lunes, 19 de noviembre de 2018

Homeopatía: datos, evidencias, bibliografía y enlaces.

Algunos datos y reflexiones en relación con la homeopatía y en respuesta a quienes opinan que no funciona, que no se distingue del placebo e incluso que quienes la practican son poco menos que estafadores y quienes la utilizan en caso de tener problemas de salud un puñado de supersticiosos o incautos.



Invariablemente, estas acusaciones se hacen apoyándose en el método científico que, para muchos, en particular para los fanáticos cientificistas que pretenden que el mundo empieza y acaba en lo meramente material y cuantificable, es la única herramienta válida para conocer, analizar, valorar o juzgar, y por tanto, el único modo de establecer lo que “funciona” y lo que “no funciona”, frontera esta que según ellos delimita lo que es “medicina” y lo que no lo es.

Es lógico pensar que una herramienta concebida para actuar en un estrecho ámbito no puede utilizarse para conocer, valorar o medir cosas pertenecientes a otros ámbitos. Quienes se empeñen en hacerlo están condenados a falsear los resultados y si lo hacen a sabiendas simplemente estarán mintiendo y manipulando. A pesar de esto, hay quien da un paso más y afirma que todo aquello que su herramienta no puede conocer no existe, un ejercicio de totalitarismo intelectual, absurdo racional, mediocridad científica y deshonestidad manifiesta.

Ahora bien, aunque ciertas medicinas, ciencias de la salud y terapias tradicionales precisamente por su carácter holístico, no puedan ser medidas o valoradas mediante una herramienta que se limita un estrecho campo de acción, el método científico puede al menos abordar una parte de su funcionamiento y responder a las preguntas que en el terreno puramente material o fisiológico se planteen.

Aunque la homeopatía no es una medicina tradicional sí que comparte con ellas un enfoque holístico de la salud, y es por ello un ejemplo de lo que venimos explicando. El método científico —a menos que evolucione y se abra a territorios que ahora no aceptan la mayoría de los científicos— no puede estudiarla en su totalidad, pero puede responder a las descalificaciones usuales de sus críticos, en particular a la que considera que en los remedios homeopáticos no hay materia y por tanto sus efectos se deben al efecto placebo.

EXPERIMENTACIÓN DE EFECTOS EN PERSONAS SANAS:

Recopilación de materia médica de los autores clásicos describiendo los efectos de multitud de sustancias en personas sanas:

—Samuel Hahnemann. Organon der Heilkunst, Reine Arzneimittellehre, Die chronischen Krankheiten, ihre eigenthümliche Natur und Homöopathische Heilung (varias ediciones).
—Constantine Hering. The Guiding Symptoms of Our Materia Medica. Philadelphia: The American Homeopathic Publishing Society, 1879-1983.
—Timothy Field Allen. Encycklopedia of Pure Materia Medica. New York, Boericke and Tafel, 1874-1880.
—James Tyler Kent. Repertoy of the Homeopathis Materia Medica. Barthel Publishing, Berg 1987.
—James Stephenson. The Need for Provings of the Chemical Elements. Journal of the American Institute of Homeopathy, 50 (1957).
—William Boericke. Materia Medica with Repertory. Philadelphia, Boericke and Tafel, 1927.
—A. W. Blyth. Poisons, their effects and detectionLondon, Griffin, 1920.


EFICACIA DE LAS DOSIS HOMEOPÁTICAS:

De entre las numerosas demostraciones de la eficacia de las dosis infinitesimales cito las más significativas:

El primer ensayo realizado conjuntamente por médicos homeopatas y alópatas se llevó a cabo en Glasgow en 1980 investigando el tratamiento homeopático de la artritis reumatoide. Se trataron a 46 pacientes que cumplían los criterios establecidos por la Asociación Americana de Reumatismo: todos los pacientes recibieron antiinflamatorios convencionales, pero la mitad fue tratada además con el preparado homeopático y a la otra mitad se les dio un placebo. El ensayo fue a doble ciego, es decir, ni los pacientes ni los médicos sabían quienes tomaban placebo y quienes el preparado.

Investigaciones físicas: En 1948, Wurmser y Loch investigaron el efecto de microdiluciones de diversas sustancias sobre la longitud de onda y la intensidad de la luz detectando cambios relevantes y medibles; en 1963 mediante técnicas de resonancia magnética se observaron cambios estructurales en el alcohol con diluciones de azufre comparándolo con alcohol sin dilución y con diluciones sin sucusión.

Investigaciones bioquímicas: En 1930, V.M. Persson obtuvo resultados significativos en estudios con controles del efecto del cloruro de mercurio en la fermentación de almidón; repitió los experimentos tres años después confirmando los resultados, y en 1954, William Boyd volvió a confirmarlos en Edimburgo. En todos los casos, las diluciones empleadas no deberían, según las teorías físicas clásicas contener ninguna molécula del cloruro de mercurio original.

Investigaciones botánicas: existen numerosas investigaciones con plantas que obviamente descartan el efecto placebo: Kolisko mostró en 1923 como el sulfato de hierro, el trióxido de antimonio y la sal doble de cobre en diluciones bajas promovían el crecimiento del trigo;  en 1965, Wilhelm Pelikan y Georg Unger comprobaron un efecto similar con microdosis de nitrato de plata repitiendo el experimento con controles 240 veces; experimentos similares con iguales resultados se han hecho con microdiluciones de plantas de cebada, de arseniato de sodio de sulfato de cobre o de azufre.

Investigaciones zoológicas: ya en 1923 Krawkow demostró el efecto relajante de diversas microdiluciones en conejos comparándolas con controles; han seguido numerosas experiencias: reducción de tasas de mortalidad de moscas con nitrato de mercurio, variación de efectos según los grados de dilución en renacuajos con nitrato de plomo y de plata, alteraciones de la excitabilidad neuromuscular en corazones de rana y tortuga, reducción de efectos tóxicos del estradiol en ratas, eliminación de venenos utilizando microdosis del mismo veneno.


REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA:

Harris L. Coulter. Ph. D. Ciencia homeopática y medicina moderna. El arte de curar con microdosis. Mallorca, José de Olañeta Editor, 1995. Sin ser ni mucho menos exhaustivo, este manual básico incluye una amplia bibliografía y referencias de numerosos artículos y estudios sobre los aspectos básicos de la homeopatía (entre los que se incluyen las investigaciones citadas):

—Estudios que revelan los mecanismos biológicos de reacción: 30 referencias.
Reexperimentación con diversos remedios: 6 referencias.
Hipersensibilidad a la sustancia semejante: 5 referencias.
—Evidencia de fuerza en las dosis homeopáticas más allá del Número de Abogadro: 42 referencias.
—Evidencia del principio de similitud, efecto opuesto y acción bifásica de los medicamentos: 47 referencias.
—Evidencia empírica de la necesidad de respeto de los procesos biológicos (mal llamados enfermedades): 19 referencias.
Ensayos clínicos: 24 referencias.

Doscientas catorce páginas de referencias científicas:
Homeopathy Research Evidence Base: References
Curated by Iris Bell M.D., Ph.D., and Peter Gold, 2016



DOSSIER DE LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA 

Elaborado en noviembre de 2013 por Sergio Abanades, licenciado en Medicina, doctor en Farmacología y profesor honorario de farmacología y toxicología en el Imperial College de Londres; y Marta Durán, licenciada en Medicina y especialista en Farmacología Clínica.

En su introducción, los autores explican que la homeopatía fue el primer sistema médico que trató de evidenciar de forma sistemática los efectos de cada sustancia en el organismo mediante "experimentación pura", convirtiendo esos estudios en precursores de lo que muchos años más tarde se convertirá en el paradigma de la denominada medicina científica.

Es decir, no solo hay estudios sobre la homeopatía y los efectos y eficacia de sus tratamientos, sino que históricamente la homeopatía es la pionera en esa clase de estudios. El Dossier de la Universidad de Zaragoza incluye:

—Evidencias científicas en cuanto a los principios básicos de la homeopatía y sus efectos biológicos.

