domingo, 26 de abril de 2020

Apología de los μικρό-βιος (micro-bios)



[Lo que sigue es un ejercicio de cuestionamiento de la Teoría Microbiana de la Enfermedad o, cogido desde el otro ángulo, de defensa de los microbios, desde un enfoque filosófico clásico basado en la Apología de Sócrates y algunos Diálogos de Platón. Todos los textos entre corchetes y en cursiva son literales de las traducciones castellanas de las obras de Platón que se citan en el apartado de bibliografía y referencias. El resto es lo que buenamente hago yo decir a Sócrates a partir de mis lecturas de los Diálogos en 1977 y un repasito actual, claro. Como Sócrates no pudo citar referencias modernas, he añadido en un anexo bibliográfico documentos, artículos, libros o páginas web que él no llegó a leer nunca pero que apoyan sus palabras en esta versión simbiótica de la Apología]

Jesús García Blanca


I

[No sé, atenienses, no sé la impresión que habrá producido en vuestro ánimo la palabra de mis acusadores. De mí os diré que oyéndolos casi me parecía que yo no era el mismo; tal ha sido su modo de persuadir. Y, sin embargo, hablando francamente, ni una palabra han dicho que sea verdadera.]

Y digo de mis acusadores, porque como muchos ya sabéis me he erigido en defensor y valedor de esas pequeñas criaturas, en cierto modo invisibles, que Lycon quiere que ante vuestros ojos aparezcan como culpables de nuestras desgracias, de nuestras calamidades e infortunios.

[En primer término será justo, atenienses, que responda a las primeras acusaciones falsas de que] han [sido objeto y a los primeros acusadores; después a las acusaciones recientes y a los acusadores que acaban de alzarse en] nuestra [contra. Porque muchos son los acusadores que tengo ante vosotros, hace de esto largos años, y no han dicho nada que no sea falsedad.]

¿Qué diríais, atenienses, si yo os dijera que la persona que os dio el ser, la mujer que os tuvo en su vientre cuidando de vosotros y alimentándoos mientras estuvisteis ahí, intercambiando con vosotros los fluidos y el aire, el calor y los latidos del corazón, la mujer que os parió y que os amamantó desde el instante en que llegasteis a este mundo, es vuestra peor enemiga, una amenaza terrible que os ronda en la oscuridad mientras no podéis verla, dispuesta a saltar sobre vosotros para heriros o mataros? ¿Qué diríais de esa horrible acusación, de esa monstruosa declaración?

Seguramente, atenienses, pensaríais que Sócrates se había vuelto loco pues solo la locura podría llevar a pensar que quien os dio la vida, quien viene dando la vida desde el comienzo de los tiempos, y no solo dándola, sino protegiéndola y cuidándola, pueda amenazarla, atentar contra ella o ponerla en peligro de una u otra forma. Y seguramente, atenienses, penséis que si alguien quisiera acusar a una madre de perpetrar alguna clase de daño a sus criaturas tendría que presentar ante el tribunal correspondiente pruebas muy contundentes, pruebas que disiparan cualquier genero de duda sobre algo tan ominoso.

Y sin embargo, esa es precisamente la acusación que debemos considerar aquí hoy, esa es la calumnia levantada contra las criaturas invisibles a las que he decidido, pase lo que pase, [y suceda los que Dios quiera], representar y defender ante vosotros.

Tal es la acusación que al parecer todos han aceptado sin examinarla como debería y como dicta el sentido común. Y esto ha sucedido en efecto porque el ignorante está más dispuesto a aceptar  una afirmación tanto más cuanto menos la entiende y ello es así porque quien no es capaz de dilucidar por sí mismo las cosas lo que hace es confiar en que otros lo han hecho y aceptar lo que dicen por la simple razón de que es más sencillo y menos laborioso aceptar lo que otros afirman que comprobar sus afirmaciones. 

De lo que se deduce que [el ignorante será más apto que el sabio para persuadir a los ignorantes], y ello traerá como consecuencia que una falsa teoría se extenderá más y más cuantos más ignorantes la profesen y defiendan. Y es fácil ver lo que ocurrirá con el transcurso del tiempo: que una multitud de ignorantes habrán aceptado una falsedad a pesar de lo que unos pocos, que sí decidieron comprobar las cosas por sí mismos, advirtieron en vano. En este caso que nos ocupa, que esas pequeñas criaturas invisibles pero vivas son generadoras de enfermedad. Una afirmación que hicieron unos pocos mediante fraudes y plagios y sobre todo, con el apoyo de los fuertes, más ignorantes aún que ellos, pero contando con una ventaja determinante: la fuerza bruta exenta de toda virtud, la influencia vacía de su riqueza y el poder terrible de la amenaza y el miedo que puede paralizar a los ignorantes.

[—Y bien, Sócrates —me dirá sin duda alguno de entre vosotros— entonces ¿qué es lo que hacen esas criaturas invisibles? ¿De dónde vienen esas calumnias que se han difundido contra] ellas? [Dinos pues en qué consiste esto, a fin de que no formemos un juicio temerario sobre] ellas.

[No puede haber lenguaje más justo, y voy a esforzarme en explicaros] lo que yo he podido vislumbrar aunque estoy lejos de dominar tan extensos conocimientos. Pero estoy firmemente persuadido de que es la duda y no la certeza la mejor herramienta para llegar al conocimiento. En efecto, [no es teniendo yo claridad como induzco a confusión a los otros, sino estando yo en mayor confusión que nadie como hago que lo estén otros]. Y es esa confusión la madre del aprendizaje, porque de la certeza no se mueve uno, pero de la confusión y la duda es posible pasar al conocimiento, de hecho, es desde el único lugar que se puede pasar al conocimiento pues la certeza nos encierra en la ignorancia que es la mayor calamidad que puede cernirse sobre la polis.

Así, atenienses, [considerad por qué os digo todas estas cosas, que si las digo es por que sepáis de dónde vienen las calumnias que han levantado] y sabiéndolo podáis juzgar por vosotros mismos con mejores antecedentes y más profusos conocimientos y por tanto con mayor acierto y justicia.



II

[Yo soy mas sabio que este hombre (no necesito decir cómo se llama). Puede que ninguno de los dos sepa nada de bello ni de bueno; pero él cree que sabe algo. Paréceme pues, que soy algo más sabio, cuando menos en que yo no creo saber lo que no sé.]

[Ven acá,] Lycon, [dime]: Cómo has llegado a la conclusión de que los micro-bios, esas criaturas en cierto modo invisible son las culpables de nuestras enfermedades y miserias. Dímelo puesto que has decidido convertirte en su acusador.

LYCON: Lo cierto es que todos lo dicen y así lo creen todos los médicos.

SOCRATES: Pero yo no estoy preguntado a todos los médicos y mucho menos a todos los ciudadanos, estoy preguntándote a ti, Lycon, que en este momento sostienes aquí una gravísima acusación. Dime, ¿Has llegado por ti mismo a esa conclusión?

LYCON: No, Sócrates; no he llegado por mí mismo ya que yo no soy médico ni conocedor de esos extremos. Me he erigido en acusador porque confío en quienes sí lo son.

SOCRATES: Entonces se puede decir que eres un ignorante en lo que concierne a la enfermedad y a sus pormenores…

LYCON: En efecto, en lo que concierne a ellas sí que lo soy.

SÓCRATES: Y dime, Lycon, ¿crees que el resto de los ciudadanos de la polis son sabios en lo que respecta a la enfermedad o son quizá tan ignorantes como tú en ese extremo?

LYCON: Creo que, con la excepción de los que son médicos, deben ser tan ignorantes como yo en lo que concierne a las enfermedades.

SÓCRATES: Sin embargo, ni tú ni ellos, dejan de afirmar algo con respecto a ellas que precisa conocimientos que, según reconoces, ni tú ni ellos tenéis…

LYCON: Así es, Sócrates, pero hay una explicación muy simple para esto.

SÓCRATES: Eso creo yo también. Pero dejemos que los atenienses escuchen la tuya de tus labios; adelante.

LYCON: No hay en ello ningún misterio: todos repetimos lo que hemos oido a los médicos, que sí tienen conocimientos para pronunciarse.

SÓCRATES: ¿Ves? En eso sí que estamos de acuerdo. Yo también lo creo así, es decir, los ignorantes repiten lo que dicen aquellos a quienes consideran una autoridad a pesar de que no pueden entender los argumentos y pruebas que han llevado a esas autoridades a sostener lo que sostienen. Mi confusión me lleva pues a dar un paso más y preguntarte: ¿cómo es que esas autoridades tienen el conocimiento que les permite afirmar lo que afirman?

LYCON: Porque han estudiado, Sócrates.

SÓCRATES: Quieres decir, Lycon, que esas autoridades lo que hacen es explicar aquello que estudiaron…

LYCON: Así es.

SÓCRATES: Dicho de otro modo, atenienses, esas autoridades a las que no entendéis pero cuyas palabras aceptáis ciegamente precisamente por no entender ni estar capacitados para ello, se limitan a repetir lo que sus maestros les enseñaron.

LYCON: Una vez más, así es.

SÓCRATES: Y dime, Lycon, ¿dirías que en una escuela, en una escuela cualquiera en la que se aprenda un arte, una técnica, un oficio cualquiera, el maestro es una autoridad para el alumno?

LYCON: Sabes que sí, Sócrates.

