a ver más allá de lo que considera de forma dogmática e incluso teñida de fanatismo, lo único existente o vamos a continuar abriendo más y más nuestra visión, recuperando saberes olvidados o prohibidos, conocimientos tradicionales despreciados, técnicas de curación denostadas por intereses económicos, enfoques y visiones del mundo, de la vida y del universo que aportan explicaciones globales, un mayor conocimiento y la posibilidad de crecer como humanos respetando y armonizándonos con el entorno? ¿Vamos a continuar encerrados en esas pequeñas falsas verdades que interesan a unos pocos o vamos a abrirnos a posibilidades ilimitadas de conocimiento, salud y convivencia con el resto de la biosfera? ¿Vamos a limitarnos a lo puramente material o vamos a dar un paso hacia esa realidad postmaterialista que nos conecta con la esencia de lo humano: las emociones, las esperanzas, la imaginación, la esencia de lo vivo?





miércoles, 10 de mayo de 2017

Sigo en la brecha

De vuelta en el blog tras una temporada perdido en la escritura de ficción, pongo a los visitantes internautas al tanto de mis últimos quehaceres relacionados con los mecanismos de poder en el terreno de la salud.

Lo más concreto y fácil de recopilar es mi trabajo en Discovery DSalud, revista en la que he continuado publicando los resultados de mis investigaciones y entrevistas. Desde mi último comentario, en julio de 2016, han aparecido los siguientes trabajos míos:

196. Cien premios Nobel al servicio de la industria biotecnológica / septiembre 2016.
196. ¿Se usan los móviles como método de control social? / septiembre 2016.
198. Entrevista al Dr. Olea / noviembre 2016.
198. Entrevista a Alicia Capilla (Asociación Afectadas por la vacuna del papiloma) / noviembre 2016.
199. La Academia de Ciencias estadounidense oculta los peligros de los transgénicos / diciembre 2016.
199. Entrevista a Kistiñe García (Ecologistas en Acción) / diciembre 2016.
201. La simplicidad voluntaria: un camino a la salud / febrero 2017.
202. No se ha demostrado la existencia del virus del sarampión / marzo 2017.
202. Estados Unidos: 3300 millones de dólares por daños y muertes causadas por vacunas / marzo 2017.
204. La industria farmacéutica y alimentaria soborna a los políticos / mayo 2017.
204. ¿Puede detectarse con nanotecnología un virus que no se ha aislado? / mayo 2017.
205. Monsanto condenado por un tribunal civil internacional / mayo 20

En estos meses he publicado también algunos textos en Mente Sana: tras los dossieres sobre Escoger escuela ( 114), Alice Miller (115), Wilhelm Reich (116), Bioenergética (117) y Françoise Dolto (118) y Antipsiquiatría (119), he publicado

121. Un dossier sobre Rebeca Wild y su labor pionera en las escuelas libres.
126. Una breve aportación al dossier Más ayudas en tu camino con un apunte sobre terapia reichiana titulado: Libérate de tus corazas.
130. Un dossier sobre María Montessori.
133. Un dossier sobre Virginia Satir: El apoyo de los demás te cura.

Y en Cuerpomente:

287. Un especial salud sobre La nueva medicina de la mente, incluyendo entrevista a Javier Álvarez.
290. Un especial salud sobre El camino del instinto, incluyendo una estupenda entrevista con uno de mis maestros: Eneko Landaburu.
293. Un especial salud sobre Homeopatía: Los secretos de una medicina completa.

Por último, comparto un artículo que me pidieron los amigos de El Topo (Sevilla) en el que hago un resumen sintético pero jugoso de los dos conceptos de salud: el que llevo años analizando y criticando, impuesto por la medicina moderna hegemónica, y el otro, el que quisiera ayudar a construir desde una visión dinámica de la vida y del ecosistema:

Recuperando el poder sobre nuestra salud
https://issuu.com/topotabernario/docs/el_topo_17/5




jueves, 2 de junio de 2016

Contra los extremistas científicos

¿Cómo es posible que tantos grandes medios de comunicación den cabida y crédito a cualquier ignorante indocumentado sin formación universitaria ni estudios científicos que en el ámbito de la salud pontifique sobre lo que es o no correcto, científico y admisible?