Experimentación básica: estudios en modelos celulares, animales y plantas: existen unos 1500 estudios en investigación básica; 830 de ellos sobre diluciones, de los cuales 745 reportan un resultado positivo. Además existe un metaanálisis reciente de 67 estudios in vitro, numerosos estudios in vivo y 19 publicaciones de los últimos 25 años reproducen efectos de diluciones.

Composición y mecanismo de acción del medicamento homeopático: múltiples estudios de caracterización de la composición fisico-química del medicamento homeopático. Los autores explican que se ha malinterpretado la expresión "memoria del agua", que no pretende afirmar que el agua "recuerde", sino que se refiere a las potenciales modificaciones de su estructura derivadas de la interacción entre agua, solventes y materia prima original. Se recogen también estudios sobre las nanopartículas presentes en las diluciones y se explica que los medicamentos homeopáticos no actúan a través de efectos farmacodinámicos sino en el rango de la fisiología y la hormesis.

—Evidencias procedentes de estudios en voluntarios sanos: numerosos ensayos clínicos de fase I controlados con placebo para estudiar los efectos en el ser humano; en estos momentos están en marcha estudios con placebo de alta calidad metodológica usando la tecnología de tomografía computerizada de emisión monofotónica.

—Evidencias procedentes de ensayos clínicos controlados, metaanálisis y revisiones sistemáticas en pacientes: aunque la aplicación individualizada que constituye la base de la homeopatía dificulta los ensayos clínicos habituales en farmacología, hasta 2011 se habían publicado 163 estudios aleatorizados y controlados en diferentes patologías y áreas terapéuticas de los cuales 67 dieron resultados positivos, 11 negativos y 85 no significativos; porcentajes similares a los habituales en ensayos con fármacos. Asimismo, hay 6 metaanálisis de mejor calidad que analizan todos los ensayos clínicos disponibles; cuatro de los cinco publicados arrojan conclusiones positivas; un quinto análisis que afirmaba que la homeopatía es placebo ha sido criticado metodológicamente ya que seleccionó solo 8 de los 110 estudios disponibles. En 2008, un sexto metaanálisis obtuvo resultados favorables. Por último, 39 revisiones sistemáticas sobre 24 áreas terapéuticas aportan evidencias sólidas de la eficacia de los preparados.

—Evidencias procedentes de estudios observacionales: para complementar la evidencia de los ensayos clínicos se han realizado estudios observacionales: al menos 21 publicaciones que incluyen a 20.005 pacientes.

—Evidencias procedentes de estudios de coste-efectividad: unos 15 estudios con casi diez mil pacientes dando como resultado que la integración de la homeopatía se asocia a mejores respuestas clínicas con un coste similar o inferior.

Efectos adversos e interacciones farmacológicas: existe un consenso general sobre la escasa toxicidad de los medicamentos hoemopáticos, aún así se han realizado evaluaciones rigurosas que lo confirman, en particular un estudio que abarca 25 años (1970-1995).

Investigación en veterinaria: 158 artículos con 38 estudios aleatorios controlados de alta calidad. Hay un metaanálisis pendiente de publicación.


Enlace al dossier completo.


DEBATES EN LA WEB DE THE CANADIAN ACADEMY OF HOMEOPATHY:

—Homeopatía: Medicina o peligrosa pseudociencia?
—Homeopatía: Simple placebo o magnífica medicina?
—Homeopatía: charlatanismo o medicina del futuro?
—Debate internacional sobre homeopatía contra medicina especulativa.
http://www.homeopathy.ca/debates/


BIBLIOGRAFÍA ADICIONAL:

—Hans Selye. The Stress of Life. New York, McGraw Hill, 1978.
—Alexis Carrel. Man, the Unknown. New York, MacFadden, 1961
—F. P. Gay. Agents of Disease and Host Resistance. Springfield, Thomas, 1935.
—Linn J. Boyd. A Study of the Simile in Medicine. Ann Arbor, University of Michigan, 1936.
—Joseph Wilder. The Law of initial value in neurology and psychiatry: facts and problems. J. Nervous and Mental Disease, 125 (1957).

Marco legislativo de la Homeopatía:
Análisis de la situación legislativa para el ejercicio de la homeopatía en España y en Europa. Universidad de Zaragoza, 2014.
Regulación y prevalencia de la Homeopatía (Wikipedia).



LOS PREPARADOS HOMEOPÁTICOS 
CONTIENEN PRINCIPIO ACTIVO CON EFECTOS CONSTATABLES

El Número de Avogradro: 6,023 x 1023 está considerado el límite de la materia, es decir, si vamos diluyendo progresivamente cualquier sustancia aumentando la cantidad del líquido, se considera que una vez que se sobrepasa la cifra de Avogadro ya no hay rastro de esa sustancia. Los fármacos convencionales están todos por encima de ese límite, mientras que existen preparados homeopáticos tanto por encima como por debajo, por lo que algunos consideran que se trata de simple agua con azúcar que tan solo puede producir efecto placebo.

Sin embargo, varios artículos científicos publicados en los últimos cinco años demuestran que incluso por debajo de ese número hay materia en las disoluciones: se trata de nanopartículas, partículas diez mil veces más pequeñas que un milímetro que explicarían en parte la eficacia de la homeopatía, al menos en la parte que puede ser conocida, identificada e incluso fotografiada por los extremistas del método científico.

Tecnologías muy avanzadas han permitido a los equipos que realizaron esos estudios el análisis de las muestras: microscopía electrónica de trasmisión de alta regulación (conocida por sus siglas en inglés como HRTEM) y espectrografía de energía dispersiva (EDS) que permiten fotografiar las nanopartículas.

Por último, en su tesis para el master de la Academia  Médico Homeopática de Barcelona, la Doctora en Ciencias Genómicas y Física Nuclear, Niurka Meneses, investigadora del Departamento de Química y Bioquímica de la Universidad de Berna ha demostrado el último paso de esta cadena: que las nanopartículas de un preparado homeopático producen efectos constatables a nivel celular, y lo ha hecho mediante un análisis de espectrometría de masas del proteoma de células de cáncer de pulmón A549 tratadas con el medicamento homeopático Carcinosinum 200C.


REFERENCIAS:

Prashant Satish Chikramane, Akkihebbal K Suresh, Jayesh Ramesh Bellare and Shantaram Govind Kane. Extreme homeopathic dilutions retainstarting materials: A nanoparticulate perspectiveHomeopathy (2010) 99, 231e242
  
Rajendra Prakash Upadhyay, Chaturbhuja Nayak. Homeopathyemerging as nanomedicineInt J High Dilution Res 2011; 10(37): 299-310

Prashant S. Chikramane, Dhrubajyoti Kalita, Akkihebbal K. Suresh, Shantaram G. Kane, and Jayesh R. Bellare. Why Extreme Dilutions Reach Non-zero Asymptotes: A NanoparticulateHypothesis Based on Froth FlotationLangmuir, 2012, 28 (45), pp 15864–15875.


Anup Sharma and Bulbul Purkait. Identification ofMedicinally Active Ingredient in Ultradiluted Digitalispurpurea: Fluorescence Spectroscopic and Cyclic-Voltammetric StudyJournal of Analytical Methods in Chemistry, Volume 2012 (2012).

Rajesh Barve1 and Ramesh Chaughule. Size-dependent invivo/in vitro results of homoeopathic herbal extractsJournal Of Nanostructure in Chemistry 2013, 3:18




martes, 6 de febrero de 2018

Una mirada al futuro, con esperanza



Introducción del libro
Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía
Murcia, Cauac Editorial Nativa, 2017.



Una mirada al futuro, con esperanza


Los logros en verdad grandes 
los alcanzan individuos humanistas 
que trabajan honrada, incansable y humildemente 
mientras mantienen la conciencia mucho más despierta que los demás, 
lo que los hace susceptibles de volverse locos.

W, citado por Kenzaburo Oe
en ¡Despertad, oh jóvenes de la nueva era!




