martes, 30 de julio de 2019

No soy médico ni periodista

ACLARACIÓN IMPORTANTE

Debido a los muchos amigos o conocidos o simplemente personas que leen mis artículos y libros o escuchan mis conferencias y se dirigen a mí como doctor o periodista, y por si ha aparecido así en cualquier reseña sobre mis escritos o en cualquier otro lugar que pueda mover a confusión, quiero aclarar públicamente que no soy doctor, ni médico, ni periodista; es decir, no tengo la titulación oficial que corresponde a esas dos profesiones.



Eso sí, llevo muchos años -aproximadamente desde 1990- escribiendo en medios de comunicación y colaborando con revistas, al principio sobre temas sociales en general y posteriormente, desde hace unos diez años, especializándome en temas de educación, salud y ecología, lo que supone obviamente una práctica intensa y continuada como escritor e investigador social, y también mucho tiempo y energía dedicados a estudiar todas las materias y disciplinas que tienen relación con la salud: historia de la medicina, biología, inmunología, microbiología, psicología social, sociología, filosofía, pedagogía... y muchas más cosas que no encajan en etiquetas al uso; todo ello siempre desde el mayor rigor posible y con un enfoque crítico, solidario, plural y holístico.

Jesús García Blanca

viernes, 17 de mayo de 2019

¿"Pseudoterapias" o Pseudoperiodismo? (Entrevista a Jesús García Blanca)

Hace unos días, estudiantes de periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid me entrevistaron como parte de la documentación que reunían para la elaboración de un trabajo sobre la difusión de "pseudoterapias" en los medios de comunicación, centrándose especialmente en la homeopatía.

No me está permitido difundir el contenido del trabajo aunque, con permiso expreso de sus autoras, sí que puedo compartir públicamente la entrevista que me hicieron por lo que pueda aportar al debate en marcha sobre las mal llamadas "pseudoterapias" y en la que puntualizo algunas cuestiones básicas que me parecen de interés de cara al tratamiento de estas noticias por los medios de comunicación.



ENTREVISTA:


Preguntas sobre la difusión de información 
científica/pseudocientífica en los medios de comunicación:

¿Por qué es necesario el periodismo científico?

Entiendo que el tema específico de esta entrevista es el tratamiento periodístico de la homeopatía y que por tanto cuando me pregunta sobre “periodismo científico” no estamos hablando tanto de ciencia en general o de ciencias como la astronomía o la geofísica, sino de ciencias en el ámbito de la salud. En ese sentido me gustaría dejar claro desde el principio que yo no creo que la salud pueda abarcarla la medicina –cualquier clase de medicina- ni la ciencia, sino que se trata de algo mucho más complejo que debe abordarse desde múltiples disciplinas y enfoques.

En relación con esto y sin pretender extenderme, es preciso aclarar también que la ciencia –entendiendo aquí, claro, que hablamos de la ciencia moderna occidental- es una herramienta de conocimiento pero no la única ni la más completa o compleja. El problema de fondo en el tema que nos ocupa es que ciertas personas y colectivos pretenden imponerla como única via posible de conocimiento, de modo que, para ellos, aquello que la ciencia no puede conocer simplemente no existe o se considera superstición, religión, magia, esoterismo o simplemente estafa. Por supuesto estos colectivos o personas no solo son fanáticos que el profesor Emmanuel Lizcano denomina “fundamentalistas científicos”, sino que no tienen ni idea de lo que es la superstición, la religión, la magia ni el esoterismo. 

Una segunda aclaración, en este caso sobre el periodismo y sobre mi mirada a la sociedad en la que estamos inmersos: todo en ella está de un modo u otro, en mayor o menor medida condicionado por relaciones de poder. Sin ánimo de ponerme a desarrollar esto que no es el propósito de esta entrevista, sí diré de modo casi telegramático que lo que hace falta es periodismo científico –y no científico- independiente, crítico y honesto, tanto como hace falta que la investigación científica y la formación científica sean independientes, críticas y honestas.

Aclarado esto, la respuesta se hace más fácil, casi evidente: es necesario el periodismo científico con las características que le he citado para ser conscientes de esas relaciones de poder y para combatirlas, puesto que la información crítica, el conocimiento crítico y el pensamiento crítico suponen un mayor margen de libertad y de felicidad. Esto, que vale para cualquier cosa en la que pensemos, en el terreno de la salud llega a convertirse en vital, incluso en literalmente vital ya que un enfoque u otro, una decisión u otra sobre nuestras vidas o las de nuestros hijos pueden significar la diferencia entre la salud y la enfermedad, la vida y la muerte. Y por si no ha quedado suficientemente claro, añadiré que, en general, el poder es el lado de la enfermedad y la muerte, y la oposición al poder, en la medida en que sea posible, es el lado de la salud y la vida.




¿Considera que la divulgación científica solo deben realizarla expertos científicos? ¿Por qué?

Creo que la divulgación científica crítica deben realizarla los expertos en divulgación crítica. Pero como sigo pensando que aquí hablamos de salud, esos expertos divulgadores deberán tener conocimientos de múltiples disciplinas y enfoques que atañen a la salud y por supuesto no pueden ser “expertos” en todo, pero es que la divulgación no es una tarea especializada sino todo lo contrario: se trata de acercar al gran público conocimientos que no pueden o no va a adquirir leyendo publicaciones especializadas. El punto clave aquí nuevamente es el poder, por eso insisto en “divulgación crítica”, porque la divulgación a secas ya sabemos lo que es: divulgación de lo que interesa al poder.

¿Cómo debe ser la comunicación científica para que la divulgación sea efectiva?

Siguiendo con el enfoque que he propuesto desde el principio, “efectiva” significa para mí que consiga que el gran público se replantee conocimientos, revise creencias, se pregunte cosas, encuentre nuevos caminos... y en definitiva, que se fomente el pensamiento crítico que capacite para tomar decisiones libres y fundamentadas. Lo que está muy claro es que la divulgación dirigida, controlada o influenciada por el poder no va a servir para eso, sino para que la gente continúe creyendo lo que interesa al poder, aceptando lo que le llega desde las instituciones del poder u otras controladas por él, e incluso defendiéndolo frente a las minorías críticas. Esto último sería “efectivo”, pero para los intereses del poder, no para los de la gente.

¿Los medios combaten la homeopatía o contribuyen a difundirla? 

Aplicando una vez más el enfoque de las relaciones de poder, es fácil comprender que los grandes medios, por el hecho de pertenecer a los grupos de poder y defender sus intereses no pueden hacer otra cosa que combatir la homeopatía; otra cosa es discutir si con esos ataques contribuyen igualmente a difundirla y en qué medida. Por otra parte, muchos medios no tan grandes y que se presentan como independientes y llevan a cabo un encomiable trabajo crítico en terrenos como la política o la economía, se han alineado en los temas de salud y medicina con los intereses del poder. De modo que solo puede esperarse algo de información crítica o simplemente respetuosa con disciplinas como la homeopatía en un reducido número de medios, fundamentalmente digitales y especializados en temas de salud holística o alternativa.