¿Cómo asumen acríticamente que puede tacharse de "curandero" o "estafador" a todo profesional de la salud -médicos incluidos- que utilice terapias, métodos o productos no convencionales cuando los mismos están avalados hasta por la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa?

¿Qué clase de majaderos se ocupan hoy en ellos de la "información" sobre salud y asumen que son aceptables la calumnia, la injuria, la difamación y el desprestigio personal y profesional de personas manifiestamente preparadas y honestas?

En España la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) reúne a casi 600 periodistas especializados en el tema que llevan a cabo su labor en todo tipo de soportes -agencias de prensa, periódicos, revistas, radio, televisión e Internet- aglutinando también a representantes de la comunicación de servicios y centros sanitarios, instituciones, entidades, empresas sanitarias y gabinetes de comunicación. Pues bien, sus “socios protectores” -así lo define la propia entidad- son los laboratorios farmacéuticos Pfizer, Janssen, Roche y Abbvie además del lobby más potente de la industria alimentaria: la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB). Estando en calidad de “socios colaboradores” Farmaindustria -la patronal farmacéutica española-, la multinacional Merck Sharp & Dohne, el grupo médico privado Eresa y un grupo proveedor de servicios médicos de atención domiciliaria, Oximesa, que fue recientemente absorbido por uno de las mayores multinacionales proveedoras de gases industriales: Praxair.



Los pseudoescépticos hablan hasta de crear una especie de ejército de "cruzados de la ciencia" y “escuelas de pacientes” en las que adoctrinar a los enfermos sobre lo que deben o no hacer con su salud y a quienes deben o no acudir para ello. Siendo ellos obviamente quienes tal cosa decidirían. Es decir, se hallan en las antípodas de las múltiples propuestas e iniciativas actuales de autogestión con las que se pretende generar responsabilidad y dar a los enfermos capacidad real para que puedan tomar libremente las decisiones que les parezcan oportunas en relación a su salud. Son en suma fanáticos que quieren impedir que la gente se informe de forma libre y plural y luego decida sobre su propia vida.

Pretenden que los enfermos sean borregos dispuestos a ponerse en manos "de los que saben" aunque hoy esté constatado que se desconoce la causa de la inmensa mayoría de las llamadas enfermedades y por tanto los médicos no pueden prevenirlas ni curarlas con las informaciones y protocolos oficiales de tratamiento que se les han impuesto (al menos en los servicios públicos del sistema sanitario). En todo el mundo. La pintoresca Asociación para proteger al enfermo de terapias pseudocientíficas (APETP) hasta propone establecer un premio para los pacientes más obedientes. ¿Cabe mayor desfachatez?



Hablamos en suma de propuestas esperpénticas que se añaden a la de que se considere delito -como antes adelantamos- “cualquier actividad y publicidad de terapias que se presenten como curativas sin serlo y que no estén experimentadas bajo criterios científicos”. Y por si fuera poco añaden en su web esta "perla" de lo que quieren conseguir: "Que las palabras medicina, curación, sanación, salud, terapia (o cualquier otra expresión que pueda hacer creer a un enfermo que está ante un profesional de la salud) no puedan ser empleadas si quien se anuncia no tiene una titulación oficial de médico ni sigue métodos de curación elaborados bajo criterios científicos”.

En pocas palabras, quieren demonizar y criminalizar a todo profesional de la salud que practique cualquier disciplina terapéutica no médica del más centenar que existen y hoy ejercen cientos de miles de profesionales en todo el mundo. Exigen que el tratamiento de los problemas de salud sea en exclusiva para los médicos formados en las facultades de Medicina; sin duda porque saben que sus planes de estudio los han desarrollado los laboratorios farmacéuticos con la complicidad de sus testaferros en las universidades y los ministerios de Educación y Sanidad. ¿Que ni siquiera la OMS -y eso que está controlada hoy por la gran industria- avala tamañas sandeces y avala lo que ellos demonizan? Les da igual. ¡Qué sabrá la OMS! ¡Son ellos quienes están en posesión de la verdad!