Debió ser hacia 1977 cuando cayó en mis manos un libro ya entonces deteriorado, con una cubierta verde pálido, sin ilustración alguna, perteneciente a la Biblioteca de Psicología Profunda de la Editorial Paidós. Su título: La función del orgasmo. El descubrimiento del orgón. Confieso que entendí muy poco de lo que allí se decía, pero el tono peculiar del texto —una mezcla entre diario vital, reportaje científico y crítica filosófica— hizo que quedara para siempre fascinado por su autor: Wilhelm Reich.

Durante los 40 años transcurridos hasta hoy, la arrolladora propuesta intelectual y vital de Reich ha venido influyendo de una forma u otra en mi vida.

Para empezar, me condujo a Neill y su carismática visión de la educación, que a su vez me empujó a estudiar magisterio y a desarrollar una vida profesional plagada de contradicciones —con lo que ello supone en cuanto a frustraciones y satisfacciones, amargos obstáculos y retos estimulantes.

Pero la lectura de las obras de Reich también me impulsó a recorrer una multitud de caminos en los campos de la educación, la ecología y la salud que terminarían determinando mi actividad como escritor de investigación.

Y hay mucho más: le debo a Reich la forma en que me he relacionado y me relaciono con mis hijos así como mi aproximación crítica a la realidad; quizá parte de mi rebeldía, de mi cuestionamiento sin concesiones de la autoridad en todos los sentidos.

Cuento todo esto porque el objetivo fundamental de este libro es ofrecer a más personas la posibilidad de conocer a este personaje excepcional y dejarse hechizar por él y por una obra caleidoscópica y fascinante que abarca todos los misterios de la vida.

De hecho, el descubrimiento clave de Reich, el que lo llevó por una parte a volver sobre sus pasos y replantear toda su teoría psicoanalítica, y por otra a avanzar y abrir puertas a múltiples caminos que aún hoy permanecen inexplorados, fue la presencia constante de la energía de la vida fluyendo en todas partes y conectando cada ser vivo con el cosmos.

La energía orgónica —que es como Reich la denominó— era al mismo tiempo la energía que tradiciones ancestrales habían llamado Ki o Prana, era la libido que Freud concebía de un modo casi metafórico y etéreo, y la fuerza de la que venían hablando diferentes corrientes vitalistas de los últimos doscientos años.

Reich consiguió hacer visible esa energía que respondía a las preguntas que se había hecho durante años y que ponía en relación sus primeras inquietudes sobre la concepción freudiana de la neurosis, su desacuerdo frontal con Freud respecto a lo que éste denominaba instinto de muerte, su teoría sexual, sus preocupaciones sociopolíticas que lo llevaron a su expulsión del Partido Comunista, sus experimentos sobre el origen de la vida, su concepto de salud y enfermedad o la importancia crucial de la autorregulación en la crianza y la educación de los niños.

La tragedia de Reich es que la mayor confirmación práctica de sus ideas fue precisamente la persecución constante que sufrió en todos los países en los que vivió y que se vio obligado a abandonar. Y es que sus planteamientos ponían de manifiesto las raíces de la dominación, la sumisión y el sufrimiento social atacando duramente las bases de mecanismos de poder que aún continúan vigentes.

Si Reich fue perseguido hasta su muerte fue porque sus ideas ponían en peligro el statu quo de los poderosos, fueran estos unos u otros. Lo admirable es que tuviera energía suficiente no sólo para llevar a cabo descubrimientos trascendentales que apuntan a un nuevo paradigma científico y de salud, sino para mantener su enorme capacidad de trabajo a pesar de la presión a la que estuvo sometido toda su vida. Incluyendo los múltiples intentos de hacerlo pasar por paranoico o por esquizofrénico. Si la aceptación de las infamias, el sufrimiento y la injusticia es un indicativo de insania mental y la salud mental viene dada por la capacidad para rebelarse, no cabe duda de que Reich gozaba de buena salud y por eso mismo inspira rebeldía.



Una parte de ese enorme trabajo ha calado profundamente en diversas disciplinas y saberes, incluso sin reconocer su autoría: terapias corporales y energéticas, reivindicaciones ecologistas, el despertar de la psico-neuro-inmunología, la incipiente dimensión social de la medicina, la lucha contra la familia patriarcal autoritaria, los movimientos de liberación sexual... representan algunas de esas influencias que debemos a Reich.

Pero es mucho más lo que nos queda por asimilar, por explorar, por impulsar: la crianza ecológica, la autorregulación de los niños y las niñas como clave para su felicidad, para la salud y para el cambio social, profundizar en la sexualidad como elemento de regulación vital, aprender a conocer y respetar su importancia en relación con los flujos energéticos y en las etapas del desarrollo infantil, integrar el funcionalismo como herramienta de conocimiento que supera el viejo dilema objetividad-subjetividad en la investigación científica de los fenómenos naturales, promover un cambio de paradigma en la medicina que contemple la salud desde un enfoque holístico basado en el equilibrio, la pulsación vital y el flujo de energía, y la enfermedad como una ruptura de ese equilibrio, una fase necesaria en los procesos dinámicos inherentes al hecho de vivir y relacionarnos...

Quienes miramos el mundo fascinados y descontentos a un tiempo, quienes luchamos contra la opresión y mantenemos la esperanza de una sociedad mejor nos hemos preguntado muchas veces por qué se marchita la formidable curiosidad de los niños al poner el pie en la escuela, o por qué no cesan de aparecer enfermedades a pesar de los espectaculares avances de la medicina y la tecnología, o cómo es posible que la especie supuestamente más inteligente que habita este planeta, la humana, sea precisamente la responsable de su brutal degradación, cómo es posible que el ser humano repita una y otra vez los mismos errores y que después de miles de años de civilización no consiga resolver sus problemas fundamentales y ser feliz.

La obra de Reich y su propia trayectoria vital, con sus luces por momentos cegadoras y sus zonas oscuras, con su apasionada mirada de perseguidor de los secretos de la naturaleza y sus obsesiones a veces incomprensibles, con su genialidad teñida de cierta ingenuidad, pero sobre todo llena de esperanza y de capacidad de mirar al futuro, nos ofrece pistas y herramientas para comenzar a responder esas y otras muchas preguntas que en definitiva son la pregunta por el sentido de la vida.


Almuñécar, 24 de marzo, 2016.
En el 119 aniversario del nacimiento de Reich.
Jesús García Blanca.

jueves, 4 de enero de 2018

La medicalización de las madres


Mi aportación al reciente monográfico sobre Género, ciencia y conocimiento de Daimon Revista Internacional de Filosofía que edita la Universidad de Murcia

Organizado desde la Unidad de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la Universidad de Cádiz, los días 10 y 11 de noviembre de 2016 tuvo lugar el I Congreso Nacional Género, Ciencia y Conocimiento, con la pretensión de ofrecer un espacio de reflexión donde profesionales de la ciencia y especialistas en género pudieran intercambiar experiencias y encontrar puntos en común e intereses desde los cuales poder comprender mejor las razones de las desigualdades de género en el ámbito de la ciencia y del conocimiento.

El éxito de este encuentro en cuanto a la cantidad y calidad de las aportaciones nos llevó a pensar en la posibilidad de su publicación como un número Monográfico de esta revista, para lo cual se hizo la oportuna “llamada”. Tras un riguroso proceso de selección, de revisión inter pares, el resultado ha sido el número que se presenta.



La Medicalización de las madres como distorsión mecanicista de los comienzos de la vida humana

Jesús García Blanca

Resumen

Como parte central de la medicalización de la vida humana en todos sus aspectos, analizo brevemente la medicalización de las madres, que provoca una distorsión de los procesos vitales en los comienzos de la vida: concepción, embarazo, parto y crianza. Puesto que el proceso de medicalización se realiza desde un modelo médico reduccionista y mecanicista que se apoya en una lectura reduccionista de la ciencia moderna, los efectos que provoca son necesariamente mecanicistas y suponen una distorsión con efectos de poder y con graves consecuencias para la salud de las madres y sus criaturas.


Entrevista en El Ecomensajero Digital

El amigo Pedro Burruezo me entrevistó hace unos días para El Ecomensajero Digital y The Ecologist. Reproduzco aquí la jugosa entrevista completa que acaba de aparecer en el primero y saldrá en abril en papel en el segundo. Gracias a los compañeros de Vida Sana por la difusión.



