martes, 3 de marzo de 2015

Espiritualidad laica


Reconciliarse con lo trascendente
El crecimiento interior nos ayuda a restablecer los lazos con lo sagrado


Decía el escritor argentino Ernesto Sabato que el ser humano, en su búsqueda incesante de poder para controlar la naturaleza y a sus semejantes, ha traicionado su dimensión trascendente, aquello que lo une al sentido de la vida y a su situación en el cosmos.

Desde otro ángulo y con otra visión, cincuenta años antes que Sabato, el francés René Guénon ya anunció esa ruptura: "Nos hallamos -escribía en 1927- en el Kali Yuga, un período de oscuridad en la gran rueda de los ciclos cósmicos, un período de caída desde las cimas de la luz a la oscuridad de la materia".

Desde una mirada más actual, podemos contemplar al ser humano desarraigado por una doble ruptura: en el plano horizontal y en el vertical, es decir, desarraigado de su entrono y de sus semejantes por falta de conciencia ecológica y de verdadero sentimiento de comunidad, y desgajado del plano vertical que lo conecta con lo trascendente.


Jesús García Blanca
Reconciliarse con lo trascendente.
Cuerpomente, 275, marzo, 2015.

Y en la misma revista, entrevisto a Matthew Appleton, que fue tutor en la mítica escuela de Summerhill y ha publicado recientemente en España su experiencia en forma de libro: "Una infancia en libertad", editado por Cauac Editorial Nativa.