Jesús García Blanca
Campaña de desprestigio contra todo profesional que no se someta al modelo médico imperante
Discovery DSalud, 194. Junio 2016.

lunes, 4 de abril de 2016

Peligro: Biología Sintética

El peligro de las bacterias sintéticas diseñadas mediante bioingeniería

Victor de Lorenzo, investigador del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), afirma abiertamente que los "médicos del futuro" serán bacterias sintéticas diseñadas y fabricadas mediante bioingeniería capaces de transportar selectivamente fármacos por todo el organismo y llevarlos allí donde se requieran para combatir infecciones, regenerar tejidos y órganos, reprogramar células-madre y garantizar la seguridad de los medicamentos y los organismos transgénicos... entre otras cosas. Sorprendente afirmación ante la que cabe preguntarse si estamos ante uno de los mayores avances de la medicina y la biología o ante un nuevo peligro para la salud, la vida y el ecosistema. Y es que intentar manipular la naturaleza e incluso contrariarla -máxime con los escasos conocimientos actuales- se antoja muy peligroso.




El Grupo ETC -organización sin ánimo de lucro dedicada a la conservación y promoción de la diversidad cultural y ecológica que realiza una minuciosa labor de seguimiento de estas nuevas tecnologías así como del comportamiento de los gobiernos y las grandes corporaciones -en colaboración con la Fundación Heinrich Böll, el Partido Verde alemán y numerosas organizaciones y movimientos sociales de África, Asia e Iberoamérica- define la Biología Sintética en uno de sus documentos como “una ingeniería biológica asistida por ordenadores para diseñar y construir nuevas formas de vida sintéticas, partes vivas, artefactos y sistemas que no existen en la naturaleza” añadiendo que asimismo abarca “el rediseño de organismos ya existentes mediante esas mismas técnicas”. 

Pues bien, el Grupo ETC ya ha avisado de que, sin fundamento real. “los biólogos intentan convencernos de que es posible un enfoque predictivo de la biología al usar partes que supuestamente están bien caracterizadas y exhibirán pues el comportamiento predicho en el organismo de diseño”.

Con el fin de complementar el artículo entrevisté a Manuel Porcar, que coordina un grupo de investigación de Biotecnología y Biología Sintética en el Instituto Cavanilles, y a Emilio Cervantes, biólogo y jefe del servicio de Microscopía Confocal e Imagen del CSIC. El primero comenzó respondiendo razonablemente a las preguntas hasta el momento en que mencioné a la Dra. Mae-Wan Ho y al profesor Máximo Sandín a quienes dedicó descalificaciones impropias de un científico. Cuándo le pregunté por los peligros de la biología sintética explicándole las argumentaciones de científicos críticos con esa disciplina, su respuesta fue: “no tengo nada que decir sobre pseudociencias ni comentarios religiosos”.

Afortunadamente, no todos los científicos son iguales ni actúan del mismo modo. Emilio Cervantes nos explicó, entre otras cosas, que “la Biología Sintética es Ingeniería Biológica; es pues mera Biotecnología aunque algunos usen otros términos para plantear diferencias que no existen y hablar de una "nueva disciplina". No es así por muchos juegos de palabras que utilicen. Modificar seres vivos -microorganismos principalmente- es lo que lleva haciendo la Biotecnología desde su desarrollo. Y producir alimentos transgénicos, medicamentos, biocombustibles... Intentándose al principio que se trabajase de acuerdo con unos principios éticos y controles -los llamados Protocolos de Asilomar-  pero ahora parece que no hay límite”.

Jesús García Blanca
Discovery Dsalud, 192. Abril, 2016.

Los colegios médicos: herramientas de control

La OMC protege el modelo médico farmacológico dominante

La Organización médica colegial es un instrumento para controlar a los médicos y proteger el modelo médico que domina en nuestras sociedades basado fundamentalmente en los fármacos y controlado o condicionado en gran medida por los laboratorios que los fabrican. Las comisiones deontológicas y el más reciente proceso de validación periódica de la colegiación son herramientas para ejercer este control, condicionar a los médicos críticos y tomar medidas disciplinarias contra aquellos que desafían abiertamente las directrices del Consejo General de Colegios de Médicos integrando en su práctica diaria métodos o enfoques alternativos, naturales o tradicionales, métodos y terapias éstas cada vez más buscadas por la ciudadanía a la vista del fracaso cada vez más evidente de un modelo que –según afirmaba recientemente Peter Goetzsche, uno de los fundadores del prestigioso grupo Cochrane- se ha convertido en la tercera causa de muerte en el mundo.