EL LIBRO “Wilhelm Reich. Inspirador de rebeldía”

Principio del formulario
Jueves 21 de Diciembre de 2017
Final del formulario

Jesús García Blanca acaba de publicar “Wilhelm Reich. Inspirador de rebeldía” vía Cauac Editorial Nativa. Se trata de un libro que explora y aclara la fecunda e irredenta obra de este personaje cuyo mensaje sigue vigente en la actualidad.



Jesús García Blanca (La Línea, Cádiz, 1960) es escritor, investigador social y educador. Hace veinte años que viene analizando temas de salud, ecología y educación desde una perspectiva crítica, solidaria y basada en la autogestión y la autorregulación. Ha colaborado con medios digitales de contrainformación y diversas revistas, como “Ekintza Zuzena”, “Mente Sana” o “Cuerpomente” y mantiene una colaboración habitual con “Discovery DSalud”. Es autor de “El rapto de Higea, La Sanidad contra la Salud” y -junto con el Dr. Enric Costa- de “Vacunas: una reflexión crítica”.

-¿Nos puedes explicar este libro a los que no lo hemos leído todavía?

-El libro quiere ser una introducción para aquellas personas que no conozcan a Reich o que solo conozcan aspectos parciales de su obra, una introducción que tiene en cuenta dos facetas muy importantes de Reich: por un lado, la coherencia política, social y científica que le complicó enormemente la vida; por otro, la compleja trayectoria de su labor que lo llevó a recorrer una gran cantidad de terrenos e incluso convertirse en pionero de muchas disciplinas. A partir de ahí, el libro se divide en tres bloques fundamentales: en el primero cuento su vida en un tono novelado pero absolutamente respetuoso con los hechos; en la segunda doy las claves de su trabajo abordando doce descubrimientos que hubieran podido -y que quiero creer que todavía pueden- cambiar el mundo; finalmente, abordo su legado tanto material como intelectual.

MAL DIFUNDIDA

-¿Por qué crees que era necesario? ¿Qué es lo que te ha llevado a escribirlo?

-La obra de Reich se ha difundido mal en todos los sentidos. En el caso particular del castellano la difusión ha sido muy irregular: se ha traducido solo una parte de sus libros, principalmente los dedicados a la psicoterapia, las traducciones son deficientes y la difusión en la red… caótica. En el mundo académico sigue siendo un maldito. Sus descubrimientos no se estudian en las carreras universitarias relacionadas con su trabajo: medicina, psicología, sociología o ecología. Y las publicaciones dedicadas a dar cuenta de su vida y su obra son muy escasas y ya desfasadas a lo que hay que añadir un lenguaje poco asequible. Yo conocí a Reich en 1977 y se convirtió en un autor esencial en mi vida, pero cuando alguien me preguntaba sobre él no sabía qué libro recomendarle. De modo que hace años que me planteaba la posibilidad de escribir yo ese libro. Y aquí está, tras muchos años de dudas y dos meses y medio de trabajo intensivo viviendo casi literalmente a pie de ordenador.

-Explícanos la vigencia del pensamiento de este hombre en el momento de confusión actual…

-Más que vigente, su pensamiento, su obra escrita, sus descubrimientos, son necesarios para comenzar a poner algo de armonía en esa confusión de la que hablas y que tiene que ver con las contradicciones del mundo moderno, con el alejamiento de la naturaleza, con el desprecio por conocimientos y formas de vida tradicionales, con la ruptura con lo trascendente. Reich exploró los misterios de la vida y descubrió claves de conexión con ella, caminos para sentirnos como parte del cosmos, respuestas para esas preguntas que nos asedian: por qué sufrimos, por qué hacemos sufrir, por qué el animal humano es capaz de generar tanta destrucción, por qué nos cuesta tanto comunicarnos con el exterior y con nuestro propio ser. La genialidad de Reich lo llevó a conectar los secretos del origen de la materia con el sentido de la vida. Creo que es imposible leerlo, conocerlo, sin que nuestras convicciones, esas que nos han inculcado las estructuras de poder que dominan el mundo, se vean sacudidas poderosamente.




LUMINOSO

-¿Cuáles son sus partes más “claras”?

-Hay sin duda un Reich que más que claro es luminoso. Es el Reich que contra viento y marea se pregunta por la naturaleza, por la vida, por el cosmos y cada respuesta que obtiene impulsa otro puñado de preguntas y así continúa incansablemente, a pesar de los obstáculos, de los ataques, de la incomprensión, de la persecución intelectual y vital que sufrió. Sesenta años después, esas respuestas y esas preguntas están ahí, como una luz que nos ayuda a seguir investigando, explorando, anhelando conocernos. Por eso un apartado del libro se titula: "Doce descubrimientos que podrían haber cambiado el mundo", porque podrían haberlo hecho y aún pueden hacerlo si nos lo proponemos. Reich depositó la tarea en "los niños del futuro", pero para que esas futuras generaciones sean capaces de "limpiar el caos" tenemos que comenzar a devolverles la libertad, y eso significa una batalla crucial contra las herramientas de dominación, contra toda institución que juegue un papel en la fabricación de niños dóciles que se convertirán en adultos obedientes e indolentes.

-¿Y las más oscuras?

-Las zonas oscuras de Reich son en su mayor parte fruto de la difamación y la persecución. Es cierto que tenía una fuerte personalidad, que la claridad con la que veía las cosas lo llevaba a veces a encolerizarse con quienes a su alrededor demandaban de él una protección constante. La sinceridad con la que se expresa en sus diarios puede resultar a veces ofensiva. Y desde luego no le faltaron enemigos debido a su empeño -en ocasiones teñido de ingenuidad- por analizar y combatir las estructuras de poder. No he escondido estos y otros posibles defectos; no quería trasmitir una imagen idealizada. He procurado ser lo más riguroso posible tanto con su peripecia vital y sus relaciones humanas… como con su trabajo científico, interviniendo lo menos posible y aportando elementos que entusiasmen a los lectores sin impedirles que se formen su propia opinión.



LA NATURALEZA

-¿Debemos volver a mirar la Naturaleza como lo hacía el autor?

-Sin duda. Como he dicho antes, hemos roto nuestros lazos con la naturaleza. El dogma del progreso nos ha atrapado en un mundo deshumanizado, dominado por la tecnología y por la negación de nuestra parte animal. Pero mirar la naturaleza no es volver al pasado. Los conceptos de progreso y retroceso son tramposos. Ni el progreso nos conduce a la felicidad o a la armonía, ni recuperar lo salvaje es volver atrás, sino una reconexión con lo que nos rodea. Y esto que parece pura filosofía abstracta se puede concretar de modo muy sencillo, en la estela de Reich: partos desmedicalizados, crianza consciente, autorregulación, un concepto de salud holístico que no luche contra la enfermedad sino que comprenda los procesos vitales... En términos de Reich, poner fin al acorazamiento que nos impide relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

-¿Por qué deberíamos seguir siendo rebeldes cuando tantos movimientos “rebeldes” han acabado siendo más un problema que una solución?

-Parto de la idea de que vivimos en un mundo que no nos gusta, un mundo que niega lo espontáneo, lo vital, la libertad y la felicidad. Ser rebeldes en este contexto supone una señal de salud mental y emocional además de un imperativo ético. Desde esa perspectiva, el ciudadano que se adapta, que obedece, que hace lo que hay que hacer y dice lo que hay que decir y piensa lo que hay que pensar… es lo que podríamos calificar de "enfermo". Y ese es el sentido que le doy a la palabra rebeldía desde el título mismo del libro. Reich inspira rebeldía porque pone en evidencia la dominación, porque nos dio los detalles del modo en que se ejerce y, lo más importante, claves para luchar contra ella. No dudo que ciertos movimientos considerados rebeldes han fracasado o incluso han servido y sirven para perpetuar la dominación y por tanto el sufrimiento de la gente y de los pueblos, por eso es tan importante conocer a Reich y entender que no se trata de desgastarse en cambios políticos sino de ir a la raíz y proteger la vida desde el comienzo.