SÓCRATES: Entonces, necesariamente, por todo lo que llevamos dicho, se sigue de ello que el alumno acepta las enseñanzas del maestro porque siendo él la autoridad sería imposible las cuestionase, del mismo modo que el ciudadano ignorante acepta la autoridad del médico, el médico aceptó a su vez la autoridad de su maestro; ¿no es así?

LYCON: Aparentemente, sí, Sócrates.

SÓCRATES: ¿Aparentemente?

LYCON: Quiero decir que sí, que es lógico que sea así.

SÓCRATES: Entonces, Lycon, decídete: ¿es así porque lo parece o es así porque la lógica nos dice que es así?

LYCON: Bueno… creo que… es así porque… es lógico.

SÓCRATES: Yo también lo creo. Es lógico que los alumnos no cuestionen la autoridad de su maestro, como es lógico que una vez convertidos en maestros ellos mismos obtengan el mismo resultado, es decir, que sus alumnos no los cuestionen, y así sucesivamente. De hecho, la historia nos enseña que cuando un alumno se atreve a cuestionar a sus maestros, no suele sucederle nada bueno: se ve indefectiblemente apartado de los círculos de sus colegas, encuentra dificultades de toda clase para ejercer su oficio y sus opiniones consideradas heréticas son ridiculizadas o condenadas, llegando incluso a correr peligro su vida si esas opiniones resultan ser perjudiciales para los poderosos. ¿Convienes en esto conmigo, Lycon? ¿Has conocido algunos de esos casos de los que hablo?

LYCON: Lo cierto es que sí. He conocido opiniones heréticas que han sido merecidamente condenadas en la polis.

SÓCRATES: Tu respuesta es asimismo un argumento más en favor de lo que digo: significa que los ignorantes en lugar de ponerse del lado de quien cuestiona a la autoridad lo hacen del lado de la autoridad que les ha impuesto una idea y apoyan cualquier clase de represalia contra quienes la cuestionan. Eso supone no solo que los ignorantes no se cuestionan las “verdades” impuestas sino que procuran impedir que otros más inquietos que ellos lo hagan reforzando así el estado de cosas de una determinada ciencia, arte u oficio y contribuyendo a que se perpetúen los errores.

LYCON: Yo no pretendía decir eso…

SÓCRATES: Efectivamente, pero una vez más, como ignorante que acepta lo que no comprende, dices lo que no pretendes, que es lo que importa a quienes dominan el discurso de la polis, a saber: que digas lo que tienes que decir, lo que se espera que digas, lo que refuerza el discurso dominante de la autoridad… Pero ahora hagamos otro ejercicio, Lycon. Remontémonos a los orígenes de esa “verdad” repetida una y otra vez.

LYCON: ¿Qué quieres decir, Sócrates?

SÓCRATES: Quiero decir lo que digo, porque yo sí digo lo que quiero decir. Y te pregunto: Si cada generación de alumnos acepta lo que dice su maestro, que a su vez aceptó lo que dijo el suyo… ¿de dónde salió esta idea concreta que estamos juzgando aquí hoy, la idea que subyace a la acusación que has decidido, incautamente desde mi modesto punto de vista, sostener, Lycon?

LYCON: ¿Cómo voy a saberlo?

SÓCRATES: Exacto, ¿cómo vas a saberlo si te has declarado ignorante en lo que concierne a los asuntos relacionados con esta acusación que sin embargo no has tenido escrúpulos en apoyar?

LYCON: No puedo contestar a tu pregunta, Sócrates.

SÓCRATES: No sufras, Lycon, era una pregunta retórica. Yo mismo te daré la respuesta: alguien propuso una teoría falsa y consiguió que se aceptara porque encontró apoyo en quienes podían beneficiarse de ella.

LYCON: ¿Y quién podría beneficiarse de una teoría falsa?

SÓCRATES: Se ocurren al menos tres grupos de personas que lo harían, Lycon. Y creo, atenienses, que incluso siendo todos los aquí presentes ignorantes en lo que atañe a las enfermedades y sus misterios, se comprenderá e incluso se compartirá lo que voy a decir: los primeros interesados son los que siempre han querido someter a los hombres a su voluntad ya que el arte Esculapio se sitúa en la frontera entre la vida y la muerte, es un terreno que despierta la avaricia de quienes siempre ha hecho uso del miedo y la mentira para dominar a los otros ¡y qué idea puede combinar con tanto éxito el miedo y la mentira que esa según la cual unas criaturas invisibles nos amenazan sin cesar! Pero, atenienses, la cosa no acaba aquí: quienes propusieron y lograron imponer esta teoría consiguieron las simpatías de todos debido a un efecto quizá no de primera importancia, pero sí de profunda repercusión: el mero hecho de culpar a esas criaturas invisibles tenía como resultado absolver a cada individuo de su propia culpa, convenciéndolo por pura conveniencia de que sus trastornos y desgracias no se deben a su comportamiento, su actitud, sus costumbres higiénicas o sus vicios, sino a esas huestes invisibles que nos acechan y pasan al ataque sin aparente motivo. Esa falsa teoría, ha venido acabando poco a poco con el arte de cuidarse, con el aprendizaje de las virtudes del cuerpo y del alma, con el equilibrio prudente en nuestras acciones y con el cuidado de lo que comemos y bebemos. Pero hay un tercer grupo interesado, si no el que más, sí el que mayor peligro representa. Me refiero, atenienses, a quienes pretenden vendernos los remedios milagrosos para combatir a esas criaturas. Y por eso, mi última pregunta para ti, Lycon es ¿Se puede curar el cuerpo y el alma con venenos? ¿No es eso una contradicción? O dicho de un modo quizá más digno del poeta: ¿Se puede cuidar la vida atentando contra ella?


III

[Examinad conmigo, oh, jueces, por qué razón digo que se contradice. Responde] Lycon. [Jueces, que responda, mandádselo; y que acabe de una vez con sus murmullos.]

[Ya que tú no quieres responder, excelente] Lycon, [soy yo quien lo dice por ti y por todos los presentes. No necesito en verdad de larga apología para probaros, atenienses, que] esta criaturas no son [culpables en ninguna manera del crimen de que las acusa Lycon.]

[Así que, ¡oh, atenienses!, nada más lejos de mi ánimo que el defenderme por amor a mí mismo, como se pudiera creer; antes bien, me defiendo por el amor que] tengo a esas criaturitas invisibles que moran en mi interior —porque es ahí dónde viven y no amenazándonos desde el exterior— [no sea que de condenarlas ofendáis al dios desconociendo el don que os concede.] 

[Pruebas no me faltan de esto que os digo; pero no palabras sólo, sino hechos, que valen más, os lo probarán]. Aún así, [no me extraña que me hayáis condenado, atenienses. Lo esperaba], pues, como el mismo Lycon ha reconocido ante vosotros, quienes se oponen al discurso de la autoridad corren peligro de que sus principios éticos los lleven a la desgracia.

[La pena que ese hombre reclama contra esas criaturas invisibles es la de muerte. Está bien. Y yo, por mi parte, ¿a qué pena me condenaré? ¿A la que merezco? ¿Cuál? ¿Qué pena aflictiva, que multa puedo yo merecer, por no haber guardado para mí solo callándome lo que aprendí en el curso de mi vida].    

[Siento ahora un deseo, y es el de predeciros el porvenir que os espera a vosotros los que habéis condenado] a estas criaturas. [Os anuncio, que vosotros los atenienses que las hacéis morir que tan luego como mueran, vendrá sobre vosotros un castigo muy más duro que la muerte que habéis impuesto]. Porque esa saña, esa guerra de exterminio que hará palidecer el asalto de la ciudad de Troya o las guerras del Peloponeso o las más antiguas matanzas y campañas bélicas en la Hélade y fuera de ella, esa agresión sin límites contra las criaturas que nos dieron la vida, contra nuestras madres primigenias, se traducirá en nuestra propia calamidad, en la peor de las desgracias de la polis, de todas las polis y del mundo que hay más allá en toda la esfera de Crates.





BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS 
(NO DISPONIBLES EN 400 AC)

Obras releídas de Platón:
—Platón. Apología de Sócrates. Espasa-Calpe, 1978.
—Platón. Diálogos. Fedón o de la inmortalidad del alma, El banquete o del amor, Gorgias o de la retórica. Espasa-Calpe, 1980.