Que el actual modelo médico dominante es un fracaso constatado en lo que se refiere a una comprensión global de la salud y al tratamiento de numerosas enfermedades, especialmente las más graves, degenerativas y crónicas, es algo evidente para quienes nos dedicamos a investigar y analizar los temas de salud y medicina, aunque mantiene su credibilidad ante gran parte de la ciudadanía y sobre todo su poder e influencia gracias a la labor que vienen realizando numerosas organizaciones e instituciones tanto internacionales como nacionales, públicas y privadas, gubernamentales y supuestamente “independientes”, todas ellas controladas o condicionadas en mayor o menor medida, directa o indirectamente por el gran capital a través de fundaciones y empresas, en particular grandes corporaciones alimentarias, farmacéuticas y biotecnológicas.
En ese conjunto de organizaciones, una pieza peculiar e indispensable –por su relación directa con los médicos- es la que constituyen las organizaciones profesionales que agrupan y representan a los médicos en los distintos países, en el caso concreto de España, la Organización Médica Colegial (OMC) que vamos a analizar a continuación.

Jesús García Blanca
Discovery Dsalud, 192. Abril, 2016.


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DOS CASOS DE EXPEDIENTES 
CONTRA MÉDICOS CRÍTICOS

El Dr. Enric Costa Vercher es un médico de familia valenciano que en 1993 decidió recoger en un libro sus observaciones de enfermos de SIDA en cuatro hospitales públicos de la ciudad de Valencia, las reflexiones que se hizo y las conclusiones a las que llegó, cuestionando radicalmente la teoría oficial al respecto. El libro, cuyo título era SIDA: Juicio a un virus inocente incluía además una segunda parte, aún más crítica, en la que se cuestionaba la teoría microbiana de la enfermedad así como la utilidad de las vacunas.

Pues bien, el 28 de febrero de 1994, apenas unos meses después de publicado el libro, recibió un escrito del Colegio Oficial de Médicos de Valencia, en el que se encontraba –y se encuentra- colegiado, en el que –entre otras cosas- se decía: “Por el presente le comunico que la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Valencia, en su sesión de Pleno de fecha 2 de Diciembre de 1993 ha acordado incoarle a Ud. expediente disciplinario de conformidad con el art. 63.1 de los Estatutos Generales de la OMC y 63 de los Estatutos Particulares”. 

Personado en el colegio para informarse sobre los motivos de tal decisión, la secretaria de la entidad le informó que la apertura de expediente se debía efectivamente al libro recién publicado en la editorial Mandala.

Afortunadamente, en este caso, el expediente no siguió adelante, posiblemente –nos comenta el Dr. Costa- porque durante el mes de marzo, se produjo la visita a España del Dr. Kary Mullis, prestigioso químico que había recibido el Premio Nóbel por su descubrimiento de la técnica PCR y que públicamente puso en cuestión la teoría viral del SIDA. Estas declaraciones, reproducidas en la prensa española del momento quizá influyeron en el hecho de que el Colegio de Médicos corriera un tupido velo sobre el expediente del Dr. Costa.


El Dr. Vicenç Herrera es un médico barcelonés especialista en medicina tropical y salud comunitaria. En 1996 fue inhabilitado por el Colegio de Médicos de Barcelona tras el fallecimiento de cáncer de una mujer a la que visitó una única vez y cuyo marido había interpuesto una denuncia alegando que el Dr. Herrera había recomendado retirar la quimioterapia. A pesar de que la jueza Anna Grau archivó el caso argumentando que la justicia no podía “demonizar” el método Hamer si la medicina no lo hacía previamente, y desestimó posteriormente un recurso para reabrirlo, 

Herrera fue inhabilitado dos años por dos faltas consideradas graves por el colegio médico: la primera –la recomendación de retirar la quimioterapia- supone para la comisión deontológico “cometer en el ejercicio de su profesión actos u omisiones que atentan contra la dignidad, el prestigio y la honorabilidad de la profesión médica”. Y la segunda consistió en “haber divulgado y presentando como idóneas y eficaces” las teorías de Hamer. Puede verse nuevamente que las sanciones no se justifican aludiendo al daño causado a la paciente, sino a la profesión médica. 

