jueves, 21 de octubre de 2010

El diario Público apoya el Montaje VIH/SIDA





Antes de comenzar el primer capítulo de su libro “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo”, Pascual Serrano cita a Lewis Carroll:

—Cuando digo una palabra –dijo Humpty Dumpty-, ésta quiere decir lo que quiero que diga, ni más ni menos.

—La pregunta es –insistió Alicia- si se puede hacer que las palabras puedan decir tantas cosas diferentes.

—La pregunta –dijo Humpty Damptye-, es saber quién es el que manda... eso es todo.

Desgraciadamente, el diario Público se suma a la lista de medios de comunicación que –haciendo uso de las técnicas que Serrano disecciona en su exhaustivo manual- vienen apoyando el Montaje VIH/SIDA por acción u omisión.

Con motivo de las protestas que determinados grupúsculos han hecho circular en algún foro de internet en relación con las VI Jornadas de Medicina y Filosofía de la Universidad de Sevilla y puesto que se mencionaba mi nombre, el diario Público se puso en contacto conmigo para solicitarme una entrevista. En una breve conversación telefónica le pedí a la periodista Olivia Caballar que me enviara las preguntas por correo electrónico y que yo adaptaría mi respuesta a la extensión que me exigieran, para evitar recortes que pudieran conducir a interpretaciones erróneas. Transcribo a continuación las cinco preguntas y las respuestas que le envié ateniéndome a la brevedad que me pedían:

CUESTIONARIO ENVIADO AL DIARIO PÚBLICO:

—¿Por qué te invitan a las jornadas?

—Por ser el autor de “El rapto de Higea”. En este libro resumo más de veinte años de investigación en Ecología, Educación y Salud, describo la crisis global de los sistemas sanitarios y analizo los mecanismos de poder que operan en el terreno de la salud y la enfermedad. “El rapto de Higea” le llegó al Coordinador de las Jornadas de Sevilla, el profesor José Ordóñez, a través de un amigo común, el doctor en filosofía Emmanuel Lizcano. Tras su lectura, me propuso participar en las Jornadas y debatir sobre sus contenidos.

—¿Cuál es tu teoría sobre el sida?

—Que no es una enfermedad, sino un “Dispositivo de Poder”, un montaje puesto en marcha en 1981 por los CDC estadounidenses. Desde 1993 he leído decenas de libros y he traducido y analizado cientos de artículos científicos. También he asistido a cursos con inmunólogos, virólogos y médicos de prestigio internacional. He mantenido contacto con afectados, periodistas, abogados e investigadores de distintas especialidades. Mi conclusión –hasta que me demuestren lo contrario con argumentos- es que nadie ha aislado el “VIH” ni establecido una causa viral para el “SIDA”, que los supuestos “tests de VIH” no han sido validados, que los “recuentos de CD4” y “mediciones de carga viral” carecen de base técnica o biológica, y que los “antivirales” son potentes tóxicos tendencialmente mortales que están causando enormes problemas de salud y parte de las muertes atribuidas al “SIDA”.

—¿Qué opinas de las quejas de que la Universidad dé voz a negacionistas del sida?

—A lo largo de la historia siempre han existido fanáticos que se aferraban a las ideas establecidas y pioneros que las cuestionaban. Estos grupos autodenominados “escépticos” se descalifican ellos mismos al atacar a la Universidad por potenciar el debate y las ideas críticas. Son lo que Lizcano llama “fundamentalistas científicos”: han convertido en dogma determinadas teorías y reaccionan violentamente cuando alguien se atreve a hacer lo que precisamente preconiza la Ciencia: cuestionar, dudar, exigir pruebas, aportar hipótesis alternativas, pedir el debate. Esta claro que muchos ven peligrar su estatus social y profesional.

—Los estudios científicos sostienen que el VIH causa el sida. ¿Puedes demostrar científicamente lo contrario?

—Sí, a pesar de que la carga de la prueba la tiene quien afirma. El científico que propone una teoría debe aportar pruebas de que es válida. Y los demás están obligados a exigirlas y comprobar que su teoría es acertada o proponer teorías alternativas. Estas ideas que parecen tan lógicas, elementales y aceptadas ampliamente, se ven pulverizadas inmediatamente en cuanto se habla de SIDA. Sin embargo, los científicos críticos han cumplido con su obligación: generar y publicar la documentación científica que evidencia las mentiras y errores oficialistas, y proponer explicaciones rigurosas.

—Las quejas también dicen que vosotros no tenéis formación para hablar del tema. ¿Qué opinas sobre eso?