¿Qué tratamiento deberían darle los medios de comunicación a la homeopatía?

Vivimos en el mundo que vivimos. Eso significa reconocer que los grandes medios dan a los temas el tratamiento que su línea editorial exige en función de los intereses de los grupos de poder a los que pertenecen. No hay más que leer los libros de Pascual Serrano sobre el tema para conocer con pelos y señales lo que la mayoría sospecha o intuye. En este contexto, solo cabe hacer uso de los medios alternativos o de contrainformación para que la gente pueda disponer de información crítica y llegar a sus propias conclusiones. Esa es la labor que procuro hacer desde hace años en diferentes planos y sobre temas más o menos relacionados con la salud, la medicina o la ecología. Por supuesto que enfrentarse a la influencia de los grandes medios es una labor muy dura e ingrata, pero al menos duermo con la conciencia tranquila.

¿Quiénes considera que son los responsables de la mala fama de la homeopatía?

Los ataques contra la homeopatía comenzaron hace más de un siglo en Estados Unidos cuando la medicina “alopática” o moderna se dio cuenta de que podían perder protagonismos y comenzaron a organizarse fundando la Asociación Médica Americana y otras organizaciones. Esto es una nueva versión de aquellos ataques pero adaptado a los tiempos.

¿Se encuentra con dificultades o reticencias a la hora de publicar un artículo que esté a favor de la homeopatía?

Personalmente no encuentro dificultades ni reticencias para escribir lo que quiero, pero eso es porque trabajo para medios independientes, críticos y honestos, que son las características que vengo repitiendo. Estoy prácticamente seguro de que ninguno de los grandes medios o incluso de los pequeños a los que he aludido antes publicaría las cosas que escribo sobre salud y medicina. Y añadiría que mis planteamientos, por ser radicales –en el sentido de que van a la raíz- se verían (y de hecho se han visto alguna vez) en apuros para aparecer en medios especializados en salud alternativa debido a la “caza de brujas” que se ha desatado en este terreno.

¿Cree que lo que difunden los personajes públicos tiene más impacto que lo que podrían difundir los profesionales de la información?

Creo que sobre todo suelen ser impactos de mucha intensidad inicial pero de corto recorrido. Claro que hay una diferencia: si lo que publicitan estos personajes públicos son consignas del poder, se verán reforzadas.




Preguntas sobre el interés 
científico de la sociedad:

¿Considera que la sociedad tiene el suficiente interés científico? ¿Por qué?

Como Ernesto Sabato, creo que la gente de a pie cree más en la ciencia cuanto menos entiende los conceptos científicos. Eso, junto con la reducción de lo científico a lo tecnológico y por tanto a las aplicaciones prácticas, hace que la ciencia se haya instalado en un lugar privilegiado que a su vez es utilizado por el Poder como discurso de legitimación, especialmente en el terreno de la medicina. De ahí la insistencia en hablar de “medicina científica”, como si ese adjetivo fuese un aval absoluto.

¿Qué pueden hacer los medios para fomentar el interés científico de la sociedad?
¿Cuál cree que es el papel de los medios de comunicación en la educación científica de la sociedad?


Creo que estas dos preguntas se responden solas repasando lo que he dicho antes sobre los medios y las relaciones de poder: en tanto que herramientas de poder, los grandes medios van a explotar y legitimar el discurso de la ciencia como metadiscurso de poder, mientras que, por el otro lado, los medios de contrainformación tendrán que decidir si apoyan ese discurso en el terreno de la salud-medicina o, como hacen en otros terrenos –economía, política, ecología, género- se oponen al discurso del poder y plantean un contradiscurso que pueda ayudar a la gente a escapar de la trampa de la medicina moderna farmacológica, responsable de la mayor catástrofe iatrogénica que conocemos.





REFERENCIA:

Título del trabajo: La difusión de pseudoterapias en los medios de comunicación: el caso de la homeopatía en El País Semana, La Ventana y El Programa de Ana Rosa entre 2016 y 2018.
Autoras: Alicia Calvo Hernández, Carla Colmenero Rodríguez, Ana María Criado Calvo y María Agustina Gómez Reggiani. 3º Periodismo y Humanidades. Grupo 61.


jueves, 11 de abril de 2019

Wilhelm Reich, un himno a la libertad


Casi simultáneamente con la publicación de la traducción italiana de mi libro sobre Reich, el grupo editorial Macro dedicó un dossier especial a Reich en su revista Scienza Conoscenza para el que me pidieron un texto especial que relatara cómo decidí escribir un libro sobre el descubridor de la energía orgónica. Reproduzco aquí la versión en castellano de ese texto.


Reich llegó a mis manos por primera vez allá por 1977. Se trataba del libro La función del orgasmo. El descubrimiento del orgón, publicado en España por la Editorial Paidos en su Biblioteca de Psicología Profunda. Aquel libro -que aún reposa protegido por un forro de plástico en mi biblioteca- me fascinó. Entendí muy poco, pero aquella mezcla de reportaje científico, diario vital y crítica filosófica me dejó atrapado y me impulsó a seguir leyendo lo que pude encontrar de su autor.

La lectura de su obra me impulsó a recorrer una multitud de caminos en los campos de la educación, la ecología y la salud, que con los años determinaron mi actividad como escritor de investigación. Reich me condujo a Neill y su carismática visión de la educación que me impulsó en su día a estudiar magisterio y que inspiró la forma en que me he relacionado con mis hijos. Y no solo eso, le debo a Reich mi aproximación crítica a la realidad, mi rebeldía y el cuestionamiento sin concesiones de la autoridad.

Y aquí estoy, cuarenta años después, procurando compartir lo que he aprendido y conseguir que este personaje excepcional logre hechizar a la mayor cantidad de gente posible. Con ese ánimo me decidí a escribir un libro que reuniera dos características básicas: que respetara al máximo las ideas y los descubrimientos de Reich con el rigor que él siempre se exigió en sus investigaciones, y que fuera accesible para personas sin formación especializada en las materias que Reich abordó.

UN LIBRO RIGUROSO Y DIDÁCTICO

Con esos objetivos me planteé un libro con tres partes bien diferenciadas en cuanto a tono, contenido y tratamiento. Una primera parte para contar la historia de Reich, en un tono novelístico que trasmite todo el dramatismo de su peripecia vital a partir de las biografías ya publicadas y de los diarios y la autobiografía del propio Reich.