En cuanto a la jueza, mencionaremos que sufrió una auténtica campaña mediática de acoso por el archivo de la causa.

Otros dos médicos relacionados con el caso, los doctores Jorge Pérez Calvo y Juan Bautista Puget, no fueron expedientados pero se les advirtió de “la obligación imperativa de abstenerse de practicar y divulgar por cualquier medio” del método Hamer y la “obligación de no abandonar la medicina científica y las terapias de eficacia reconocida en las patologías graves”.

viernes, 11 de marzo de 2016

La nueva medicina de la mente

Encontrar el equilibrio: claves de la nueva salud mental


La psiquiatría juzga los trastornos mentales como enfermedades y los trata con fármacos. La alternativa es un enfoque holístico que los integra en procesos de crecimiento y de trascendencia personal.


Los trastornos mentales o enfermedades psiquiátricas son ya en España la segunda causa de baja laboral y el tercer grupo de enfermedades en gasto sanitario tras el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

En nuestro país se consumieron en 2010, 33 millones de unidades de antidepresivos y 52 millones de tranquilizantes. Todo indica que desde entonces las cifras habrán aumentado. El panorama es similar en Europa y mucho peor en Estados Unidos donde la mitad de la población tiene ya alguna clase de diagnóstico psiquiátrico, en especial los niños.

Se calcula que unos veinte millones de niños en todo el mundo consume psicofármacos. En muchos casos, estos tratamientos se administran de por vida.

¿Cuáles son las razones para esta especie de plaga bíblica? ¿Tan mal nos hemos organizado como sociedad? ¿Qué podemos hacer para frenar o revertir esta situación que los organismos internacionales de salud nos presentan como alarmante o irreversible?

Un dossier dedicado a explorar alternativas psiquiátricas, a exponer un cambio de enfoque y abrir la puerta a técnicas sanadoras que actúan desde la raíz o respetan los procesos personales de crecimiento interno.

Y como complemento, una reveladora entrevista con Javier Álvarez, promotor de la Nueva Psiquiatría, un movimiento que critica el biologicismo actual y que está alumbrando una psicología con alma.

Jesús García Blanca
Dossier Especial Salud
La nueva medicina de la mente
Revista Cuerpomente, 287, marzo 2016.

miércoles, 27 de enero de 2016

La industria agroalimentaria copia la estrategia de la farmacéutica

La industria agroalimentaria -al igual que la farmacéutica- no solo ha conseguido avalar "científicamente" la presunta seguridad de muchos productos cuya inocuidad y beneficios son manifiestamente discutibles sino incluso bloquear o desprestigiar las informaciones que ponen en entredicho sus aseveraciones. Llegando incluso a hacer creer a la sociedad que son auténticos guardianes de la salud. Y para ello han copiado los mismos argumentos y métodos que la industria farmacéutica. De hecho controlan sociedades, fundaciones y organismos científicos y médicos que elaboran informes, estudios, libros y videos a la medida de sus intereses. Incluso han colocado a personas de su confianza en puestos claves de las administraciones públicas nacionales e internacionales y establecido "convenios de colaboración" con entidades y medios de comunicación influyentes que difundan masivamente sus consignas.




El naturismo, el veganismo, el vegetarianismo, el higienismo y el crudivorismo son algunos de los movimientos sociales que llevan décadas advirtiendo de la importancia que para la salud tiene -hoy más que nunca- una alimentación sana, adecuada y equilibrada basada en productos ecológicos libres de pesticidas y aditivos tóxicos. Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) –que no se caracteriza por su independencia de las grandes industrias- ha tenido que reconocer públicamente que muchos de los actuales productos alimentarios industrialmente procesados son peligrosos, especialmente los que llevan demasiada azúcar, sal y grasas animales saturadas y "trans" asumiendo que son agentes causantes de sobrepeso, obesidad y diabetes así como de problemas digestivos, renales, hepáticos, pancreáticos, cardiovasculares, óseos y neurológicos, entre otras disfunciones.