Sobre la Teoría Microbiana:
—Béchamp: http://www.whale.to/v/bechamp1.html y http://www.whale.to/w/kal.html
—Pleomorfismo: http://www.whale.to/p/bird.html y http://homeopatiaahora.blogspot.com.es/2012/09/del-origen- endogeno-de-los.html

Tres clásicos desmontando a Pasteur:
—HUME, Ethel Douglas. Béchamp or Pasteur? A lost chapter in the History of Biology, 1923.
—PEARSON, R.B. Pasteur: Plagiarist, Impostor. The Germ Theory Exploded, 1942.
—GEISON, Gerald L. The private science of Louis Pasteur. Princeton University Press, 1995.
Dos capítulos claves disponibles en la red: http://www.mini4stroke.tweakdsl.nl/Histmedsc/Geison.pdf

Sobre Simbiosis:
—CAPRA, Fritjof. La trama de la vida. Barcelona, Anagrama, 2009.
—HIGA, Teruo. Una revolución para salvar la tierra. Okinawa, EM Research Organization, 1993.
—MARGULIS, Lynn y SAGAN, Dorion. ¿Qué es la vida? Barcelona, Tusquets, 1995.
—MARGULIS, Lynn. Planeta simbiótico: un nuevo punto de vista sobre la evolución. Madrid, Debate, 2002. —SANDÍN, Máximo: Pensando la evolución, pensando la vida. Ediciones Crimentales, S.L., 2006.
—SERALINI, Gilles-Éric. ¿Nos envenenan? Transgénicos, pesticidas y otros tóxicos. Barcelona, Nedediciones, 2013.
—SHELDRAKE, Rupert. El espejismo de la ciencia. Barcelona, Kairos, 2013.
—VARIOS AUTORES. Microbiótica. Nutrición simbiótica y microorganismos regeneradores. Madrid, Ediciones I, 2014.
—VARIOS AUTORES. Ecofilosofías: diseñando nuevas formas de vida. Cuadernos integral, Barcelona, 1984. —WALLIN, Ivan Emmanuel. Symbionticism and the origin of species. Baltimore, Williams & Wilkins Company, 1927.

Simbiosis en la red:
—Página de Máximo Sandín: http://www.somosbacteriasyvirus.com/
—Gaia: formulación: Lovelock y Margulis: http://www.mountainman.com.au/gaia.html —Gaia: actualización: http://www.gaiatheory.org/ y http://www.gaia.org/gaia/
—Océano interno: http://www.aquamaris.org/cronologia-del-metodo-marino-de-rene-quinton/
—Institute of Science in Society (Mae Wang Ho): www.i-sis.org.uk
—Noticias de abajo: noticiasdeabajo.wordpress.com
—Blog de Emilio Cervantes: www.madridmasd.org/blogs/biologia_pensamiento/author/pensdamiento
—Los secretos del segundo cerebro: http://neurosciencestuff.tumblr.com/post/38271759345/gut-instincts-the- secrets-of-your-second-brain
—Efecto Warburg: http://www.jmordoh.com.ar/clases/metabtumor2013.pdf http://www.biounalm.com/2009/05/entendiendo-el-efecto-warburg.html http://cancerintegral.com/las-causas-del-cancer-el-efecto-warburg-i-el-metabolismo-tumoral/#sthash.men5138F .dpbs —Heinrich Kremer: http://ummafrapp.de/skandal/heinrich/kremer_the_lifesaving_knowledge_on_healing.pdf

Los virus están en todas partes:
—WILLIAMSON, K.E. et al (2003) "Sampling Natural Viral Communities from Soil for Culture-Independent Analyses". Applied and Environmental Microbiology 69 (11): 6628-6633.

Sobre el origen viral de nuestro genoma:
—BELL, P.J. (2001) "Viral eukaryogenesis: was the ancestor of the nucleus a complex DNA virus?" Journal of Molecular Evolution 53 (3): 251-256.
—GARCÍA-FERNÁNDEZ (2005) "The genesis and evolution of homeobox gene clusters". Nature Review Genetics 6: 881-892.
—THE HUMAN GENOME SEQUENCING CONSORTIUM (2001) "Initial sequencing and analysis of the human genome". Nature 409: 860-921.
—SANDÍN, M. (2002) "Hacia una nueva biología". Arbor 677 (Tomo CLXXII), CSIC, Madrid.

Sobre vacunas y otro paradigma de la salud:
—GARCÍA BLANCA, J. COSTA VERCHER, E. “Vacunas: una reflexión crítica desde la historia de la medicina y los descubrimientos de la biología”. Madrid, Ediciones i, 2015.
—Presentaciones y reseñas.
—Vídeos.
—Artículo-resumen de los autores: ¿Son necesarias las vacunas? publicado inicialmente en el número 62 de la revista Scienza e Conoscenza, en septiembre de 2017, con el título "I vaccini: sono davvero necessari?".

miércoles, 22 de abril de 2020

¿Es la COVID19 una enfermedad contagiosa? (1)



¿Es la COVID19 una enfermedad contagiosa?

UNA ARENGA EN FAVOR DE LA LIBERTAD DE LOS DE ABAJO
Y POR UN CAMBIO DE PARADIGMA HACIA LA MICROECOLOGÍA

[Episodio piloto]

En apenas cuatro meses han pasado muchas cosas, la mayoría dramáticas y amenazadoras, pero también hay cada vez más personas que comienzan a reaccionar y aportar sus reflexiones y su trabajo abriendo puertas a la esperanza. En mi caso, me he concentrado en responder a esta simple pregunta: ¿Es la COVID19 una enfermedad contagiosa? Y eso implica considerar las relaciones de Poder, y hablar, en lo inmediato, de aislamiento/purificación y de Postulados de Koch, y en lo global, de la Teoría Microbiana y de la Microecología, es decir, de la Ecología de nuestro medio interno. Vamos allá…


“Esto lo entendería un niño de cuatro años… 
¡Por favor, tráiganme un niño de 4 años!”
Groucho Marx. 


Han pasado muchas cosas en apenas cuatro meses, desde que unos “casos de neumonía de origen desconocido” llegaron a la oficina de la OMS en China y una terrible maquina de Poder se puso en movimiento. La mayoría de esas cosas han sido dramáticas, tristes, amenazadoras… pero también hay cada vez más personas y colectivos que dudan de la información oficial y otras comienzan a reaccionar y a aportar datos, análisis, opiniones, valoraciones, en el terreno de la salud y la medicina, de la ciencia y la biología… y más allá, puesto que esta crisis tiene múltiples repercusiones, muy especialmente en el terreno legal al estar sometidos a un Estado de Alarma que muchos juristas consideran ilegal.

En mi caso, he concentrado el esfuerzo, el tiempo y la energía en lo que podríamos llamar el meollo del asunto, es decir, en responder a esta simple pregunta: ¿Es la COVID19 una enfermedad contagiosa? Y pongo el acento en las tres últimas palabras: “una”, “enfermedad” y “contagiosa”. Para responder “sí” a la pregunta, es decir, para defender la versión oficial, hay que demostrar al menos tres cosas: que hay un nuevo virus, que hay una nueva enfermedad y que el nuevo virus es la causa de la nueva enfermedad. Y eso implica en lo inmediato hablar de aislamiento/purificación y de Postulados de Koch; y en lo global, hablar de la Teoría Microbiana y de los nuevos descubrimientos de la biología. Pero entretanto y para arrojar luz, vamos a hablar de relaciones de Poder.

Parece complicado, pero en realidad es muy sencillo: en lo inmediato, si no se demuestra que se ha encontrado un nuevo virus y que es el culpable de la nueva enfermedad, toda la versión oficial se cae arrastrando todas y cada una de las medidas que se han tomado apoyándose en ella. Y en lo global, si desmontamos la Teoría Microbiana y la gigantesca maquinaria de Poder montada sobre ella, no solo acabaríamos con esta falsa pandemia, sino con las pasadas y las futuras, abriendo así una puerta a otra visión de la salud y de la vida.



LOS VIRUS ¿SON “BICHITOS” QUE VIENEN DE AFUERA
O PARTE DE NUESTRO ECOSISTEMA INTERNO?


Para los virólogos, los virus son microbios, es decir seres vivos microscópicos y, se lo crean o no, llevan un siglo como poco trasladando a la gente la idea de que son como las bacterias solo que más pequeños… y mortíferos. Y la gente, que ya interiorizó la idea de Pasteur de que las bacterias eran “patógenos” aceptó con facilidad la idea de otros “patógenos” más pequeños y temibles.

Debido a que la idea de Pasteur le pareció utilísima a la industria farmacéutica y utilizó por tanto todo su poder para inculcarla en las mentes y emociones de la gente, la investigación se desarrolló durante decenios a la contra de los microbios, como parte de una lucha heroica contra las huestes de ese submundo invisible que en el imaginario colectivo debía consistir en una amenaza ominosa que de tanto en tanto se materializaba en forma de grandes epidemias que dejaban miles, decenas de miles de cadáveres.

Así que solo gracias a unos pocos investigadores rebeldes que han ido inspirando a otros que a su vez han animado a otros, y así sucesivamente, en los últimos decenios hemos comenzado a saber la verdad.


Hay un episodio de esa inquietante serie Black Mirror, titulado en España “La ciencia de matar” que constituye una perfecta alegoría de lo que estoy tratando de explicar. La historia se desarrolla, como casi todas las de la serie, en un futuro distópico postapocalíptico y su protagonista forma parte de una organización militar cuya misión es exterminar “cucarachas”, seres mutantes parcialmente humanoides considerados monstruos temibles que amenazan a la humanidad. Los soldados se lanzan a sus misiones de exterminio tras recibir un implante neuronal que denominan “máscara” y que les confiere una serie de facultades especiales que les ayuda en su tarea de exterminio pero que en un determinado momento de la historia descubrimos que es precisamente lo que les hace ver a los mutantes como terribles monstruos cuando en realidad son personas inocentes. La analogía es tan nítida que me ahorro la explicación. En esa terrible alucinación colectiva estamos.

¿CONSPIRANÓICOS O REBELDES?


