sábado, 10 de junio de 2017

Respuesta a la carta de Lucía Galán Bertrand


Tras unos breves comentarios que el presentador de RTVE Javier Cárdenas hizo aludiendo a la posible relación entre las vacunas y el autismo, se ha desatado contra él la furia de derecha, izquierda, arriba y abajo. Medios tan dispares como Público o Libertad Digital coinciden en una brutal andanada contra Cárdenas con un ejército de blogueros y youtubers descalificando y repitiendo las consignas del poder sobre las vacunas. 

Estoy comentando en algunos medios y respondiendo a los pocos comentarios que utilizan argumentos por breves y manipulados que estén. Y por supuesto, he respondido en su blog a la pediatra Lucía Galán Bertrand. Copio aquí para difundir con más agilidad la respuesta a su carta.


Respondo a los tres argumentos que se dan en la carta:

1. “Las vacunas no causan autismo”.

Personalmente no considero que el conjunto de problemas de salud que se denomina “autismo” o “trastornos del espectro autista” tenga una única causa, cosa que por otra parte sucede con otros muchos problemas de salud.

Eso no significa que podamos denigrar el trabajo del Dr. Andrew Wakefield quien encontró una relación entre la triple vírica y desórdenes mitocondriales, una inflamación peculiar del intestino y el autismo. El trabajo publicado desató una persecución contra él que he investigado personalmente (https://www.dsalud.com/reportaje/las-vacunas-pueden-causar-autismo/) y que lo obligó a continuar su trabajo en Estados Unidos. Es interesante señalar que su colaborador el profesor Walker Smith fue también denostado y posteriormente ha ganado en los tribunales el juicio contra sus difamadores.
Por otra parte, numerosos equipos han llegado a conclusiones similares a las de Wakefield. Aquí pueden descargarse 132 artículos que relacionan las vacunas con el autismo: https://es.scribd.com/doc/220807175/132-Research-Papers-Supporting-the-Vaccine-Autism-Link

2. “No hay ninguna epidemia de autismo”.

No soy especialista y no voy a proponer yo el término adecuado. Pero las dimensiones del problema son estas: en la década de los 80 del siglo XX el autismo afectaba a 1 de cada 10.000 niños estadounidenses; actualmente se habla de 1 entre 80 y 90, y en constante aumento. Por otra parte, merece la pena señalar que en Islandia donde se administran 11 vacunas recomendadas la tasa actual de casos de autismo es de 1/1.100 o en Noruega, también con 11 vacunas, es de 1/2.000, mientras en Estados Unidos las vacunas administradas ascienden a 36.

3. “Las vacunas son seguras, no contienen mercurio, son efectivas y salvan cada año millones de vidas en el mundo”.

Todo indica que los peligros de las vacunas y su falta de eficacia se esconde al público. Poco a poco vamos conociendo la verdad. Por ejemplo, en 2011, documentos secretos obtenidos por la doctora Lucija Tomljenovic merced a la Ley de Libertad de Información revelan que los miembros del Comité sobre Vacunación e Inmunización que asesora al Gobierno británico sobre las vacunas así como varios ministros de Sanidad de los últimos treinta años conocían los graves peligros y la falta de eficacia de las mismas a pesar de lo cual las aprobaron e incluyeron en el llamado calendario vacunal británico ocultando información importante y trascendente al público (https://www.dsalud.com/reportaje/el-engano-intencionado-de-las-vacunas/). Es solo un ejemplo.

El hecho de que todos y cada uno de los miembros del Comité Asesor sobre vacunas de la Asociación Española de Pediatría tengan lazos financieros con los fabricantes de vacunas, no parece que garantice mucho la independencia y el rigor de su trabajo de asesoría.

Creo que ya está bien de repetir una y otra vez las mismas consignas y hacerlo aprovechando la credibilidad que el público en general le da a una persona que se presenta como pediatra.

Como usted sabe esta petición y otras muchas preguntas y críticas -planteadas desde la honestidad y el rigor y con la voluntad de ayudar a la gente a conocer la verdad- se las he hecho ya en numerosas ocasiones en su blog sin obtener hasta el momento otra respuesta que el silencio. Efectivamente, hablamos de vidas y de muertes… 

Es por eso un imperativo ético exigirle que aporte las pruebas pertinentes de sus afirmaciones o que rectifique y deje de dar lecciones y criminalizar en su blog a quienes, de modo responsable y documentado, deciden no vacunar y compartir sus conocimientos para que la gente pueda tomar decisiones libres y fundamentadas.


Más información sobre la persecución contra Wakefield y el encubrimiento de los CDC:

-- Aquí puede leerse el relato detallado de los hallazgos del Dr. Wakefield y la persecución que se desató contra él en Reino Unido:
https://www.dsalud.com/reportaje/las-vacunas-pueden-causar-autismo/

-- Aquí la crónica documentada del encubrimiento intencionado de la relación vacunas-autismo que los CDC llevaron a cabo falseando estudios y manipulando información:
https://www.dsalud.com/reportaje/timerosal-y-autismo-silencio-ocultacion-y-mentiras/

-- Aquí la confirmación del fraude: un científico de los CDC se arrepiente y confiesa la ocultación al tiempo que pide perdón a Wakefield y a las familias afectadas:
https://www.dsalud.com/reportaje/confirmada-la-farsa-de-los-cdc-las-vacunas-causan-autismo/

--Actualización sobre este caso:
http://medicalkidnap.com/2016/05/02/dr-brian-hooker-exposes-fraud-at-the-cdc-congress-refuses-to-hold-hearings/
https://www.focusforhealth.org/dr-brian-hooker-statement-william-thompson/
https://www.focusforhealth.org/is-science-dead/




Ediciones i / Llibres de l’Index, 2016.
Dr. Enric Costa Vercher / Jesús García Blanca

miércoles, 31 de mayo de 2017

Josep Pàmies: un ejemplo de resistencia y honestidad

Reproduzco la crónica que los amigos de Ser y Actuar han difundido en relación con el juicio a Josep Pàmies y animo a difundir esta y otras informaciones que podéis encontrar tanto en el blog de Ser y Actuar como en la web del propio Pàmies y en su cuenta de YouTube.



Ninguna planta es ilegal

El jueves 25 de mayo por la mañana tuvo lugar en el Palau de Justicia de Lleida el juicio contra Josep Pàmies por cultivo ilegal de marihuana.



La fiscalía pide 2 años de cárcel y 16.000€ de multa. A las preguntas que le hizo, Josep Pàmies declaró que las plantas de marihuana no eran suyas, eran de un grupo reducido de socios de la Dulce Revolución de las Plantas Medicinales, que cultivaban ellos mismos en un espacio de terreno que había cedido ya hacía tiempo a la asociación para que experimentasen con las plantas medicinales. Ante la insistencia de la fiscal sobre la financiación del cultivo y cómo se cubrían sus gastos, Pàmies respondió que no obtuvo retribución alguna, ni por la cesión del terreno, ni por el agua de regar. Añadiendo que a pesar de no estar al cuidado de las mismas, en ocasiones las había regado, puesto que es incapaz de pasar por delante de una planta que necesita agua y no dársela, son seres vivos y no podría pasar de largo sin atenderlas.

También se le preguntó si tenía algún control sobre los propietarios de las plantas, y sobre su uso posteriormente a la recogida. A lo que respondió que no, que sólo les había cedido el terreno y que eran personas de confianza de la asociación que efectuaban el cultivo de las plantas para un uso propio y terapéutico.


La fiscal llamó a declarar a los tres Mossos d’Esquadra que intervinieron en la denuncia e incautación de las plantas, pero básicamente sólo les preguntó si se ratificaban en el informe y si habían observado que las plantas estuvieran etiquetadas con nombres de personas. Los policías se ratificaron en el informe y declararon que no prestaron atención a las plantas puesto que estaban buscando a la nieta desaparecida de Josep Pàmies.

La argumentación de la fiscal fue inconsistente y no dio muestras de haberse estudiado demasiado el caso. Una prueba de ello fue cuando confundió las tinturas elaboradas a partir de las plantas con tintes. La segunda vez que el público se rió, la juez, a petición de la fiscal, advirtió que desalojaría la sala si se volvía a oír una sola risa, con lo que el público guardó un silencio sepulcral hasta el final de la sesión.

En cambio la argumentación de la defensa, llevada a cabo por Anaís Franquesa, fue sólida y bien elaborada, aportando abundante documentación sobre jurisprudencia, de la que la juez tomó nota minuciosamente.