Los datos son tan alarmantes como inevitable esta pregunta: ¿cómo es posible que los responsables de velar por la salud pública no tomen medidas? ¿Por qué no reaccionan?

Pues la respuesta es tan simple como lamentable: porque las instituciones científicas y políticas no responden ante el ciudadano sino ante la industria, no velan por el interés público sino por los intereses de las grandes empresas de agroalimentación considerada el primer sector industrial en España.

¿Y cómo es posible? Pues porque estas empresas, copiando la estrategia desarrollada en su día por la industria farmacéutica, ha creado una compleja de red de influencias que abarca todos los ámbitos relacionados con la nutrición y la alimentación cuyo principal objetivo es ocultar al público los potenciales peligros y consecuencias negativas de muchos de sus productos.

Y lo hacen repitiendo de forma machacona dos consignas: que es una industria comprometida con la salud de la población y que no existen alimentos "malos" sino solo una forma errónea de alimentarse decidida libremente por cada cual que es lo que lleva a estar sano o enfermo. Aseveración que apoyan patrocinando y subvencionando toda clase de actos públicos, campañas "informativas", investigaciones, centros de estudio, cátedras, revistas y un sinfín de iniciativas más.


QUIEN CONTROLA LAS POLÍTICAS DE ALIMENTACIÓN
 
En el ámbito empresarial:
-La Sociedad Cooperativa General Agropecuaria (ACOR) y AB Azucarera.
Las empresas McDonald’s, Kellogg’s, Danone, Hero, Unilever, Bimbo, Campofrío, Pescanova, Telepizza, el Pozo, Calvo, Pascual, Coca-Cola, PepsiCo, Schweppes, Nestlé, Bimbo, Chupa Chups, Delaviuda, Ferrero, Gullón, La Casa, Móndeles y Panrico.

En la industria:
-La Asociación General de Fabricantes de Azúcar de España (AGFAE).
-La Asociación Española del Dulce (PRODULCE).
-La Federación de Industrias de Alimentación y Bebida (FIAB).
-La Asociación Multisectorial de Empresas de Alimentos y Bebidas (AME).
-La Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes Analcohólicas (ANFABRA).

En el ámbito científico:
-El Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha (IEDAR).
-La  Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD).
-Fundación Española de Nutrición (FEN).
-La Sociedad Española de Nutrición (SEN).
-La Fundación Alimentum.
-La Fundación Dieta Mediterránea.
-La Fundación Triptolemos.

En el ámbito periodístico:
-La Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS).



Jesús García Blanca
Discovery DSalud, 190, Febrero, 2016

El secreto de los pueblos centenarios

La gran lección de estos pueblos es el acercamiento a la Naturaleza. 

No existe ni el gen ni el elixir de la eterna juventud o de la perfecta salud. Pero tampoco son los genes los que provocan las enfermedades.

Lo que hace que estos pueblos disfruten de vidas prolongadas y, lo que es mucho más importante, plenas de salud y felicidad, es su profunda implicación emocional y su conexión vital con la naturaleza, con la inmediatez de los espontáneo, con el fluir de la vida así como su imbricación espiritual con los trascendente, con lo sagrado, con prácticas religiosas o creencias espirituales fundadas en antiguas tradiciones que aportan sentido a sus vidas y cohesión a la comunidad.


Durante mucho tiempo se creyó que determinados pueblos como los hunza o los abcasios debían su larga vida a una alimentación básicamente vegetariana. Sin embargo, investigaciones posteriores y estudios recientes añaden otros elementos más incluso más relevantes que la alimentación que esos pueblos tienen en común y que constituyen toda una lección sobre los más importantes hábitos de salud: así a las dietas saludables aunque no estrictamente vegetarianas, suman las relaciones armónicas en las familias, la integración en la tribu o comunidad, su conexión vital con el medio y la naturaleza, el mantener un sentido profundo y cercano de la vida en contraste con la alineación de la mayoría de los trabajos en las sociedades modernas y el mantenimiento de un sentido de lo sagrado, bien mediante una religión o alguna práctica espiritual.


