domingo, 7 de febrero de 2010

Puntualizando sobre vacunas y salud pública

1. La Inmunidad no es un ejército defensivo dedicado a matar atacantes externos. La función principal de la Inmunidad es el reciclaje y eliminación de los restos procedentes del billón de células que se renueva cada día en nuestro organismo. La concepción simplista, militarista del Sistema Inmunitario hace tiempo que quedó obsoleta. La realidad biológica de los procesos de reequilibrio y limpieza del organismo es mucho más compleja y supone, para empezar, una reconsideración del papel de los microbios en un contexto de convivencia microecológica.

REFERENCIAS:
  • HÄSSIG, A.; KREMER, H.; LIANG, W.-X. y K. STAMPFI: «Pathogenesis of inmune suppression in hypercatabolic diseases. AIDS, septicaemia, toxic schock syndrome and protein calorie malnutrition». Continuum, 6, vol. 4, 1997 (http://www.virusmyth.com/aids/hiv/ahpathogen.htm).
  • HASSIG, LIANG WEN-XI AND K. STAMPFLI “Stress-induced suppression of the cellular immune reactions. A contribution on the neuroendocrine control of the immune system”. Medical Hypothesis (1996) 46: 551-555 (http://www.virusmyth.com/aids/hiv/ahstress.htm).

2. No existen anticuerpos específicos fabricados contra proteínas específicas. Los anticuerpos son proteínas tridimensionales sujetas a cambios debidos a numerosos factores.

REFERENCIA:
  • HASSIG, LIANG WEN-XI AND K. STAMPFLI, KREMER, H. “HIV - can you be more specific? Open Questions Concerning the Specificity of anti-HIV Antibodies: Do they belong to the group of autoantibodies against cellular structures?” Continuum vol.4 no.2, July/Aug 1996 (http://www.virusmyth.com/aids/hiv/ahspecific.htm).
3. Pasteur plagió, malinterpretó, tergiversó y manipuló las ideas de su maestro Antonine Bechamp, hasta tal punto que la historia de la medicina ha ido por un camino radicalmente opuesto al que debió seguir, con gravísimas consecuencias para la salud de la gente. Los diarios de Pasteur demuestran que “arregló” sus experimentos para que coincidieran con las ideas que quería demostrar, ideas erróneas y fraudulentas que a pesar de todo continúan vigentes en los libros de texto, y defendidas -a lo que veo- por asesores internacionales...

REFERENCIAS:
  • GEISON, Gerald L. The Private Science of Louis Pasteur, Princeton University Press, 1995.
  • R. B. PEARSON, El sueño y la mentira de Pasteur (http://www.homeopatia.ws/El%20Sue%F1o%20y%20la%20Mentira%20de%20Pasteur.htm).
  • http://www.pmf.ukim.edu.mk/PMF/Chemistry/reactions/bechamp.htm
4. Las vacunas no han servido para erradicar enfermedades: estudios rigurosos demuestran que los momentos álgidos y las bajadas de intensidad o incluso la desaparición de enfermedades como la Viruela, la Difteria, la Tuberculosis o la Rubeola, se corresponden con cambios en las condiciones de vida y no con la introducción o no de vacunas.

Las primeras vacunaciones masivas obligatorias se realizaron a finales del siglo XVIII. Una de las primeras valoraciones del impacto de esas campañas se hizo en el Congreso de Colonia de 1881, con estos impactantes resultados:

  • Valoración de la vacunación obligatoria de la viruela en Londres entre 1819 y 1873: en los cinco primeros años se vacunó al 10% de la población y la mortalidad fue de 292 personas; en los años en que la vacunación ascendió hasta el 95% de la población, murieron 679 personas.
  • Otras cifras recogidas por la revista Lancet30 : Sutherland: 95% de los afectados habían sido vacunados; Sherffielel: 83% de los afectados había sido vacunados; Londres: 70% de los afectados había sido vacunados.