La abogada consiguió que finalmente fueran admitidos algunos de sus testigos. Inicialmente no le habían admitido ninguno pero, después de una queja bien argumentada, la juez admitió a cinco de ellos.

La presidenta de la Asociación de la Revolución de las Plantas Medicinales Mercè Camins declaró que había elaborado una lista de los 46 asociados propietarios de las plantas con sus nombres y teléfonos. Que se conocían todos entre ellos, y que cada uno se hacía cargo de sus 2 o 3 plantas. Y que no había nadie que tuviera plantas ahí que no formase parte de este grupo.

También dieron testimonio propietarios de plantas, declarando el número de plantas que poseían y que no habían podido recogerlas, testimoniando las afecciones que esta planta les había ayudado a superar.

En su alegato final la fiscalía sostuvo que el acusado había hecho promoción del uso de una planta ilegal, que la cantidad de plantas incautadas era muy grande, y que nadie tenía un control sobre el uso que le iban a dar a las mismas.

La abogada de la defensa en primer lugar puso de manifiesto que había sido el propio acusado quien había llamado a la policía para que les ayudasen a encontrar a una nieta suya que había desaparecido. Que en todo momento había actuado abiertamente y sin nada que esconder. Finalmente encontraron a la niña que estaba jugando al escondite, juego que por cierto demostró dominar a la perfección.

La abogada también argumentó que Josep Pàmies únicamente les había cedido el terreno para su uso y que no formaba parte de ese grupo de 46 socios. Aportó abundante documentación sobre jurisprudencia de la que la juez tomó nota minuciosamente. Explicó que la planta de la marihuana tiene un ciclo de vida que empieza en primavera y termina en otoño. Por tanto, no es de extrañar que, quien cultiva marihuana para uso propio, tenga que plantar la suficiente para tener para todo el año. Que el Tribunal Supremo establece como consumo habitual de una persona 100 gramos cada cinco días. Por lo tanto, el Sr. Pàmies hubiera podido tener las 89 plantas para su propio autoconsumo. Podría haber dicho que las plantas eran suyas. Porque el peso neto de las mismas es de unos 1.800 gramos. Con esto, una sola persona tiene para tres meses. Por tanto la jurisprudencia establece que la cantidad en si misma, sin tener en cuanta el cultivo compartido y todas las pruebas presentadas, con sólo el hecho de que se trata de 1.878,79 gramos, ya queda establecido que es una cantidad irrisoria y que sería para el consumo de una sola persona durante tres meses.



Si bien desde un punto de vista penal es irrelevante si la marihuana es para uso terapéutico o para uso recreativo, desde el punto de vista de la Asociación, ésta nunca ha querido promover un uso indiscriminado de la marihuana, ni ocioso. Existen numerosos estudios científicos sobre las propiedades terapéuticas de la marihuana. Tanto es así que está legalizada en 25 estados de los EEUU, así como en Alemania, Argentina, México, Italia, República Checa, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda… etc. Y la Dulce Revolución y el Sr. Pàmies defienden precisamente el uso terapéutico de las plantas medicinales.

Por todo ello la defensa consideró que en ningún momento se cometió delito alguno contra la salud pública.


Cuando la Juez preguntó si el acusado tenía algo más que añadir, Josep Pàmies dijo que con estos 1.800 gramos para las personas que la fumaran no sería demasiado, pero para las personas que necesitasen un uso medicinal, con muy pocos gramos tendrían para bastante tiempo. Y que para este uso terapéutico los beneficios que pueden obtenerse son extraordinarios, más de lo que mucha gente se imagina. Añadió que cree que algún día, en vez de encontrarse él en esta sala, estarán muchos gerentes y propietarios de esta industria farmacéutica que conlleva 200.000 muertes al año sólo en Europa con sus drogas legales, que causan la muerte. Y que espera que algún día sea así y se haga justicia con esas drogas legales. Las hierbas medicinales han de ser una prioridad total…

Llegados a este punto la Juez interrumpió al Sr Pàmies, dio por terminada la sesión y desalojó la sala.

A la salida del Palau de Justicia de Lleida lo esperaban algunos de los grandes medios de masas y algunos medios de información ciudadana a los que atendió por igual. Queda por ver si el tratamiento que ofrecen ambos medios de divulgación es igual de veraz y extenso.

En la acera de enfrente había instalada una larga mesa con un catering de Slow Food con abundante comida y bebida ecológica, exquisitamente preparada por miembros y acompañantes de la Asociación de la Dulce Revolución de las Plantas Medicinales. Cajas con albaricoques ecológicos, dulces como la miel, recién recogidos del árbol el día anterior y un ambiente festivo con el que Josep Pàmies quiso convertir el día del juicio en la fiesta de la marihuana.




Fuente: Ser y Actuar: https://seryactuar.org/2017/05/29/juicio-a-josep-pamies/


miércoles, 10 de mayo de 2017

Sigo en la brecha

De vuelta en el blog tras una temporada perdido en la escritura de ficción, pongo a los visitantes internautas al tanto de mis últimos quehaceres relacionados con los mecanismos de poder en el terreno de la salud.

Lo más concreto y fácil de recopilar es mi trabajo en Discovery DSalud, revista en la que he continuado publicando los resultados de mis investigaciones y entrevistas. Desde mi último comentario, en julio de 2016, han aparecido los siguientes trabajos míos:

196. Cien premios Nobel al servicio de la industria biotecnológica / septiembre 2016.
196. ¿Se usan los móviles como método de control social? / septiembre 2016.
198. Entrevista al Dr. Olea / noviembre 2016.
198. Entrevista a Alicia Capilla (Asociación Afectadas por la vacuna del papiloma) / noviembre 2016.
199. La Academia de Ciencias estadounidense oculta los peligros de los transgénicos / diciembre 2016.
199. Entrevista a Kistiñe García (Ecologistas en Acción) / diciembre 2016.
201. La simplicidad voluntaria: un camino a la salud / febrero 2017.
202. No se ha demostrado la existencia del virus del sarampión / marzo 2017.
202. Estados Unidos: 3300 millones de dólares por daños y muertes causadas por vacunas / marzo 2017.
204. La industria farmacéutica y alimentaria soborna a los políticos / mayo 2017.
204. ¿Puede detectarse con nanotecnología un virus que no se ha aislado? / mayo 2017.
205. Monsanto condenado por un tribunal civil internacional / mayo 20

En estos meses he publicado también algunos textos en Mente Sana: tras los dossieres sobre Escoger escuela ( 114), Alice Miller (115), Wilhelm Reich (116), Bioenergética (117) y Françoise Dolto (118) y Antipsiquiatría (119), he publicado

121. Un dossier sobre Rebeca Wild y su labor pionera en las escuelas libres.
126. Una breve aportación al dossier Más ayudas en tu camino con un apunte sobre terapia reichiana titulado: Libérate de tus corazas.
130. Un dossier sobre María Montessori.
133. Un dossier sobre Virginia Satir: El apoyo de los demás te cura.

Y en Cuerpomente:

287. Un especial salud sobre La nueva medicina de la mente, incluyendo entrevista a Javier Álvarez.
290. Un especial salud sobre El camino del instinto, incluyendo una estupenda entrevista con uno de mis maestros: Eneko Landaburu.
293. Un especial salud sobre Homeopatía: Los secretos de una medicina completa.

Por último, comparto un artículo que me pidieron los amigos de El Topo (Sevilla) en el que hago un resumen sintético pero jugoso de los dos conceptos de salud: el que llevo años analizando y criticando, impuesto por la medicina moderna hegemónica, y el otro, el que quisiera ayudar a construir desde una visión dinámica de la vida y del ecosistema:

Recuperando el poder sobre nuestra salud
https://issuu.com/topotabernario/docs/el_topo_17/5




lunes, 16 de enero de 2017

Mi última intervención en Facebook

AVISO A NAVEGANTES

Con el cierre del año, cerraré mi cuenta de facebook.
La escritura reclama para sí el tiempo y el esfuerzo que ahora empleo aquí.
Mantendré -por ahora- mi blog sobre salud, mi blog sobre literatura y mi correo electrónico, aunque dudo que sea por mucho tiempo.
Gracias por vuestra atención a quienes me hacéis llegar piropos y felicitaciones y también a los críticos e incluso a los insultones: seguro que todo ha resultado enriquecedor en este foro.