¿Cómo ha sido esto posible? ¿Se trata de una conspiración? ¿Están todos los médicos, enfermeros y personal sanitario en general, junto con los científicos, editores de revistas médicas, cargos políticos relevantes en el campo de la sanidad y una legión de periodistas vendidos a Bill Gates y las multinacionales farmacéuticas? Yo creo que la respuesta a esa pregunta es que algunos, muy pocos y muy influyentes, sí que lo están, pero la inmensa mayoría no. ¿Por qué no? Porque no es necesario: lo hacen gratis. O dicho de otro modo: lo hacen por otros motivos, motivos que solo se pueden entender conociendo las herramientas de Poder que actúan no ya en el terreno de la salud/enfermedad sino mucho más allá, en el terreno de la educación, es decir, de la fabricación de piezas de la maquinaria, más en estilo ciberpunk, de circuitos de Matrix.


"El futuro destino de la raza humana será creado 
por la estructura caracterial de los niños del futuro. 
En sus manos y corazones estará esta gran decisión. 
Tendrán que limpiar el caos del siglo XX. 
Esto nos concierne a nosotros, los que vivimos en medio de este caos”.























No le hicimos ni puñetero caso a Reich y ahora, casi setenta años después, las consecuencias arrasan el planeta. Los “niños del futuro” de los que hablaba Reich se fueron haciendo adultos modelados por las herramientas de Poder que el propio Reich denunciaba y otras mucho más terribles y perversas que vinieron después. Solo unos pocos sobrevivieron: los pocos que ahora gritan aquí y allá sin que nadie los escuche o los entienda. Nadie limpió el caos del siglo XX porque la mayoría estaban contribuyendo a expandir ese caos o haciéndose cómplices con su silencio.

Permitimos que el aparato médico-farmacológico arrebatara el parto a las mujeres provocando alteraciones de la energía vital y un encogimiento biológico en las criaturas, la perpetuación de las corazas, la distorsión de la capacidad para el placer, la predisposición a la enfermedad, a la dependencia, a la sumisión o, por otros caminos, la expansión de la perversidad.

Abandonamos nuestra salud en manos de ese mismo aparato cuya parte visible es el conjunto de los sistemas sanitarios modernos farmacológicos reduccionistas mecanicistas deshumanizados que, desde hace un siglo como poco viene transformando la vida en protocolos sanitarios que generan control y beneficios económicos a los de Arriba y dependencia y pérdida de derechos, libertades, autonomía, decisiones… a los de abajo, a cambio de migajas tóxicas para seguir acallando los gritos de nuestro cuerpo y de nuestra alma, un arsenal químico y biotecnológico para continuar destrozando el ecosistema Gaia y el micro ecosistema interno en el que convivimos con los habitantes que hace miles de millones de años comenzaron la aventura de la vida.

Y en eso estamos: en ese monumental caos emocional.

Ahora que se entiende mejor por qué no hacen falta conspiraciones para que la humanidad esté en peligro, podemos volver a nuestro tema inmediato: los “virus”, claro, entre comillas, porque precisamente vamos a cuestionarlos desde la misma etimología de la palabra y veremos que en vez de andar poniendo comillas lo que hay que hacer, como con tantos otros términos engañosos, manipuladores, que bloquean la posibilidad de pensar, es cambiarlos radicalmente, buscar palabras que expresen mejor la verdad en lugar de seguir usando las que alimentan la mentira.

Baste por ahora. Cliffhanger. Seguimos…


Jesús García Blanca

[En el próximo episodio: ¿Qué hay que hacer para anunciar que se ha descubierto un nuevo virus? Y algunas cosas más para ir abriendo la mente, iluminando la oscuridad.]

"Microecología". Alish entrevista a JGB.




domingo, 5 de abril de 2020

Utopía contra el Estado Clínico



En el otoño de 1994 escribí mi primer texto sobre salud/poder, que apareció publicado en el diario gaditano Europa Sur como tribuna de opinión. Lo comparto por razones que se verán obvias al leerlo, incluyendo dos citas esperanzadoras de mis lecturas de entonces. Hasta donde yo sé, no está disponible en la red. Como también se verá enseguida he cambiado únicamente dos palabras [que indico entre corchetes], el resto creo que sigue siendo dramáticamente válido 26 años después. Salud. STOP MIEDO. STOP VACUNAS. STOP CONTROL.




Utopía contra el Estado Clínico


“Solo el error necesita apoyo del gobierno; 
la verdad se defiende sola”.

Thomas Jefferson.


Urge tomar decisiones.

Podemos continuar creyendo —o haciendo como que nos creemos— lo que dicen alucinados ángeles custodios con bata blanca y microscopio bajo el brazo: que temibles enemigos exteriores amenazan nuestra salud, que ellos, y solo ellos, tienen los sofisticados artefactos para su destrucción, que la encarnación más última de ese enemigo inefable es el [nuevo coronavirus], que, en fin, los presupuestos epistemológicos y tácticos desde los que hay que encarar esta situación desesperada vienen a ser algo así como Rambo contra Terminator.

Pero podemos también pensar que el fin no justifica los medios, podemos incluso olvidarnos de los fines, o mejor imaginarlos a la manera de John Lennon: tramar una utopía que nos guíe y quedarnos en los medios: no hacer para, sino meramente hacerlo.

Quizá esto suponga pasar por alto un gigantesco error de cien años en la llamada —no se bien si por petulancia o por estupidez— ciencia médica, como si la salud no estuviera relacionada con fenómenos de intuición y sentimiento, como si no fuera algo que pertenece a seres humanos imperfectos y cambiantes.

Resumiendo: rechazo de este nuevo y especialmente ominoso aparato de normalización —que diría Foucault— que presenta una vez más como salvación/sanación lo que no es más que vigilancia/control, medicalización de la vida, hospitalización de momentos claves que delimitan emociones y desenfocan perspectivas para siempre: nacimiento, enfermedad y muerte —para más información consúltese a Thomas Szasz.






Entonces, ¿qué pasa con el [coronavirus]?

Procuremos otra vuelta de tuerca: el [nuevo coronavirus] es otro chivo expiatorio que sirve fundamentalmente a dos fines:

Uno, terror y explotación del terror —entiéndase: más control profiláctico, más campañas formativas, más venta de veneno adormecedor de las ya escasas capacidades de raciocinio.

Otro, delegación de responsabilidad —entiéndase: nosotros no tenemos nada que hacer excepto obedecer; la humanidad entera es ya un grupo de riesgo, así que debemos renunciar a nuestras costumbres pecaminosas y chutarnos la vacuna en cuanto nos la vendan por la tele —pago mediante tarjeta a precio módico de multinacional química IVA y VIDA incluidos.

Termino con Ernesto Sabato: “Esta civilización arrogante, superficial, que rompió la primigenia unidad entre el pensamiento mágico y el pensamiento lógico, ha perdido las viejas sabidurías de las culturas llamadas primitivas, que se basaban en esa armonía cósmica entre el cuerpo y el alma, entre la relatividad y la eternidad. Es el fin de los tiempos modernos, la tabla de valores está siendo reemplazada ya por los precursores, por los grandes soñadores”.


Jesús García Blanca.
La Línea, otoño, 1994.

viernes, 3 de enero de 2020

Calendario vacunal 2020: ¿impuesto por la industria farmacéutica?

Acaba de publicarse el Calendario vacunal para el 2020.

Todos los miembros del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, autores de las recomendaciones para la elaboración del calendario tienen conflictos de intereses con las compañías farmacéuticas. 

Eso significa que todos y cada uno trabajan o han trabajado para uno o varios fabricantes de las vacunas que recomiendan (excepción hecha de uno de sus miembros que declara haber dejado de recibir patrocinio desde que es miembro del CAV).

Una de las principales novedades de este calendario es la recomendación de vacunación sistemática universal frente al VPH, tanto a chicas como a chicos, preferentemente a los 12 años. A destacar que la práctica totalidad de los firmantes ha recibido subvenciones, ha trabajado como consultor o ha participado en ensayos clínicos financiados por los dos fabricantes de las dos vacunas VPH que se comercializan en España: GlaxoSmithKline (Gardasil) y Merck Sharp & Dome (MSD) (Cervarix).

En 2015 se había informado ya de 45.000 casos de reacciones adversas en la Unión Europea y más de 40.000 en Estados Unidos, así como 352 jóvenes fallecidas en Europa, miles de hospitalizaciones e ingresos en urgencias, cientos de displasias cerebrales y miles de enfermedades del sistema nervioso, en gran parte no recuperadas. Esto, sin olvidar que según los propios CDC habitualmente se notifica un 1% de las reacciones adversas que se producen en relación con las vacunas.

Entre 2009 y 2010 GlaxoSmithKline y Merck realizaron —según denunció Gramya Resource Centre for Women— ensayos clínicos de sus dos vacunas financiados por la Fundación Gates en los que utilizaron como cobayas a 24.000 adolescentes sin informar de riesgos, sin seguimientos de control, consiguiendo autorizaciones ilegales y con la complicidad de UNICEF y la OMS. Más de un centenar sufrieron crisis epilépticas, menstruación precoz, sangrados y fuertes dolores menstruales, y siete de ellas fallecieron sin que se realizara autopsias y con fuertes sospechas de que se falsificaran los informes para ocultar la relación con las vacunas.

Las nuevas recomendaciones dan luz verde pues a nuevos experimentos a gran escala con cobayas humanos en España.