En la segunda parte hago un recorrido por lo que denomino doce descubrimientos que hubieran podido cambiar el mundo... y que de hecho pueden cambiarlo si conseguimos que se abran paso entre la maraña de relaciones de poder que obstaculizan el acceso a conocimientos vitales. Cada uno de estos descubrimientos va enlazado con un itinerario de lectura que permite acceder a la obra clave de Reich y a otros libros suyos o de otros autores que profundizan en ese tema concreto.
Por último, en la tercera parte explico cual ha sido el destino del archivo de Wilhelm Reich con todo su legado intelectual, científico y humano, así como la influencia que ha tenido su obra a nivel internacional en las disciplinas en las que hizo aportaciones relevantes e incluso trascendentales: psicoterapia, psicología social, educación, medicina, microbiología, biología, ecología y muchas más.

ORGÓN: LA ENERGÍA PRIMORDIAL

Desde que comenzó sus estudios de medicina, Reich se sintió atraído por la sexualidad y el psicoanálisis y desde el principio se esforzó en plantear los trastornos y el sufrimiento de sus pacientes en términos de energía, traduciendo a una fórmula de economía energética la salud y la enfermedad, la capacidad de sentir placer o la incapacidad que se traduce en angustia debido a las defensas que la persona levantó para protegerse primero del exterior y después de sí mismo y a las que Reich denominó "coraza".

Pero Reich consideraba que los problemas no provenían de la estructura humana sino del entorno social; en otras palabras, lo que había que "curar" no era a las personas sino a una sociedad autoritaria y represora que los enfermaba. De ahí que se convirtiera en un pionero de la psicología social y planteara muy pronto cambios radicales en la forma de concebir, parir y criar a las criaturas basándose en el respeto de la autorregulación de sus impulsos y necesidades.

Huyendo de la `persecución del nazismo recorrió varios países europeos y se estableció un tiempo en Noruega donde llevó a cabo experimentos con bioelectricidad y cruzó la frontera de la biología descubriendo los fundamentos de la formación de materia viva, lo que le condujo a su descubrimiento más importante y clave de su obra posterior: la energía vital cósmica que denominó orgón.
La energía orgónica era la energía de las antiguas tradiciones, la líbido que Freud concebía de un modo casi metafórico y la fuerza de la que venían hablando las corrientes vitalistas desde hacía siglos. Reich consiguió hacerla visible y describir sus propiedades: libre de masa, presente en todas partes, en constante movimiento, puede manipularse y controlarse mediante dispositivos especiales, constituye el medio en el que se producen los fenómenos electromagnéticos y gravitacionales, forma unidades de funcionamiento tanto vivas como no vivas y es anterior a la materia que se crea a partir de ella.

Este descubrimiento lo llevó a reformular toda su teoría psicoanalítica y psicosocial y avanzar abriendo puertas insospechadas para mostrarnos las relaciones ocultas entre fenómenos aparentemente inexplicables y dispersos: las neurosis, el masoquismo, la escisión esquizofrénica, la maldad humana, la violencia, la indolencia de las masas, su abandono en manos de líderes autoritarios, la represión de la sexualidad, el maltrato a las criaturas, la educación coercitiva, el origen de la vida, los interrogantes del cáncer, los fenómenos atmosféricos, el comportamiento de los tornados o la formación de las galaxias.

CAMBIAR LA SOCIEDAD

Desgraciadamente, su honestidad provocó su trágico final: por una parte su coherencia científica y moral que lo impulsó a no detenerse jamás; por otro, fue víctima de la lógica destructiva que había cartografiado y que denominó plaga emocional, una biopatía crónica que se implanta en el ser humano desde que nace y que se manifiesta tanto a nivel individual como social pudiendo adquirir las proporciones de una pandemia, como es el caso de la Inquisición en los siglos XV al XVII o el fascismo de los años treinta del siglo XX.

Y es que todos los descubrimientos de Reich ponen en cuestión o atacan directamente las bases del sistema, y, más allá, aportan herramientas para enfrentarnos a él, argumentos para la desobediencia, conocimientos para la rebeldía.

De hecho, Reich predijo con impasible serenidad lo que iba a sucederle debido a las reacciones de la plaga contra lo viviente y contra quienes -como el propio Reich- pusieran en evidencia esas reacciones y sacaran a la luz los fundamentos de las funciones naturales del vivir. Los continuos y violentos ataques de la plaga hasta acabar con su vida demostraron efectivamente el descubrimiento social más dramático de Reich: como individuos acorazados, aislados de la naturaleza, aterrorizados de sus propios deseos, atrapados por la ira ante su impotencia, desatan el infierno de la envidia, de la difamación, de la represión contra la espontaneidad, la honestidad, la salud, la racionalidad y la verdad conectada con la naturaleza.

Son los mismos que en todas las épocas separan a los bebés recién nacidos de sus madres, los mismos que castran sus impulsos sexuales y amorosos, los mismos que destruyen su creatividad, los mismos que reaccionan con indiferencia al llanto de un bebé... son los que difaman, persiguen, queman en las hogueras reales o simbólicas a los investigadores honestos y sirven como brazos ejecutores contra la verdad al servicio de los poderes que llevan demasiado tiempo controlando el mundo.

CRIANDO A LOS NIÑOS DEL FUTURO

Frente a esos brazos ejecutores que atentan contra la vida, debemos recuperar nuestra parte animal, la que nos conecta con los ritmos naturales, con los flujos de energía, la espontaneidad y, en definitiva, con lo vivo. Reich estableció con precisión el papel de la familia patriarcal autoritaria que niega o reprime la sexualidad infantil y adolescente perturbando los flujos energético y provocando disfunciones físicas, mentales o emocionales; una labor complementada cada vez a más temprana edad por sistemas educativos basados en la disciplina, el castigo y la autoridad, la medicalización del embarazo y el parto -arrebatados a la intimidad y la sexualidad de las mujeres- y una crianza presidida por la separación de la diada madre-bebé, la imposición de protocolos médicos y el empeño en que los bebés se acostumbren, se plieguen, se amolden, se sometan de modo que los adultos acorazados satisfagan sus frustraciones y su miedo a lo vital y espontáneo y que ha dado como resultado una sociedad enferma e incapacitada para abandonarse a las emociones, a la libertad y a una sexualidad sana.

Para ello, Reich nos señaló una responsabilidad inexorable: criar a nuestros hijos en esa "tierra de nadie" entre el presente acorazado y el futuro regido por las leyes de la naturaleza; una responsabilidad que recae sobre quienes vivimos en la confusión, rodeados por la plaga, cuestionados por ese orden social que él combatió hasta su muerte.

La tarea es por tanto proteger a nuestras criaturas de la plaga emocional, construir un refugio con las herramientas que Reich nos dejó: contactar con nuestro lado salvaje para que los cachorros humanos se mantengan a salvo en su ecosistema primario: el cuerpo de la madre conectados primero a través del cordón umbilical y luego en el exterior por ese otro cordón que es la leche materna, el contacto piel con piel, la conexión orgonótica, la mirada, las caricias, el pezón vivo.