Con este breve texto me despedí de facebook a las 00:00 horas del 31 de diciembre.
Por si algunos seguidores de los debates que allá mantenía tiene interés en mis argumentos, cito aquí una intervención mía en la que hacía una síntesis de los más discutidos en estos últimos meses.


Habida cuenta del aumento del interés por mis intervenciones, argumentos o planteamientos -un interés que no me merezco puesto que soy un mero intermediario que difunde la información crítica, no manipulada por el poder o al servicio de intereses de los de Arriba- se me ocurre resumir aquí algunas cuestiones por las que constantemente se me interpela para evitar que los visitantes de este foro se cansen leyendo una y otra vez las mismas preguntas a las que obviamente voy a dar las mismas respuestas -mientras no se presente nueva información que pueda yo analizar, contrastar y reflexionar- y para evitarme yo mismo un tiempo que, la verdad, algunos se merecen bien poco.

Ruego pues encarecidamente que antes de plantearme -en los múltiples hilos que aquí vamos abriendo- las mismas preguntas de siempre, se consulte este pequeño resumen, que incluirá también enlaces para ampliar y contextualizar. Ni que decir tiene que continuaré manteniendo mi disposición a debatir todo aquello que se quiera debatir y que no esté respondido aquí, siempre que no sean -como ya he advertido muchas veces- cuestiones privadas, intentos de descalificación, injurias varias o excursiones a los cerros de Úbeda, practicadas todas ellas con demasiada profusión por algunos de nuestros visitantes y que se responden y descalifican por sí mismas.


SALUD Y SISTEMA SANITARIO

Quienes piden que justifiquemos que tal o cual terapia natural entre a formar parte del Sistema Sanitario, lo hacen desde un enfoque ya dado. Su defensa ciega del modelo médico moderno los sitúa en un enfrentamiento entre medicina moderna y terapias naturales. Yo no contemplo las cosas así, ni siquiera creo que lo más importante sea hablar de medicinas o terapias. En primer lugar hay que hablar de salud y de cómo cultivar nuestra capacidad para responsabilizarnos de ella y tomar nuestras propias decisiones.

En este sentido, el análisis previo desborda el terreno de lo científico-médico y entra en terreno cultural, social, político, económico. Para conseguir el primer objetivo, es preciso conocer las relaciones de poder que actúan en el campo de la salud y la enfermedad y actuar para desmontarlas o al menos oponerse a ellas en lo posible.

A partir de ahí, podemos hablar de sistema de salud o sistema sanitario, que en estos momentos se encuentra bajo la influencia o el control de esos poderes: económico, político, académico, que condicionan su concepción, su funcionamiento y el concepto de salud que se le traslada a la mayoría.

Quien sea capaz de juzgarlo sin prejuicios, encontrará que en mayor o menor medida, estos sistemas están fracasando a la hora de ayudar a la gente. Y desde luego, un cambio de políticas sanitarias que de verdad atendiera las necesidades de la gente debería comenzar por una evaluación independiente de su funcionamiento para poner en evidencia los errores a corregir.

Por mi parte, yo creo urgente y de extrema necesidad cambiar ese enfoque. Es decir, parto de la idea de que los sistemas sanitarios necesitan un cambio radical que debe empezar por el concepto de salud. Ese principio debería ser el que determine los cambios que hagamos a todos los niveles: de contenido, organizativos, de gestión... teniendo como meta un sistema de salud público, holístico y autogestionado.

En estos momentos, los sistemas sanitarios y todo el modelo médico dentro y fuera de él, parten de un enfoque de la salud que se caracteriza por un reduccionismo mecanicista, una concepción estática de la salud-enfermedad como cosas opuestas y en consecuencia una visión belicista de combate a la enfermedad para conseguir la salud, en particular a partir de la imposición sin pruebas de la Teoría Microbiana que desplaza radicalmente la prevención de los hábitos de salud a las vacunaciones masivas y el tratamiento de las enfermedades a la guerra química contra los microbios, todo ello con gravísimas consecuencias a múltiples niveles.

Si cambiamos ese enfoque por uno dinámico en el que salud y enfermedad son elementos de un mismo proceso de equilibrio y lo que llamamos enfermedad la señal de procesos biológicos de reequilibrio de nuestro ecosistema interno, y si además abrimos la mirada a todos los aspectos implicados trascendiendo lo meramente fisiológico, es evidente que diseñaremos nuestros sistemas sanitarios de otro modo: buscaremos aquellos procedimientos, disciplinas, recursos, técnicas, terapias o medicinas que nos ayuden a conseguir ese objetivo. Y entonces, cobrarán más importancia las ciencias de la salud que se centran en los hábitos de vida saludables y las medicinas que actúen a favor de la naturaleza, situando en un segundo plano, es decir, como recursos alternativos, aquellas que actúen contra los procesos naturales y que puedan ser útiles en determinadas circunstancias.

De este modo, teniendo claro el objetivo a conseguir, será más factible ponerse a pensar en los medios para conseguirlos. No se trata pues de decidir qué cosa debemos incluir en el actual sistema, sino qué concepto de salud tenemos para saber qué cosas sirven a nuestro objetivo y cuáles no, y con las que valen, construir un sistema radicalmente distinto. 

Que los estudios clínicos son una herramienta valiosa sería absurdo negarlo; que son la única herramienta admisible no es que sea absurdo o deshonesto, que también, sino que iría marcadamente en contra de los objetivos propuestos.

No propongo, por tanto, desterrar los estudios clínicos habituales, propongo gestionarlos de modo que se garantice su independencia y situarlos en el lugar que le correspondan en función de su utilidad precisa y limitada, y por tanto, sumándolos a otras herramientas que nos permitan complementar nuestro conocimiento para poder valorar y tomar decisiones adecuadas en función de nuestro objetivo que, como hemos dicho, no es reduccionista sino global y por tanto debe proceder de una globalidad de recursos derivados del conocimiento empírico, el razonamiento, la lógica, el saber social acumulado, la filosofía, la capacidad de síntesis entre la experiencia y lo racional, la memoria, la intuición... todo ello con la participación de todos los implicados y complementado con las medidas necesarias para contrarrestar la influencia y el control que actualmente ejercen los poderes políticos, económico y académicos.


TEORÍA MICROBIANA/ VACUNAS

Comencé a buscar información sobre este tema a partir del nacimiento de mi hija -que ahora tiene 24 años. En ese tiempo he leído, intercambiado experiencias con padres críticos, entrevistado a especialistas y analizado numerosas fuentes, en particular durante los trabajos preparatorios del libro escrito a medias con el Dr. Enric Costa. En este momento, mi posición al respecto es la siguiente:

-- Las vacunas no tienen sentido bio-lógico, es decir, no se corresponden con la lógica de los procesos vitales.
-- Las vacunas no tienen base teórica, puesto que no existe una teoría que explique de tal modo el origen de las enfermedades que las vacunas puedan cumplir un papel preventivo.
-- Como consecuencia de ello, podemos afirmar que las vacunas no han erradicado enfermedades ni pueden proteger contra ellas.
-- Más bien sucede lo contrario: son peligrosas para la salud y la vida y responsables con toda probabilidad de una multitud de nuevas enfermedades graves, crónicas y degenerativas.
-- Las vacunas se mantienen gracias al enorme poder de sus fabricantes y el abandono de nuestra salud en manos ajenas y no por motivos científico-médicos.

No todos los argumentos son ni pueden ser estudios clínicos como algunos pretenden. Hablamos de un tema complejo que exige argumentos complejos y pluridisciplinares: argumentos históricos, argumentos lógicos, argumentos epistemológicos, datos estadísticos, conocimientos de biología, de genética, de fisiología, de neurología, de bioquímica, de medicina... En nuestro libro...

... explicamos que las vacunas no tienen sentido bio-lógico explicando los entresijos de la vida desde el nuevo paradigma que se abre paso en biología y que explica de otro modo nuestra relación con los microbios o las mal llamadas funciones inmunitarias o las mal llamadas enfermedades;
... explicamos que las vacunas no tienen base teórica argumentando que la teoría microbiana es incorrecta;
... explicamos que las vacunas no pueden ser sino perjudiciales porque su lógica de funcionamiento no se corresponde con la lógica de la vida, de los procesos vitales, de los procesos de reequilibrio que tienen lugar en el medio interno y que pueden explicarse desde un enfoque microecológico;
... y explicamos que a pesar de todo ello, las vacunas se mantienen por razones de poder, y argumentamos esta conclusión mediante análisis sociológicos, históricos, filosóficos, económicos, cifras, datos, investigación periodística, análisis crítico, reflexión rigurosa, independencia de todo interés que no sea el interés por ayudar a la gente.