Pedro Burruezo
 

UN LIBRO CLARIFICADOR
REICH, UNA OBRA CALEIDOSCÓPICA Y FASCINANTE

“Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía” quiere ofrecer a los lectores la posibilidad de conocer a este personaje excepcional y dejarse hechizar por él y por una obra caleidoscópica y fascinante que abarca todos los misterios de la vida. El descubrimiento clave de Reich, que lo llevó a replantear toda su labor como psiconalista y a abrir puertas a múltiples caminos aún inexplorados, fue la presencia constante de la energía de la vida fluyendo en todas partes y conectando cada ser vivo con el cosmos.




Entrevista en El Ecomensajero Digital
Más información sobre el libro
Entrevista en Discovery DSalud

jueves, 14 de diciembre de 2017

Wilhelm Reich: resaca emocional

Ninguno de mis libros de investigación me ha causado tanta emoción, ninguno ha supuesto un destilado energético tan enorme al escribirlo ni me ha provocado una resaca emocional tan intensa, ni me ha conmocionado tanto con la responsabilidad que supone ofrecerlo a la gente, ni me ha sobrecogido tanto al redactar mis reflexiones que conectan tan íntimamente con mi vida, mis sueños, mis amores y mis esperanzas.



Mirándolo ahí, en la caja de cartón en la que acaban de llegar los ejemplares de la editorial, con esa desafiante sobriedad, con esos tonos sutiles de sombras y luces que hablan de las contradicciones vitales, encontrándome sin excusas con esa mirada intensa de Willy que parece -o quiero yo pensar que parece- decirme: no está mal... has hecho tu parte, has estado a la altura de una responsabilidad que va mucho más allá de ti, que es social, que es de la comunidad, que es de todos los que se sienten vivos y quieren que la vida salga adelante sin trabas, encarnada en cada criatura... las palabras de quien ha sido y será para siempre mi inspirador de rebeldía.

El libro en Cauac

viernes, 3 de noviembre de 2017

Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía


   


3 de noviembre de 2017…

Se cumplen hoy 60 años de la muerte de Wilhelm Reich, uno de los nombres más significativos de lo que a algunos nos gusta llamar “la revolución de la consciencia”. Para muchos su nombre puede ser desconocido o bien una referencia difusa y enigmática, y sin embargo al rastrear sus huellas no podemos dejar de percatarnos del alcance colosal que ha tenido como fuente de inspiración de innumerables visiones y proyectos que a día de hoy laten muy vivos, en relación con la salud, las terapias, la educación, la ciencia y prácticamente todo el espectro de las inquietudes humanas.

En todos ellos reconocemos inconfundibles denominadores comunes: de alguna manera transgreden o trascienden las estructuras de la cultura institucionalizada de la modernidad (que quizás mejor podríamos llamar “subcultura”, en la medida en que favorece más el empobrecimiento espiritual del individuo que su crecimiento). Confían en la soberanía natural de lo orgánico, lo vivo, lo que tiene movimiento propio, y ponen en evidencia a lo que no confía y no respeta. Gravitan en torno a lo vivencial y empírico siguiendo, conscientemente o no, la premisa de que sólo desde una relación directa, implicada y honesta se puede amar y, sólo amando emerge el verdadero conocimiento. Sí, Reich fue un auténtico revolucionario de la consciencia.

El legado reichiano ha sido tan profuso, creativo y expansivo, y a la vez tan solapado en el imaginario consciente colectivo, que por lo general se hace poco asequible el componer apenas algún retazo claro de lo que realmente fue su vida y su obra, las cuales a menudo nos llegan de forma borrosa y casi fantasmagórica. 

Por ello, el autor del próximo libro que vamos a publicar, Jesús García Blanca, se propuso hace ya algún tiempo materializar un trabajo para acercarnos al Reich “real” desde un enfoque gratamente novedoso que se compone de tres partes: una primera narrativa, en la que recorremos a vuelo de pájaro la emocionante e intensa vida de Reich. La segunda, una guía útil y eminentemente práctica sobre su obra, sus aportaciones científicas y la originalidad de su pensamiento. 

Y por último una somera muestra de la actualidad de su legado cultural y los recursos disponibles para continuar profundizando en las diversas facetas del mismo, que incluye también colaboraciones de varios autores e investigadores vinculados a una u otra. Las tres partes se presentan sin que nos sobre una coma, de forma sintética, respetuosa y alejada de juicios de valor, conclusiones personales y desarrollos apasionados de sus teorías.

Hoy el libro está felizmente acabado y en estos momentos cocinándose en la sala de máquinas para ver muy prontito la luz, lo cual nos complace anunciar en este día, conmemorando el aniversario y honrando a un gran genio inspirador que amó con suficiente intensidad como para romper las barreras que aprisionan la consciencia. Un saludo a todos los que leen y deseando que este trabajo pueda serles de ayuda, por todas nuestras relaciones.

Fuente: http://cauac.org/uncategorized/wilhelm-reich-inspirador-de-rebeldia/


sábado, 14 de octubre de 2017

¿Son necesarias las vacunas?

En el contexto de las multitudinarias protestas ciudadanas contra la ley que ha convertido en obligatorias once vacunas para todos los niños italianos, mi editor en Italia me propuso escribir junto al Dr. Enric Costa un artículo especial para publicar en la revista Scienza e Conoscenza. Comparto aquí el texto completo en castellano.




¿Son necesarias las vacunas?


No cabe duda que estamos ante una oleada de autoritarismo y desprecio de los derechos fundamentales consagrados en las constituciones de toda Europa. Administrar fármacos -vacunas incluidas- de modo forzoso con amenazas de multas e incluso retirada de la custodia de los hijos es una acción gravísima que viola derechos constitucionales nacionales, acuerdos europeos y tratados internacionales.
            Es fácil comprender que sería absurdo obligar por ley a adoptar prácticas saludables por mucho que estas estén suficientemente probadas y aceptadas mayoritariamente: ¿nos parecería razonable obligar a todo el mundo a hacer media hora de ejercicio diario? ¿a seguir estrictos regímenes alimenticios? ¿nos parecería razonable prohibir la venta y el consumo de tabaco? ¿Por qué entonces las leyes y decretos que obligan a vacunar a nuestros hijos parecen tan razonables a algunos, probablemente a muchos?
            Pues bien, ante el alarmante interés que están demostrando muchos políticos en Europa para obligar a la población al consumo de vacunas industriales bajo el peso de la ley, los ciudadanos y médicos que no nos vacunamos queremos reclamar nuestro derecho a ser dueños de nuestra vida individual; un derecho reconocido en todas las constituciones de los países democráticos y que los distingue de los países totalitarios y dictaduras.
            Pero por si esto no fuese suficiente, invitaríamos a estos políticos a que se hicieran la siguiente reflexión: Hace unos 60 años que existen las vacunaciones masivas; anteriormente solo se administraron a población reclusa, a huérfanos y a la soldadesca, hasta que en los años 50 y 60 empezaron a masificarse y a vacunar a casi toda la población infantil; por tanto cabe preguntarse… si son tan indispensables las vacunas como para hacerlas obligatorias… ¿cómo ha podido sobrevivir la humanidad durante cientos de miles de años… sin vacunas ni antibióticos?
            Si al reflexionar sobre esa realidad histórica no llegan a la conclusión de que las vacunas no parecen ser tan necesarias como las presentan, queremos informar al lector que algunos médicos pensamos que las vacunas no solamente no son necesarias sino que, además, carecen del más mínimo sentido biológico; y por carecer de sentido biológico pueden ser y, de hecho, lo son, peligrosas para la salud… ¿por qué decimos que no tienen sentido biológico las vacunas?... pues porque son una consecuencia de una teoría médica propia del siglo XIX que ha quedado totalmente obsoleta y superada por los propios avances en microbiología que se han producido en el siglo XX.