Posibilitar la autorregulación no consiste en seguir un conjunto de normas, una técnica artificiosa ni un proceso intelectual, sino justo lo contrario: implica buscar las grietas en nuestra propia coraza para comunicarnos con nuestras crías y entender que deben seguir su propio camino. Supone un doble sufrimiento: el de abrir nuestras heridas, que tanto nos costó cicatrizar, y el de aprender a soportar la libertad y la capacidad de decidir su destino de esos hijos que quisiéramos poseer para siempre pero que "son hijos e hijas de la vida, deseosa de sí misma" -unas palabras que podría haber escrito Reich, pero que escribió en 1923 el poeta libanés Jalil Yibran.

Artículo escrito para la revista Scienza e Conoscenza
Traducido por Valerio Pignata y publicado en el número 67, marzo 2019.


MÁS INFORMACIÓN:

Libro Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía (Murcia, Cauac Editorial Nativa, 2018)
Edición italiana Wilhelm Reich, il genio dell'energia orgonica e della liberazione sessuale (Cesena, Macroedizioni, 2018).

lunes, 19 de noviembre de 2018

Homeopatía: datos, evidencias, bibliografía y enlaces.

Algunos datos y reflexiones en relación con la homeopatía y en respuesta a quienes opinan que no funciona, que no se distingue del placebo e incluso que quienes la practican son poco menos que estafadores y quienes la utilizan en caso de tener problemas de salud un puñado de supersticiosos o incautos.



Invariablemente, estas acusaciones se hacen apoyándose en el método científico que, para muchos, en particular para los fanáticos cientificistas que pretenden que el mundo empieza y acaba en lo meramente material y cuantificable, es la única herramienta válida para conocer, analizar, valorar o juzgar, y por tanto, el único modo de establecer lo que “funciona” y lo que “no funciona”, frontera esta que según ellos delimita lo que es “medicina” y lo que no lo es.

Es lógico pensar que una herramienta concebida para actuar en un estrecho ámbito no puede utilizarse para conocer, valorar o medir cosas pertenecientes a otros ámbitos. Quienes se empeñen en hacerlo están condenados a falsear los resultados y si lo hacen a sabiendas simplemente estarán mintiendo y manipulando. A pesar de esto, hay quien da un paso más y afirma que todo aquello que su herramienta no puede conocer no existe, un ejercicio de totalitarismo intelectual, absurdo racional, mediocridad científica y deshonestidad manifiesta.

Ahora bien, aunque ciertas medicinas, ciencias de la salud y terapias tradicionales precisamente por su carácter holístico, no puedan ser medidas o valoradas mediante una herramienta que se limita un estrecho campo de acción, el método científico puede al menos abordar una parte de su funcionamiento y responder a las preguntas que en el terreno puramente material o fisiológico se planteen.

Aunque la homeopatía no es una medicina tradicional sí que comparte con ellas un enfoque holístico de la salud, y es por ello un ejemplo de lo que venimos explicando. El método científico —a menos que evolucione y se abra a territorios que ahora no aceptan la mayoría de los científicos— no puede estudiarla en su totalidad, pero puede responder a las descalificaciones usuales de sus críticos, en particular a la que considera que en los remedios homeopáticos no hay materia y por tanto sus efectos se deben al efecto placebo.

EXPERIMENTACIÓN DE EFECTOS EN PERSONAS SANAS:

Recopilación de materia médica de los autores clásicos describiendo los efectos de multitud de sustancias en personas sanas:

—Samuel Hahnemann. Organon der Heilkunst, Reine Arzneimittellehre, Die chronischen Krankheiten, ihre eigenthümliche Natur und Homöopathische Heilung (varias ediciones).
—Constantine Hering. The Guiding Symptoms of Our Materia Medica. Philadelphia: The American Homeopathic Publishing Society, 1879-1983.
—Timothy Field Allen. Encycklopedia of Pure Materia Medica. New York, Boericke and Tafel, 1874-1880.
—James Tyler Kent. Repertoy of the Homeopathis Materia Medica. Barthel Publishing, Berg 1987.
—James Stephenson. The Need for Provings of the Chemical Elements. Journal of the American Institute of Homeopathy, 50 (1957).
—William Boericke. Materia Medica with Repertory. Philadelphia, Boericke and Tafel, 1927.
—A. W. Blyth. Poisons, their effects and detectionLondon, Griffin, 1920.


EFICACIA DE LAS DOSIS HOMEOPÁTICAS:

De entre las numerosas demostraciones de la eficacia de las dosis infinitesimales cito las más significativas:

El primer ensayo realizado conjuntamente por médicos homeopatas y alópatas se llevó a cabo en Glasgow en 1980 investigando el tratamiento homeopático de la artritis reumatoide. Se trataron a 46 pacientes que cumplían los criterios establecidos por la Asociación Americana de Reumatismo: todos los pacientes recibieron antiinflamatorios convencionales, pero la mitad fue tratada además con el preparado homeopático y a la otra mitad se les dio un placebo. El ensayo fue a doble ciego, es decir, ni los pacientes ni los médicos sabían quienes tomaban placebo y quienes el preparado.

Investigaciones físicas: En 1948, Wurmser y Loch investigaron el efecto de microdiluciones de diversas sustancias sobre la longitud de onda y la intensidad de la luz detectando cambios relevantes y medibles; en 1963 mediante técnicas de resonancia magnética se observaron cambios estructurales en el alcohol con diluciones de azufre comparándolo con alcohol sin dilución y con diluciones sin sucusión.

Investigaciones bioquímicas: En 1930, V.M. Persson obtuvo resultados significativos en estudios con controles del efecto del cloruro de mercurio en la fermentación de almidón; repitió los experimentos tres años después confirmando los resultados, y en 1954, William Boyd volvió a confirmarlos en Edimburgo. En todos los casos, las diluciones empleadas no deberían, según las teorías físicas clásicas contener ninguna molécula del cloruro de mercurio original.

Investigaciones botánicas: existen numerosas investigaciones con plantas que obviamente descartan el efecto placebo: Kolisko mostró en 1923 como el sulfato de hierro, el trióxido de antimonio y la sal doble de cobre en diluciones bajas promovían el crecimiento del trigo;  en 1965, Wilhelm Pelikan y Georg Unger comprobaron un efecto similar con microdosis de nitrato de plata repitiendo el experimento con controles 240 veces; experimentos similares con iguales resultados se han hecho con microdiluciones de plantas de cebada, de arseniato de sodio de sulfato de cobre o de azufre.

Investigaciones zoológicas: ya en 1923 Krawkow demostró el efecto relajante de diversas microdiluciones en conejos comparándolas con controles; han seguido numerosas experiencias: reducción de tasas de mortalidad de moscas con nitrato de mercurio, variación de efectos según los grados de dilución en renacuajos con nitrato de plomo y de plata, alteraciones de la excitabilidad neuromuscular en corazones de rana y tortuga, reducción de efectos tóxicos del estradiol en ratas, eliminación de venenos utilizando microdosis del mismo veneno.


REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA:

Harris L. Coulter. Ph. D. Ciencia homeopática y medicina moderna. El arte de curar con microdosis. Mallorca, José de Olañeta Editor, 1995. Sin ser ni mucho menos exhaustivo, este manual básico incluye una amplia bibliografía y referencias de numerosos artículos y estudios sobre los aspectos básicos de la homeopatía (entre los que se incluyen las investigaciones citadas):

—Estudios que revelan los mecanismos biológicos de reacción: 30 referencias.
Reexperimentación con diversos remedios: 6 referencias.
Hipersensibilidad a la sustancia semejante: 5 referencias.
—Evidencia de fuerza en las dosis homeopáticas más allá del Número de Abogadro: 42 referencias.
—Evidencia del principio de similitud, efecto opuesto y acción bifásica de los medicamentos: 47 referencias.
—Evidencia empírica de la necesidad de respeto de los procesos biológicos (mal llamados enfermedades): 19 referencias.
Ensayos clínicos: 24 referencias.

Doscientas catorce páginas de referencias científicas:
Homeopathy Research Evidence Base: References
Curated by Iris Bell M.D., Ph.D., and Peter Gold, 2016



DOSSIER DE LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA 

Elaborado en noviembre de 2013 por Sergio Abanades, licenciado en Medicina, doctor en Farmacología y profesor honorario de farmacología y toxicología en el Imperial College de Londres; y Marta Durán, licenciada en Medicina y especialista en Farmacología Clínica.

En su introducción, los autores explican que la homeopatía fue el primer sistema médico que trató de evidenciar de forma sistemática los efectos de cada sustancia en el organismo mediante "experimentación pura", convirtiendo esos estudios en precursores de lo que muchos años más tarde se convertirá en el paradigma de la denominada medicina científica.

Es decir, no solo hay estudios sobre la homeopatía y los efectos y eficacia de sus tratamientos, sino que históricamente la homeopatía es la pionera en esa clase de estudios. El Dossier de la Universidad de Zaragoza incluye:

—Evidencias científicas en cuanto a los principios básicos de la homeopatía y sus efectos biológicos.

Experimentación básica: estudios en modelos celulares, animales y plantas: existen unos 1500 estudios en investigación básica; 830 de ellos sobre diluciones, de los cuales 745 reportan un resultado positivo. Además existe un metaanálisis reciente de 67 estudios in vitro, numerosos estudios in vivo y 19 publicaciones de los últimos 25 años reproducen efectos de diluciones.

Composición y mecanismo de acción del medicamento homeopático: múltiples estudios de caracterización de la composición fisico-química del medicamento homeopático. Los autores explican que se ha malinterpretado la expresión "memoria del agua", que no pretende afirmar que el agua "recuerde", sino que se refiere a las potenciales modificaciones de su estructura derivadas de la interacción entre agua, solventes y materia prima original. Se recogen también estudios sobre las nanopartículas presentes en las diluciones y se explica que los medicamentos homeopáticos no actúan a través de efectos farmacodinámicos sino en el rango de la fisiología y la hormesis.

—Evidencias procedentes de estudios en voluntarios sanos: numerosos ensayos clínicos de fase I controlados con placebo para estudiar los efectos en el ser humano; en estos momentos están en marcha estudios con placebo de alta calidad metodológica usando la tecnología de tomografía computerizada de emisión monofotónica.

—Evidencias procedentes de ensayos clínicos controlados, metaanálisis y revisiones sistemáticas en pacientes: aunque la aplicación individualizada que constituye la base de la homeopatía dificulta los ensayos clínicos habituales en farmacología, hasta 2011 se habían publicado 163 estudios aleatorizados y controlados en diferentes patologías y áreas terapéuticas de los cuales 67 dieron resultados positivos, 11 negativos y 85 no significativos; porcentajes similares a los habituales en ensayos con fármacos. Asimismo, hay 6 metaanálisis de mejor calidad que analizan todos los ensayos clínicos disponibles; cuatro de los cinco publicados arrojan conclusiones positivas; un quinto análisis que afirmaba que la homeopatía es placebo ha sido criticado metodológicamente ya que seleccionó solo 8 de los 110 estudios disponibles. En 2008, un sexto metaanálisis obtuvo resultados favorables. Por último, 39 revisiones sistemáticas sobre 24 áreas terapéuticas aportan evidencias sólidas de la eficacia de los preparados.

—Evidencias procedentes de estudios observacionales: para complementar la evidencia de los ensayos clínicos se han realizado estudios observacionales: al menos 21 publicaciones que incluyen a 20.005 pacientes.

—Evidencias procedentes de estudios de coste-efectividad: unos 15 estudios con casi diez mil pacientes dando como resultado que la integración de la homeopatía se asocia a mejores respuestas clínicas con un coste similar o inferior.

Efectos adversos e interacciones farmacológicas: existe un consenso general sobre la escasa toxicidad de los medicamentos hoemopáticos, aún así se han realizado evaluaciones rigurosas que lo confirman, en particular un estudio que abarca 25 años (1970-1995).

Investigación en veterinaria: 158 artículos con 38 estudios aleatorios controlados de alta calidad. Hay un metaanálisis pendiente de publicación.


Enlace al dossier completo.


DEBATES EN LA WEB DE THE CANADIAN ACADEMY OF HOMEOPATHY:

—Homeopatía: Medicina o peligrosa pseudociencia?
—Homeopatía: Simple placebo o magnífica medicina?
—Homeopatía: charlatanismo o medicina del futuro?
—Debate internacional sobre homeopatía contra medicina especulativa.
http://www.homeopathy.ca/debates/


BIBLIOGRAFÍA ADICIONAL:

—Hans Selye. The Stress of Life. New York, McGraw Hill, 1978.
—Alexis Carrel. Man, the Unknown. New York, MacFadden, 1961
—F. P. Gay. Agents of Disease and Host Resistance. Springfield, Thomas, 1935.
—Linn J. Boyd. A Study of the Simile in Medicine. Ann Arbor, University of Michigan, 1936.
—Joseph Wilder. The Law of initial value in neurology and psychiatry: facts and problems. J. Nervous and Mental Disease, 125 (1957).

Marco legislativo de la Homeopatía:
Análisis de la situación legislativa para el ejercicio de la homeopatía en España y en Europa. Universidad de Zaragoza, 2014.
Regulación y prevalencia de la Homeopatía (Wikipedia).