Hasta el momento, ninguno de los visitantes que han afirmado que la Teoría Microbiana es correcta ha sido capaz de aportar las pruebas que les he solicitado.

Para una exposición completa del análisis crítico llevado a cabo por el Dr. Costa y por mí, ver Vacunas: una reflexión crítica (referencia completa más abajo). Presentaciones del libro (videos).


MONTAJE SIDA

Comencé a investigar este tema en 1994. Desde el principio tuve claro que el "SIDA" es un dispositivo de poder y que por tanto no puede comprenderse en toda su complejidad si lo analizamos desde el ángulo científico-médico.

El Montaje SIDA -como algunos hemos decidido llamarlo a partir del conocimiento que hemos adquirido sobre el tema durante muchos años- es muy complejo, y abarca muchos terrenos en los que están implicadas muchas disciplinas: los aspectos científico-médicos son sin duda relevantes, pero muchos no los consideramos los más importantes y decisivos; hay otros elementos que apuntan a aspectos sociales, políticos, económicos, morales, religiosos, filosóficos, mediáticos, legales, laborales, emocionales... sin los cuales no es posible entender ese montaje y, desde luego, nadie puede reunir ese cúmulo de conocimientos y experiencias por sí solo, de modo que la mayoría hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo a aprender, a analizar críticamente, a reflexionar y compartir.

En mi caso, llevo implicado en este tema desde 1994, sobre todo como activista y periodista, y desde entonces he leído cientos de artículos científicos, una multitud de material periodístico, legal e informativo, he asistido a cursos y entrevistado a médicos, inmunólogos, biólogos, microbiólogos, genetistas, abogados, periodistas, afectados, activistas... todo ello me ha llevado a la posición en la que estoy, una posición que se sostiene en la valoración crítica y honesta de todo ese material y que puede cambiar si se me aportan otros materiales, otras evidencias, otras pruebas, otros argumentos... cosa que por ahora no ha ocurrido.

Sintetizo a continuación los elementos más importantes que los críticos del Montaje SIDA hemos ido elaborando en el terreno científico-médico (que, como digo, no es el único ni el más trascendente):

1. El “SIDA” no es una nueva enfermedad infecto-contagiosa.
2. El “VIH” no ha sido aislado, fotografiado, caracterizado ni secuenciado.
3. No se ha establecido el mecanismo mediante el que el “VIH” destruye los Linfocitos T4 ni cómo esto produce inmunodeficiencia.
4. Los tests no cumplen los mínimos requisitos para ser fiables.
5. Los “recuentos de defensas” no tienen significado biológico o clínico.
6. Las “mediciones de carga viral de VIH” son un artefacto tecnológico sin reflejo real.
7. Los “tratamientos antivirales” son tóxicos causantes de malformaciones, graves problemas de salud y muertes.
8. Las previsiones epidemiológicas han resultado fallidas.

Por el momento ningún visitante que haya afirmado confiar en la versión oficial del SIDA ha sido capaz de aportar pruebas de ninguna de las afirmaciones oficiales. Cosa que por otro lado viene sucediendo cada vez que los críticos las solicitan, incluso cuando un Premio Nobel de Química las solicitó al propio Dr. Monganier. Tan solo un visitante contestó a algunos argumentos parciales míos sobre el supuesto aislamiento del VIH, contestación que tuvo su correspondiente respuesta pormenorizada y que aún permanece sin réplica.

Para una exposición más completa de todos los aspectos implicados en el Montaje SIDA, referencias, bibliografía, enlaces, entrevistas y descripción de numerosas acciones de reivindicación llevadas a cabo, ver La Sanidad contra la Salud (referencia completa más abajo).


MEDICINA CONVENCIONAL Y LAS OTRAS MEDICINAS

-- Denomino a la medicina que domina la mayoría de los sistemas sanitarios actuales “medicina moderna occidental”. A veces complemento con una serie de calificativos —cuya justificación sería muy largo de detallar aquí: “reduccionista”, “mecanicista”, “industrializada”, “belicista”...
-- Denomino “medicinas tradicionales” o “ciencias de salud tradicionales” exclusivamente a las que se inscriben dentro de una tradición, en el sentido estricto del término, como la medicina china, la ayurvédica y otras similares.
-- Al resto de las medicinas, terapias, técnicas, disciplinas... las denomino por su nombre propio: homeopatía, naturopatía, terapia craneo-sacral...
-- Utilizo las denominaciones genéricas “medicinas naturales” o “terapias naturales” para referirme a cualquier medicina o terapia —independientemente de su antigüedad, origen, metodología específica— que cumpla la condición de actuar a favor de la naturaleza, es decir, de favorecer los procesos naturales, por contraposición a medicinas o técnicas que actúan en contra de la naturaleza, es decir, bloqueando, reduciendo o estorbando los procesos naturales. Conste a modo de aclaración que esta división no implica un criterio absoluto de elección ante situaciones concretas.
-- Entiendo que una cosa “funciona” cuando cumple con el objetivo para el que se concibió. Obviamente, cada cosa debe ser juzgada en función de ese objetivo y no de los objetivos de otra cosa, menos aún si es cualitativamente distinta o peor aún, opuesta.


HOMEOPATÍA

Otro tema que obsesiona especialmente a los ultras de la medicina moderna es el de la Homeopatía. El argumentario que repiten una y otra vez incluye atribuir las curaciones al efecto placebo, acusaciones de vender agua con azúcar puesto que en los preparados homeopáticos no hay materia alguna y, ya los más duros, entran directos al insulto y la descalificación acusando a quienes la practican de estafadores.

Invariablemente, estas acusaciones se hacen apoyándose en el Método Científico que, para muchos, en particular para los fanáticos cientificistas que pretenden que el mundo empieza y acaba en lo meramente material y cuantificable, es la única herramienta válida para conocer, analizar, valorar o juzgar, y por tanto, el único modo de establecer lo que “funciona” y lo que “no funciona”, frontera esta que según ellos delimita lo que es “medicina” y lo que no lo es.

Es lógico pensar que una herramienta concebida para actuar en un estrecho ámbito no puede utilizarse para conocer, valorar o medir cosas pertenecientes a otros ámbitos. Quienes se empeñen en hacerlo están condenados a falsear los resultados y si lo hacen a sabiendas simplemente estarán mintiendo y manipulando. A pesar de esto, hay quien da un paso más y afirma que todo aquello que su herramienta no puede conocer no existe, un ejercicio de totalitarismo intelectual, absurdo racional, mediocridad científica y deshonestidad manifiesta.

Ahora bien, aunque ciertas medicinas, ciencias de la salud y terapias tradicionales precisamente por su carácter holístico, no puedan ser medidas o valoradas mediante una herramienta que se limita un estrecho campo de acción, el método científico puede al menos abordar una parte de su funcionamiento y responder a las preguntas que en el terreno puramente material o fisiológico se planteen.

Aunque la homeopatía no es una medicina tradicional sí que comparte con ellas un enfoque holístico de la salud, y es por ello un ejemplo de lo que venimos explicando. El método científico —a menos que evolucione y se abra a territorios que ahora no aceptan la mayoría de los científicos— no puede estudiarla en su totalidad, pero puede responder a las descalificaciones usuales de sus críticos, en particular a la que considera que en los remedios homeopáticos no hay materia y por tanto sus efectos se deben al efecto placebo.



CIENCIA Y MÉTODO CIENTÍFICO

No cabe duda que la ciencia ocupa un lugar relevante en el mundo moderno: gran parte de lo que los habitantes de las zonas privilegiadas de ese mundo considera valioso se apoya en la ciencia. La ciencia ha permitido un enorme progreso material especialmente en lo referido a todo aquello que tenga utilidad práctica.

Al mismo tiempo, una inmensa mayoría de la población, que no conoce en profundidad las diversas ramas de la ciencia, no solo acepta sin rechistar ese lugar de privilegio para una disciplina que ignora, sino que precisamente esa ignorancia hace que depositen en ella una fe ciega facilitando así que el lenguaje científico se haya convertido en una especie de metalenguaje que funciona como un legitimador de la verdad, y ello a pesar de que ni desde fuera ni desde dentro de la propia ciencia se considera que esta pueda servir para establecer verdades.