LA TEORÍA DE LA INFECCIÓN CONTRA
EL NUEVO CONCEPTO DE MICROBIOMA

Como hemos dicho, la teoría de la infección también denominada teoría microbiana de la enfermedad, nació en el último tercio del siglo XIX y fue como consecuencia de la aplicación de los primeros microscopios en medicina; con ellos se hicieron visibles unas formas de vida diminutas y hasta entonces invisibles: los microbios.
            Ese hallazgo dividió a la clase médica en dos grandes grupos: El primero de ellos lo formaron la mayoría de médicos de la época que pensaron que el microscopio no los había creado sino tan solo hecho visibles y que, por tanto, si los microbios estaban ahí, en nuestra piel, nuestra boca y nuestro intestino…sería por algo. Puesto que hasta la fecha habían pasado desapercibidos… quizá cumplían alguna misión que desconocíamos. En todo caso sería prudente esperar y observar. Este primer grupo de médicos dio muestras, con su actitud, de poseer virtudes propias del rigor científico: prudencia para afirmar novedades y paciente observación hasta recabar suficiente información para saber lo que realmente es aquello que se quiere conocer.
            El segundo grupo de médicos fue capitaneado por un industrial que no era médico, el conocido Louis Pasteur, y desde el primer avistamiento de los microbios afirmaron que producían enfermedades y que esos nuevos invitados eran peligrosos y que había que defenderse de ellos con productos industriales: antisépticos, sueros y vacunas.
            Era la primera vez que los veían con sus rudimentarios microscopios de apenas 20 ó 40 aumentos; no tenían experiencia previa, puesto que acababan de entrar en la escena científica y apenas habían avistado a unas pocas especies… sin embargo estas carencias de conocimiento no les impidió afirmar categóricamente que esos gérmenes recién vistos eran unos asesinos implacables. Este segundo grupo de médicos, desde luego, no dio muestras de prudencia científica, más bien, parecían tener prisa.
            Era el tiempo de la revolución industrial y, curiosamente, a la incipiente industria química y farmacéutica le pareció muy interesante la visión sobre los microbios que tenía este segundo grupo de médicos encabezados por el industrial francés Pasteur, puesto que si había que fabricar productos para defendernos de esos nuevos invitados significaba que el mercado era enorme. Esta gran simpatía entre la nueva teoría de la infección y el mundo industrial fue capital para que se instalara como teoría dominante y que su dominio se haya mantenido hasta el día de hoy.
            Así, en estos momentos, la inmensa mayoría, por no decir la casi totalidad de las personas, se trate de gente de a pie con una cultura media o de gente con títulos, carreras, másteres, especialidades y curriculums de altura, creen a pie juntillas que esa teoría es correcta. Es más, creen y confían en que en su día, sus defensores demostraron que era correcta como afirma cualquier enciclopedia, manual especializado o libro de texto escolar. Sin embargo, el lector debe saber que no es así en absoluto.


LOS PLAGIOS, FRAUDES
Y MENTIRAS DE PASTEUR

El mencionado industrial francés al que debemos la pasteurización plagió a su maestro Antoine Bechamp y a otros científicos alterando sus descubrimientos y tergiversándolos, se aprovechó del trabajo de sus colaboradores atribuyéndose el mérito de sus descubrimientos lo que, dicho sea de paso, le valió una pensión vitalicia del gobierno, y finalmente -como demuestran sus notas de laboratorio que quiso mantener ocultas- alteró resultados de sus experimentos para que encajaran con las ideas que quería defender: la culpabilidad de los microbios, idea que tampoco era suya, ya que cien años antes, en 1762, el Dr. M. A. Plenciz ya había publicado un libro titulado precisamente Teoría Microbiana de las Enfermedades Infecciosas.
            Habitualmente se alude a los famosos Postulados de Koch para afirmar que son la demostración de que la teoría de la infección es correcta. Pero los postulados no son propiamente una demostración, sino unos criterios que deberían servir para demostrar la culpabilidad de los microbios. De hecho sabemos que Koch cambió el primero y fundamental de los postulados que decía: "El microorganismo tiene que ser encontrado en abundancia en todos los organismos que sufren la enfermedad, pero no en organismos sanos". Las palabras finales fueron suprimidas ante la evidencia de que la inmensa mayoría de las personas sanas, como ya hemos explicado, tienen a las bacterias supuestamente responsables en su interior.
            Como ejemplo de que la teoría de la infección no se impuso tras un debate científico que estableciera su validez sino, como hemos apuntado, por intereses de la industria, citaremos dos declaraciones de principios del siglo XX suficientemente elocuentes: en el volumen 180 del 20 de marzo de 1909, la prestigiosa revista The Lancet, decía: "todos estos postulados raramente se cumplen, por no decir nunca... muchos organismos a los que se considera causantes de enfermedades se encuentran con frecuencia en personas sanas... por tanto no podemos confiar en los postulados de Koch como una prueba decisiva de causalidad".
            Por su parte, el Dr. M. L. Leverson, durante una conferencia en Londres el 25 de mayo de 1911, dijo estas palabras: "Toda la estructura de la teoría microbiana de la enfermedad descansa sobre asunciones las cuales, no solo no han sido probadas, sino que son imposibles de probar y muchas de ellas pueden ser contempladas como el reverso de la verdad".



UNA GUERRA CON “FUEGO AMIGO”.

            Entretanto, el primer grupo de médicos que hemos mencionado, el de los prudentes que no tenían prisa, comprobó unos años después y con microscopios de 400 y 600 aumentos que esos gérmenes que estaban siendo acusados de asesinos, en realidad, eran nuestros socios y vivían con y dentro de nosotros desde siempre. A partir de los años 70 se introdujeron en biología unos conceptos que no se conocían  en la primera mitad del siglo XX; estos nuevos conceptos fueron el de: ecosistema o hábitat natural y el de simbiosis de especies y el lector debe saber que, para muchos médicos y microbiólogos, los microbios que fueron identificados como causantes de enfermedades como la difteria, la meningitis, el cólera, la tuberculosis…  son gérmenes que poseemos todos los humanos en estado de salud y que, en realidad, nuestros gérmenes no son nuestros enemigos sino que son nuestros socios biológicos y conforman lo que se llama el microbioma humano. Nuestro cuerpo es su ecosistema y cumplen una serie de funciones digestivas, metabólicas, defensivas insustituibles, por lo que son nuestros apreciados simbiontes.
            Volveremos enseguida a estos descubrimientos, pero antes queremos explicar cuáles han sido las consecuencias que ha tenido para la población de occidente el dominio académico y mediático de la obsoleta y decimonónica teoría de la infección sobre la realidad del microbioma comprobada con mucho más tiempo y mejores medios.
            Hemos dicho que el primer grupo de médicos era mayoritario a finales del siglo XIX y principios del XX y eso protegió a la población de ser medicados con las primeras vacunas y productos antisépticos que eran tan tóxicos y peligrosos que todos, sin excepción fueron abandonados unos años después. Pero, después de la segunda guerra mundial, el predominio indiscutible de la teoría de la infección era total y, desde entonces (años 50 y 60) se procedió a la vacunación masiva de toda la población y al consumo también masivo de antibióticos.
            Las vacunas prometían tener la capacidad de mejorar nuestro sistema inmunitario y hacerlo más eficiente frente al ataque de los gérmenes; y los antibióticos habían demostrado que mataban a los gérmenes porque les impedían la síntesis de proteínas necesarias en su metabolismo de membrana. En los años 90 se supo que tenían esa acción letal sobre los gérmenes porque afectaba el ADN de éstos y distorsionaban su mensaje genético.
            Hay que decir que los antibióticos serían una medicación antibacteriana ideal, para los que creen que nuestros gérmenes son agresivos, si en realidad ejercieran su acción tóxica sólo y exclusivamente sobre el grupo de bacterias que se cree que son la causa de la enfermedad y sobre la zona o el órgano del cuerpo que se cree infectado; por ejemplo si ante un diente infectado o una herida en un determinado sitio… el antibiótico sólo actuara sobre esas bacterias y esa zona aislada del organismo… pero eso no es así ni remotamente. Resulta que la acción tóxica del antibiótico no es selectiva en absoluto y ataca igualmente el ADN nuclear y al ARN mitocondrial de las bacteria y de todas las células de nuestro organismo, provocando los mismos estragos. No es posible, hasta la fecha, separar el ataque sobre las bacterias del ataque sobre nuestras células.