Algunos ejemplos extraídos de estudios posteriores:

  • Escocia: la difteria ha retrocedido casi completamente sin vacunación.
  • Australia: durante el período de entreguerras, la difteria descendió igualmente entre vacunados y no vacunados.
  • Hungría: campaña de vacunación rural, quedando la ciudad de Budapest sin vacunar; la declinación de la difteria se produjo de modo similar en la capital y en el resto del país.
  • Francia: durante la Segunda Guerra Mundial, se vacunó contra la difteria a los niños de entre 1 y 14 años; los resultados fueron iguales entre estos y los menores de 1 año no vacunados.
  • Japón: a mediados de los setenta, el Gobierno elevó la edad mínima de vacunación desde los dos meses a los dos años. En Japón descendió drásticamente el número de muertes súbitas y actualmente tiene la tasa más baja del mundo de mortalidad infantil, habiendo pasado del puesto 17 al número 1.
  • Gran Bretaña: entre 1851 y 1939 no se administró la vacuna antituberculosa. La baja de mortalidad es comparable a la de Dinamarca o Noruega, citados habitualmente por la eficacia de esa vacuna.
  • Francia: entre 1943 y 1947 se vacunó a 5 millones de niños contra el tétanos; la tasa de mortalidad infantil no varió apenas.
  • Segunda Guerra Mundial: la frecuencia del tétanos en el ejército griego no vacunado fue siete veces menor que en el francés que sí había sido vacunado. Además la frecuencia del tétanos en el ejército francés fue similar durante la Primera Guerra Mundial, en la que no fueron vacunados.
  • Leicester: el 95% de bebés vacunados contra la viruela; se produce una epidemia (1871) y la enorme cantidad de enfermos y fallecidos puso en evidencia la inutilidad de la vacuna; cuando las autoridades abandonaron la vacuna y tomaron medidas de higiene la viruela desapareció con más rapidez que en ninguna otra ciudad industrial vacunada.
  • Hospital antivariólico de Highgate: en 1871 el 95% de los casos de viruela apareció entre los vacunados; en 1881, de 491 enfermos de viruela, 470 (96%) habían sido vacunados.
  • Canadá: tras la inoculación en 1959 de 20 millones de dosis de vacunas antipolio, se produce un recrudecimiento brusco de la polio.
  • Portugal, América del Sur y África: la difusión de la vacuna de la polio fue seguida de un desarrollo de la polio prácticamente desconocido hasta el momento. La primera inyección de vacuna en Madeira se realizó en 1964; en 1972 se produjo la primera epidemia. En Río de Janeiro se producían 80 casos anuales hasta 1965; después de años de vacunaciones masivas, la cifrá subió a 700 y hace dos décadas era de 1.200.
  • Países Bajos y Suecia: igual frecuencia de casos de difteria, entre 1941 y 1944, habiéndose vacunado en el primero y no en el segundo.
  • Inglaterra: tras la brutal epidemia de 1871 —producida tras 18 años de vacunaciones obligatorias—, la viruela sólo retrocedió al implantarse un programa de higiene a la vez que descendía la tasa de vacunación.
  • Francia: período sin vacunación contra la difteria (antes de 1924): 12.000 casos; al comenzar a difundir la vacuna: 20.000 casos; al hacerla obligatoria en 1939-40: progreso catastrófico. Posteriormente, los casos descienden a la par que en todos los países —vacunados y no vacunados— a partir de 1945.
REFERENCIA:
  • DELARUE, Fernand: Salud e infección. Auge y decadencia de las vacunas. México DF, Editorial Nueva Imagen, 1980.
5. Las vacunas causan numerosos e importantes problemas de salud e incluso la muerte:
  • Triple vírica: Encefalitis-Meningitis. Mielitis. Trobocitopenia. Astralgias. Neumonía. Sarampión. Tetraplejia. Parálisis cerebral. Estado Coma.
  • D.T.P.(*) + Polio: Glomerulonefritis. Encefalitis. Convulsiones. Neuritis óptica. Síndrome West. Meningitis. Hiperreactividad bronquial. Parálisis hipotónica. Psoriasis. Herpes. Púrpura. Polio. Insuficiencia renal crónica. Parálisis cerebral. Epilepsia. Ambliopía. Ceguera. Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Hemiplegia. Monoplejía. Psoriasis.
  • Hepatitis B (*): Enfermedades dismielizantes. Neuritis. Síndrome Guillem-Barré. Mielitis. Eritema. Lupus. Urticaria. Eccema. Reumatismo articular. Hepatitis B. Parálisis. Enfermedad tejido conectivo.
  • Gripe (*): Encefalitis. Meningitis. Convulsiones. Síndrome Guillem-Barré. Gripe. Vértigos. Enfermedad de Hodgkin. Parálisis. Epilepsia.
  • Tuberculosis: Encefalitis. Síndrome West. Adenopatía. Hiperreactividad bronquial. Edema Quicke. Osteomielitis. Eccema. Epilepsia. EPOC. Osteomielitis crónica.
  • Tifoidea: Alteraciones digestivas.
  • Cólera: Diarrea. Cólera.
  • Fiebre Amarilla: Alteraciones de los cromosomas. Enfermedades genéticas y malformaciones.
Las vacunas marcadas (*) junto con la del tétanos, contienen además Timerosal cuya composición incluye casi un 50% de mercurio que una vez administrado se descompone en etilmercurio, compuesto documentado como neurotóxico. Las dosis de mercurio contenidas en estas vacunas, al acumularse como consecuencia de las administraciones fijadas por los calendarios de vacunación, llegan en determinados casos a superar en 12 e incluso 16 veces el límite establecido por la FDA antes de los 6 meses de vida del bebé vacunado. Los efectos de la intoxicación por mercurio son: deterioro mental, dermatitis, pérdida de oído, visión y audición, cuadros convulsivos y parálisis cerebral, especialmente en bebés y madres gestantes.