Pero lo más grave es que esa función de legitimación es utilizada por grupos privilegiados a diferentes niveles dentro de las complejas relaciones de poder que caracterizan nuestras sociedades con la finalidad de imponer su discurso, sus intereses y su visión del mundo, y en definitiva para ejercer el poder y mantenerse en sus posiciones de privilegio.

Creo que para un movimiento socio-político como Podemos, que aspira a la justicia social, a promover los cambios necesarios para conseguirla, a despertar de alguna forma a esa enorme cantidad de gente que en estos momentos padece una indolencia brutal que paraliza las transformaciones y los anhelos de justicia, para una fuerza así, el análisis crítico de las relaciones de poder, de su utilización del lenguaje y las herramientas de la ciencia y de su capacidad de manipulación y control de instituciones y grupos sociales en terrenos tan sensibles como el de la salud, la protección del medio o la educación, es una obligación ética irrenunciable.

Desde ese punto de vista creo que debería ser bienvenido cualquier debate destinado a favorecer ese análisis crítico libre de prejuicios, ideas preconcebidas, actitudes de rechazo o ceguera intelectual y especialmente de planteamientos y enfoques que favorece directa o indirectamente, consciente o inconscientemente el dominio de esos grupos privilegiados.

Mi respeto por la ciencia incluye como complemento obligado el combate a los científicistas que en mis artículos y libros he denominado "fundamentalistas científicos" y otros denominan "pseudoescépticos", y que con tanto fervor acuden a este foro no siempre con sanas intenciones aunque casi siempre con tal grado de torpeza y zafiedad que casi no hay que esforzarse para ponerlos en su sitio ya que ellos mismos se encargan de ponerse constantemente en ridículo dejando al descubierto la mala fe de la mayoría de sus intervenciones, la enorme frustración que acumulan (quizá porque no consiguen rentabilizar sus ataques) y lo más importante la falta total de argumentos y evidencias que respalden sus furibundos intentos de censura inquisitorial propia de momentos históricos que todos quisiéramos olvidar.

En el caso particular de este foro, parece evidente que una parte de sus visitantes se encuadran en este grupo, bien de modo formal y autodeclarado, bien porque sus actitudes, su argumentario y sus tácticas reproducen habitualmente las señas de identidad de estos grupúsculos: defensa explícita o soterrada o inconsciente de los intereses del Poder... exigen pruebas pero no las presentan, si se les aporta evidencias atacan a quien las aporta o al medio en el que se publican, si se les arrincona poniéndolos en evidencia declaran sin la menor vergüenza que quienes les pedimos pruebas no somos capaces de entenderlas y eso los dispensa, y, como aderezo habitual y en generosas cantidades: intentos de descalificación, ataques personales, difamación, injurias de todo tipo -especialmente las que aluden a un supuesto interés económico-, complejo de superioridad, agresividad, criminalización del diferente, desprecio por el crítico y defensa de lo establecido, mesianismo, discurso paranoide, fanatismo, etnocentrismo científico y fascismo subyacente.

Más información sobre fundamentalismo científico:

Fundamentalismo científico como pseudociencia (una reflexión del Biólogo y científico titular del CSIC Emilio Cervantes).



[BREVE ACLARACIÓN SOBRE CONFLICTOS DE INTERESES]

Mi interés fundamental en el terreno de la salud es la búsqueda de la verdad y el conocimiento para compartirlo y ayudar a que todos podamos cultivar nuestra propia salud sin depender de otros, especialmente si esos otros forman parte de herramientas de dominación al servicio de los de Arriba. Toda otra cuestión que pueda entrar en conflicto con esta queda automáticamente fuera de consideración. No soy médico, ni terapeuta, ni curandero, ni pretendo serlo. Me gano y me he ganado siempre el pan con el sudor de mi frente, en los últimos treinta años como maestro, y la inmensa mayoría del trabajo que hago en este terreno es voluntario. 

Llevo años dando charlas, conferencias, talleres, cursos y presentaciones de libros; solo recuerdo haber cobrado por ello durante mi participación en unas jornadas organizadas por la Facultad de Filosofía de la Universidad de Sevilla ocasión en que se me abonó el estipendio habitual estipulado por la universidad. Mis colaboraciones remuneradas en varias revistas divulgativas son absolutamente incondicionales: esto quiere decir que jamás he recibido pago, privilegio o ventaja alguna por escribir algo que no fuera aquello que en conciencia decidiera escribir como fruto de mi trabajo de investigación que me esfuerzo porque sea lo más riguroso y honesto posible.

Finalmente, he publicado los siguientes libros:

-- El rapto de Higea. Mecanismos de poder en el terreno de la salud y la enfermedad. Barcelona, Virus, 2009.

-- Il potere occulto dell'industria della sanitá. La veritá sui meccanismi di controllo delle case farmaceutiche. Cesena, Macroedizioni, 2013.

-- La sanidad contra la salud. Una mirada global para la autogestión. Madrid, iediciones, 2015.

-- Vacunas: una revisión crítica a partir de la historia de la medicina y los últimos descubrimientos de la biología (co-autor: Dr. Enric Costa). Madrid, iediciones, 2016.

-- Vacunes: una reflexió cfritica a partir de la història de la Medicina i dels darrers descobriments en Biologia (co-autor: Dr. Enric Costa). Barcelona, Llibres de l'Index, 2016.


jueves, 18 de agosto de 2016

¿Es la homeopatía una estafa?


Algunos datos y reflexiones en relación con la homeopatía y en respuesta a quienes opinan que no funciona, que no se distingue del placebo e incluso que quienes la practican son poco menos que estafadores y quienes la utilizan en caso de tener problemas de salud un puñado de supersticiosos o incautos.



Invariablemente, estas acusaciones se hacen apoyándose en el Método Científico que, para muchos, en particular para los fanáticos cientificistas que pretenden que el mundo empieza y acaba en lo meramente material y cuantificable, es la única herramienta válida para conocer, analizar, valorar o juzgar, y por tanto, el único modo de establecer lo que “funciona” y lo que “no funciona”, frontera esta que según ellos delimita lo que es “medicina” y lo que no lo es.

Es lógico pensar que una herramienta concebida para actuar en un estrecho ámbito no puede utilizarse para conocer, valorar o medir cosas pertenecientes a otros ámbitos. Quienes se empeñen en hacerlo están condenados a falsear los resultados y si lo hacen a sabiendas simplemente estarán mintiendo y manipulando. A pesar de esto, hay quien da un paso más y afirma que todo aquello que su herramienta no puede conocer no existe, un ejercicio de totalitarismo intelectual, absurdo racional, mediocridad científica y deshonestidad manifiesta.

Ahora bien, aunque ciertas medicinas, ciencias de la salud y terapias tradicionales precisamente por su carácter holístico, no puedan ser medidas o valoradas mediante una herramienta que se limita un estrecho campo de acción, el método científico puede al menos abordar una parte de su funcionamiento y responder a las preguntas que en el terreno puramente material o fisiológico se planteen.

Aunque la homeopatía no es una medicina tradicional sí que comparte con ellas un enfoque holístico de la salud, y es por ello un ejemplo de lo que venimos explicando. El método científico —a menos que evolucione y se abra a territorios que ahora no aceptan la mayoría de los científicos— no puede estudiarla en su totalidad, pero puede responder a las descalificaciones usuales de sus críticos, en particular a la que considera que en los remedios homeopáticos no hay materia y por tanto sus efectos se deben al efecto placebo.

Experimentación de efectos en personas sanas:

Recopilación de materia médica de los autores clásicos describiendo los efectos de multitud de sustancias en personas sanas:

—Samuel Hahnemann. Organon der Heilkunst, Reine Arzneimittellehre, Die chronischen Krankheiten, ihre eigenthümliche Natur und Homöopathische Heilung (varias ediciones).
—Constantine Hering. The Guiding Symptoms of Our Materia Medica. Philadelphia: The American Homeopathic Publishing Society, 1879-1983.
—Timothy Field Allen. Encycklopedia of Pure Materia Medica. New York, Boericke and Tafel, 1874-1880.
—James Tyler Kent. Repertoy of the Homeopathis Materia Medica. Barthel Publishing, Berg 1987.
—James Stephenson. The Need for Provings of the Chemical Elements. Journal of the American Institute of Homeopathy, 50 (1957).
—William Boericke. Materia Medica with Repertory. Philadelphia, Boericke and Tafel, 1927.
—A. W. Blyth. Poisons, their effects and detection. London, Griffin, 1920.