—Que no es cierto, en mi caso precisamente tengo la formación y titulación académica adecuada así como la experiencia necesaria para trasmitir información. De hecho, llevo más de 25 años explicando a mis alumnos las teorías que han desarrollado los científicos, los matemáticos, los historiadores o los lingüistas. Esa es mi profesión y esa ha sido mi intención al editar el libro: explicar lo que he aprendido durante años con el máximo rigor y honestidad.

Pedía a la periodista que me enviara el texto final y poco después recibí esto:

Sostienen, en contra de la comunidad científica, que el sida es un negocio, que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) no desarrolla la enfermedad, que se trata, sin más, de un engaño de los poderosos y la industria farmacéutica. Son un grupo muy reducido, pero su presencia en foros y conferencias cada vez es mayor. Entre hoy y mañana, varios seguidores del negacionismo del sida, como Jesús García Blanca o Alfredo Embid, participarán en unas jornadas sobre medicina y filosofía organizadas en la Universidad de Sevilla.

Su asistencia ha generado malestar en diversos sectores científicos de la comunidad universitaria, que han pedido al rector, a través de correos electrónicos, que impida que el mensaje negacionista sea difundido desde su ámbito: "Nos preocupa profundamente que en pleno siglo XXI, cuando la ciencia ya ha demostrado sobradamente el carácter infeccioso del VIH-SIDA y la relación entre ambos, conocidas sus formas de transmisión y prevención (...) la Universidad dé cobijo a encuentros de carácter presuntamente científico", dicen los e-mails.

La Universidad como institución, según acalaró un portavoz de prensa, cree que las protestas son "exageradas" y por eso no ha adoptado ninguna medida. "[Las protestas] son fruto de la ignorancia y la desinformación; no sé si estas personas van a hablar o no del sida y no sé quién lleva razón porque no soy científico", dijo en conversación telefónica con Público el coordinador de las jornadas, José Ordóñez García, profesor de Filosofía de la Universidad de Sevilla. ¿Invitaría a un negacionista del holocausto? "No tiene nada que ver la evidencia científica con la evidencia histórica", respondió.

Los ponentes

Uno de los participantes, Jesús García Blanca, atribuye las críticas a "grupos autodenominados escépticos". "Han convertido en dogma determinadas teorías y reaccionan violentamente cuando alguien se atreve a hacer lo que precisamente preconiza la ciencia: cuestionar, dudar, exigir pruebas, aportar hipótesis alternativas, pedir el debate. Está claro que muchos ven peligrar su estatus social y profesional", denuncia García Blanca, maestro de profesión y autor de varios libros, a través de un cuestionario enviado por correo electrónico.

¿Puede demostrar científicamente lo contrario? "Sí, a pesar de que la carga de la prueba la tiene quien afirma. Estas ideas que parecen tan lógicas, elementales y aceptadas se ven inmediatamente pulverizadas en cuanto se habla de sida. Sin embargo, los científicos críticos han cumplido con su obligación: generar y publicar la documentación que evidencia las mentiras y errores oficialistas", afirma García Blanca, que, entre otras cuestiones, sostiene que los "antivirales son potentes tóxicos tendencialmente mortales".

Envié entonces otro correo a la periodista con el fin de precisar algunos elementos de la noticia que evidentemente no tenía mucho de objetivos y que preferí atribuir a su desconocimiento del tema.

COMENTARIOS ENVIADOS AL DIARIO:

Unas precisiones que pueden clarificar mejor la noticia:

-- Los planteamientos críticos no son "en contra de la comunidad científica", sino de unos científicos en contra de otros; con lo cual lo que yo u otros trasmitimos lo dicen científicos.

-- El montaje SIDA no es únicamente un negocio montado por la industria farmacéutica (que también) sino que están implicadas instituciones sanitarias norteamericanas y otros grupos de poder.

-- Los críticos no son un "grupo muy reducido". La declaración que está colgada en internet pidiendo que se debata la hipótesis oficial tiene casi cuatro mil firmantes de numerosas especialidades científicas y médicas.

-- El término "negacionismo" es despectivo y un intento de los oficialistas de desacreditar nuestras críticas y hacerlas aparecer como no cientíicas, cuando en realidad es al contrario, los críticos son los rigurosos y los oficialistas los que se niegan al debate.

-- No tengo información concreta sobre quienes han pedido al rector que intervenga contra las Jornadas, pero lo que he visto en la red no se puede describir como "sectores científicos", mas bien hay un correo electrónico que cualquiera puede firmar.

La periodista me contesto que le pasaría los comentarios a sus “jefes”, que estaban “remaquetando”.