LOS PREPARADOS HOMEOPÁTICOS 
CONTIENEN PRINCIPIO ACTIVO CON EFECTOS CONSTATABLES

El Número de Avogradro: 6,023 x 1023 está considerado el límite de la materia, es decir, si vamos diluyendo progresivamente cualquier sustancia aumentando la cantidad del líquido, se considera que una vez que se sobrepasa la cifra de Avogadro ya no hay rastro de esa sustancia. Los fármacos convencionales están todos por encima de ese límite, mientras que existen preparados homeopáticos tanto por encima como por debajo, por lo que algunos consideran que se trata de simple agua con azúcar que tan solo puede producir efecto placebo.

Sin embargo, varios artículos científicos publicados en los últimos cinco años demuestran que incluso por debajo de ese número hay materia en las disoluciones: se trata de nanopartículas, partículas diez mil veces más pequeñas que un milímetro que explicarían en parte la eficacia de la homeopatía, al menos en la parte que puede ser conocida, identificada e incluso fotografiada por los extremistas del método científico.

Tecnologías muy avanzadas han permitido a los equipos que realizaron esos estudios el análisis de las muestras: microscopía electrónica de trasmisión de alta regulación (conocida por sus siglas en inglés como HRTEM) y espectrografía de energía dispersiva (EDS) que permiten fotografiar las nanopartículas.

Por último, en su tesis para el master de la Academia  Médico Homeopática de Barcelona, la Doctora en Ciencias Genómicas y Física Nuclear, Niurka Meneses, investigadora del Departamento de Química y Bioquímica de la Universidad de Berna ha demostrado el último paso de esta cadena: que las nanopartículas de un preparado homeopático producen efectos constatables a nivel celular, y lo ha hecho mediante un análisis de espectrometría de masas del proteoma de células de cáncer de pulmón A549 tratadas con el medicamento homeopático Carcinosinum 200C.


REFERENCIAS:

Prashant Satish Chikramane, Akkihebbal K Suresh, Jayesh Ramesh Bellare and Shantaram Govind Kane. Extreme homeopathic dilutions retainstarting materials: A nanoparticulate perspectiveHomeopathy (2010) 99, 231e242
  
Rajendra Prakash Upadhyay, Chaturbhuja Nayak. Homeopathyemerging as nanomedicineInt J High Dilution Res 2011; 10(37): 299-310

Prashant S. Chikramane, Dhrubajyoti Kalita, Akkihebbal K. Suresh, Shantaram G. Kane, and Jayesh R. Bellare. Why Extreme Dilutions Reach Non-zero Asymptotes: A NanoparticulateHypothesis Based on Froth FlotationLangmuir, 2012, 28 (45), pp 15864–15875.


Anup Sharma and Bulbul Purkait. Identification ofMedicinally Active Ingredient in Ultradiluted Digitalispurpurea: Fluorescence Spectroscopic and Cyclic-Voltammetric StudyJournal of Analytical Methods in Chemistry, Volume 2012 (2012).

Rajesh Barve1 and Ramesh Chaughule. Size-dependent invivo/in vitro results of homoeopathic herbal extractsJournal Of Nanostructure in Chemistry 2013, 3:18




martes, 6 de febrero de 2018

Una mirada al futuro, con esperanza



Introducción del libro
Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía
Murcia, Cauac Editorial Nativa, 2017.



Una mirada al futuro, con esperanza


Los logros en verdad grandes 
los alcanzan individuos humanistas 
que trabajan honrada, incansable y humildemente 
mientras mantienen la conciencia mucho más despierta que los demás, 
lo que los hace susceptibles de volverse locos.

W, citado por Kenzaburo Oe
en ¡Despertad, oh jóvenes de la nueva era!




Debió ser hacia 1977 cuando cayó en mis manos un libro ya entonces deteriorado, con una cubierta verde pálido, sin ilustración alguna, perteneciente a la Biblioteca de Psicología Profunda de la Editorial Paidós. Su título: La función del orgasmo. El descubrimiento del orgón. Confieso que entendí muy poco de lo que allí se decía, pero el tono peculiar del texto —una mezcla entre diario vital, reportaje científico y crítica filosófica— hizo que quedara para siempre fascinado por su autor: Wilhelm Reich.

Durante los 40 años transcurridos hasta hoy, la arrolladora propuesta intelectual y vital de Reich ha venido influyendo de una forma u otra en mi vida.

Para empezar, me condujo a Neill y su carismática visión de la educación, que a su vez me empujó a estudiar magisterio y a desarrollar una vida profesional plagada de contradicciones —con lo que ello supone en cuanto a frustraciones y satisfacciones, amargos obstáculos y retos estimulantes.

Pero la lectura de las obras de Reich también me impulsó a recorrer una multitud de caminos en los campos de la educación, la ecología y la salud que terminarían determinando mi actividad como escritor de investigación.

Y hay mucho más: le debo a Reich la forma en que me he relacionado y me relaciono con mis hijos así como mi aproximación crítica a la realidad; quizá parte de mi rebeldía, de mi cuestionamiento sin concesiones de la autoridad en todos los sentidos.

Cuento todo esto porque el objetivo fundamental de este libro es ofrecer a más personas la posibilidad de conocer a este personaje excepcional y dejarse hechizar por él y por una obra caleidoscópica y fascinante que abarca todos los misterios de la vida.

De hecho, el descubrimiento clave de Reich, el que lo llevó por una parte a volver sobre sus pasos y replantear toda su teoría psicoanalítica, y por otra a avanzar y abrir puertas a múltiples caminos que aún hoy permanecen inexplorados, fue la presencia constante de la energía de la vida fluyendo en todas partes y conectando cada ser vivo con el cosmos.

La energía orgónica —que es como Reich la denominó— era al mismo tiempo la energía que tradiciones ancestrales habían llamado Ki o Prana, era la libido que Freud concebía de un modo casi metafórico y etéreo, y la fuerza de la que venían hablando diferentes corrientes vitalistas de los últimos doscientos años.

Reich consiguió hacer visible esa energía que respondía a las preguntas que se había hecho durante años y que ponía en relación sus primeras inquietudes sobre la concepción freudiana de la neurosis, su desacuerdo frontal con Freud respecto a lo que éste denominaba instinto de muerte, su teoría sexual, sus preocupaciones sociopolíticas que lo llevaron a su expulsión del Partido Comunista, sus experimentos sobre el origen de la vida, su concepto de salud y enfermedad o la importancia crucial de la autorregulación en la crianza y la educación de los niños.

La tragedia de Reich es que la mayor confirmación práctica de sus ideas fue precisamente la persecución constante que sufrió en todos los países en los que vivió y que se vio obligado a abandonar. Y es que sus planteamientos ponían de manifiesto las raíces de la dominación, la sumisión y el sufrimiento social atacando duramente las bases de mecanismos de poder que aún continúan vigentes.