EFICACIA DE LAS DOSIS HOMEOPÁTICAS:

De entre las numerosas demostraciones de la eficacia de las dosis infinitesimales cito las más significativas:

—El primer ensayo realizado conjuntamente por médicos homeopatas y alópatas se llevó a cabo en Glasgow en 1980 investigando el tratamiento homeopático de la artritis reumatoide. Se trataron a 46 pacientes que cumplían los criterios establecidos por la Asociación Americana de Reumatismo: todos los pacientes recibieron antiinflamatorios convencionales, pero la mitad fue tratada además con el preparado homeopático y a la otra mitad se les dio un placebo. El ensayo fue a doble ciego, es decir, ni los pacientes ni los médicos sabían quienes tomaban placebo y quienes el preparado.

—Investigaciones físicas: En 1948, Wurmser y Loch investigaron el efecto de microdiluciones de diversas sustancias sobre la longitud de onda y la intensidad de la luz detectando cambios relevantes y medibles; en 1963 mediante técnicas de resonancia magnética se observaron cambios estructurales en el alcohol con diluciones de azufre comparándolo con alcohol sin dilución y con diluciones sin sucusión.

—Investigaciones bioquímicas: En 1930, V.M. Persson obtuvo resultados significativos en estudios con controles del efecto del cloruro de mercurio en la fermentación de almidón; repitió los experimentos tres años después confirmando los resultados, y en 1954, William Boyd volvió a confirmarlos en Edimburgo. En todos los casos, las diluciones empleadas no deberían, según las teorías físicas clásicas contener ninguna molécula del cloruro de mercurio original.

—Investigaciones botánicas: existen numerosas investigaciones con plantas que obviamente descartan el efecto placebo: Kolisko mostró en 1923 como el sulfato de hierro, el trióxido de antimonio y la sal doble de cobre en diluciones bajas promovían el crecimiento del trigo;  en 1965, Wilhelm Pelikan y Georg Unger comprobaron un efecto similar con microdosis de nitrato de plata repitiendo el experimento con controles 240 veces; experimentos similares con iguales resultados se han hecho con microdiluciones de plantas de cebada, de arseniato de sodio de sulfato de cobre o de azufre.

—Investigaciones zoológicas: ya en 1923 Krawkow demostró el efecto relajante de diversas microdiluciones en conejos comparándolas con controles; han seguido numerosas experiencias: reducción de tasas de mortalidad de moscas con nitrato de mercurio, variación de efectos según los grados de dilución en renacuajos con nitrato de plomo y de plata, alteraciones de la excitabilidad neuromuscular en corazones de rana y tortuga, reducción de efectos tóxicos del estradiol en ratas, eliminación de venenos utilizando microdosis del mismo veneno.


REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA:

Harris L. Coulter. Ph. D. Ciencia homeopática y medicina moderna. El arte de curar con microdosis. Mallorca, José de Olañeta Editor, 1995. Sin ser ni mucho menos exhaustivo, este manual básico incluye una amplia bibliografía y referencias de numerosos artículos y estudios sobre los aspectos básicos de la homeopatía (entre los que se incluyen las investigaciones citadas):

—Estudios que revelan los mecanismos biológicos de reacción: 30 referencias.
—Reexperimentación con diversos remedios: 6 referencias.
—Hipersensibilidad a la sustancia semejante: 5 referencias.
—Evidencia de fuerza en las dosis homeopáticas más allá del Número de Abogadro: 42 referencias.
—Evidencia del principio de similitud, efecto opuesto y acción bifásica de los medicamentos: 47 referencias.
—Evidencia empírica de la necesidad de respeto de los procesos biológicos (mal llamados enfermedades): 19 referencias.
—Ensayos clínicos: 24 referencias.

Bibliografía adicional:

—Hans Selye. The Stress of Life. New York, McGraw Hill, 1978.
—Alexis Carrel. Man, the Unknown. New York, MacFadden, 1961
—F. P. Gay. Agents of Disease and Host Resistance. Springfield, Thomas, 1935.
—Linn J. Boyd. A Study of the Simile in Medicine. Ann Arbor, University of Michigan, 1936.
—Joseph Wilder. The Law of initial value in neurology and psychiatry: facts and problems. J. Nervous and Mental Disease, 125 (1957).



LOS PREPARADOS HOMEOPÁTICOS 
CONTIENEN MATERIA

El Número de Avogradro: 6,023 x 1023 está considerado el límite de la materia, es decir, si vamos diluyendo progresivamente cualquier sustancia aumentando la cantidad del líquido, se considera que una vez que se sobrepasa la cifra de Avogadro ya no hay rastro de esa sustancia. Los fármacos convencionales están todos por encima de ese límite, mientras que existen preparados homeopáticos tanto por encima como por debajo, por lo que algunos consideran que se trata de simple agua con azúcar que tan solo puede producir efecto placebo.

Sin embargo, varios artículos científicos publicados en los últimos cinco años demuestran que incluso por debajo de ese número hay materia en las disoluciones: se trata de nanopartículas, partículas diez mil veces más pequeñas que un milímetro que explicarían en parte la eficacia de la homeopatía, al menos en la parte que puede ser conocida, identificada e incluso fotografiada por los extremistas del método científico.

Tecnologías muy avanzadas han permitido a los equipos que realizaron esos estudios el análisis de las muestras: microscopía electrónica de trasmisión de alta regulación (conocida por sus siglas en inglés como HRTEM) y espectrografía de energía dispersiva (EDS) que permiten fotografiar las nanopartículas.


REFERENCIAS:

Prashant Satish Chikramane, Akkihebbal K Suresh, Jayesh Ramesh Bellare and Shantaram Govind Kane. Extreme homeopathic dilutions retainstarting materials: A nanoparticulate perspective. Homeopathy (2010) 99, 231e242
  
Rajendra Prakash Upadhyay, Chaturbhuja Nayak. Homeopathyemerging as nanomedicine. Int J High Dilution Res 2011; 10(37): 299-310

Prashant S. Chikramane, Dhrubajyoti Kalita, Akkihebbal K. Suresh, Shantaram G. Kane, and Jayesh R. Bellare. Why Extreme Dilutions Reach Non-zero Asymptotes: A NanoparticulateHypothesis Based on Froth Flotation. Langmuir, 2012, 28 (45), pp 15864–15875.


Anup Sharma and Bulbul Purkait. Identification ofMedicinally Active Ingredient in Ultradiluted Digitalispurpurea: Fluorescence Spectroscopic and Cyclic-Voltammetric Study. Journal of Analytical Methods in Chemistry, Volume 2012 (2012).

Rajesh Barve1 and Ramesh Chaughule. Size-dependent invivo/in vitro results of homoeopathic herbal extracts. Journal Of Nanostructure in Chemistry 2013, 3:18


miércoles, 10 de agosto de 2016

Por un Sistema de Salud público, holístico y autogestionado


Quienes visitan la página de Podemos Terapias Naturales con el ánimo de defender —algunos con sensatez; la mayoría con una agresividad más o menos teñida de fanatismo— la medicina moderna occidental, acaban haciendo preguntas muy parecidas sobre la “eficacia” de las terapias naturales. Generalmente, se trata de preguntas retóricas ya que quienes las hacen parecen estar muy convencidos de que las medicinas naturales no funcionan, no han demostrado su eficacia y por tanto quienes las practican son estafadores y por supuesto no deben ser incluidas en los sistemas sanitarios.


¿QUEREMOS CIUDADANOS OBEDIENTES AL SERVICIO DE LOS PODERES ESTABLECIDOS?


Como profesional de la enseñanza acostumbrado a impulsar en mis alumnos el pensamiento crítico, el cuestionamiento de las “verdades” establecidas, la inquietud de preguntar, de no conformarse con la primera respuesta que encuentren, la costumbre de buscar distintos enfoques para los problemas, compararlos, enfrentarlos, analizarlos, y buscar la opinión propia, la visión libre de prejuicios y condicionamientos, considero positivo el debate abierto, no solo para quienes participan, sino para quienes puedan seguirlo y enriquecerse. Con ese ánimo hago el esfuerzo de participar en esta página y procurar responder a los comentarios de unos y otros con la mayor honestidad y rigor que me es posible, procurando compartir lo que he aprendido y reflexionado en más de treinta años investigando temas de educación, salud y ecología.