Más información:

—Libro The wheel of Health en pdf: http://www.wellbeyond100.com/wheelofhealth.pdf
—Zonas Azules: https://www.bluezones.com/
—Estudio detallado sobre los centenarios de Okinawa: http://www.okicent.org/index.html
—Artículos científicos: http://www.okicent.org/publications.html


Jesús García Blanca

Discovery Dsalud, 190, Febrero, 2016

jueves, 10 de diciembre de 2015

Las publicaciones científicas controladas

Las publicaciones científicas están controladas por un reducido grupo de editoriales

La publicación de trabajos, estudios e investigaciones es clave en el progreso del conocimiento científico y vital para que los investigadores consigan fondos para sus proyectos. De ahí la importancia que tiene el rigor de las publicaciones en las que aparecen y, sobre todo, su independencia. Pues bien, un equipo de investigadores de la Universidad de Montreal ha revisado unos ¡45 millones de artículos! publicados en revistas científicas entre 1973 y 2013 destacando un hecho: la mayoría las controlan cinco o seis editoriales a las que los autores se refieren como The oligopoly of academic publishers (El oligopolio de los editores académicos). Y eso implica que la producción y difusión del conocimiento científico -especialmente en el ámbito sanitario- se halla en manos de unas pocas personas que son quienes deciden qué publicar y qué no y, por ende, lo que se considera científicamente válido o no. Lamentable.


Pocas personas dudarán a estas alturas del papel que los medios de comunicación de masas juegan en nuestra sociedad como herramientas de manipulación al servicio de unos pocos grupos poderosos: lo hemos analizado en esta revista (lea en www.dsalud.com el artículo que con el título ¿Son de fiar los medios de comunicación? Publicamos en el número 184, julio-agosto de 2015) y hemos mostrado cómo fabrican o modelan la opinión pública e incluso la emoción pública, es decir, no solo influyen decisivamente en los que la ciudadanía debe conocer, sino también en lo que debe sentir.

Esta labor es en realidad la continuación de otra mucho más importante y decisiva que es el proceso educativo ya que la institución escolar es la que realmente se encarga de “fabricar” esos ciudadanos obedientes, pasivos, indolentes y acríticos, que posteriormente aceptan cualquier mensaje lanzado por los medios sin preguntarse a qué intereses sirve e incluso cuando esa aceptación supone un perjuicio para su propia vida.

Pues bien, este mismo esquema podemos aplicarlo a las publicaciones científicas. La ciencia se ha convertido en una especie de sustituta de la religión: las verdades oficiales de la ciencia sustituyen a los dogmas de las religiones; la denominada Comunidad Científica sustituye a la Iglesia, los disidentes y críticos con las teorías oficiales son los nuevos herejes y nuevos mecanismos de represión sustituyen a la Santa Inquisición... y las publicaciones científicas constituyen las nuevas encíclicas que sirven para establecer los dogmas de esta nueva “religión” a la que no le faltan los fanáticos y extremistas encarnados en esos grupos pseudoescépticos de los que también hemos hablado.

De este modo, siguiendo el esquema que proponíamos, existen programas educativos que desde la primaria hasta la universidad inculcan los conceptos de una ciencia intolerante y sectaria en la ciudadanía y, muy especialmente, en los profesionales de las distintas ciencias y de sus aplicaciones prácticas –muy en particular, las ciencias de la salud y la vida-, profesionales que se encargarán de difundir y perpetuar los dogmas científicos que garanticen a esos pocos poderosos sus privilegios, sus negocios y su control sobre los demás.

Y como continuación y complemento de esos programas educativos, tenemos las publicaciones científicas, tanto las especializadas como las divulgativas, que se encargan –como los medios de masas- de modelar y fabricar las “verdades” científicas en cada momento. Y una señal evidente y alarmante de que ese proceso se está agudizando y agravando es la concentración en unas pocas manos de esas publicaciones.



LOS CINCO GRANDES GRUPOS EDITORES
que controlan la mayoría de las publicaciones científicas son los siguientes:

-Elsevier: Fundado en Ámsterdam 1880 por Lodewijk Elzevir, se trata del mayor grupo editorial de publicaciones científicas tanto en volumen de revistas como en los beneficios que obtiene. Sus ingresos en 2014 ascendieron a 2.480 millones de libras. Controla más de dos mil revistas –las más famosas: Cell y Lancet- en las que se publican una media de 360.000 artículos cada año a los que acceden doce millones de personas.