La noticia se publicó finalmente así:

La universidad da voz a negacionistas del sida

Unas jornadas en Sevilla causan malestar entre los científicos

OLIVIA CARBALLAR SEVILLA 21/10/2010 08:30

Sostienen, en contra de la comunidad científica, que el sida es un negocio, que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) no provoca la enfermedad, que se trata, sin más, de un engaño de los poderosos y la industria farmacéutica. Son un grupo muy reducido, pero su presencia en foros y conferencias cada vez es mayor. Entre hoy y mañana, varios seguidores del negacionismo del sida, como Jesús García Blanca o Alfredo Embid, participarán en unas jornadas sobre medicina y filosofía organizadas en la Universidad de Sevilla.

Su asistencia ha generado malestar en diversos sectores científicos de la comunidad universitaria, que han pedido al rector, a través de correos electrónicos, que impida que el mensaje negacionista sea difundido desde su ámbito: "Nos preocupa profundamente que en pleno siglo XXI, cuando la ciencia ya ha demostrado sobradamente el carácter infeccioso del VIH-sida y la relación entre ambos, conocidas sus formas de transmisión y prevención [...], la universidad dé cobijo a encuentros de carácter presuntamente científico", dicen los correos electrónicos.

La universidad como institución, según aclaró un portavoz de prensa, cree que las protestas son "exageradas" y por eso no ha adoptado ninguna medida. "Son fruto de la ignorancia y la desinformación; no sé si estas personas van a hablar o no del sida y no sé quién lleva razón porque no soy científico", dijo en conversación telefónica con Público el coordinador de las jornadas, José Ordóñez García, profesor de Filosofía de la Universidad de Sevilla.

¿Invitaría a un negacionista del Holocausto? "No tiene nada que ver la evidencia científica con la evidencia histórica", respondió.

Los ponentes

Uno de los participantes, Jesús García Blanca, atribuye las críticas a "grupos autodenominados escépticos. Han convertido en dogma determinadas teorías y reaccionan violentamente cuando alguien se atreve a hacer lo que precisamente preconiza la ciencia: cuestionar, dudar, exigir pruebas, aportar hipótesis alternativas, pedir el debate. Está claro que muchos ven peligrar su estatus social y profesional", denuncia García Blanca, maestro de profesión y autor de varios libros, a través de un cuestionario enviado por correo electrónico. García Blanca también asegura que los "antivirales son potentes tóxicos tendencialmente mortales".

El negacionismo del sida no es, simplemente, cuestión de fe. Thabo Mbeki, presidente de Suráfrica de 1999 a 2008, siguió las teorías de un reducido grupo de científicos disidentes en este campo que pensaban que el VIH no provocaba el sida y, según un estudio de la Universidad de Harvard, durante su mandato, un total de 365.000 niños surafricanos murieron por la falta de tratamiento adecuado.


http://www.publico.es/ciencias/342614/la-universidad-da-voz-a-negacionistas-del-sida

Ahora vuelvan a leer la noticia fijándose en estos elementos:

- En el titular la palabra negacionistas aparece sin comillas, es decir, que el diario asume el calificativo como propio.

- En la entradilla se alude a "los" científicos.

- Se inicia el texto de la noticia diciendo "en contra de la Comunidad Científica", como si no estuviéramos ante una controversia entre científicos.

- Se insiste en que las posiciones de los críticos se refieren únicamente a negocio de las farmacéuticas.

- Se recortan breves frases extraídas de mi cuestionario y se colocan sin contexto alguno.

- Una frase clave que busca dejar sutilmente claro que los críticos no son científicos: "El negacionismo del sida no es simplemente cuestión de fe".

- Y el remate final: miles de niños muertos por culpa del presidente que creyó las tesis negacionistas: es de suponer que esta "noticia" está perfectamente contrastada.

Y todo esto ocurre en el diario que se presentó con esta declaración de intenciones en boca de su editor: "progresista, de izquierdas, popular, democrático radical, pero respetuoso".



10 comentarios:

jrmsegunda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
jrmsegunda dijo...

Hola Jesús.
Yo también me llamo Jesús.
Veo transparencia y valentía en tu blog.
Ánimo y adelante, como dijiste en una ocasión: "hago lo que moralmente creo que debo hacer independientemente de los resultados que obtenga", si mal no recuerdo.
Saludos

Kefet dijo...

Sí, eso fue lo que dije.
Gracias por los ánimos, J.
Salud
J.

Clean Hands dijo...

Dada la campaña de repetitiva deformación-confusión, el derrumbamiento de cualquiera de SUS certezas, por insignificantes que estas sean: un anclaje menos y el precipicio cada vez más vertiginoso. Saben bien la tela que cortan: antes muertos que conscientes.