En el caso de la DTP, por ejemplo, la exposición de un bebé de dos meses se estima en 7,01 microgramos/kg. El límite de la FDA es de 0,4 microgramos/kg. Y aún este límite es muy discutido. La Agencia de protección de Medio Ambiente Americana establece el límte en 0,1. (SEGURA BEDMAR, María. «Evaluación de la seguridad de las vacunas por su contenido en timerosal», Pharm. Care Esp. 2, 2000, pp. 432-439 y BLANCO, Amparo. «Exposición de bebés de 0 a 18 meses al mercurio presente en algunas vacunas infantiles», Gerona, Liga para la libertad de vacunación.

REFERENCIA: Tomado de documentos elaborados por la Liga para la libertad de Vacunación: www.vacunacionlibre.org. Hay que tener en cuenta que la FDA estima que se notifica solo el 1% de las reacciones adversas graves a vacunas. En EEUU ese 1% es de 1.000 reacciones graves y 200 muertes (PHILLIPS, Alan G. «Dispelling Vaccinations myths: an introduction to the contradictory betwen medical science and inmunization policy», 2007 (www.vaccinerights.com). El Dr. Xavier Uriarte, Presidente de la Liga para la libertad de vacunación, declaraba recientemente que las vacunaciones masivas desde 1980 están relacionadas con la aparición del autismo, trastornos evolutivos, epilepsia, muerte súbita del lactante, parálisis progresivas, cegueras, sorderas, diabetes, insuficiencias renales, alergias, intolerancias digestivas, tos ferina, polio, hepatitis, paperas y otras enfermedades infantiles (DSalud, 120, oct. 2009, p. 72).

6. Las vacunas contribuyen a reforzar la irresponsabilidad de las personas ante su salud y la dependencia de las grandes multinacionales de la farmacia, y de un Sistema sanitario aberrante que no sólo no soluciona los problemas de salud de la gente, sino que hace muchos años que viene agravándolos e incluso creándolos.

BIBLIOGRAFÍA ADICIONAL:

AUSTRALIAN VACCINATION NETWORK: Vaccination Roulette: Experiences, Risks and Alternatives. Australia, Australian Vaccination Network, 1998.
BERTHOUD, Françoise: Vacciner nos enfants? Le point de vue de trios médecins. Suisse, Vivez Soleil, 1985.
BOAZ, Noel: Evolving Health – The origins of illness and How the Modern World is making us Sick. N.Y. USA, Willey, 2002.
CAVE, Stephanie y MITCHELL, Deborah: What your doctor may not tell you about children´s vaccinations. NY, USA, Warner, 1995.
CHAITOW, Leon: Vaccination and Inmunization: Dangers, Delusions and Alternatives- What every patient should know. England, C.W. Daniel, 1987.
COUZIGOU, Yves: Phobie des microbes et manie vaccinale. France, Vie et Action, 1965.
JAMES, Walene: Inmunization – The Reallity Behind the Myth. USA, Bergin and Garvey, 1988.
MILLER, Neil Z.: Vaccines – Are they really safe and effective? USA, New Ablenteam Press, 2002.
QUENTIN, Marie-Thérèse: Les vaccinations – Prévention ou aggression. Suisse, Vivez Soleil, 1995.
SIMON, Sylvie: Vaccination, l´overdose – Désinformation, scandals financiers, imposture scientifique. France, Ed. Déjà, 1999.
RECURSOS EN INTERNET:

www.bechamp.org http://www.homeopatia.ws/El%20Sueño%20y%20la%20Mentira%20de%20Pasteur.htm
www.bechamp.org, http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k916957
http://www.librevacunacion.com.ar/
http://www.vacunacionlibre.org/
http://www.scribd.com/doc/16307033/Libertad-de-Vacunacion

Jesús García Blanca.