En este caso, he preferido no contestar a las preguntas sueltas en varios hilos y centralizar la respuesta aquí, para evitar la confusión que genera el que una serie de personas hagan preguntas descontextualizadas que parten de su propia visión del problema y a las que no se puede contestar por separado, primero porque son tan repetitivas que responder a todos obligaría a estar repitiendo lo mismo y saltando de un hilo a otro; segundo porque responder a preguntas concretas sin explicación previa sería tanto como asumir el enfoque de quienes las hacen; y en tercer lugar porque quienes estén leyendo el debate sin intervenir no tendrían manera de aclararse asistiendo a un “bombardeo” de preguntas inconexas, repetitivas, desordenadas y, en muchos casos, manipulando y tergiversando, o al menos, incomprendiendo a quienes se interroga.


ACLARO ALGUNOS CONCEPTOS

—Denomino a la medicina que domina la mayoría de los sistemas sanitarios actuales “medicina moderna occidental”. A veces complemento con una serie de calificativos —cuya justificación sería muy largo de detallar aquí: “reduccionista”, “mecanicista”, “industrializada”, “belicista”...

—Denomino “medicinas tradicionales” o “ciencias de salud tradicionales” exclusivamente a las que se inscriben dentro de una tradición, en el sentido estricto del término, como la medicina china, la ayurvédica y otras similares.

—Al resto de las medicinas, terapias, técnicas, disciplinas... las denomino por su nombre propio: homeopatía, naturopatía, terapia craneo-sacral...

—Utilizo las denominaciones genéricas “medicinas naturales” o “terapias naturales” para referirme a cualquier medicina o terapia —independientemente de su antigüedad, origen, metodología específica— que cumpla la condición de actuar a favor de la naturaleza, es decir, de favorecer los procesos naturales, por contraposición a medicinas o técnicas que actúan en contra de la naturaleza, es decir, bloqueando, reduciendo o estorbando los procesos naturales. Conste a modo de aclaración que esta división no implica un criterio absoluto de elección ante situaciones concretas.

—Entiendo que una cosa “funciona” cuando cumple con el objetivo para el que se concibió. Obviamente, cada cosa debe ser juzgada en función de ese objetivo y no de los objetivos de otra cosa, menos aún si es cualitativamente distinta o peor aún, opuesta.

ES URGENTE UN CAMBIO RADICAL

Quienes piden que justifiquemos que tal o cual terapia natural entre a formar parte del Sistema Sanitario, lo hacen desde un enfoque ya dado. Su defensa ciega del modelo médico moderno los sitúa en un enfrentamiento entre medicina moderna y terapias naturales. Yo no contemplo las cosas así, ni siquiera creo que lo más importante sea hablar de medicinas o terapias. En primer lugar hay que hablar de salud y de cómo cultivar nuestra capacidad para responsabilizarnos de ella y tomar nuestras propias decisiones.

En este sentido, el análisis previo desborda el terreno de lo científico-médico y entra en terreno cultural, social, político, económico. Para conseguir el primer objetivo, es preciso conocer las relaciones de poder que actúan en el campo de la salud y la enfermedad y actuar para desmontarlas o al menos oponerse a ellas en lo posible.


A partir de ahí, podemos hablar de sistema de salud o sistema sanitario, que en estos momentos se encuentra bajo la influencia o el control de esos poderes: económico, político, académico, que condicionan su concepción, su funcionamiento y el concepto de salud que se le traslada a la mayoría. Quien sea capaz de juzgarlo sin prejuicios, encontrará que en mayor o menor medida, estos sistemas están fracasando a la hora de ayudar a la gente. Y desde luego, un cambio de políticas sanitarias que de verdad atendiera las necesidades de la gente debería comenzar por una evaluación independiente de su funcionamiento para poner en evidencia los errores a corregir.

Por mi parte, yo creo urgente y de extrema necesidad cambiar ese enfoque. Es decir, parto de la idea de que los sistemas sanitarios necesitan un cambio radical que debe empezar por el concepto de salud. Ese principio debería ser el que determine los cambios que hagamos a todos los niveles: de contenido, organizativos, de gestión... teniendo como meta un sistema de salud público, holístico y autogestionado.


PARTIR DEL CONCEPTO DE SALUD

En estos momentos, los sistemas sanitarios y todo el modelo médico dentro y fuera de él, parten de un enfoque de la salud que se caracteriza por un reduccionismo mecanicista, una concepción estática de la salud-enfermedad como cosas opuestas y en consecuencia una visión belicista de combate a la enfermedad para conseguir la salud, en particular a partir de la imposición sin pruebas de la Teoría Microbiana que desplaza radicalmente la prevención de los hábitos de salud a las vacunaciones masivas y el tratamiento de las enfermedades a la guerra química contra los microbios, todo ello con gravísimas consecuencias a múltiples niveles.



Si cambiamos ese enfoque por uno dinámico en el que salud y enfermedad son elementos de un mismo proceso de equilibrio y lo que llamamos enfermedad la señal de procesos biológicos de reequilibrio de nuestro ecosistema interno, y si además abrimos la mirada a todos los aspectos implicados trascendiendo lo meramente fisiológico, es evidente que diseñaremos nuestros sistemas sanitarios de otro modo: buscaremos aquellos procedimientos, disciplinas, recursos, técnicas, terapias o medicinas que nos ayuden a conseguir ese objetivo. Y entonces, cobrarán más importancia las ciencias de la salud que se centran en los hábitos de vida saludables y las medicinas que actúen a favor de la naturaleza, situando en un segundo plano, es decir, como recursos alternativos, aquellas que actúen contra los procesos naturales y que puedan ser útiles en determinadas circunstancias.

De este modo, teniendo claro el objetivo a conseguir, será más factible ponerse a pensar en los medios para conseguirlos. No se trata pues de decidir qué cosa debemos incluir en el actual sistema, sino qué concepto de salud tenemos para saber qué cosas sirven a nuestro objetivo y cuáles no, y con las que valen, construir un sistema radicalmente distinto. Que los estudios clínicos son una herramienta valiosa sería absurdo negarlo; que son la única herramienta admisible no es que sea absurdo o deshonesto, que también, sino que iría marcadamente en contra de los objetivos propuestos.

No propongo, por tanto, desterrar los estudios clínicos habituales, propongo gestionarlos de modo que se garantice su independencia y situarlos en el lugar que le correspondan en función de su utilidad precisa y limitada, y por tanto, sumándolos a otras herramientas que nos permitan complementar nuestro conocimiento para poder valorar y tomar decisiones adecuadas en función de nuestro objetivo que, como hemos dicho, no es reduccionista sino global y por tanto debe proceder de una globalidad de recursos derivados del conocimiento empírico, el razonamiento, la lógica, el saber social acumulado, la filosofía, la capacidad de síntesis entre la experiencia y lo racional, la memoria, la intuición... todo ello con la participación de todos los implicados y complementado con las medidas necesarias para contrarrestar la influencia y el control que actualmente ejercen los poderes políticos, económico y académicos.





miércoles, 6 de julio de 2016

El peligro de las ecografías

Hace unos días me topé con un local de esta cadena: ECOX 4DPrenatal. Para quien no lo sepa, esta empresa anuncia ecografías en 4D, es decir, vídeos de alta calidad realizados mediante ultrasonidos.


En su publicidad y en respuesta a la pregunta sobre si esta técnica es perjudicial, contestan: 

“NO. La ecografía se realiza mediante ultrasonidos y es una técnica que se lleva utilizando desde hace 35 años. Es indolora, inocua y segura tanto para la madre como para el futuro bebé”.

A la pregunta ¿en qué momento debo realizar mi ecografía? responden que en las semanas 11/13, 16/17, 22/23, 27/30, 32/34 y 37/40.

En cuanto a la duración de los vídeos, es decir, al tiempo de exposición a los ultrasonidos, ofrecen la sesión mini de 15 minutos, la básica, de 30 minutos y una sesión “integra” cuya duración no se especifica. Además, incluyen la garantía siguiente: “Repetimos la sesión sin coste si tu bebé no se deja ver”.