Gracias por tu apoyo!

Anónimo dijo...

A cada cerdo le llega su sanmartin...

Kephas dijo...

Hace relativamente poco que le conozco y sigo.
Le agradezco su fuerza, valentía, profesionalidad, rigurosidad y tesón.
A través de usted he aprendido muchas cosas, duras pero necesarias.

Siga así!!! ... lo necesitamos!
Todo mi animo y gratitud.
Saludos,

Anónimo dijo...

Me parece de una irresponsabilidad asombrosa lidiar tu particular lucha influyendo en el futuro de más de 30 millones de infectados.

Esto es medicina y virología, no pensamiento ni metafísica o, aún menos, una arma de lucha antisistema o anticapitalista como ya muchos clasifican sus acciones. Las de usted.

Imagino que no se te ocurrirá ni tomar una aspirina cuando te duela la cabeza, no vaya a ser que te conviertas en un hipócrita o un aportador en la sombra al malhacer oculto de dichas empresas.

No por ir contracorriente te convertirás en un mesías.

No todo es desinteresado en las farmacéuticas, sin duda, pero más que enfocar el provecho al montaje supuesto, piensa que el SIDA es producto del VIH y las farmacéuticas ganan vendiendo los medicamentos actuales y no erradicando definitivamente la enfermedad con una vacuna que quizá exista o, probablemente, ya se pudo haber sintetizado.

Porque los infectados sin medicación mueren? Porque un infectado con un conteo de células CD4 al límite o inferior mejoran su estado de salud cuando inician su medicación y, "casualmente", disminuye la carga viral?

Tu versión de los hechos es, como mucho, igual de creíble que la oficial. La diferencia es que la oficial salva vidas.

Saludos,

Antoine.

Kefet dijo...

Efectivamente, Clean Hands, es casi lo mismo que escribió Schopenhauer: “prefieren morir a pensar”. Pero afortunadamente no son todos, y los que cuentan son los que piensan y ayudan a pensar y actúan y hasta logran salvar alguna vida de los que han decidido morir. Gracias a ti.

Si, Anónimo, y ya va siendo hora de que llegue el Sanmartín de Robert Gallo...

Gracias por tus ánimos Kephas. No dudes que seguiré por muy duras que sean las cosas que me sienta obligado a decir.

Hombre, Anónimo, no exageremos: ni es mi lucha particular, sino que afortunadamente somos varios miles de personas quienes llevamos años empujando para destapar las mentiras en este asunto, ni yo solito voy a poder influir en el futuro de 30 millones de personas, aunque tranquiliza la conciencia haberlo hecho en unas cuantas y tengo la intención de hacerlo en unas cuantas más.

Cierto, esto no es metafísica, aunque sí es lucha antisistema: se trata de oponerse a una de las múltiples caras que tiene el Sistema: los mecanismos de poder en el terreno de la salud y la enfermedad que –como bien dices- no son debates de salón, sino engranajes que matan y contra los que me siento éticamente obligado a luchar.

Aquí, entre tú y yo, te confieso que incluso compro en un hipermercado.

El SIDA no es un producto del VIH; ambos son un producto de complejos mecanismos de poder entre los que están las farmacéuticas; pero cuidado: el poder no es solo el poder económico.

“Los infectados sin medicación mueren”: esta afirmación necesita referencias para que podamos discutirla; en caso contrario, me bastaría con contestarte: los que toman medicación, mueren, y la verdad es que no pasaríamos de un simple intercambio de frases vacías. Y lo mismo puede decirse de tu frase sobre los CD4. Vamos a documentar estas cosas para poder discutir con un mínimo de rigor, ¿no te parece?

Finalmente, lo que yo trasmito no es “mi versión” ni la “versión” de nadie, sino estrictamente el resultado de investigación rigurosa, que podrá ser o no “creíble”, eso dependerá de la capacidad y el tiempo que cada cual le dedique, pero al menos respeta los mínimos criterios de la Ciencia. Lo de que “la versión oficial salva vidas” nos devuelve otra vez a las referencias: ¿de dónde sale esa afirmación?

Salud.

Anónimo dijo...

No creo que que todos los médicos que nos tratan a parte de los más de 30 millones de infectados por el VIH estén confabulados y carentes de documentación para el bien de las farmacéuticas.

Con un poco de humor negro te diré que mi rigor lo llevo en la sangre.

Sois miles de negacionistas pero somos millones de infectados y unos pocos menos de millones de éstos últimos que mueren allí donde el tratamiento no llega y, aquí sí, por intereses capitalistas.