LOS EFECTOS COLATERALES
DEL BOMBARDEO INDISCRIMINADO.

Como la visión paranoica de la infección ha sido dominante y excluyente desde los años 60 del siglo pasado, como consecuencia, toda la población ha sido sometida a múltiples vacunaciones con la intención o, podríamos decir, la promesa prematura de que con esa práctica se iba a mejorar el sistema inmunitario de las nuevas generaciones que, por ello, se iban a convertir en los primeros humanos cobaya que se iban a someter a una nueva experiencia que no conocían sus antepasados.
            Pasaron unos pocos años y a finales de los años 70 empezaron a aparecer unas enfermedades nuevas y desconocidas: Enfermedad de Kronn, esclerosis múltiple, colitis ulcerosa, intolerancias alimentarias, dermatitis, alergias variadas…  que se hicieron cada vez más frecuentes y afectaban exclusivamente a la joven generación de cobayas que se habían sometido al experimento de mejorar su sistema inmunitario mediante las vacunas.
            Pero lo que más sorprendió a los patólogos de los años 70 fue descubrir que esas nuevas enfermedades estaban siendo producidas por el propio sistema inmunitario de esos individuos a los que se había vacunado múltiples veces con la intención de mejorar ese mismo sistema inmunitario. Lo tuvieron tan claro que las llamaron enfermedades autoinmunes porque vieron claramente que el sistema inmunitario de estos enfermos, de repente, se había vuelto traidor y en vez de defender al organismo como había hecho siempre, por alguna razón, identificaba a los propios órganos y sistemas como alienígenas y los atacaba con todo su potencial.
            Esas enfermedades empezaron a aparecer en la década de los 70 y han ido aumentando en frecuencia de una manera exponencial, hasta tal punto que las enfermedades autoinmunes afectan casi a la mitad de la población en la primera década del tercer milenio.
El sistema sanitario y docente oficial niega, rotundamente, cualquier relación entre el hecho de haber manipulado masivamente el sistema inmunitario por primera vez en la historia… y la aparición, por primera vez en la historia, de una enorme cantidad y variedad de enfermedades autoinmunes… pero… ¿qué opina el lector?
            Las nuevas generaciones de ciudadanos cobaya no solo padecen de enfermedades autoinmunes, sino que se ha detectado también una situación totalmente novedosa a la vez que demoledora que nosotros achacamos a la acción de los antibióticos. Sabemos que estas sustancias matan bacterias y paralizan su reproducción porque afectan a su ADN y sabemos que no hay forma de impedir que afecten también al ADN de nuestras propias células; como consecuencia de este ataque continuado al ADN de las nuevas generaciones se han producido dos fenómenos graves: la infertilidad de los jóvenes cobayas; según los informes del Banco Mundial, la fertilidad ha disminuido en el mundo un 50% en los últimos cincuenta años; y la aparición masiva de las denominadas enfermedades raras que son un grupo de nuevas enfermedades que se caracterizan por su atrocidad, puesto que como son consecuencia de alteraciones del ADN y ARN, los niños descendientes de padres cuyos genes están distorsionados nacen con malformaciones en órganos y sistemas. En la actualidad hay controlados 27 millones de casos en Europa, otro tanto en Estados Unidos y 42 millones en Iberoamérica, es decir unos cien millones de personas entre Europa y América; nunca hubo una epidemia de tal magnitud ni ferocidad.


LOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS DE LA BIOLOGÍA
DAN LA RAZÓN A LOS MÉDICOS TRADICIONALES

Hemos dicho que las primeras vacunas despertaron la desconfianza de los médicos tradicionales y naturales que entendían que los problemas de salud respondían a condiciones de vida individuales y no a supuestas invasiones que provocaran enfermedades en serie para ser combatidas con productos también fabricados en serie. Pues bien, como ya hemos apuntado, las más recientes investigaciones en biología están dando la razón a esos médicos que trataban enfermos y no enfermedades y poniendo en evidencia la guerra autodestructiva contra los microbios.
            De hecho, uno de los descubrimientos claves se produjo a mediados del siglo XX y poco a poco va ganándose el respeto de más y más profesionales y académicos: nuestras células son el resultado de la fusión de diferentes microorganismos que continúan viviendo en simbiosis, de modo que nuestro ADN integra la información genética de bacterias y virus, y en nuestras células continúan viviendo antiguas bacterias que posibilitaron la obtención de energía a partir del oxígeno: las mitocondrias celulares, que tienen su propio ADN y que son tan sensibles a los antibióticos como cualquier otra bacteria de nuestro microbioma.
            La primera descripción del microbioma -que incluye bacterias, arqueas, levaduras, eucariotas unicelulares, helmintos, hongos y virus- ya le valió un Premio Nobel al microbiólogo Joshua Lederberg en 1958. Ahora, sesenta años después, sabemos que la madre trasmite poblaciones de microbios al feto durante su estancia en el útero -se han encontrado bacterias en la placenta, en el cordón umbilical, en el líquido amniótico, en membranas fetales y en el meconio- sumándose posteriormente otras durante el parto vaginal y, una vez nacido el bebé, mediante el contacto piel con piel y a través del calostro y la leche materna que contienen 700 especies bacterianas, cuya función es aún desconocida pero que muy probablemente tendrán relación con los mecanismos de equilibrio y convivencia que caracterizan la simbiosis.
           




¿TENEMOS UN EJÉRCITO DEFENSIVO O
UN SISTEMA REGULADOR DE LA SIMBIOSIS?

La teoría de la infección planteaba una visión belicista de salud, como si las enfermedades fueran invasiones que llegan del exterior y nada tienen que ver con nuestros hábitos de vida o nuestra alimentación o el estado de pureza del aire que respiramos, sino con ejércitos invasores. Esa visión trasnochada y un poco paranóica se complementaba con otro elemento imprescindible en cualquier enfrentamiento bélico: un ejército defensivo encargado de luchar contra los microbios y que podría entrenarse para ello mediante la administración de vacunas, que serían una imitación debilitada del enemigo para conocerlo y aprender a neutralizarlo.
            La pregunta que nos hacemos ahora es si es real ese ejército, si realmente hay que interpretar el llamado "sistema inmunitario" de ese modo y si es cierto que su función principal sea luchar contra los microbios. Así es como se interpreta desde una lógica belicista, pero si se aplica la lógica de la cooperación en lugar de la lógica del enfrentamiento, entonces no puede por menos que sonar contradictorio que la naturaleza nos haya dotado de una multitud de pequeños colaboradores que cumplen funciones a veces tan cruciales como regular el crecimiento del feto, y al mismo tiempo pusiera ahí, a su lado, un ejército para exterminarlos.           
            Hagamos un esfuerzo para mirar sin prejuicios. Según los cálculos más recientes, nuestro organismo tiene por término medio unos 37 billones de células, un uno por ciento de las cuales muere cada día y debe ser repuesto. Partes de estas células son aprovechables, es decir, reciclables, pero el resto, al igual que los productos de desecho del metabolismo es literalmente basura que hay que eliminar: el reciclaje y la eliminación de la basura son tareas fundamentales para la salud medioambiental en un pueblo y en un organismo, que es un ecosistema a pequeña escala.
            ¿Quién hace esa tarea? ¿Quiénes son los basureros del cuerpo? Una vez más, las recientes investigaciones van dando la razón a las medicinas tradicionales y naturales. Tanto la tarea fundamental de limpieza como otras relacionadas con la producción de energía o la regulación de la convivencia las lleva a cabo un sistema desarrollado como fruto de la interacción con el entorno durante miles de millones de años que se denominó "sistema inmunitario" desde el paradigma belicista pero que con los conocimientos actuales podríamos denominar a partir de sus funciones "sistema de reciclaje y limpieza", o mejor aún "sistema de regulación de la simbiosis" ya que la finalidad última de todas las tareas que cumple es la buena convivencia.
            En los límites de un artículo no podemos explicar en detalle la compleja estructura de este sistema y las funciones que realiza en colaboración con numerosos órganos y tejidos. La idea clave que queremos trasladar es que no se trata de un ejército que luche contra los microbios que nos invaden, sino que cumple diversas tareas para mantener el equilibrio interno y la simbiosis con nuestros microbios.
            Aún no conocemos con precisión cuando comienza y cuánto dura el desarrollo de ese sistema y de sus conexiones con el resto del organismo así como de las interacciones con bacterias y otros microorganismos del microbioma. La neurología, la psicología, la neonatología, la endocrinología, la bioquímica y otras disciplinas van añadiendo poco a poco elementos a un proceso estimado en torno a los dos años, lo que supone que una gran parte de las vacunas se administran en el momento en que se está desarrollando ese delicado y complejo proceso de maduración, lo que con toda probabilidad debe jugar un papel en las llamadas "reacciones adversas" pero también en todos los nuevos problemas de salud y enfermedades que ya hemos mencionado.
            En definitiva, nuestras investigaciones nos llevan a concluir que las vacunas no tienen sentido biológico, es decir, no se corresponden con la lógica de los procesos vitales, y no tienen base teórica demostrada. Como consecuencia de todo ello, dudamos profundamente que hayan podido erradicar enfermedades o proteger contra ellas; más bien creemos que sucede lo contrario: son peligrosas para la salud y la vida, y responsables con toda probabilidad de una multitud de nuevas enfermedades graves, crónicas y degenerativas.