Es cierto que existen ciertas advertencias sobre este tipo de ecografías denominadas “de recuerdo” por el hecho de no realizarse por personal médico. Pero incluso en esos casos se refuerza la idea de que las ecografías no son peligrosas. Así se expresa, por ejemplo la web Ecografía4d:

“¿Tienen algún peligro? Para no alarmar a nadie, la respuesta simple es no, aunque con algunas puntualizaciones. La ecografía es una técnica no invasiva que no utiliza radiaciones ionizantes, a diferencia de los rayos X o la gammagrafía”.

Y citando al Dr. Shahram Vaezy, ingeniero biomédico: “Aunque no hay pruebas de que haya perjuicio alguno a causa de las imágenes de ultrasonido y los monitores de ritmo cardíaco, es importante que se haga un uso prudente de estos dispositivos, por parte de prestadores de servicios de salud capacitados”.


Y esto es lo que escribe Lola Rovati, editora y coordinadora de Bebesymás: “Es una técnica sencilla, inocua e indolora. No implica una radiación ni exposición, por lo que es una práctica segura tanto para la embarazada como para el bebé. No se han demostrado efectos adversos ni para el bebé ni para la madre, aunque se recomienda no abusar de su uso y realizar solamente las que el médico considere necesarias”.

Por su parte, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos dice en referencia a las ecografías durante el embarazo: "Riesgos: Las técnicas de ultrasonido actuales parecen ser seguras. La ecografía no involucra radiación".


LA EVIDENCIA CIENTÍFICA DEMUESTRA 
QUE LAS ECOGRAFÍAS SON PELIGROSAS

Recientemente, he entrevistado al periodista de investigación estadounidense Jim West que acaba de publicar un libro en el que recoge más de cincuenta estudios científicos sobre ultrasonidos que ponen de manifiesto los peligros para la salud, tanto por los daños directos que pueden causar como por el hecho de que alteran las membranas celulares potenciando el efecto tóxico de antibióticos, vacunas y otros fármacos.

Del análisis de los más de cincuenta estudios publicados se desprende lo siguiente:

-- Las máquinas de ultrasonido para diagnósticos médicos contienen cristales piezoeléctricos que al ser estimulados por electricidad emiten ondas sonoras de alta frecuencia no ionizantes que no pueden ser percibidas por el oído humano; las ondas rebotan sobre estructuras corporales y retornan creando imágenes mediante un convertidor que traduce la intensidad y los tiempos de retorno.

-- Las máquinas de ultrasonidos se utilizan habitualmente en anestesiología, cardiología, gastroenterología, urología, pediatría, ginecología, neonatología y obstetricia, entre otras muchas especialidades médicas, considerándose inocuas.

-- Existe una regulación de su intensidad medida en miliwatios por centímetro cuadrado (mW/cm2) y su duración, pero esta regulación es incorrecta.

-- En 1991, la FDA elevó la intensidad máxima de esas máquinas de 94mW/cm2 a 720mW/cm2. ¿Por qué? Pues porque a mayor intensidad se obtiene una mejor calidad de imagen y los fabricantes presionaron para poder competir con “mejores” aparatos.

-- Las autoridades médicas afirman públicamente que no hay riesgos puesto que no existen estudios en humanos que lo hayan demostrado, aunque algunos expertos sí que advierten de la posibilidad de peligros.

-- En Estados Unidos y Europa no se han realizado estudios adecuados para valorar posibles problemas y las pocas iniciativas se ignoraron o se paralizaron retirando la financiación.

-- Entre 1988 y 2011 se realizaron en China estudios con humanos: en el libro Prenatal Ultrasound, Jim West presenta y comenta 48 estudios y 10 revisiones en los que participaron unos cien científicos y 2.651 mujeres que habían decidido abortar voluntariamente y se sometieron antes a diagnósticos de ultrasonidos controlados, revisándose posteriormente los abortos mediante análisis bioquímicos y microscopía electrónica.

-- En los estudios se emplearon intensidades muy bajas –en un rango entre menos de 1mW/cm2 y 124mW/cm2- y tiempos muy reducidos (entre 3 y 30 minutos). Téngase en cuenta que la mínima intensidad empleada actualmente en las clínicas y hospitales es de 35mW/cm2, pero la FDA permite exposiciones de hasta 720mW/cm2 con los límites de tiempo a criterio del operador. En cualquier caso hay enormes variaciones según las marcas y los tipos, y la mayoría de los fabricantes no especifican las intensidades de sus máquinas.


-- La intensidad se mide en el agua introduciendo la máquina y un micrófono. Para calcular la intensidad que llega al feto y teniendo en cuenta que una parte la absorben los tejidos de la madre se aplica una fórmula de atenuación de modo que los fabricantes dicen que si el aparado emite 9.000mW/cm2, calculan que al feto le llega la intensidad permitida por la FDA. Sin embargo, los estudios realizados en humanos han demostrado que esto no es así: el libro de West documenta casos en los que se ha llegado a una intensidad de 900, 5.000 e incluso ¡9.080mW/cm2! Como cifra comparativa, en un estudio llevado a cabo en 1987 se provocó una mielinización disfuncional en ratas con ultrasonidos de una intensidad de 0,135mW/cm2.

-- Los resultados de estos estudios confirman los estudios realizados con animales en occidente demostrando que incluso con intensidades muy bajas se puede causar una serie de trastornos, algunos muy graves: Trastornos del espectro autista, TDAH, enfermedades oftalmológicas, malformaciones, enfermedades de la piel, alergias, ictericia, corioamnionitis, cánceres infantiles y restricción del crecimiento intrauterino.

Referencia: WEST, Jim. 50 Human Studies, in Utero, Conducted in Modern China, Indicate Extreme Risk for Prenatal Ultrasound: A New Bibliography. Harvoa Publishing, New York, USA, 2015.

martes, 21 de junio de 2016

Los dogmas de la ciencia moderna

Hace un año que entrevisté al bioquímico británico Rupert Sheldrake con motivo de la publicación en la editorial Kairós de su nuevo libro El espejismo de la ciencia, en el que plantea que el paradigma científico actual se basa en lo que irónicamente denomina “el credo científico”, un conjunto de ideas dogmáticas sin fundamento que a su juicio están frenando el avance de la sociedad.



Sheldrake comentaba que “la mayoría de los científicos están constreñidos por la ortodoxia académica en la que viven, que es esencialmente materialista y mecanicista” y que “actualmente todos los científicos dependen de fondos académicos o privados que limitan enormemente su libertad”. Y añadía que “el viejo consenso materialista se está rompiendo por muchas razones y hay un número cada vez mayor de científicos que están trabajando para ir más allá”.

En su libro, Sheldrake analiza lo que denomina el credo científico, diez creencias que la mayoría de los científicos dan por supuestas y que configuran la filosofía o ideología del materialismo cuyo supuesto central es que todo es esencialmente material o físico, incluso las mentes. Estos dogmas son:

1. Todo es esencialmente mecánico.
2. Toda la materia es inconsciente.
3. La cantidad total de materia y energía es siempre la misma.
4. Las leyes de la naturaleza son fijas.
5. La naturaleza carece de propósito y la evolución no tiene objetivo ni dirección.
6. Toda la herencia biológica es material y se trasmite mediante estructuras materiales.
7. Las mentes están dentro de los cráneos y no son más que actividades de los cerebros.
8. Los recuerdos se almacenan como huellas materiales en el cerebro y se borran con la muerte.
9. Los fenómenos no explicados, como la telepatía, son ilusorios.
10. La medicina mecanicista es la única que funciona.

Arrancando con un prólogo lleno de lucidez titulado Ciencia, Religión y Poder, y apoyado en más de cincuenta páginas de notas y referencias, Sheldrake dedica las más de cuatrocientas páginas de su libro a cuestionar críticamente los dogmas apuntados y desmontar las ilusiones de objetividad de una ciencia atrapada en el callejón sin salida del mecanicismo. 


“La agenda materialista una vez fue liberadora y ahora es deprimente. Quienes creen en ella están alienados de su propia experiencia; están desconectados de todas las tradiciones religiosas; y están dispuestos a sufrir la sensación de desconexión y aislamiento. Entretanto, el poder desencadenado por el conocimiento científico está provocando la extinción masiva de otras especies y poniendo en peligro la nuestra.La comprensión de que las ciencias no conocen las respuestas fundamentales conduce a la humildad y no a la arrogancia, a la apertura en lugar de al dogmatismo.Queda mucho por descubrir y redescubrir, empezando por la sabiduría”.


Reseña y entrevista:
Discovery DSalud, 184. Julio-Agosto, 2015.

Página web de Sheldrake:
http://www.sheldrake.org/