Estos son los miembros del Comité Asesor, autores de las recomendaciones y los conflicto de intereses que declaran respecto a los últimos 5 años:

Francisco José Álvarez García ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Novartis, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD y ha actuado como consultor en Advisory Board de GlaxoSmithKline, Novartis, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD.

María José Cilleruelo Ortega ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Novartis, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, como investigadora en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline y Pfizer, y como consultora en Advisory Board de GlaxoSmithKline, Novartis, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD.

Javier Álvarez Aldeán ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por Astra, GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, como investigador en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline y Sanofi Pasteur y como consultor en Advisory Board de GlaxoSmithKline, MSD, Sanofi Pasteur y Pfizer.

María Garcés-Sánchez ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por Astra, GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, como investigadora en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline, Janssen, Sanofi Pasteur y MSD y como consultora en Advisory Board de GlaxoSmithKline y Novartis.

Nuria Garcés-Sánchez ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por Sanofi Pasteur y MSD y ha asistido a actividades docentes subvencionadas por Novartis y Pfizer.

Elisa Garrote Llanos ha recibido ayuda económica para asistir a actividades docentes nacionales y ha participado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD como investigadora en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline y como consultora en Advisory Board de GlaxoSmithKline.

Ángel Hernández Merino ha recibido ayuda económica para asistir a actividades docentes nacionales y ha participado en actividades docentes subvencionadas por Pfizer.

Antonio Iofrío de Arce ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GSK, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, ha recibido ayuda económica de Pfizer para asistir a actividades docentes nacionales y ha asistido a actividades docentes subvencionadas por GSK, MSD y Pfizer.

Manuel Merino Molina ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD, como investigador en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD y como consultor en Advisory Board de Novartis.

Abián Montesdeoca Melián ha recibido ayuda económica de Pfizer para asistir a actividades docentes nacionales e internacionales, aunque desde que es miembro del CAV-AEP no ha aceptado patrocinio directo alguno de ningún laboratorio farmacéutico para ninguna actividad (ni docente, ni discente).

María Luisa Navarro Gómez ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por Gilead, GlaxoSmithKline, Janssen, Pfizer, MSD y ViiV, como consultor en Advisory Board para Abbott, Astra Zeneca, Novartis y ViiV y en ensayos clínicos promovidos por GlaxoSmithKline, Pfizer, Roche y Sanofi Pasteur.

José Ruiz-Contreras ha colaborado en actividades docentes subvencionadas por GlaxoSmithKline, Pfizer, Sanofi Pasteur y MSD y como investigador en ensayos clínicos de GlaxoSmithKline y Pfizer.


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Fuente: Calendario de vacunaciones de la Asociación Española de Pediatría: recomendaciones 2020. Anales de Pediatría, Volume 92, Issue 1, January 2020. https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2019.10.007

Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma: https://asociacion.aavp.es/

Artículos en Discovery DSalud sobre la vacuna del Papiloma Humano: https://www.dsalud.com/reportajes/la-vacuna-del-papiloma-humano/

domingo, 29 de diciembre de 2019

Credibilidad cero: la OMS controlada por el poder


El presente texto es un extracto-resumen del artículo La Organización Mundial de la Salud la controla la industria farmacéutica, publicado en el número 228 correspondiente a julio-agosto de 2019 de la revista Discovery DSalud. Puede consultarse íntegramente en el siguiente enlace:


La Organización Mundial de la Salud la controla la industria farmacéutica

Preguntarse quién controla la OMS equivale a preguntar quien controla la salud del planeta ya que las directrices, los programas, las campañas que esta organización internacional pone en marcha cada año afecta directa o indirectamente a la inmensa mayoría de sus habitantes, ya se trate de países considerados “pobres” o de países considerados “ricos”, empezando por los propios conceptos de salud y enfermedad que ya determinan comportamientos y decisiones así como los enfoques médicos que contribuyen a reforzar esos conceptos, establecer las prácticas sanitarias y asentar la visión que la opinión pública tiene de todo ello. En definitiva, la OMS dictamina qué es salud, qué son las enfermedades y cómo hay que actuar ante ellas… o mejor diríamos contra ellas porque ese es el enfoque mayoritario: luchar contra microbios, tumores o síntomas en lugar de proteger la vida.

El presupuesto global de la OMS para el bienio 2018-2019 es de 3.926,97 millones de euros. El dinero para cubrir ese presupuesto procede dos fuentes:

—por una parte, lo que la OMS denomina “contribuciones señaladas” que son las cuotas que paga cada estado miembro y cuyo porcentaje se calcula en base a la riqueza y la población de cada país. En total la OMS tiene 194 estados miembros y 2 asociados. El estado con un porcentaje más alto en su cuota es Estados Unidos, que aporta un 22%. Como ejemplos comparativos, España aporta un 2,4%, Francia un 4,8%, y Alemania un 6,3%. La mayoría de los estados aporta menos del 1%. Como hemos explicado, el total de esas cuotas conforman un 18% del presupuesto global de la OMS.

—la segunda fuente, y la más importante, de financiación de la OMS, lo que la organización denomina “contribuciones voluntarias”, procedentes de organizaciones, empresas y fundaciones filantrópicas que son las que realmente deciden en qué se gasta el dinero y qué programas se ponen en marcha y cuales se quedan en meros proyectos de adorno para los documentos.

Cuáles son esas organizaciones que entregan la mayor parte del dinero:






Conclusión: la OMS no es una entidad pública sino privada, no vela por los intereses del público sino que está financiada y controlada por una serie de donantes privados entre los que destacan la Fundación Gates y la industria farmacéutica así como el gobierno de los Estados Unidos, cuyas agencias de salud están a su vez controladas y financiadas por las farmacéuticas. El dinero aportado por Gates y los laboratorios superan asimismo el total de las cuotas de los socios gubernamentales de la OMS. Por lo que no se puede decir que la principal institución mundial relacionada con la salud sea imparcial, independiente o neutral; más bien todo indica que ha estado y está al servicio de los intereses de esos grupos de poder. Eso significa que las decisiones relevantes sobre salud, enfermedad y medicina no se toman siguiendo criterios científicos o médicos ni buscando objetivos que implementen o mejoren la salud de las personas; se toman en base a criterios y objetivos de los grandes grupos de poder que hemos mostrado y que están a su vez conectados con las élites milmillonarias, bancos, conglomerados empresariales y grandes grupos de comunicación. 


FUENTES:

—Jens Martens and Karolin Seitz. Philanthropic Power and Development: Who shapes the agenda?
https://www.globalpolicy.org/component/content/article/270-general/52829-philanthropic-power-and-development-who-shapes-the-agenda.html.
—Barbara Loe Fisher. WHO, Pharma, Gates & Goverment: Who´s calling the shots?
https://www.nvic.org/nvic-vaccine-news/january-2019/who,-pharma,-gates.aspx.
—Página web de la OMS: https://www.who.int/es.
—Página web de la Bill and Melinda Gates Foundation: www.gatesfoundation.org.
—Página web de GAVI Vaccine Alliance: www.gavi.org.
—Cambio en los criterios de la OMS para pandemias:
https://www.who.int/influenza/resources/documents/pandemic_guidance_04_2009/en/.
—Informe 20 aniversario de Tephinet: https://www.tephinet.org/sites/tephinet/files/content/attachment/2018-08-07/TEPHINET_AnniversaryProfile_EMAIL.pdf.
—Más información sobre los CDC, el EIS y TEPHINET: Jesús García Blanca. La política sanitaria mundial la determina un grupo de agencias estadounidenses. Discovery DSalud, número 128 de junio de 2010 https://www.dsalud.com/reportaje/la-politica-sanitaria-mundial-la-determina-un-grupo-de-agencias-estadounidenses/.



domingo, 22 de diciembre de 2019

MANIFIESTO: Por un mundo sin vacunas


Contra todas las vacunas y a favor de la salud y la vida


1. Las vacunas se basan en una teoría de la enfermedad falsa: la Teoría Microbiana o Teoría de la Infección que provocó una supeditación de la medicina a los intereses de la industria farmacéutica, y que sirvió de excusa para declarar la guerra a los microbios, una guerra que ha resultado ser autodestructiva.

2. Las vacunas no encajan con el funcionamiento de la vida tal y como la han concebido las medicinas tradicionales de todo el mundo y como nos lo muestran descubrimientos recientes -y no tan recientes —pero olvidados, despreciados o directamente atacados— en Biología y en otras ciencias.

3. Las vacunas, por tanto, no tienen sentido biológico, lo cual significa que:

—las vacunas no pueden tener ningún efecto positivo: esto explica que las vacunas no hayan acabado con las epidemias o disminuido su incidencia. Los documentos históricos, datos, estadísticas e informes no manipulados disponibles demuestran que la evolución de las enfermedades consideradas “infecciosas” ha dependido de la evolución de las condiciones de vida.

—las vacunas solo pueden tener efectos negativos. Más aún: todas las vacunas tienen necesariamente consecuencias negativas para la salud y la vida, que pueden ser más o menos graves e incluso mortales, presentarse a corto, medio o largo plazo, y ser reconocidas legalmente o no, aunque todas ellas estén documentadas con rigor. En especial, es muy urgente investigar y precisar el papel de las vacunas en general en el aumento del número de enfermos y a una edad media cada vez menor, y en particular en la irrupción y proliferación de las llamadas “enfermedades raras”.