Soy tan antisistema como tú, pero creo que no hablamos de política sino de una evidencia médica y científica. Créeme que no he parado de documentarme desde que necesito saber tanto como pueda de lo que me afecta; más que antes, si cabe. Y no solo de la versión digamos oficial. También me he interesado por tus hipótesis que considero, en parte, ciertas e infundadas desde que veo en las farmacéuticas muchas carencias de humanidad y un exceso de interés comercial. En el caso del VIH, es un interés comercial, sin duda, derivado de una realidad anterior.

Detrás de una negación a una hipótesis científica debería haber una nueva propuesta más fiable y que descarte a la anterior.

Si resultasen ciertos sus argumentos seré el primero en aplaudir el hallazgo pero, por desgracia, confío en los investigadores titulados y con años de experiencia que, a fecha de hoy, han convertido la seropositividad en un hecho crónico que, allí donde existe un retroviral y en la mayoría de los casos, no deriva en SIDA.

Gracias y un saludo,

Antoine.

Kefet dijo...

Ni yo, Antoine.

Pregúntate: ¿crees que todos los soldados que participaron en la invasión de Irak y perpetraron aquella terrible matanza estaban confabulados y carentes de información por el bien de las petroleras?

No somos “negacionistas”. Quienes criticamos con rigor la versión oficial llevamos años haciendo lo que exige uno de los principios fundamentales del conocimiento científico: pedir las pruebas. Y a la vista de que no nos las presentan, lo que decimos es: el que afirma tiene la carga de la prueba; quien afirma que hay un VIH que causa el SIDA debe aportar pruebas y si no las aporta podemos concluir que su hipótesis no se sostiene desde el punto de vista científico, aunque sí lo haga desde el Poder.

Yo no opongo los críticos a los afectados. Opongo los críticos a los interesados en mantener un montaje del que viven.

La afirmación de que “mueren allí donde no llegan los tratamientos” vuelve a pertenecer a la categoría que te señalé anteriormente: tendrás que referenciarla para poder debatirla (aún no lo has hecho con las anteriores).

Si realmente eres antisistema, entonces deberías saber que sí hablamos de política, de poder y no de medicina ni de ciencia, que están tan sometidas a las relaciones de poder como el resto de las actividades humanas. De hecho, desde el punto de vista médico y científico el montaje SIDA está resuelto. Son intereses de Poder los que impiden que esos millones de personas –que no están infectados por ningún VIH pero sí sufren graves problemas de salud- puedan beneficiarse de la información liberadora y de las alternativas para solucionar sus problemas de salud.

Efectivamente, quienes han constatado que la hipótesis oficial no se sostiene, no presenta pruebas, no demuestra sus afirmaciones, ha fracasado rotundamente en sus predicciones, en sus políticas de prevención y en lo que llaman “tratamiento”, están presentando alternativas coherentes, rigurosas y –lo que es más importante- que dan resultado, que curan esos problemas no causados por un VIH y que salvan vidas no amenazadas por ningún VIH. Si esas alternativas no “descartan” la anterior es precisamente –te lo repito- porque no estamos en un debate científico-médico, sino ante un problema de poder.

¿Y cómo vas a averiguar que los argumentos que defiendo –que no son míos- resultan ser ciertos? Para eso tendrías que examinarlos con objetividad y si ya has interiorizado toda esa terminología despectiva que difunden los oficialistas para defenderse porque no pueden hacerlo con argumentos, lo tienes difícil.

Titulados y con años de experiencia hay en todas partes, Antoine. Y en este caso, los hay entre los oficialistas y los hay entre los críticos. Pero en la Ciencia –lo decía Carl Sagan- no valen los argumentos de autoridad, lo que valen son las pruebas.

Empieza por exigir referencias de todas esas afirmaciones que haces repitiendo lo que la propaganda oficial dice. Si eres un afectado y te declaras antisistema ¿por qué confías en el sistema? Deberías ser el primero en exigirlas, en evaluar críticamente lo que te dicen y en preguntarte por qué nadie las presenta.

Llevo investigando el tema SIDA desde 1993. He leído y estudiado cientos de artículos científicos, he estado en contacto con virólogos, biólogos, médicos, afectados, periodistas, abogados, activistas... y le he dedicado una enorme cantidad de tiempo y energía. Todo ello me ha llevado a formarme la opinión que ahora mantengo. Desde aquí me ofrezco a que analicemos juntos con rigor las pruebas y los argumentos, y estoy tan dispuesto como tú a cambiar de opinión si con argumentos se me demuestra que estoy en un error.

Salud.