            Los argumentos que hemos expuesto en este artículo nos parece que refuerzan la legitimidad de la lucha que en estos momentos está llevando a cabo la ciudadanía en Italia y que muy probablemente se extenderá a otros países ya que, a la vista de los daños que han causado ya las vacunas y del enorme peligro que suponen de cara al futuro, es más importante que nunca buscar información crítica, difundirla al máximo y oponerse firmemente a las leyes y decretos que pretenden impedir nuestro derecho a decidir.


El Dr. Enric Costa (Gandía, 1955) es licenciado en medicina y cirugía y ejerce desde hace 38 años como médico de familia desde un perspectiva holística. En 2016 escribimos y publicamos conjuntamente el libro Vacunas: una reflexión crítica, publicado por iEdiciones en castellano y por Llibres de l'Index en catalán.


Artículo publicado inicialmente en el número 62 de la revista Scienza e Conoscenza, en septiembre de 2017, con el título "I vaccini: sono davvero necessari?".


miércoles, 11 de octubre de 2017

Fármacos peligrosos, vacunas obligatorias y ciencia postmaterialista

Comparto mis colaboraciones de los últimos meses con la revista Discovery DSalud.

Un nuevo estudio lo confirma: las farmacias están cada vezmás llenas de medicinas peligrosas


Un reciente estudio llevado a cabo por diez investigadores estadounidenses y franceses que acaba de publicarse en el Journal of American Medical Association -órgano de la Asociación Médica Americana (AMA por sus siglas en inglés)- desvela que 71 de los 222 fármacos aprobados por la FDA entre 2001 y 2010 fueron posteriormente calificados como peligrosos. Y es que una vez comercializados se descubrió que pueden provocar graves problemas de salud que incluyen daños hepáticos, cáncer e incluso la muerte. 


El trabajo demuestra -una vez más- que nuestras numerosas denuncias sobre el peligro de los fármacos -especialmente de los más "modernos"- están fundamentadas. Y sobre todo que las agencias reguladoras y los gobiernos no hacen bien su trabajo y aprueban medicamentos no ya ineficaces -la mayoría- sino encima peligrosos. 


Italia: ¡pretenden obligar a los menores de diecisiete añosa inocularse 10 vacunas! 


El gobierno italiano pretende obligar por ley a todos los menores de diecisiete años a inocularse ¡10 vacunas! Y para forzar a los padres les dicen que los que no se vacunen no podrán acceder a las guarderías, escuelas infantiles, colegios e institutos; es más, propone imponerles fuertes multas e incluso amenaza con retirarles la custodia. 


La decisión ha provocado un movimiento social sin precedentes con manifestaciones por todo el país: Ancona, Bari, Bolonia, Brindisi, Catania, Florencia, Génova, Milán, Nápoles, Padura, Parma, Rimini, Turín, Trento, Roma... Y más de 130 familias han pedido ya ¡asilo! en Austria. Pues bien, líderes políticos, abogados, médicos y otros expertos están dispuestos a impedirlo por considerarlo inconstitucional además de un sin sentido porque ni la eficacia ni la seguridad de las vacunas se ha demostrado jamás.

Una petición que el Foro Europeo para la Vigilancia de las Vacunas ha dirigido al Parlamento Europeo, a la Comisión Europea y al Consejo de la Unión Europea a través de la plataforma Change.org y que con el título Respetar, promover y proteger la libertad de vacunación informada en todaEuropa reivindica lo siguiente:

1. Abolir las vacunaciones obligatorias en toda Europa ya que constituyen una violación de los derechos humanos universales.
2. Que la vacunación obligatoria no se introduzca nunca en ningún país en los que actualmente están recomendadas.
3. Que se aplique el Principio de Precaución en caso de vacunación en Europa.
4. Que los ciudadanos europeos se beneficien de libertad absoluta de elección y del consentimiento informado.
5. Que se establezca un sistema europeo de comunicación de efectos adversos de vacunas efectivo e independiente.


Manifiesto por una Ciencia Post-materialista


Dos centenares de destacados expertos e investigadores de muy distintas disciplinas académicas entiende que ha llegado el momento de abandonar el actual paradigma científico materialista y reduccionista repleto de dogmas  obsoletos porque obstaculizan el desarrollo científico, social y cultural. Y así lo piden en su Manifiesto para una cienciapost-materialista entre cuyos firmantes se hallan personalidades tan conocidas como Rupert Sheldrake, Larry Dossey, Mario Beaugerard, Lisa Jane Miller, Gary E. Schwartz, Alexander Moreira-Almeida, Marilyn Schlitz o Charles Tart entre otros muchos científicos de grandes universidades. Se postula pues dar un salto cuántico y asumir el nuevo paradigma al que nos han llevado los descubrimientos y avances de las últimas décadas e impedir que el viejo y caduco paradigma imposibilite a la sociedad avanzar rápidamente.


Lo paradójico es que las teorías materialistas no logran explicar, por ejemplo, cómo el cerebro genera la mente, o las evidencias empíricas relatadas. Un fracaso que parece estar urgiéndonos a abandonar "los grilletes y anteojeras de la vieja ideología materialista para agrandar nuestro concepto del mundo natural y adherirnos a un nuevo paradigma postmaterialista" que tendría las siguientes características:
 
- el plano mental es tan importante o más que el físico;
- existen interconexiones profundas entre estos dos planos;
- por tanto, la mente puede influir sobre el estado del mundo físico a través de intenciones, emociones o deseos;
- es muy posible que exista una única mente ilimitada que incluye las mentes individuales;
- el cerebro no crea la mente sino que es una especie de receptor que ésta utiliza y del que no depende para existir en un nivel de realidad inmaterial no corporal;
- los científicos deberían aceptar que la espiritualidad representa un aspecto central de la experiencia humana y por tanto no puede excluirse en una investigación.

En definitiva, el reto parece ser muy claro: ¿vamos a seguir aferrándonos a ideas caducas generadas por una ciencia reduccionista que se niega a ver más allá de lo que considera de forma dogmática e incluso teñida de fanatismo, lo único existente o vamos a continuar abriendo más y más nuestra visión, recuperando saberes olvidados o prohibidos, conocimientos tradicionales despreciados, técnicas de curación denostadas por intereses económicos, enfoques y visiones del mundo, de la vida y del universo que aportan explicaciones globales, un mayor conocimiento y la posibilidad de crecer como humanos respetando y armonizándonos con el entorno? ¿Vamos a continuar encerrados en esas pequeñas falsas verdades que interesan a unos pocos o vamos a abrirnos a posibilidades ilimitadas de conocimiento, salud y convivencia con el resto de la biosfera? ¿Vamos a limitarnos a lo puramente material o vamos a dar un paso hacia esa realidad postmaterialista que nos conecta con la esencia de lo humano: las emociones, las esperanzas, la imaginación, la esencia de lo vivo?