4. Las vacunas, como todos los fármacos, están sometidas a la dinámica del poder económico, político y académico. Esto significa que la información oficial que llega a la mayoría de la población a través de los medios de masas es sesgada o falsa, que los procesos de aprobación están condicionados, que las decisiones políticas están influenciadas y que los programas de vacunación, tanto en el mundo llamado “desarrollado” como en los países mal llamados “pobres”, están controlados por grandes poderes que actúan a través de fundaciones falsamente “filantrópicas”, de organismos internacionales financiados y de la institución clave de la medicina industrial moderna: los laboratorios farmacéuticos y, en particular en este caso, los fabricantes de vacunas.

5. Por tanto, el objetivo para quienes estamos a favor de la salud y la vida no puede ser luchar por una “vacunación libre, o por vacunas “seguras” o “eficaces” (ya que toda vacuna es intrínsecamente insegura, imprevisible, ineficaz y peligrosa), sino actuar para erradicar totalmente las vacunas aportando información radical (de raíz) que ayude al mismo tiempo a cambiar los conceptos de enfermedad y de salud, y, en consecuencia, el actual modelo médico y los actuales sistemas sanitarios.

Invitamos a todas aquellas organizaciones o personas que compartan este enfoque (y que todos nosotros, partiendo de haber aceptado inicialmente la versión oficial, llevamos muchos años ampliando con nuestro trabajo, nuestro aprendizaje y nuestra voluntad de compartir información rigurosa y liberadora) a que se sumen a esta iniciativa, a que la apoyen, la difundan y la impulsen según sus posibilidades y su buen hacer.

17 de diciembre, 2019.


GRUPO STOP VACUNAS:

Lluís Botinas, presidente de Plural-21, asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo
Lua Catalá, pediatra
Enric Costa, médico de familia, autor de SIDA: Juicio a un virus inocente y Iatrogenia: la medicina de la Bestia, y co autor de Vacunas: una reflexión crítica.
Jesús García, investigador social, colaborador desde 2009 de Discovery DSalud, autor de La Sanidad contra la Salud y Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía y co autor de Vacunas: una reflexión crítica.
Teresa Morera, naturópata y ex farmacéutica.
Abraham Navarro, antropólogo y coeditor de Cauac Editorial Nativa.
Alicia Ninou, periodista independiente.

Más información sobre STOP VACUNAS:

Colabora firmando el Manifiesto y difundiéndolo.
Participa en el debate abierto en facebook.

Vacunas: una reflexión crítica a partir de la historia de la medicina 
y los nuevos descubrimientos de la biología.

Otro libros de los integrantes del grupo:
-- Enric Costa. Iatrogenia: la medicina de la Bestia.
-- Libros de Jesús García en Amazon.
-- Lua Catalá. Pediatría para los nuevos niños.

Artículos sobre vacunas en Discovery DSalud:

viernes, 15 de noviembre de 2019

Entrevista y presentación: Vacunas y Iatrogenia

Estoy concentrado en acabar un libro sobre (contra) los antibióticos y he descuidado un poco este blog. Anoto aquí de modo sucinto algunas cosas que pertenecen al ámbito de la salud y el poder y que no he tenido tiempo o energía para ir desarrollando en su momento.


En julio, me entrevistó Vórtice Radio para hablar de (contra) las vacunas. La entrevista acaba de aparecer (como aparecen las cosas en Internet) en el blog de Vórtice y estamos difundiéndola y comentándola para llegar a la mayor cantidad posible de gente. Puede escucharse aquí:


ARTÍCULOS Y ENTREVISTAS

Entretanto he ido escribiendo algunos artículos para Discovery DSalud:

--Número 207/Septiembre 2017: Italia: pretenden obligar a los menores de 17 años a inocularse 10 vacunas!
--Número 208/Octubre 2017: Manifiesto por una Ciencia Postmaterialista.
Número 209/Noviembre 2017: Las emociones y pensamientos también determinan la salud del organismo.
--Número 210/Diciembre 2017: Jesús García Blanca: "A quienes se oponen a las verdades oficiales se les difama y persigue siembre". Entrevista que me hizo la revista con motivo de la publicación de mi libro sobre Wilhelm Reich.
--Número 211/Enero 2018: ¿Sabe usted s come animales transgénicos?
--Número 212/Febrero 2018: El Ministerio de Sanidad ningunea a las asociaciones de consumidores.
--Número 213/Marzo 2018: ¿Se debieron los casos de microcefalia en Brasil a un programa de ultrasonidos encubierto?
--Número 214/Abril 2018: SaludSinBulos: ¿nuevo intento de cesura disfrazada?
--Número 215/Mayo 2018: Diego Bárcena: "Haría falta un nuevo organismos de la ONU específicamente dedicado a la bioseguridad".
--Número 217/Julio-Agosto 2018: ¿Se manifiesta la conciencia a través de las neuronas cerebrales?
--Número 218/Septiembre 2018: La unión europea anuncia iniciativas contra los "antivacunas".
--Número 219/Octubre 2018: Muchos de los productos elaborados para bebés y niños son insanos.
--Número 222/Enero 2109: ¿Qué se esconde tras la agricultura personalizada?
--Número 223/Febrero 2019: Es falso que existan imágenes reales del VIH, presunto responsable del SIDA.
--Número 224/Marzo 2019: Anne Katharina Zschocke: "Las bacterias son nuestras compañeras".
--Número 225/Abril 2019: Los peligrosos efectos de las vacunas que no aparecen en los prospectos.
--Número 226/Mayor 2019: Albert Salvadó: "El cáncer no mata; mata la ignorancia, Y el conocimiento es vida".
--Número 227/Junio 2019: Gran parte de las enfermedades las provocan los tratamientos médicos. Entrevista con Enric Costa sobre con motivo de la publicación de su libro sobre Iatrogenia.
El abuso de antibióticos perjudica el tratamiento con células madre.
--Número 228/Julio 2019: La Organiación Mundial de la Salud la controlan grupos privados.
--Número 229/Septiembre 2019: Dos conceptos de salud: holismo frente a mecanicismo.
--Número 232/Diciembre 2019: Entrevista a Xaveiro; Una retrospectiva del Dr. Hinohara.


LA MEDICINA DE LA BESTIA

Mi amigo y compañero de lucha, Enric Costa, uno de los pocos médicos tradicionales y honestos que conozco, presentó su libro "Iatrogenia: la medicina de La Bestia. El origen de las enfermedades raras" en Murcia, el pasado noviembre, en un acto coorganizado por Cauac (que pronto publicará una edición corregida y renovada del libro) y el Ateneo Huertano Los Pajaros. Puede escucharse aquí:









martes, 30 de julio de 2019

No soy médico ni periodista

ACLARACIÓN IMPORTANTE

Debido a los muchos amigos o conocidos o simplemente personas que leen mis artículos y libros o escuchan mis conferencias y se dirigen a mí como doctor o periodista, y por si ha aparecido así en cualquier reseña sobre mis escritos o en cualquier otro lugar que pueda mover a confusión, quiero aclarar públicamente que no soy doctor, ni médico, ni periodista; es decir, no tengo la titulación oficial que corresponde a esas dos profesiones.



Eso sí, llevo muchos años -aproximadamente desde 1990- escribiendo en medios de comunicación y colaborando con revistas, al principio sobre temas sociales en general y posteriormente, desde hace unos diez años, especializándome en temas de educación, salud y ecología, lo que supone obviamente una práctica intensa y continuada como escritor e investigador social, y también mucho tiempo y energía dedicados a estudiar todas las materias y disciplinas que tienen relación con la salud: historia de la medicina, biología, inmunología, microbiología, psicología social, sociología, filosofía, pedagogía... y muchas más cosas que no encajan en etiquetas al uso; todo ello siempre desde el mayor rigor posible y con un enfoque crítico, solidario, plural y holístico.

Jesús García Blanca

viernes, 17 de mayo de 2019

¿"Pseudoterapias" o Pseudoperiodismo? (Entrevista a Jesús García Blanca)

Hace unos días, estudiantes de periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid me entrevistaron como parte de la documentación que reunían para la elaboración de un trabajo sobre la difusión de "pseudoterapias" en los medios de comunicación, centrándose especialmente en la homeopatía.

No me está permitido difundir el contenido del trabajo aunque, con permiso expreso de sus autoras, sí que puedo compartir públicamente la entrevista que me hicieron por lo que pueda aportar al debate en marcha sobre las mal llamadas "pseudoterapias" y en la que puntualizo algunas cuestiones básicas que me parecen de interés de cara al tratamiento de estas noticias por los medios de comunicación.



ENTREVISTA:


Preguntas sobre la difusión de información 
científica/pseudocientífica en los medios de comunicación:

¿Por qué es necesario el periodismo científico?

Entiendo que el tema específico de esta entrevista es el tratamiento periodístico de la homeopatía y que por tanto cuando me pregunta sobre “periodismo científico” no estamos hablando tanto de ciencia en general o de ciencias como la astronomía o la geofísica, sino de ciencias en el ámbito de la salud. En ese sentido me gustaría dejar claro desde el principio que yo no creo que la salud pueda abarcarla la medicina –cualquier clase de medicina- ni la ciencia, sino que se trata de algo mucho más complejo que debe abordarse desde múltiples disciplinas y enfoques.