-Springer: Fundado en 1842 por Julius Springer en Berlín. Es el mayor grupo editorial de libros científicos y segundo en publicación de revistas científicas: publica 6.500 títulos nuevos cada año y controla casi dos mil revistas. Tiene 5000 empleados y sus ventas ascendieron en 2008 a 880 millones de euros.

-Wiley-Blackwell: Unión de los grupos estadounidenses Willey, fundado en 1922 y Blackwell en 1939. Tiene 990 empleados y publica unas 1.500 revistas científicas y edita unos 1.500 títulos anuales.

-Taylord & Francis: grupo fundado en 1852 en Reino Unido por William Francis y Richard Taylord. En 2004 se fusionó con Informa convirtiéndose en su brazo editorial con 1.000 revistas y unos 1.800 títulos anuales en un catálogo de más de 20.000 títulos.

-Sage: Grupo fundado en 1965 por Sara Miller McCune en California, Estados Unidos. Tiene 1.500 empleados y edita 800 revistas y una cifra similar en libros anuales.


Jesús García Blanca
Artículo publicado en Discovery DSalud, número 188, diciembre 2015.



sábado, 31 de octubre de 2015

Millones de dólares en sobornos para recetar los peores medicamentos

La ONG ProPublica ha difundido una lista de los 20 medicamentos más "incentivados" que a su juicio son los que más posibilidades tienen de sobre-recetarse y poner en peligro nuestra salud en un futuro inmediato.

En 2011, dos investigadores de la Universidad de Texas enunciaron la denominada “Ley de beneficio inverso” según la cual cuanto más agresiva es la campaña de marketing de un nuevo medicamento, más posibilidades hay de que sea ineficaz y peligroso. Pues bien, a partir de los datos que están haciéndose públicos gracias a la llamada Physician Payment Sunshine Act, promulgada en 2010 con el propósito de procurar una mayor transparencia en las relaciones de los médicos con la industria, la ONG estadounidense  Pro-pública acaba de difundir en su web una lista con los veinte medicamentos más “incentivados” en Estados Unidos mediante sobornos a médicos y organizaciones en los últimos 5 meses de 2013, y que consideran los que más posibilidades tienen de sobre recetarse y generar peligros para la salud, cosa que se repetirá en los próximos meses en nuestro país según la plataforma Nogracias, una Organización civil independiente por la transparencia, la integridad y la equidad en las políticas de salud, la asistencia sanitaria y la investigación biomédica.



Los fármacos incluidos en este "Top Sobornos" son los siguientes: 

Medicamento
Año aprobación
Indicación
Cantidades pagadas a médicos (en millones de dólares)
1. Victoza
2010
Diabetes Tipo 2
9,07
2. Eliquis
2012
Anticoagulante
7,99
3. Brilinta
2011
Antiagregante plaquetario
7,71
4. Invokana
2013
Diabetes Tipo 2
7,16
5. Latuda
2010
Esquizofrenia
7,03
6. Xarelto
2011
Anticoagulante
6,93
7. Humira
2002
Anticuerpo monoclonal para enfermedades autoinmunes
5,58
8. Eklira
2012
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)
5,31
9. Daxas
2011
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)
5,2
10. Abilify Maintena
2013
Esquizofrenia
5
11. Abilify
2002
Esquizofrenia
4,77
12. Constella
2012
Colon irritable y estreñimiento crónico
4,59
13. Pradaxa
2010
Anticoagulante
4,43
14. Tradjenta
2011
Diabetes Tipo 2
4,17
15. Belvic
2012
Obesidad
4,14
16. Copaxone
1996
Esclerosis Múltiple
4,01
17. Samsca
2009
Hiponatremia (dilución de sodio)
3,89
18. Acthar
1952
Antiinflamatorio
3,62
19. Symbicort
2006
Asma
3,5
20. Aubagio
2012
Esclerosis Múltiple
3,37



Jesús García Blanca
Millones de dólares en incentivos para recetar los peores medicamentos
Discovery DSalud, 187. Noviembre, 2015.