Si Reich fue perseguido hasta su muerte fue porque sus ideas ponían en peligro el statu quo de los poderosos, fueran estos unos u otros. Lo admirable es que tuviera energía suficiente no sólo para llevar a cabo descubrimientos trascendentales que apuntan a un nuevo paradigma científico y de salud, sino para mantener su enorme capacidad de trabajo a pesar de la presión a la que estuvo sometido toda su vida. Incluyendo los múltiples intentos de hacerlo pasar por paranoico o por esquizofrénico. Si la aceptación de las infamias, el sufrimiento y la injusticia es un indicativo de insania mental y la salud mental viene dada por la capacidad para rebelarse, no cabe duda de que Reich gozaba de buena salud y por eso mismo inspira rebeldía.



Una parte de ese enorme trabajo ha calado profundamente en diversas disciplinas y saberes, incluso sin reconocer su autoría: terapias corporales y energéticas, reivindicaciones ecologistas, el despertar de la psico-neuro-inmunología, la incipiente dimensión social de la medicina, la lucha contra la familia patriarcal autoritaria, los movimientos de liberación sexual... representan algunas de esas influencias que debemos a Reich.

Pero es mucho más lo que nos queda por asimilar, por explorar, por impulsar: la crianza ecológica, la autorregulación de los niños y las niñas como clave para su felicidad, para la salud y para el cambio social, profundizar en la sexualidad como elemento de regulación vital, aprender a conocer y respetar su importancia en relación con los flujos energéticos y en las etapas del desarrollo infantil, integrar el funcionalismo como herramienta de conocimiento que supera el viejo dilema objetividad-subjetividad en la investigación científica de los fenómenos naturales, promover un cambio de paradigma en la medicina que contemple la salud desde un enfoque holístico basado en el equilibrio, la pulsación vital y el flujo de energía, y la enfermedad como una ruptura de ese equilibrio, una fase necesaria en los procesos dinámicos inherentes al hecho de vivir y relacionarnos...

Quienes miramos el mundo fascinados y descontentos a un tiempo, quienes luchamos contra la opresión y mantenemos la esperanza de una sociedad mejor nos hemos preguntado muchas veces por qué se marchita la formidable curiosidad de los niños al poner el pie en la escuela, o por qué no cesan de aparecer enfermedades a pesar de los espectaculares avances de la medicina y la tecnología, o cómo es posible que la especie supuestamente más inteligente que habita este planeta, la humana, sea precisamente la responsable de su brutal degradación, cómo es posible que el ser humano repita una y otra vez los mismos errores y que después de miles de años de civilización no consiga resolver sus problemas fundamentales y ser feliz.

La obra de Reich y su propia trayectoria vital, con sus luces por momentos cegadoras y sus zonas oscuras, con su apasionada mirada de perseguidor de los secretos de la naturaleza y sus obsesiones a veces incomprensibles, con su genialidad teñida de cierta ingenuidad, pero sobre todo llena de esperanza y de capacidad de mirar al futuro, nos ofrece pistas y herramientas para comenzar a responder esas y otras muchas preguntas que en definitiva son la pregunta por el sentido de la vida.


Almuñécar, 24 de marzo, 2016.
En el 119 aniversario del nacimiento de Reich.
Jesús García Blanca.

jueves, 4 de enero de 2018

La medicalización de las madres


Mi aportación al reciente monográfico sobre Género, ciencia y conocimiento de Daimon Revista Internacional de Filosofía que edita la Universidad de Murcia

Organizado desde la Unidad de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la Universidad de Cádiz, los días 10 y 11 de noviembre de 2016 tuvo lugar el I Congreso Nacional Género, Ciencia y Conocimiento, con la pretensión de ofrecer un espacio de reflexión donde profesionales de la ciencia y especialistas en género pudieran intercambiar experiencias y encontrar puntos en común e intereses desde los cuales poder comprender mejor las razones de las desigualdades de género en el ámbito de la ciencia y del conocimiento.

El éxito de este encuentro en cuanto a la cantidad y calidad de las aportaciones nos llevó a pensar en la posibilidad de su publicación como un número Monográfico de esta revista, para lo cual se hizo la oportuna “llamada”. Tras un riguroso proceso de selección, de revisión inter pares, el resultado ha sido el número que se presenta.



La Medicalización de las madres como distorsión mecanicista de los comienzos de la vida humana

Jesús García Blanca

Resumen

Como parte central de la medicalización de la vida humana en todos sus aspectos, analizo brevemente la medicalización de las madres, que provoca una distorsión de los procesos vitales en los comienzos de la vida: concepción, embarazo, parto y crianza. Puesto que el proceso de medicalización se realiza desde un modelo médico reduccionista y mecanicista que se apoya en una lectura reduccionista de la ciencia moderna, los efectos que provoca son necesariamente mecanicistas y suponen una distorsión con efectos de poder y con graves consecuencias para la salud de las madres y sus criaturas.


Entrevista en El Ecomensajero Digital

El amigo Pedro Burruezo me entrevistó hace unos días para El Ecomensajero Digital y The Ecologist. Reproduzco aquí la jugosa entrevista completa que acaba de aparecer en el primero y saldrá en abril en papel en el segundo. Gracias a los compañeros de Vida Sana por la difusión.



EL LIBRO “Wilhelm Reich. Inspirador de rebeldía”

Principio del formulario
Jueves 21 de Diciembre de 2017
Final del formulario

Jesús García Blanca acaba de publicar “Wilhelm Reich. Inspirador de rebeldía” vía Cauac Editorial Nativa. Se trata de un libro que explora y aclara la fecunda e irredenta obra de este personaje cuyo mensaje sigue vigente en la actualidad.



Jesús García Blanca (La Línea, Cádiz, 1960) es escritor, investigador social y educador. Hace veinte años que viene analizando temas de salud, ecología y educación desde una perspectiva crítica, solidaria y basada en la autogestión y la autorregulación. Ha colaborado con medios digitales de contrainformación y diversas revistas, como “Ekintza Zuzena”, “Mente Sana” o “Cuerpomente” y mantiene una colaboración habitual con “Discovery DSalud”. Es autor de “El rapto de Higea, La Sanidad contra la Salud” y -junto con el Dr. Enric Costa- de “Vacunas: una reflexión crítica”.

-¿Nos puedes explicar este libro a los que no lo hemos leído todavía?

-El libro quiere ser una introducción para aquellas personas que no conozcan a Reich o que solo conozcan aspectos parciales de su obra, una introducción que tiene en cuenta dos facetas muy importantes de Reich: por un lado, la coherencia política, social y científica que le complicó enormemente la vida; por otro, la compleja trayectoria de su labor que lo llevó a recorrer una gran cantidad de terrenos e incluso convertirse en pionero de muchas disciplinas. A partir de ahí, el libro se divide en tres bloques fundamentales: en el primero cuento su vida en un tono novelado pero absolutamente respetuoso con los hechos; en la segunda doy las claves de su trabajo abordando doce descubrimientos que hubieran podido -y que quiero creer que todavía pueden- cambiar el mundo; finalmente, abordo su legado tanto material como intelectual.