En relación con esto y sin pretender extenderme, es preciso aclarar también que la ciencia –entendiendo aquí, claro, que hablamos de la ciencia moderna occidental- es una herramienta de conocimiento pero no la única ni la más completa o compleja. El problema de fondo en el tema que nos ocupa es que ciertas personas y colectivos pretenden imponerla como única via posible de conocimiento, de modo que, para ellos, aquello que la ciencia no puede conocer simplemente no existe o se considera superstición, religión, magia, esoterismo o simplemente estafa. Por supuesto estos colectivos o personas no solo son fanáticos que el profesor Emmanuel Lizcano denomina “fundamentalistas científicos”, sino que no tienen ni idea de lo que es la superstición, la religión, la magia ni el esoterismo. 

Una segunda aclaración, en este caso sobre el periodismo y sobre mi mirada a la sociedad en la que estamos inmersos: todo en ella está de un modo u otro, en mayor o menor medida condicionado por relaciones de poder. Sin ánimo de ponerme a desarrollar esto que no es el propósito de esta entrevista, sí diré de modo casi telegramático que lo que hace falta es periodismo científico –y no científico- independiente, crítico y honesto, tanto como hace falta que la investigación científica y la formación científica sean independientes, críticas y honestas.

Aclarado esto, la respuesta se hace más fácil, casi evidente: es necesario el periodismo científico con las características que le he citado para ser conscientes de esas relaciones de poder y para combatirlas, puesto que la información crítica, el conocimiento crítico y el pensamiento crítico suponen un mayor margen de libertad y de felicidad. Esto, que vale para cualquier cosa en la que pensemos, en el terreno de la salud llega a convertirse en vital, incluso en literalmente vital ya que un enfoque u otro, una decisión u otra sobre nuestras vidas o las de nuestros hijos pueden significar la diferencia entre la salud y la enfermedad, la vida y la muerte. Y por si no ha quedado suficientemente claro, añadiré que, en general, el poder es el lado de la enfermedad y la muerte, y la oposición al poder, en la medida en que sea posible, es el lado de la salud y la vida.




¿Considera que la divulgación científica solo deben realizarla expertos científicos? ¿Por qué?

Creo que la divulgación científica crítica deben realizarla los expertos en divulgación crítica. Pero como sigo pensando que aquí hablamos de salud, esos expertos divulgadores deberán tener conocimientos de múltiples disciplinas y enfoques que atañen a la salud y por supuesto no pueden ser “expertos” en todo, pero es que la divulgación no es una tarea especializada sino todo lo contrario: se trata de acercar al gran público conocimientos que no pueden o no va a adquirir leyendo publicaciones especializadas. El punto clave aquí nuevamente es el poder, por eso insisto en “divulgación crítica”, porque la divulgación a secas ya sabemos lo que es: divulgación de lo que interesa al poder.

¿Cómo debe ser la comunicación científica para que la divulgación sea efectiva?

Siguiendo con el enfoque que he propuesto desde el principio, “efectiva” significa para mí que consiga que el gran público se replantee conocimientos, revise creencias, se pregunte cosas, encuentre nuevos caminos... y en definitiva, que se fomente el pensamiento crítico que capacite para tomar decisiones libres y fundamentadas. Lo que está muy claro es que la divulgación dirigida, controlada o influenciada por el poder no va a servir para eso, sino para que la gente continúe creyendo lo que interesa al poder, aceptando lo que le llega desde las instituciones del poder u otras controladas por él, e incluso defendiéndolo frente a las minorías críticas. Esto último sería “efectivo”, pero para los intereses del poder, no para los de la gente.

¿Los medios combaten la homeopatía o contribuyen a difundirla? 

Aplicando una vez más el enfoque de las relaciones de poder, es fácil comprender que los grandes medios, por el hecho de pertenecer a los grupos de poder y defender sus intereses no pueden hacer otra cosa que combatir la homeopatía; otra cosa es discutir si con esos ataques contribuyen igualmente a difundirla y en qué medida. Por otra parte, muchos medios no tan grandes y que se presentan como independientes y llevan a cabo un encomiable trabajo crítico en terrenos como la política o la economía, se han alineado en los temas de salud y medicina con los intereses del poder. De modo que solo puede esperarse algo de información crítica o simplemente respetuosa con disciplinas como la homeopatía en un reducido número de medios, fundamentalmente digitales y especializados en temas de salud holística o alternativa.




¿Qué tratamiento deberían darle los medios de comunicación a la homeopatía?

Vivimos en el mundo que vivimos. Eso significa reconocer que los grandes medios dan a los temas el tratamiento que su línea editorial exige en función de los intereses de los grupos de poder a los que pertenecen. No hay más que leer los libros de Pascual Serrano sobre el tema para conocer con pelos y señales lo que la mayoría sospecha o intuye. En este contexto, solo cabe hacer uso de los medios alternativos o de contrainformación para que la gente pueda disponer de información crítica y llegar a sus propias conclusiones. Esa es la labor que procuro hacer desde hace años en diferentes planos y sobre temas más o menos relacionados con la salud, la medicina o la ecología. Por supuesto que enfrentarse a la influencia de los grandes medios es una labor muy dura e ingrata, pero al menos duermo con la conciencia tranquila.

¿Quiénes considera que son los responsables de la mala fama de la homeopatía?

Los ataques contra la homeopatía comenzaron hace más de un siglo en Estados Unidos cuando la medicina “alopática” o moderna se dio cuenta de que podían perder protagonismos y comenzaron a organizarse fundando la Asociación Médica Americana y otras organizaciones. Esto es una nueva versión de aquellos ataques pero adaptado a los tiempos.

¿Se encuentra con dificultades o reticencias a la hora de publicar un artículo que esté a favor de la homeopatía?

Personalmente no encuentro dificultades ni reticencias para escribir lo que quiero, pero eso es porque trabajo para medios independientes, críticos y honestos, que son las características que vengo repitiendo. Estoy prácticamente seguro de que ninguno de los grandes medios o incluso de los pequeños a los que he aludido antes publicaría las cosas que escribo sobre salud y medicina. Y añadiría que mis planteamientos, por ser radicales –en el sentido de que van a la raíz- se verían (y de hecho se han visto alguna vez) en apuros para aparecer en medios especializados en salud alternativa debido a la “caza de brujas” que se ha desatado en este terreno.

¿Cree que lo que difunden los personajes públicos tiene más impacto que lo que podrían difundir los profesionales de la información?

Creo que sobre todo suelen ser impactos de mucha intensidad inicial pero de corto recorrido. Claro que hay una diferencia: si lo que publicitan estos personajes públicos son consignas del poder, se verán reforzadas.




Preguntas sobre el interés 
científico de la sociedad:

¿Considera que la sociedad tiene el suficiente interés científico? ¿Por qué?

Como Ernesto Sabato, creo que la gente de a pie cree más en la ciencia cuanto menos entiende los conceptos científicos. Eso, junto con la reducción de lo científico a lo tecnológico y por tanto a las aplicaciones prácticas, hace que la ciencia se haya instalado en un lugar privilegiado que a su vez es utilizado por el Poder como discurso de legitimación, especialmente en el terreno de la medicina. De ahí la insistencia en hablar de “medicina científica”, como si ese adjetivo fuese un aval absoluto.

¿Qué pueden hacer los medios para fomentar el interés científico de la sociedad?
¿Cuál cree que es el papel de los medios de comunicación en la educación científica de la sociedad?


Creo que estas dos preguntas se responden solas repasando lo que he dicho antes sobre los medios y las relaciones de poder: en tanto que herramientas de poder, los grandes medios van a explotar y legitimar el discurso de la ciencia como metadiscurso de poder, mientras que, por el otro lado, los medios de contrainformación tendrán que decidir si apoyan ese discurso en el terreno de la salud-medicina o, como hacen en otros terrenos –economía, política, ecología, género- se oponen al discurso del poder y plantean un contradiscurso que pueda ayudar a la gente a escapar de la trampa de la medicina moderna farmacológica, responsable de la mayor catástrofe iatrogénica que conocemos.





REFERENCIA:

Título del trabajo: La difusión de pseudoterapias en los medios de comunicación: el caso de la homeopatía en El País Semana, La Ventana y El Programa de Ana Rosa entre 2016 y 2018.
Autoras: Alicia Calvo Hernández, Carla Colmenero Rodríguez, Ana María Criado Calvo y María Agustina Gómez Reggiani. 3º Periodismo y Humanidades. Grupo 61.


jueves, 11 de abril de 2019

Wilhelm Reich, un himno a la libertad


Casi simultáneamente con la publicación de la traducción italiana de mi libro sobre Reich, el grupo editorial Macro dedicó un dossier especial a Reich en su revista Scienza Conoscenza para el que me pidieron un texto especial que relatara cómo decidí escribir un libro sobre el descubridor de la energía orgónica. Reproduzco aquí la versión en castellano de ese texto.


Reich llegó a mis manos por primera vez allá por 1977. Se trataba del libro La función del orgasmo. El descubrimiento del orgón, publicado en España por la Editorial Paidos en su Biblioteca de Psicología Profunda. Aquel libro -que aún reposa protegido por un forro de plástico en mi biblioteca- me fascinó. Entendí muy poco, pero aquella mezcla de reportaje científico, diario vital y crítica filosófica me dejó atrapado y me impulsó a seguir leyendo lo que pude encontrar de su autor.