MAL DIFUNDIDA

-¿Por qué crees que era necesario? ¿Qué es lo que te ha llevado a escribirlo?

-La obra de Reich se ha difundido mal en todos los sentidos. En el caso particular del castellano la difusión ha sido muy irregular: se ha traducido solo una parte de sus libros, principalmente los dedicados a la psicoterapia, las traducciones son deficientes y la difusión en la red… caótica. En el mundo académico sigue siendo un maldito. Sus descubrimientos no se estudian en las carreras universitarias relacionadas con su trabajo: medicina, psicología, sociología o ecología. Y las publicaciones dedicadas a dar cuenta de su vida y su obra son muy escasas y ya desfasadas a lo que hay que añadir un lenguaje poco asequible. Yo conocí a Reich en 1977 y se convirtió en un autor esencial en mi vida, pero cuando alguien me preguntaba sobre él no sabía qué libro recomendarle. De modo que hace años que me planteaba la posibilidad de escribir yo ese libro. Y aquí está, tras muchos años de dudas y dos meses y medio de trabajo intensivo viviendo casi literalmente a pie de ordenador.

-Explícanos la vigencia del pensamiento de este hombre en el momento de confusión actual…

-Más que vigente, su pensamiento, su obra escrita, sus descubrimientos, son necesarios para comenzar a poner algo de armonía en esa confusión de la que hablas y que tiene que ver con las contradicciones del mundo moderno, con el alejamiento de la naturaleza, con el desprecio por conocimientos y formas de vida tradicionales, con la ruptura con lo trascendente. Reich exploró los misterios de la vida y descubrió claves de conexión con ella, caminos para sentirnos como parte del cosmos, respuestas para esas preguntas que nos asedian: por qué sufrimos, por qué hacemos sufrir, por qué el animal humano es capaz de generar tanta destrucción, por qué nos cuesta tanto comunicarnos con el exterior y con nuestro propio ser. La genialidad de Reich lo llevó a conectar los secretos del origen de la materia con el sentido de la vida. Creo que es imposible leerlo, conocerlo, sin que nuestras convicciones, esas que nos han inculcado las estructuras de poder que dominan el mundo, se vean sacudidas poderosamente.




LUMINOSO

-¿Cuáles son sus partes más “claras”?

-Hay sin duda un Reich que más que claro es luminoso. Es el Reich que contra viento y marea se pregunta por la naturaleza, por la vida, por el cosmos y cada respuesta que obtiene impulsa otro puñado de preguntas y así continúa incansablemente, a pesar de los obstáculos, de los ataques, de la incomprensión, de la persecución intelectual y vital que sufrió. Sesenta años después, esas respuestas y esas preguntas están ahí, como una luz que nos ayuda a seguir investigando, explorando, anhelando conocernos. Por eso un apartado del libro se titula: "Doce descubrimientos que podrían haber cambiado el mundo", porque podrían haberlo hecho y aún pueden hacerlo si nos lo proponemos. Reich depositó la tarea en "los niños del futuro", pero para que esas futuras generaciones sean capaces de "limpiar el caos" tenemos que comenzar a devolverles la libertad, y eso significa una batalla crucial contra las herramientas de dominación, contra toda institución que juegue un papel en la fabricación de niños dóciles que se convertirán en adultos obedientes e indolentes.

-¿Y las más oscuras?

-Las zonas oscuras de Reich son en su mayor parte fruto de la difamación y la persecución. Es cierto que tenía una fuerte personalidad, que la claridad con la que veía las cosas lo llevaba a veces a encolerizarse con quienes a su alrededor demandaban de él una protección constante. La sinceridad con la que se expresa en sus diarios puede resultar a veces ofensiva. Y desde luego no le faltaron enemigos debido a su empeño -en ocasiones teñido de ingenuidad- por analizar y combatir las estructuras de poder. No he escondido estos y otros posibles defectos; no quería trasmitir una imagen idealizada. He procurado ser lo más riguroso posible tanto con su peripecia vital y sus relaciones humanas… como con su trabajo científico, interviniendo lo menos posible y aportando elementos que entusiasmen a los lectores sin impedirles que se formen su propia opinión.



LA NATURALEZA

-¿Debemos volver a mirar la Naturaleza como lo hacía el autor?

-Sin duda. Como he dicho antes, hemos roto nuestros lazos con la naturaleza. El dogma del progreso nos ha atrapado en un mundo deshumanizado, dominado por la tecnología y por la negación de nuestra parte animal. Pero mirar la naturaleza no es volver al pasado. Los conceptos de progreso y retroceso son tramposos. Ni el progreso nos conduce a la felicidad o a la armonía, ni recuperar lo salvaje es volver atrás, sino una reconexión con lo que nos rodea. Y esto que parece pura filosofía abstracta se puede concretar de modo muy sencillo, en la estela de Reich: partos desmedicalizados, crianza consciente, autorregulación, un concepto de salud holístico que no luche contra la enfermedad sino que comprenda los procesos vitales... En términos de Reich, poner fin al acorazamiento que nos impide relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

-¿Por qué deberíamos seguir siendo rebeldes cuando tantos movimientos “rebeldes” han acabado siendo más un problema que una solución?

-Parto de la idea de que vivimos en un mundo que no nos gusta, un mundo que niega lo espontáneo, lo vital, la libertad y la felicidad. Ser rebeldes en este contexto supone una señal de salud mental y emocional además de un imperativo ético. Desde esa perspectiva, el ciudadano que se adapta, que obedece, que hace lo que hay que hacer y dice lo que hay que decir y piensa lo que hay que pensar… es lo que podríamos calificar de "enfermo". Y ese es el sentido que le doy a la palabra rebeldía desde el título mismo del libro. Reich inspira rebeldía porque pone en evidencia la dominación, porque nos dio los detalles del modo en que se ejerce y, lo más importante, claves para luchar contra ella. No dudo que ciertos movimientos considerados rebeldes han fracasado o incluso han servido y sirven para perpetuar la dominación y por tanto el sufrimiento de la gente y de los pueblos, por eso es tan importante conocer a Reich y entender que no se trata de desgastarse en cambios políticos sino de ir a la raíz y proteger la vida desde el comienzo.

Pedro Burruezo
 

UN LIBRO CLARIFICADOR
REICH, UNA OBRA CALEIDOSCÓPICA Y FASCINANTE

“Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía” quiere ofrecer a los lectores la posibilidad de conocer a este personaje excepcional y dejarse hechizar por él y por una obra caleidoscópica y fascinante que abarca todos los misterios de la vida. El descubrimiento clave de Reich, que lo llevó a replantear toda su labor como psiconalista y a abrir puertas a múltiples caminos aún inexplorados, fue la presencia constante de la energía de la vida fluyendo en todas partes y conectando cada ser vivo con el cosmos.




Entrevista en El Ecomensajero Digital
Más información sobre el libro
Entrevista en Discovery DSalud