La lectura de su obra me impulsó a recorrer una multitud de caminos en los campos de la educación, la ecología y la salud, que con los años determinaron mi actividad como escritor de investigación. Reich me condujo a Neill y su carismática visión de la educación que me impulsó en su día a estudiar magisterio y que inspiró la forma en que me he relacionado con mis hijos. Y no solo eso, le debo a Reich mi aproximación crítica a la realidad, mi rebeldía y el cuestionamiento sin concesiones de la autoridad.

Y aquí estoy, cuarenta años después, procurando compartir lo que he aprendido y conseguir que este personaje excepcional logre hechizar a la mayor cantidad de gente posible. Con ese ánimo me decidí a escribir un libro que reuniera dos características básicas: que respetara al máximo las ideas y los descubrimientos de Reich con el rigor que él siempre se exigió en sus investigaciones, y que fuera accesible para personas sin formación especializada en las materias que Reich abordó.

UN LIBRO RIGUROSO Y DIDÁCTICO

Con esos objetivos me planteé un libro con tres partes bien diferenciadas en cuanto a tono, contenido y tratamiento. Una primera parte para contar la historia de Reich, en un tono novelístico que trasmite todo el dramatismo de su peripecia vital a partir de las biografías ya publicadas y de los diarios y la autobiografía del propio Reich.

En la segunda parte hago un recorrido por lo que denomino doce descubrimientos que hubieran podido cambiar el mundo... y que de hecho pueden cambiarlo si conseguimos que se abran paso entre la maraña de relaciones de poder que obstaculizan el acceso a conocimientos vitales. Cada uno de estos descubrimientos va enlazado con un itinerario de lectura que permite acceder a la obra clave de Reich y a otros libros suyos o de otros autores que profundizan en ese tema concreto.
Por último, en la tercera parte explico cual ha sido el destino del archivo de Wilhelm Reich con todo su legado intelectual, científico y humano, así como la influencia que ha tenido su obra a nivel internacional en las disciplinas en las que hizo aportaciones relevantes e incluso trascendentales: psicoterapia, psicología social, educación, medicina, microbiología, biología, ecología y muchas más.

ORGÓN: LA ENERGÍA PRIMORDIAL

Desde que comenzó sus estudios de medicina, Reich se sintió atraído por la sexualidad y el psicoanálisis y desde el principio se esforzó en plantear los trastornos y el sufrimiento de sus pacientes en términos de energía, traduciendo a una fórmula de economía energética la salud y la enfermedad, la capacidad de sentir placer o la incapacidad que se traduce en angustia debido a las defensas que la persona levantó para protegerse primero del exterior y después de sí mismo y a las que Reich denominó "coraza".

Pero Reich consideraba que los problemas no provenían de la estructura humana sino del entorno social; en otras palabras, lo que había que "curar" no era a las personas sino a una sociedad autoritaria y represora que los enfermaba. De ahí que se convirtiera en un pionero de la psicología social y planteara muy pronto cambios radicales en la forma de concebir, parir y criar a las criaturas basándose en el respeto de la autorregulación de sus impulsos y necesidades.

Huyendo de la `persecución del nazismo recorrió varios países europeos y se estableció un tiempo en Noruega donde llevó a cabo experimentos con bioelectricidad y cruzó la frontera de la biología descubriendo los fundamentos de la formación de materia viva, lo que le condujo a su descubrimiento más importante y clave de su obra posterior: la energía vital cósmica que denominó orgón.
La energía orgónica era la energía de las antiguas tradiciones, la líbido que Freud concebía de un modo casi metafórico y la fuerza de la que venían hablando las corrientes vitalistas desde hacía siglos. Reich consiguió hacerla visible y describir sus propiedades: libre de masa, presente en todas partes, en constante movimiento, puede manipularse y controlarse mediante dispositivos especiales, constituye el medio en el que se producen los fenómenos electromagnéticos y gravitacionales, forma unidades de funcionamiento tanto vivas como no vivas y es anterior a la materia que se crea a partir de ella.

Este descubrimiento lo llevó a reformular toda su teoría psicoanalítica y psicosocial y avanzar abriendo puertas insospechadas para mostrarnos las relaciones ocultas entre fenómenos aparentemente inexplicables y dispersos: las neurosis, el masoquismo, la escisión esquizofrénica, la maldad humana, la violencia, la indolencia de las masas, su abandono en manos de líderes autoritarios, la represión de la sexualidad, el maltrato a las criaturas, la educación coercitiva, el origen de la vida, los interrogantes del cáncer, los fenómenos atmosféricos, el comportamiento de los tornados o la formación de las galaxias.

CAMBIAR LA SOCIEDAD

Desgraciadamente, su honestidad provocó su trágico final: por una parte su coherencia científica y moral que lo impulsó a no detenerse jamás; por otro, fue víctima de la lógica destructiva que había cartografiado y que denominó plaga emocional, una biopatía crónica que se implanta en el ser humano desde que nace y que se manifiesta tanto a nivel individual como social pudiendo adquirir las proporciones de una pandemia, como es el caso de la Inquisición en los siglos XV al XVII o el fascismo de los años treinta del siglo XX.

Y es que todos los descubrimientos de Reich ponen en cuestión o atacan directamente las bases del sistema, y, más allá, aportan herramientas para enfrentarnos a él, argumentos para la desobediencia, conocimientos para la rebeldía.

De hecho, Reich predijo con impasible serenidad lo que iba a sucederle debido a las reacciones de la plaga contra lo viviente y contra quienes -como el propio Reich- pusieran en evidencia esas reacciones y sacaran a la luz los fundamentos de las funciones naturales del vivir. Los continuos y violentos ataques de la plaga hasta acabar con su vida demostraron efectivamente el descubrimiento social más dramático de Reich: como individuos acorazados, aislados de la naturaleza, aterrorizados de sus propios deseos, atrapados por la ira ante su impotencia, desatan el infierno de la envidia, de la difamación, de la represión contra la espontaneidad, la honestidad, la salud, la racionalidad y la verdad conectada con la naturaleza.

Son los mismos que en todas las épocas separan a los bebés recién nacidos de sus madres, los mismos que castran sus impulsos sexuales y amorosos, los mismos que destruyen su creatividad, los mismos que reaccionan con indiferencia al llanto de un bebé... son los que difaman, persiguen, queman en las hogueras reales o simbólicas a los investigadores honestos y sirven como brazos ejecutores contra la verdad al servicio de los poderes que llevan demasiado tiempo controlando el mundo.

CRIANDO A LOS NIÑOS DEL FUTURO

Frente a esos brazos ejecutores que atentan contra la vida, debemos recuperar nuestra parte animal, la que nos conecta con los ritmos naturales, con los flujos de energía, la espontaneidad y, en definitiva, con lo vivo. Reich estableció con precisión el papel de la familia patriarcal autoritaria que niega o reprime la sexualidad infantil y adolescente perturbando los flujos energético y provocando disfunciones físicas, mentales o emocionales; una labor complementada cada vez a más temprana edad por sistemas educativos basados en la disciplina, el castigo y la autoridad, la medicalización del embarazo y el parto -arrebatados a la intimidad y la sexualidad de las mujeres- y una crianza presidida por la separación de la diada madre-bebé, la imposición de protocolos médicos y el empeño en que los bebés se acostumbren, se plieguen, se amolden, se sometan de modo que los adultos acorazados satisfagan sus frustraciones y su miedo a lo vital y espontáneo y que ha dado como resultado una sociedad enferma e incapacitada para abandonarse a las emociones, a la libertad y a una sexualidad sana.

Para ello, Reich nos señaló una responsabilidad inexorable: criar a nuestros hijos en esa "tierra de nadie" entre el presente acorazado y el futuro regido por las leyes de la naturaleza; una responsabilidad que recae sobre quienes vivimos en la confusión, rodeados por la plaga, cuestionados por ese orden social que él combatió hasta su muerte.

La tarea es por tanto proteger a nuestras criaturas de la plaga emocional, construir un refugio con las herramientas que Reich nos dejó: contactar con nuestro lado salvaje para que los cachorros humanos se mantengan a salvo en su ecosistema primario: el cuerpo de la madre conectados primero a través del cordón umbilical y luego en el exterior por ese otro cordón que es la leche materna, el contacto piel con piel, la conexión orgonótica, la mirada, las caricias, el pezón vivo.

Posibilitar la autorregulación no consiste en seguir un conjunto de normas, una técnica artificiosa ni un proceso intelectual, sino justo lo contrario: implica buscar las grietas en nuestra propia coraza para comunicarnos con nuestras crías y entender que deben seguir su propio camino. Supone un doble sufrimiento: el de abrir nuestras heridas, que tanto nos costó cicatrizar, y el de aprender a soportar la libertad y la capacidad de decidir su destino de esos hijos que quisiéramos poseer para siempre pero que "son hijos e hijas de la vida, deseosa de sí misma" -unas palabras que podría haber escrito Reich, pero que escribió en 1923 el poeta libanés Jalil Yibran.

Artículo escrito para la revista Scienza e Conoscenza
Traducido por Valerio Pignata y publicado en el número 67, marzo 2019.


MÁS INFORMACIÓN:

Libro Wilhelm Reich, inspirador de rebeldía (Murcia, Cauac Editorial Nativa, 2018)
Edición italiana Wilhelm Reich, il genio dell'energia orgonica e della liberazione sessuale (Cesena, Macroedizioni, 2018).